Yo Te Quiero Libre Ahora
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Plantearse una campaña internacional en estos tiempos por la liberación de los prisioneros políticos revolucionarios en todo el mundo, no es una tarea fácil. Tiene diversas dificultades y situaciones que es necesario sortear y resolver para lograr este fin.

Después de la derrota estratégica sufrida primero en Latinoamérica en los años setenta y luego con la caída del bloque oriental y la derrota de la Urss, se desato una ofensiva mundial contra las ideas revolucionarias desde diversos ángulos.

El capitalismo con sus diversas caras y máscaras, desarrolló una guerra implacable contra el marxismo en todos los frentes con la declarada intención de borrarlo como corriente de pensamiento y como expresión política de la clase obrera y otros sectores explotados.

La ofensiva fue y es, vasta, extensa e intensa y daría como para varios libros explicarla en detalle y no es el propósito de estas escasas líneas. Pero diremos que, ante el repliegue forzado de las ideas revolucionarias, diversas teorías y métodos trataron de llenar ese vacío.

La socialdemocracia siempre fiel en la tarea de distraer a las masas obreras y explotadas, tuvo todo el camino despejado para con variantes, penetrar el movimiento contestatario al capitalismo y ofrecerse como alternativa. Una alternativa que vendría a cambiar todo, pero sin cambiar absolutamente nada del sistema de explotación capitalista.

El capitalismo se apodera de nuestros símbolos

Una de las primeras victimas de esta gran operación, fueron los símbolos históricos de los revolucionarios, empezando por la misma palabra revolución. La revolución ya no significo mas cambiar el sistema capitalista burgués y destruir sus bases de sustentación, la revolución paso a significar algo muy distinto y las mas de las veces, encubrió precisamente a su contrario: la contrarrevolución.

Conocimos las llamadas “revoluciones de colores”, las “primaveras” y otras variantes de lo que serían los cambios políticos permitidos. Luego les llegó el turno a los métodos de lucha imponiendo la democracia burguesa en cualquiera de sus formas, como la gran y máxima aspiración de los explotados, para que pudieran concurrir cada cierto tiempo a las urnas a votar a los candidatos que el sistema permita como sus amos de turno.

Después vinieron nuestros mártires y héroes, para que, en su nombre, se pueda hacer cualquier cosa y validar con ellos, situaciones y actuaciones que durante su vida nuestros mártires y héroes, repudiaron y rechazaron. La izquierda se transformo para el sistema en algo totalmente inofensivo, las mas de las veces sin contenido, sin propuestas propias y cuando se llegaba un poco más allá en las pretensiones, sencillamente se eliminaba.

Así llegamos a este tiempo político, donde la infamia y la injusticia, se han tornado un proyecto político en si mismo. Por eso que plantearse una campaña del tipo que estamos tratando de desarrollar, es un acto revolucionario del más alto valor estratégico y vamos a explicar de forma sencilla por qué.

 Contra el desconocimiento.

Una mayoría absoluta de la población de nuestros países, desconoce la existencia de prisioneros políticos revolucionarios y sobre todo la juventud. No sabe quienes son, no conoce sus rostros, sus nombres y lo mas importante, no sabe por que lucharon.

La minoría que si conoce de algunas compañeras y compañeros prisioneros políticos, esta dividida. Una parte dice que son terroristas presos. Otro sector dice que son gente equivocada que tomo las armas y se alzo pudiendo tener otra estrategia. Aun hay otro sector que plantea que no hay nada que se pueda hacer y solo se lamenta de vez en cuando de la situación.

Un sector más comprometido se sumerge en la urgencia de los cotidiano de sus respectivos países dejando cada vez mas olvidados a nuestros hermanos.

Desde dentro ya de los círculos militantes de por si aun mas reducidos, se plantea cierta polémica sobre el tema de las corrientes que seguían nuestros hermanos, de su teoría, de sus tácticas, métodos y de sus opciones partidarias.

Otro sector militante, asume sin ningún tipo de reparo campañas por dirigentes socialdemócratas presos acusados de corrupción en algunos países muchas veces injustamente, pero absolutizan y monopolizan estas campañas como si fueran estos dirigentes los únicos posibles de visibilizar y trabajar por su libertad.

Todo lo anterior, es producto de la fuerte atomización del pensamiento y de la acción revolucionaria, así que plantearse desarrollar esta campaña en este contexto histórico político, es todo un desafío inmenso.

Nuestra posición frente a nuestras hermanas y hermanos prisioneros

Nosotros entendemos que, al reclamar su libertad, reivindicamos su pensamiento, su lucha, su tenacidad, su humanidad, pero, sobre todo, reivindicamos que hay un mundo que cambiar y para eso se necesita el pensamiento y la acción revolucionaria decidida.

Nunca nos hemos planteado alguna dificultad sobre las formas de lucha que emplearon nuestras hermanas y hermanos. Estas tienen que ver según nosotros, con las condiciones objetivas y subjetivas y con la correlación de fuerzas en un determinado momento.

Sabemos que el capitalismo y su sistema de explotación, deberá ser derrotado por la fuerza de las masas obreras y explotadas empleando para ello, todas las formas de lucha según el momento y sus condiciones objetivas y subjetivas. Por tanto, al reclamar la libertad de las y los prisioneros políticos revolucionarios, estamos reclamando nuestro derecho a la rebelión y nuestro derecho a defendernos de la violencia extrema que desata el capitalismo con todo lo que tengamos a la mano. Por lo mismo, al reivindicar a nuestros prisioneros, reivindicamos nuestro derecho a la revolución, pero no cualquier revolución, sino una revolución socialista.

Al defender a nuestras hermanas y hermanos, estamos defendiendo a la vez la posibilidad de alcanzar nuestra propia libertad y reivindicamos sus formas de lucha su proyecto político y celebramos sus vidas más allá de tácticas y estrategias.

 La campaña Yo te quiero libre ahora

Esta campaña entonces tiene visos de una tarea estratégica, que va más allá del tiempo histórico que nos toca vivir y tiene por tanto visos del futuro que anhelamos y por el que tantas y tantos entregaron su vida y otros tantos su libertad.

Pero como decíamos mas arriba, esta tarea estratégica la hacemos desde la desventaja estratégica, donde una parte de la llamada “izquierda” con mala memoria, puede clamar todos los días por líderes reformistas y socialdemócratas, algunos de ellos injustamente encarcelados, pero no puede ni mandar un simple tweet por un revolucionario encarcelado las mas de las veces en condiciones infrahumanas. Lo peor en algunos casos, en los países y gobiernos bajo la administración de aquellos lideres reformistas que hoy también están presos. Citamos como ejemplo de ello, el caso de Mauricio Hernández Norambuena, comandante Ramiro en Brasil, que sus primeros 13 años de encarcelamiento aislado y en condiciones de tortura psicológica, fueron bajo los gobiernos de Lula y de Dilma Rousseff.

Así que la tarea no se presenta fácil. Porque se tiene que atravesar el largo camino no solo de la indiferencia general, sino también el de la incomprensión de aquellos que se supone por naturaleza política, deberían apoyar tal campaña como una tarea de honor y no lo hacen.

De todas maneras, asumimos esta tarea con alegría y entusiasmo. Somos testigos del tiempo del renacimiento de las ideas y acciones revolucionarias. Poco a poco se va construyendo el difícil camino de un nuevo tiempo para la clase obrera y los pueblos explotados. La lucha por la libertad de nuestras hermanas y hermanos, es un peldaño mas que tenemos que transitar para tomar el cielo por asalto.

los guevaristas y la campaña yo te quiero libre ahora

Cada guevarista, cada miembro de nuestra pequeña organización, debe hacer todo lo que este a su alcance por desarrollar esta campaña. Debe pensar cada mañana al levantarse en nuestras hermanas y hermanos encarcelados. Debe pensar en ellos al caminar libremente, al comer, al tomar un refrigerio, al juntarse con sus amigos, parientes y poder abrazarlos, o darles una palabra o sonrisa de aliento. Debe pensar en nuestras hermanas y hermanos al descansar, en las noches antes de dormir y sentir como crece la indignación en su mente, debe sentir su sangre hervir, debe sumar su rabia, su energía, sus ansias de justicia y hacer cada día todo lo que este a su alcance por la libertad de nuestras hermanas y hermanos prisioneros en muchos lugares del mundo.

Esta tarea nos refresca el internacionalismo proletario que no conoce fronteras, nos reúne con tantas y tantos combatientes por el socialismo dispersos por el mundo, nos devuelve nuestro lado mas humano y nos impulsa a seguir luchando por la revolución y el socialismo a pesar de la desventaja transitoria que atravesamos.

Las y los guevaristas de Venezuela, damos un paso al frente y con orgullo y decisión, exigimos con toda nuestra fuerza:

¡YO TE QUIERO LIBRE AHORA!

¡Libertad para todas y todos los prisioneros políticos revolucionarios en todo el mundo!

¡La clase obrera y los explotados de la ciudad y el campo vencerán!

¡Que viva la revolución socialista!

¡Adelante, adelante con todas las fuerzas de la historia!

 

Movimiento Guevarista Revolucionario

 

 

 

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