Ante La Crisis Capitalista, El Pueblo Debe Hacer La Revolución Socialista
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A la clase obrera de Venezuela,

Al pueblo pobre y explotado de la ciudad y el campo

A las fuerzas revolucionarias

A las organizaciones sociales y de masas

En general a todas las personas honestas y patriotas más allá de su militancia política.

¿Qué tipo de crisis vivimos en Venezuela?

A 20 años del inicio del llamado proceso bolivariano, debemos hacer un somero análisis y balance de tal proceso y en forma clara y transparente, ofrecer nuestra opinión a la clase obrera y al pueblo pobre y explotado de la ciudad y el campo.

Este análisis se inscribe en la actual crisis política, económica, social, cultural y hasta psicológica que vive Venezuela.

Mucho se ha escrito al respecto, pero por diversos intereses y motivos, pocos han apuntado al carácter verdadero de la actual crisis y algunos han ocultado con consignas y eufemismos el carácter, las causas y los agentes que nos han llevado a la actual situación.

Lo primero que tenemos que decir es que no se trata de una guerra económica, tampoco se trata solo de una agresión imperialista, ni tan siquiera de una mala gestión en la administración. Se trata de una crisis estructural capitalista de la que solo se sale mediante una revolución socialista.

Para establecer esta afirmación, lo primero será observar este proceso político económico y social que hemos vivido en los últimos 20 años.

¿Que fue el proceso bolivariano?

El proceso bolivariano se inicia como un fuerte remezón de las estructuras de reparto de la renta durante la cuarta república, y un reclamo de participación en la misma de parte de una pequeña burguesía postergada durante más de 40 años.

Quienes mejor organizados estaban y en condiciones de cambiar ese sistema de reparto de la renta que se hacía solo entre la oligarquía criolla, es la baja oficialidad de las fuerzas armadas y algunos pequeños núcleos civiles que también que provienen de la pequeña burguesía y que, sin embargo, no respondían a una dirección única.

Rápidamente el reformismo criollo se suma a este esfuerzo de arrinconar a la oligarquía y generar un gobierno que cambie las reglas del juego.

Toda esta suerte de alianzas al interior de la pequeña burguesía, necesitaban una dirección, pero por sobre todo al carecer de fuerzas propias suficientes, necesitaban de un sujeto social capaz de transformarse en su base social y política de apoyo: los pobres de la ciudad y el campo.

Tenemos por un lado un proyecto pequeño burgués y una dirección pequeño burguesa y una base social obrera y pobre, se transforma el proceso entonces en una suerte de alianza, donde los sectores obreros y populares son subordinados a los objetivos de esta dirección pequeño burguesa capitalista.

La composición de esta alianza es pluriclasista, pero su dirección tiene una clara orientación capitalista.

¿En el fondo cual era el proyecto inicial de esta pequeña burguesía?

Transformarse en burguesía mediante el drenaje de la renta hacia sus bolsillos y para eso tenía que administrar el Estado haciendo modificaciones sustanciales a su funcionamiento y ordenamiento, pero sin que el Estado perdiera su carácter capitalista. Se trataba de parte de esa pequeña burguesía de tener acceso a la renta.

Es por eso que la Asamblea Constituyente que redacto la constitución de 1999, consagro la propiedad privada sobre los medios de producción y de esta forma se aseguró que todo cambiara, pero sin cambiar nada en forma sustancial y que siguiera el capitalismo ahora con un nuevo administrador y bajo nuevas reglas de reparto.

De tal forma que todos aquellos que afirman que hubo una revolución en Venezuela, no solamente están equivocados, ya que nunca hubo una, sino que muchos de ellos mienten por tener intereses involucrados y les interesa que la gente pobre sobre todo, identifique unos cambios administrativos menores con una revolución.

Vamos entonces a dejarlo claro para todos. En Venezuela no ha existido aun una revolución ni mucho menos una socialista.

La nueva alianza se construyó sobre segmentos pequeños burgueses de la baja oficialidad de las fuerzas armadas, sectores disidentes de los partidos socialdemócratas tradicionales, intelectuales, profesionales y técnicos aportados sobre todo de la vieja izquierda reformista.

La nueva ecuación en el reparto de la renta implicaba además de la vieja oligarquía, un elevado gasto social que fuera uno de los mecanismos a través de los cuales hacer el traspaso de la renta hacia las arcas de la pequeño burguesía, mediante la contratación con el Estado y fuertes medidas restrictivas que le aseguraran el control de las divisas para desarrollar una especulación creciente y finalmente, una fuga masiva de capitales.

La pequeña burguesía apostó su capital político a una vertiginosa acumulación de capital que se saltara los procedimientos productivos. Tenía la obligación y la premura de una audaz y rápida acumulación de capital y riqueza que la pusiera en el menor tiempo posible, en el mismo nivel que la oligarquía.

Por tal motivo siempre se tuvo en el horizonte, construir un nuevo sistema bipartidista, que expresara en términos políticos la repartición de la renta entre estas dos fracciones burguesas con un goteo hacia la base social mediante el gasto público.

El mismo gasto social se transformó en una fuente de traspaso de la renta a las empresas de los nuevos burgueses que rápidamente fueron conocidos como “boliburguesia”.

Por lo tanto, estamos en presencia en forma clara de un proyecto de corte capitalista, que ha usado los símbolos y la fraseología revolucionaria para asentar su proyecto, actuando en nombre de los trabajadores y lo sectores populares, cuando en realidad solo buscaba su ascensión social dentro del sistema que dice combatir.

Mas claro aún lo podemos decir así: el gobierno venezolano administró el capitalismo rentista en Venezuela para hacer surgir otro segmento burgués dentro de la división de clases en el país.

El asesinato de Hugo Chávez

El gran articulador de todo ese proyecto fue Hugo Chávez, que sin embargo a medida que pasaba el tiempo, se fue radicalizando y asumiendo posiciones peligrosas para la vieja y nueva burguesía que se consolidaba dentro del gobierno bolivariano.

Esta radicalización del líder indiscutido del proceso bolivariano, lo hizo transformarse en un peligro para el sistema capitalista al cual había que eliminar de una manera u otra y finalmente, fue asesinado.

Al fallecer el comandante Chávez, coincidiendo con el auge de la crisis sistémica capitalista y sus efectos hacia el interior del país, se desato la lucha de fracciones burguesas tanto al interior como fuera del gobierno.

La antigua alianza de militares, intelectuales, profesionales y técnicos medios, había cambiado porque se había modificado su posición social mediante los negocios con el estado, la especulación con las divisas y el control cambiario y la desatada corrupción en todas las esferas del Estado.

Núcleos fundadores de aquella vieja alianza, se habían convertido en menos de diez años en mediana o gran burguesía, acumulando un capital superior a los 400 mil millones de dólares en su conjunto, que en su mayoría, volaron a paraísos fiscales fuera de los ojos escrutadores de las masas explotadas.

La radicalización del proceso que se venía dando desde el año 2007, con un fortalecimiento relativo de la propiedad pública  y social, se dejó solo en un discurso vacío totalmente de contenido revolucionario pasando del reformismo nacionalista, al más ramplón y vulgar populismo capitalista.

El nuevo enfrentamiento inter burgués

El enfrentamiento al agravarse la crisis internacional y nacional con la baja de los precios internacionales de los comodities, se desato en Venezuela. La vieja oligarquía pensó que había llegado la hora de recuperar todo el poder perdido y los grupos al interior del gobierno luchaban entre sí por ser quienes prevalecieran al final de la crisis.

Cientos o miles de viejos cuadros militares y civiles salieron del gobierno en la lucha por el poder interno, reduciendo el circulo interno en la toma de decisiones.

La oligarquía asomo su rostro fascista y el imperialismo norteamericano entendió que había llevado la hora de anotarse una importante victoria en su lucha por el poder imperialista con China y su alianza estratégica con Rusia.

De tal manera que Venezuela no solo se vio cruzada por la lucha interna entre las burguesías por la renta, sino que fue puesta en el centro de la lucha geopolítica mundial por un nuevo reparto del mundo entre potencias imperialistas. En esta historia no hay buenos y malos. Hay solo imperialistas y capitalista.

El verdadero plan del gobierno

El gobierno por su parte rescato el primer plan de la otrora pequeña burguesía de repartirse el poder con la oligarquía y tendió los puentes para que eso se hiciera posible.

En ese terreno se inscriben las reiteradas y majaderas mesas de dialogo fracasadas. También allí está la política de devolución de tierras, créditos blandos, maquinarias y la liberación de precios a los terratenientes.

También la banca fue tentada por el gobierno y se le ofreció la libre convertibilidad de la moneda y la liberación del control de cambio.

Los comerciantes tampoco se quedaron atrás en esta suerte de reparto del poder y recibieron el regalo de fijar los precios según estimen conveniente.

Los empresarios no podían quedar atrás y se les ofreció una mano de obra regalada y subsidiada por el Estado, con la promesa de “impulsar la producción nacional”

Se produjo el encaje bancario para restringir la circulación de bolívares y el efecto que esto causo esto, fue la virtual dolarización de la economía en donde quien tienen dólares es el que manda.

Cien años de lucha por los derechos laborales, fueron echados a la basura y el salario desapareció como medio de intercambio de fuerza de trabajo por producción o servicios, quedando solo el intercambio de fuerza de trabajo por comida. Hemos vuelto a la condición de esclavos, pero de la era moderna.

El resumen del plan del gobierno, es la vieja y gastada ilusión que de la mano de los empresarios privados o sea los burgueses, podremos dejar atrás la crisis, desarrollar la economía y ser una potencia capitalista.

Lo que el gobierno de forma interesada pasa por alto es que la burguesía criolla nunca ha sido capaz de producir nada en 200 años y tampoco lo hará hacia el futuro. Es una clase social parasita y tan voraz como un ave de rapiña dispuesta siempre a engullir todo lo que tenga a su paso.

Este plan se anuncia sin ningún pudor por ministros, gobernadores, alcaldes y hasta el presidente, cuando hablan de una “Venezuela potencia” de elevar la producción y no los salarios y que debemos agradecer “el gran esfuerzo que está haciendo la empresa privada en este tiempo”.

Los grupos políticos en el actual escenario

La derecha venezolana fiel representante de la oligarquía, ya hizo su apuesta. Recuperar todo lo que ella cree le pertenece. Para esto debe quebrar el viejo Estado burgués y su legislación, fundar otro distinto que le de tranquilidad al menos por otros cien años siempre subordinada al imperialismo.

Modificar el estado implica para ellos, retomar todas las estructuras de poder sabiendo que son una minoría numérica. Para eso deben modificar o cambiar la constitución y asentar una que asegure su poder tal como ocurrió en Chile con la constitución de Pinochet que dejo segura a la burguesía.

Para ello cuentan con Estados Unidos que respalda sus acciones en tanto sabe que se llevará una gran tajada del pastel que le servirá la servil oligarquía criolla.

También en la oposición esta toda una franja de venales ex ministros de Chávez y Maduro y dirigentes bolivarianos de la primera hora.

Ellos vienen de cuando aún eran pequeña burguesía y querían ser una gran burguesía y se sienten desplazados del poder. Otro grupo también burgués se está llevando todos los beneficios que ellos aspiran.

La demagogia pseudo revolucionaria de Jaua, Ramírez, Marea Socialista por nombrar solo algunos, se vuelca a la caza de incautos que, desencantados con la crisis, les sirvan de base social para volver a estafar a un pueblo pobre que ya ha sido víctima de mil estafas parecidas y en su necesidad, busca alguna alternativa.

Todos ellos, tácticas más o tácticas menos, apuestan por una salida propiciada desde Estados Unidos que, valiéndose de sanciones y bloqueos, haga imposible el plan del gobierno de conciliar con la oligarquía y repartirse la torta que implica la renta y las riquezas del país y presentarse en ese momento como la alternativa “bolivariana” sin la cual seria imposible gobernar el país

Desde el gobierno ya está dicho, apuestan a un acuerdo con la oligarquía bajo el argumento “aquí alcanza para todos” y ese sería el fin último de la mesa de dialogo de Oslo y Barbados.

De allí que el gobierno se esfuerza en entregar cada vez más dadivas a la gran burguesía, esperando llegar a un acuerdo final que asegure su lugar en el reparto y proteja los intereses de sus otros socios (el imperialismo bueno), rusos y chinos fundamentalmente.

Los otros grupos de la llamada izquierda

Además de los grupos ya nombrados, tanto del gobierno como de oposición, está la llamada izquierda y tambien la izquierda chavista.

Estos dos grupos no son lo mismo. Los primeros están agrupados sobre todo en el Polo Patriótico y representan de alguna manera, a la izquierda tradicional.

Este conglomerado totalmente inoperativo, sin programa propio, solo ha servido como una plataforma electoral y vagón de cola del PSUV. De esta política excluyente, se han quejado el PCV y también del PTT y sin embargo, allí siguen sin una iniciativa política significativa y cada vez con un menor peso político, ya no solo dentro del gobierno, sino también en las bases populares que reconocen su inmovilismo.

La izquierda chavista orgánica por llamarla de algún modo, existe sobre todo a través de los llamados colectivos. Son organizaciones político sociales que, por lo general, responden a un líder local y tienen una organización de carácter vertical.

Una parte de estos grupos tienen los llamados “padrinos” dentro del gobierno de donde reciben algunos beneficios, formación, y medios de diverso tipo. Si bien una mayoría se autodefine como revolucionarios, carecen de un programa, de un esquema teórico definido y de una idea acabada de lo que implica una revolución política.

Su identidad política proviene en lo fundamental en la lealtad al liderazgo que tenía el presidente Chávez y a una idea de revolución que no cuestiona la propiedad privada de los medios de producción, pero sin embargo de autodefinen como anti imperialistas.

Por lo general, allí no hay mucho debate ni discusión y en algunos casos, se responde en forma ciega al llamado “padrino”. La confusión teórica es la tónica que se observa en muchos de estos grupos alimentados durante años por una ideología antiproletaria. De todas maneras, allí hay gente honesta que puede y debe recibir nuestra atención.

Las bases chavistas

Ante el tamaño del desastre actual, las bases chavistas y populares se encuentran atrapadas. Sufren a diario un chantaje emocional y psicológico de desconocidas proporciones. Se usa la figura de Chávez para frenar cualquier descontento por recompensados y ágiles operadores de redes sociales y activistas sociales pagados para ello.

Cualquier disidencia, cualquier crítica es tratada como una traición y ya el debate ha desaparecido de la mayor parte de las organizaciones sociales y de masas.

Ahora lo común es ver comunicados del siguiente estilo: “…por instrucciones de fulanito se puso una luz… se barrió una calle…” “… siguiendo orientaciones del gobernador tal o cual hemos entregado tal beneficio…” todas son gracias concedidas por estos personajes que ya dejaron de ser voceros de los sectores populares y se transformaron en pequeños reyezuelos que orientan y entregan beneficios según su voluntad.

Muchos honestos chavistas se han visto saturados de estas cadenas en redes sociales, sin explicarse muy bien porque tienen que agradecer a un funcionario público que hace un trabajo por el cual recibe una remuneración, privilegios, transporte, vivienda y otras prebendas y por esto se le tiene que demostrar agradecimiento.

Si apuntamos ese que podría ser un detalle, lo hacemos porque refleja la situación de clientelismo político en que han sido arrastradas las masas populares.

Las masas sobreviven apenas de algún subsidio que ha pasado ser la real política de Estado, que busca reemplazar el salario en el intercambio por mano de obra.

También en todos los municipios y gobernaciones chavistas, ha surgido la figura de… primeras combatientes. Una figura que se utiliza para denominar a la esposa del funcionario de turno y que la mayoría de las veces no ha combatido nunca jamás contra nada.

Todo esto refleja el populismo más barato al que ha sido sometido  un pueblo noble que se debate entre el chantaje emocional, la necesidad de decir que si a todo para obtener alguno beneficio y, las inmensas ganas de combatir que crecen día a día para terminar de una vez con todas sus penurias.

También como parte de la situación psicológica actual, han aumentado los rezos, las oraciones, el encomendarse al ángel del momento para pedir la solución de los problemas ante la falta de imaginación de parte de quienes tienen la obligación de responder.

La clase obrera y el pueblo pobre, sabe, intuye o presiente cual es la salida y no se explica por qué no se toman las medidas. Se debate en ser fiel a una revolución que se le dijo que existía y que, sin embargo, su vida cotidiana le dice lo contrario y lo impulsa a luchar.

La situación de las fuerzas armadas

Este sector es sin duda uno de los más observados y no exento de vivir la lucha de clases a su interior y reproducir la división de roles sociales.

El alto mando militar después ocupar algunas responsabilidades institucionales, pasa directamente a ocupar algunos cargos dentro de la administración del Estado o de empresas o misiones que dependen de la acción gubernamental.

Esa alta oficialidad es uno de los sectores que más ha lucrado con su participación de apoyo al proceso bolivariano, manejando siempre altos presupuestos y ocupando puestos claves dentro de la administración de gobierno.

Algunos de ellos han mutado y se han convertidos en líderes políticos a partir del levantamiento de alguna candidatura, ya sea en gobernaciones o alcaldías respaldados por el voto disciplinado de las bases chavistas.

Otro sector de la alta oficialidad, ha respondido al llamado de la vieja oligarquía y se han pasado al lado de la conspiración con la intención de tumbar al gobierno. Un caso de estudio particular debe ser la situación de casi todos los máximos responsables del área de la inteligencia y contra inteligencia involucrados en varias intentonas de golpe de Estado.

Un número importante de la oficialidad media, se han vistos incursos en delitos de acaparamiento, bachaqueo, contrabando y negocios turbios empujados por la conducta de algunos de sus superiores jerárquicos y como una manera de resolver su situación económica particular.

Ya en la base de los componentes armados, podemos encontrar de todo, pero sin duda una de las cosas más importantes es la reproducción de la conducta observada en los diferentes eslabones de la sociedad.

Resumen de la situación

En resumen, podemos decir que la división de clases cruza toda la sociedad y la lucha de clases se manifiesta mediante diversas formas, siendo la más importante, la ofensiva en contra de la clase obrera por las distintas fracciones burguesas.

La clase obrera y el pueblo pobre y explotado de la ciudad y el campo, no cuentan en este momento con una vanguardia que la oriente, organice y levante sus intereses más sentidos a nivel de exigencia y plan de lucha.

Una de las causas más importantes de esta situación, fue el intenso bombardeo teórico desarrollado sobre las masas trabajadoras por la socialdemocracia, el reformismo y el populismo capitalista que lograron vender la idea que, algunos pequeños cambios en la administración y en la forma de hacer política, era una verdadera revolución.

No solo se apropiaron de los símbolos y desarrollaron una fraseología revolucionaria, sino que vaciaron de contenido adquisiciones teóricas vitales a lo largo de la historia para la clase obrera y el pueblo pobre y explotado de la ciudad y el campo.

La democracia formal burguesa y sus mecanismos electorales, se convirtieron en el techo máximo de la organización y aspiración social de los explotados, y se absolutizó esos medios de lucha como los únicos legítimos y aplicables bajo cualquier condición.

La teoría revolucionaria se convirtió en una amalgama de frases contradictorias y confusas, mezcladas hábilmente con conceptos burgueses hasta lograr joyas como la ya famosa frase: “burguesía revolucionaria para alcanzar el socialismo”.

La organización política de un partido revolucionario, se dividió en dos posibilidades. Por una parte, un partido clientelista y electoral, o en su defecto, en miles de grupos inconexos, sin programa, sin una táctica única, sin una estrategia única, asentados en un líder local y lo más importante, sin posibilidad alguna de disputar el poder.

La desventaja estratégica de los sectores obreros, populares y revolucionarios, solo se ha acentuado en estos tiempos hasta llegar a un punto donde el fracaso total del reformismo y del populismo, se asocia en forma común con el fracaso de la revolución y del socialismo, cuando en realidad nunca ha habido en Venezuela ni lo uno ni lo otro.

Medidas urgentes a tomar, pero que no serán tomadas

Tomando en cuenta la actual situación, el MGR quiere entregar su opinión sobre algunas medidas urgentes a tomar de inmediato, aunque sabemos que no serán tomadas en cuenta porque serian una negación de la conciliación burguesa en marcha.

Podríamos ordenar estas medidas y proponerlas, pero no serán tomadas en cuenta y solo servirán para decir nosotros lo dijimos y lo propusimos y así no se puede hacer política verdaderamente revolucionaria para la clase obrera. Proponer medidas, significa tener la fuerza política y social para llevarlas a cabo y este no es ese momento

Vamos a dejar algunas ideas aquí, pero no son para ser propuestas al gobierno, ya que este ni siquiera las va a considerar porque atentan contra los intereses de muchos de sus mandos dirigentes. Nosotros no guardamos ninguna ilusión en que el gobierno tome las medidas necesarias para superar la crisis. Para eso habría que hacer una revolución y esta no vendrá del gobierno.

  • Renuncia inmediata de todos los ministros del área económica y de los responsables de agricultura, del trabajo, y comercio exterior.
  • Decretar una emergencia salarial nacional elevando los salarios a precios internacionales que ayude en lo inmediato a paliar el hambre en los sectores trabajadores del campo y la ciudad.
  • Centralización de todo el comercio exterior a través de una plataforma automatizada de acceso público para su auditoria.
  • Detener la entrega de empresas y tierras al sector privado.
  • Traspaso de la tierra a quien la trabaja y administración obrera en forma directa sin juntas de administración externas a los trabajadores en las empresas de producción.
  • Unir de inmediato por ramas de producción el capital social, la maquinaria, las materias primas, y las instalaciones de todas las empresas de capital social bajo administración directa de los trabajadores.
  • Centralizar los activos de los bancos estatales y su base tecnológica de inmediato. No se justifica bajo ningún argumento la existencia de una banca pública más diversificada que Alemania, por ejemplo.
  • Elaboración de una planificación central de la producción y el comercio.
  • Prisión inmediata para los saboteadores de la economía nacional o que hayan pedido sanciones internacionales contra Venezuela.

10- Prisión inmediata a todo aquel que haya usurpado funciones en cualquier institución del Estado o en propiedades estatales, al igual a quien se haya autodesignado cargos de una responsabilidad pública.

11-Auditoria de inmediato y publica de todas las instituciones del Estado.

12-Congelamiento de bienes a todos los funcionarios públicos y familiares de los mismos durante un periodo de investigación de todos sus bienes.

13-Congelamiento inmediato de los precios de los alimentos de primera necesidad y de las medicinas por espacio de al menos seis meses renovables.

Podríamos seguir y nombrar las 60 medidas urgentes para rescatar a Venezuela de la situación actual, pero en este momento es imposible su implementación. Solo un gobierno popular y revolucionario socialista, podría tomar tales medidas y otras más profundas.

¿Qué propone y resuelve el MGR?

Antes de responder la anterior pregunta queremos dejar sentado nuestro parecer sobre la coyuntura.

Creemos que estamos a las puertas de una nueva recesión mundial expresión de un nuevo ciclo de las crisis sistémicas capitalistas.

Algunos de estos indicios están ya a la vista como la baja en el crecimiento de China por primera vez desde 2001 y el enfrentamiento comercial precisamente entre el gigante asiático y Estados Unidos. Lo anterior se ve agravado por la situación del brexit en Europa y la entrada en escena de otro gigante capitalista como es la India.

Todo aquello es el marco mayor para una situación regional conflictiva, donde la ofensiva política de la derecha neoliberal parece haberse estancado.

El triunfo del reformador López Obrador en México y el virtual triunfo de los Fernández en la Argentina parecen indicar un debilitamiento de las posibilidades de los neoliberales.

Pero esto a nuestro juicio, es más aparente que real ya que el reformismo capitalista, ya no tendrá una nueva década dorada con las materias primas al alza.

Esto provocará que el llamado “progresismo”, (nombre benévolo con el cual se disfraza el proyecto capitalista socialdemócrata) tendrá unos gobiernos mucho más moderados en las reformas y en los beneficios sociales, empujados por la próxima recesión de la economía.

También hay que anotar que estos gobiernos, coinciden con los neoliberales en el sentido de hacer recaer la crisis sobre los trabajadores y ya en el continente, se adelantan importantes reformas laborales que buscan en definitiva reducir los beneficios de los trabajadores.

Toda esta situación no se dará sin lucha y en los próximos meses y años, tendremos un alza en la lucha de clases por parte de la clase obrera y los sectores explotados que puede modificar la actual correlación de fuerzas.

Las futuras elecciones de presidente en los Estados Unidos también harán que la situación regional se tensione.

El actual presidente buscará la reelección y tratará de mostrar resultados, sobre todo en su política exterior hacia nuestro continente. De allí la urgencia en poner una fecha de término para el dialogo en Venezuela que ellos sitúan en octubre. Justo antes de las elecciones de una nueva AN y del virtual inicio de la campaña electoral en Estados Unidos.

El rearme de las FARC-EP en Colombia con una nueva estrategia, será otro de los nuevos elementos cualitativamente distintos en todo el continente y que, sin duda, incidirá en toda la situación regional, independiente del número de guerrilleros que vuelvan a las montañas y si se inicia o no la fusión de los farianos con el ELN.

Este es a grandes rasgos el marco general en el cual se inscribe la crisis en Venezuela.

La situación interna en Venezuela.

El MGR considera que estamos frente a una crisis del modelo capitalista en Venezuela y no solo del modelo rentista. Creemos que una u otra fracción capitalista burguesa, no está en capacidad de resolver la actual situación y solo se tendera a estabilizar la crisis en un punto crítico para los intereses populares.

Afirmamos en forma clara que no estamos en presencia de un gobierno ni obrero ni revolucionario y ni siquiera reformista. Solo presenciamos en forma dramática como el populismo burgués trata de seguir utilizando a los sectores populares para mantener una parte de sus granjerías y privilegios.

Después de transitar durante 20 años por el reformismo socialdemócrata y luego por el populismo burgués, creemos que ha llegado la hora para que la clase obrera se libere de esas ataduras y con independencia de clase, empiece a construir su propio proceso de acumulación de fuerzas con vistas a la revolución efectivamente socialista.

Un gran papel en ese camino, lo debe cumplir la lucha reivindicativa inmediata por sus intereses más sentidos, como es el derecho a la alimentación, vestirse, a la salud, educación y contar con un salario digno que satisfaga estas necesidades básicas.

La lucha por estas reivindicaciones inmediatas, no debe estar sujeta a ninguna tutela política y debe desenmascarar la demagogia y el populismo burgués hacia el interior de sus organizaciones, en una monumental lucha teórica que logre posesionar la idea de una revolución autentica y socialista.

Esta lucha debe empezar ahora mismo constituyendo comités en todo el país por los salarios justos y dignos que le devuelvan su poder adquisitivo.

La lucha reivindicativa no debe tener carácter absoluto y necesariamente, debe pasar a la reivindicación política como clase en un proceso ininterrumpido de maduración y formación de la conciencia de clase para sí y no quedarse en una conciencia en sí.

Esto se logra enfrentando mediante diferentes formas a los patronos, empresarios, terratenientes, comerciantes y a quien se oponga a sus justas demandas.

Nuestra táctica del periodo

La táctica para el periodo actual, la hemos definido como Lucha Teórica y de Masas.

Es una táctica que debe atravesarse en forma clara en el camino del fascismo en su intento de toma del poder de la mano del imperialismo norteamericano, pero también debe atravesarse en el camino del reformismo burgués y del populismo capitalista.

Nos quieren condenar a elegir entre el terror fascista auspiciado por el imperialismo norteamericano y su política de saqueo de nuestras riquezas o, sumergirnos en la bancarrota popular a partir de una virtual esclavitud moderna, sin salario, para fortalecer a la burguesía criolla y alinear al país bajo la tutela de otras fracciones burguesas imperialistas como es la china y la rusa. No lo permitiremos.

El MGR se plantea irrumpir con una nueva forma de hacer política revolucionaria y proletarizar la conciencia de las masas populares.

Para esto hemos resuelto a partir de este momento las siguientes medidas obligatorias para todos nuestros militantes, aspirantes y simpatizantes.

  • Dejar de lado toda colaboración con políticas que atenten contra los intereses de la clase obrera y el verdadero proyecto revolucionario socialista.
  • Abandonar toda propaganda del proyecto populista burgués.
  • Cesar de inmediato toda doble militancia en nuestra organización y a la vez, en partidos o agrupaciones políticas reformistas, populistas y que cobijen la defensa de los intereses de la burguesía o de fracciones burguesas, ya que militar en una organización revolucionaria, es incompatible con la colaboración con proyectos reformistas y populistas.
  • Levantar en todo el país la consigna de salarios justos y dignos para la clase obrera y para el pueblo pobre y explotado de la ciudad el campo.
  • Exigir la renuncia inmediata de todos los ministros del área económica y productiva, con especial énfasis en los ministros de agricultura, economía y finanzas y del trabajo.
  • Exigir la renuncia de toda la directiva del Banco Central de Venezuela.
  • Organizar las demandas campesinas.
  • Formar bases de simpatizantes del MGR en todo el país.
  • Difundir nuestras ideas en todos los grupos de redes sociales y en los organismos de masas.
  • La clase obrera y el pueblo explotado buscan una alternativa a la crisis y somos nosotros quien debe salir a organizar en torno a una perspectiva revolucionaria a nuestro pueblo.

También debemos dejar clara nuestra posición frente al gobierno y frente a la situación internacional.

Nosotros no somos un movimiento de oposición. Somos una organización revolucionaria, marxista, leninista y guevarista. Somos una organización de combate. Defenderemos el territorio de Venezuela frente a cualquier agresión imperialista, pero la mejor defensa es hacer una revolución de verdad.

Eso si debemos decirlo muy fuerte: nos vamos atravesar en el camino del fascismo, pero también en el camino del populismo, ya que son dos caras del mismo sistema capitalista que explota y exprime a la clase obrera y al pueblo pobre y explotado de ciudad y el campo.

No hemos querido aquí hacer un análisis económico en forma intencional. Cualquier mujer u hombre de nuestro pueblo en forma muy fácil puede entender que esta mal y que no esta mal en materia económica en la actualidad y este informe va dirigido a ellos. No es un informe para especialistas ni expertos en mediciones macro económicas.

Es un análisis e informe de una realidad que nos golpea todos los días y ante la cual quedan solo dos caminos. O conformarse y morir lentamente en la agonía de la explotación capitalista, o levantarse y luchar hasta con las uñas si fuese necesario.

Ya basta de tanto gráfico económico, de tanta explicación demagógica. Necesitamos soluciones ahora mismo o tendremos que tomar esas soluciones en nuestras propias manos, estableciendo un gobierno efectivamente revolucionario que de respuestas a las y los trabajadores.

Salgamos a darle al pueblo la buena nueva: El socialismo no fracaso. Fue el reformismo y el populismo capitalista quienes han fracasado

¡¡A organizar y desarrollar toda la energía revolucionaria en todo el país!!

¡¡A formar cientos de bases guevaristas!!

¡¡A organizar la rebeldía obrera, campesina y comunera!!

¡¡Que renuncien los responsables de la crisis de las y los trabajadores!!

¡¡Salarios justos y dignos!!

¡¡Que la crisis la paguen los ricos y poderosos!!

¡¡Pan, trabajo, justicia y socialismo!!

¡¡O revolución socialista, o caricatura de revolución!!

¡¡Que vivan los 13 años de lucha del MGR!!

¡¡A unir luchar y vencer!!

¡¡Adelante, adelante con todas las fuerzas de la historia!!

Dirección Nacional

Movimiento Guevarista Revolucionario

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