La Carta Desconocida De Despedida Del Che A Fidel
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Nota introductoria de Aurelio Alonso a la carta del Che a Fidel del 26 de marzo de 1965.

 

 

Estas consideraciones fueron pensadas para el texto del mensaje al cual adjunto la carta del Che del 26 de marzo de 1965 — que ahora se nos revela y cuya importancia valoro en grado superlativo — con las reflexiones motivadas en mí por su lectura. O cabe mejor decir por lecturas sucesivas.

El texto guevariano constituye, sin duda, un excepcional balance crítico de la marcha de la economía cubana en los cinco primeros años de Revolución. Pero no hay que olvidar que se trata de un análisis a la altura de 1965, y que nuestra lectura tiene lugar más de medio siglo después. Por lo tanto, sus méritos como diagnóstico no pueden ser evaluados en el mismo plano que sus consideraciones como pronóstico y como proyecto.

No se trata de que unas sean válidas y otras no, sino de que su valor veritativo no puede obviar la complejidad de la historia vivida después, desde cuya altura está obligado nuestro pensamiento a crear. Leída con estas prevenciones, la síntesis realizada por el Che puede aportar, como ninguna otra, que yo recuerde, a que comprendamos mejor el alcance de nuestros primeros esfuerzos, en qué aspectos fallamos entonces, cuáles fallos corregimos y cuáles se convirtieron en lastre, e incluso dónde estamos hoy, por qué, y cómo enrumbar soluciones de cambio. Pero para que esa utilidad sea real, lo más inmediato es que no nos conformemos con elogios y ponderaciones, a buscar el adjetivo que mejor quede entre los signos de admiración, sino que nos sentemos a discutirla, con la mezcla de veneración e irreverencia que el propio Che reclamaba para el estudio de los clásicos del marxismo.

Este es el espíritu que inspiró la redacción de estas líneas profanas y la decisión de circularlas, esperanzado, como siempre en todo lo que he pensado en mi vida, de contribuir con un grano de arena a que Cuba crezca hacia la sociedad de soberanía y justicia total que Martí soñó y Fidel —y a su lado Che— dedicaron todo su aliento a forjar.

El texto íntegro de la carta aparece aquí en la fuente normal, y destacados en amarillo [i] aquellos pasajes de la misma que tuvieron mayor efecto, de un modo o de otro, en mi lectura. Se trata de mi mirada —subrayo— y no le resto con ello relevancia a lo que no he destacado con el color. Las palabras en que uso el celeste son referencias para ordenar mis relecturas, puras convenciones que dejo para cuando lea de nuevo (sé que lo haré). Seguramente otros colegas, no menos comprometidos que yo, seleccionarán otros aspectos y extraerán conclusiones diferentes de su lectura. Mis comentarios aparecen en rojo, en los puntos en los cuales me sentí en la necesidad de reflexionar criterios, que he decidido someter al debate con compañero(a)s cuya inteligencia, conocimientos y compromiso revolucionario aprecio. Agradezco la atención que le concedan a estas líneas, con mi mejor saludo,

Aurelio

Nota del editor:

[i] Para esta publicación digital hemos decidido colocar en negrita cursiva los fragmentos que el compañero Aurelio Alonso destacó en la carta. Las notas que él realizó —y que enriquecen la lectura en grado sumo— aparecerán como notas al final del documento, enumeradas de forma consecutiva con números arábigos. Todas las notas, a partir de esta, son de Aurelio Alonso.

 

descargar la otra carta de despedida del Che a Fidel

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