Carta Abierta Al Foro De Sao Paulo
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Estimadas compañeras y compañeros.

Queremos saludarlos y darles la bienvenida. Pero también nuestro deber como revolucionarios es venir aquí a plantear algunas cosas que pueden ser de su interés.

Sobre todo, desde 1950 en nuestro continente y en el mundo, la lucha de clases se intensificó desatando ráfagas huracanadas de pueblo que estremecieron los cimientos del sistema capitalista maltrecho que la burguesía quería mantener a toda costa.

Cientos de millones de hombres y mujeres humildes, se lanzaron a luchar por sus derechos de todas las formas posibles, tanto en las ciudades como en los campos y selvas se alzaron los gritos de rebeldía. Buscaban romper con el modelo económico y social que los condenaba a vivir peor que las bestias y animales, marginados no solo de las decisiones, sino de las más elementales condiciones para poder conservar y reproducir sus formas de vida.

La Segunda Declaración de la Habana es muy clara al describir no solo las condiciones en que vivían más de 200 millones de seres humanos en nuestro continente, sino que también esa declaración recogía su grito de rebeldía y de combate para luchar a muerte por conquistar su verdadera independencia. Otros cientos de millones de seres humanos en todo el mundo compartían las mismas miserias víctimas del mismo verdugo burgués.

El sistema capitalista sintió el golpe multiforme de las masas hambrientas de justicia y desató una y otra vez, sus formas terroristas más crueles e inhumanas contra los pueblos. Su manto de muertes, desapariciones, torturas, violaciones, robo y venta de niños, invasiones, bombardeos y toda su locura psicópata, no se hizo esperar.

Todo este genocidio no solo fue obra del imperialismo norteamericano. Seria mentirnos y mentirles a los pueblos si así lo dijéramos. Este genocidio contó con la participación entusiasta de los terratenientes, empresarios, comerciantes, banqueros, políticos, autoridades eclesiásticas, la empresa mediática, artistas, escritores y por supuesto, los ejércitos y policías. Fieles serviles de quienes defienden sus privilegios e intereses de clase y se unieron todos en una sola política para desarrollar su exterminio contra sus propios pueblos.

En medio de esta situación, surgieron miles y miles de abnegados combatientes populares y revolucionarios, que lo entregaron todo por la causa de los más humildes y se fueron al combate muchas veces, con las armas en la mano para defender su vida y su derecho a construir una sociedad más humana, más justa, pero fueron derrotados.

Las causas y motivos profundos de la derrota, serían largo de exponer aquí. Pero señalaremos como uno de los puntos más importantes, el esfuerzo burgués por aislar a nuestras luchadoras y luchadores sociales y políticos revolucionarios. Levantaron una supuesta alternativa que viniera a reformar el sistema capitalista bajo la careta de “progresismo”, prometiendo cambiar todo para que en definitiva, nada cambiara y que continuara la secuela de explotación, miseria y crimen contra nuestros pueblos humildes, pero ahora bajo la nueva apariencia la pretensión es lavarle la cara al viejo y fracasado capitalismo criminal.

Esa política hipócrita, logró su cometido. Como un elemento más de la política contrainsurgente del imperialismo y de las burguesías locales, consiguió la derrota de nuestras heroínas y héroes dejándolos aislados, siendo en la mayoría de los casos masacrados bajo la mirada cómplice de quienes tenían el deber de proceder y no lo hicieron.

Otras y otros tantos compañeros, fueron condenados al ostracismo, al silencio, a ser catalogados de locos, de extremistas, de violentos terroristas, cuando en realidad eran los nuevos y anónimos libertadores de nuestros pueblos.

Es así que aún hoy se sigue manteniendo esa situación y muchos de nuestros hermanos, aún son prisioneros políticos revolucionarios. Encarcelados en las peores condiciones que haya conocido la historia humana; olvidados, silenciados, no visibles para nadie, aislados en las cárceles, sin ningún mínimo derecho, ni siquiera muchas veces el derecho a ver el sol, ni enterarse de noticias y restringido el acceso a ellos de sus abogados, familiares y amigos.

Hoy hemos venido aquí para tratar de romper la lógica del olvido, del desinterés, de lo “políticamente correcto “, de lo diplomático, de lo formal, de lo que es conveniente o no para sumar votos en la disputa de algún puesto. Y hemos venido ante ustedes a decir nuestras verdades y hacer una pregunta quemante: ¿este foro exigirá la libertad inmediata de todas y todos nuestros hermanos prisioneros políticos revolucionarios en todo el mundo?

La inmensa mayoría de ellas y ellos han sido acusados del uso de la fuerza para combatir al sistema capitalista que nos oprime y aniquila cotidianamente. El mismo sistema capitalista que no ha trepidado en lanzar dos bombas atómicas contra poblaciones civiles y miles de millones de bombas de todo tipo sobre los pueblos que se resisten a ser esclavos modernos del capitalismo. Y la pregunta surge sola: ¿Entonces, quienes son los terroristas?

Nosotros en tanto revolucionarios que declaradamente queremos destruir el sistema capitalista, nos declaramos solidarios y coparticipes de todas y cada una de las acciones por las cuales nuestros hermanos están encarcelados. Todas esas acciones fueron y son, solo la expresión de un proyecto hermoso y humano que no es otro que la revolución socialista y popular. La burguesía y el capitalismo nos ha cerrado todos los caminos y solo nos ha dejado la alternativa de defendernos de su locura genocida y conquistar nuestro derecho a soñar utilizando todo lo que este a nuestro alcance para ello.

Nosotros afirmamos que toda paz dentro del capitalismo, es una guerra silenciosa. Que cobra miles y miles de vidas todos los días en todas partes y afirmamos que, este sistema depredador y de una psicopatía asesina y criminal, debe ser destruido totalmente en todo el mundo y que no existe otra manera de cambiarlo que no sea por la fuerza ejercida por la clase obrera y los pobres y explotados de la ciudad y el campo.

Reivindicamos por todo lo alto y nos sentimos orgullosos, de todas y cada una de las actuaciones de nuestras hermanas y hermanos prisioneros políticos revolucionarios, algunos secuestrados literalmente en las cárceles del capitalismo desde hace décadas. Estamos orgullosos de ellas y ellos, de sus luchas, de sus vidas, de su resistencia, de sus sueños y de su inevitable victoria sobre la infamia.

En todo el mundo, hay miles y miles de presos por actuaciones políticas o por venganzas políticas de algún sector de la burguesía criminal. Algunos de esos presos son muy conocidos y connotados internacionalmente.

También el sistema mantiene en prisión a representantes de los pueblos originarios, independentistas, ambientalistas, luchadores por los derechos humanos, campesinos o simples trabajadores. Nosotros demandamos la libertad de todos ellos. ¿Pero quien se atreverá a levantar la voz y exigirá la libertad de nuestros hermanos combatientes por la revolución y el socialismo?

No tememos decirlo: trabajamos todos los días para destruir el sistema capitalista hasta sus cimientos más profundos. De allí la justeza de utilizar todas las formas de lucha para terminar con este flagelo de la humanidad que es el capitalismo y a la clase parasitaria que lo sostiene que es la burguesía.

De allí que la lucha desarrollada por nuestras hermanas y hermanos no solo sea justa, sino que es ética y en defensa de la gran mayoría de la humanidad. Mas allá de tácticas y estrategias y cálculos políticos que muchas veces caen en el oportunismo, la libertad de todas y todos los prisioneros políticos revolucionarios, es una tarea urgente que deben reclamar todas las personas honestas y conscientes del mundo.

Por este motivo nos dirigimos a este foro de gran repercusión internacional, esperando que los delegados aquí presentes, se pronuncien abiertamente y levanten su voz para hacer visibles a nuestras hermanas y hermanos ante el mundo y exija este foro su inmediata libertad más allá de cualquier consideración teórica, táctica o política.

Sabemos que a lo mejor nuestra pequeña voz, no será escuchada por todos los presentes. O que algunos tendrán la tentación de esconder este reclamo dentro de una generalidad que oculte nuevamente no solo la situación de nuestras hermanas y hermanos, sino y fundamentalmente, el motivo y contenido de su lucha.

No importa. Mas tarde o mas temprano la esencia indómita de nuestros pueblos, se expresará y hará añicos este sistema esencialmente anti humano. Entonces los pueblos conocerán en toda su grandeza, el sacrificio y la entrega de nuestras hermanas y hermanos hoy encarcelados y serán el espejo donde quieran mirarse las futuras generaciones victoriosas.

Esperamos su pronunciamiento y decimos desde el Che y con el Che,

¡Libertad para todas y todos nuestros prisioneros políticos revolucionarios!

Campaña Internacional por todas y todos nuestros hermanos prisioneros políticos revolucionarios:

¡YO TE QUIERO LIBRE AHORA!

En Caracas, a los 16 días de Julio del año 2019,

MOVIMIENTO GUEVARISTA REVOLUCIONARIO

 

 

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