EL SOCIALISMO CONSERVADOR O BURGUÉS
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Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia

José María Sucre**

Introducción:

Pensando en la situación política, social y económica que atraviesa Venezuela en estos momentos, publicamos un extracto del ‘Manifiesto Comunista’ escrito por Carlos Marx y Federico Engels en 1948.

Este extracto nos parece de una vigencia fundamental para tratar de entender y reflexionar acerca de la política y sus relaciones de clase llevada adelante actualmente por el gobierno nacional sobre todo hacia la clase trabajadora.

Esto con la intención de profundizar en la discusión con un fundamento teórico, de lo que ha adolecido la discusión política en Venezuela y que tiene como objetivo reducir el acceso a la información necesaria para la formación política de nuestra sociedad.

 

EL SOCIALISMO CONSERVADOR O BURGUÉS

Carlos Marx y Federico Engels.

Una parte de la burguesía busca remediar los males sociales, con el propósito de consolidar la sociedad burguesa.

En esta categoría colocan los economistas, los filántropos, los humanitarios, los  mejoradores de la suerte de la clase obrera, los organizadores de la beneficencia, los protectores de los animales, los fundadores de sociedades de templanza, los reformadores de todo pelaje. Y se ha llegado hasta elaborar este socialismo en sistemas completos.

Citemos como ejemplo la Filosofía de la Miseria, de Proudhón.

Los socialistas burgueses quieren las condiciones de vida de la sociedad moderna sin las luchas y los daños que de ella resultan fatalmente. Quieren la sociedad actual; pero con eliminación de los elementos que la revolucionan y la disuelven. Quieren la burguesía sin el proletariado.

La burguesía, como es natural se representa el mundo en que ella domina como el mejor mundo de los mundos posibles. El socialismo burgués elabora más o menos sistemáticamente esta representación consoladora. Cuando requiere al proletariado para realizar sus sistemas y hacer su entrada en la Nueva Jerusalén, no hace otra cosa, en el fondo, que inducirle a continuar en la sociedad actual, pero despojándose de la concepción rencorosa que se ha formado de ella.

Otra forma de socialismo, menos sistemática, pero más práctica, intenta apartar a los obreros de todo movimiento revolucionario, demostrándoles que no es tal o cual cambio político el que podrá beneficiarlos, sino solamente una transformación de las relaciones de la vida material y de las condiciones económicas.

Nótese que por transformación de las relaciones de la vida material este socialismo no entiende en modo alguno la abolición de las relaciones de producción burguesa, sino únicamente reformas administrativas realizadas sobre la base misma de la producción burguesa, que por tanto no afecten a las relaciones entre el capital y el asalariado, y que no harán, cuando más, sino disminuir los gastos y simplificar el trabajo administrativo del Gobierno burgués.

El socialismo burgués no alcanza su expresión adecuada sino cuando se convierte en simple figura retórica.

¡Libre cambio en interés de la clase obrera! ¡Derechos protectores en interés de la clase obrera! ¡Prisiones celulares en interés de la clase obrera! He aquí la última palabra del socialismo burgués, la única que ha dicho seriamente.

Porque el socialismo burgués se resume por completo en esta afirmación: los burgueses son burgueses en interés de la clase obrera.

 

Fuente: Manifiesto Comunista. Carlos Marx y Federico Engels, 1848.

**José María Sucre es miembro de la Comisión de Profesionales del Movimiento Guevarista Revolucionario (MGR)

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