¿Como Se Construye El Socialismo? El Socialismo Se Construye Luchando. Cuarta Parte Y Final.
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Cuarta parte y final

El mundo y la lucha de clases actual.

La derrota de la URSS significo un retroceso que se podría medir en cientos de años para la clase obrera mundial y a partir de allí, el mundo no solo se re-configura, sino también la lucha de clases.

Ya al término de la segunda guerra imperialista, Europa deja de ser un centro gravitante para emprender la revolución y la llamada guerra fría (que no es otra cosa que el desarrollo de la guerra de clases a nivel planetario) no vino sino a consolidar esa tendencia. Las medidas de contención social con el llamado Estado de Bienestar y un furioso anti comunismo orgánico, no solo hizo retroceder la organización clasista, sino mas grave aun, conllevo a la perdida de conciencia política de la clase obrera generando engendros político culturales que aun se dejan sentir en forma telúrica como fue el eurocomunismo y el llamado progresismo postmoderno.

Los otrora poderosos partidos comunistas de Italia, Francia, España y Alemania han dado paso a verdaderas sectas, donde como en el caso de Alemania, tienen un alcance electoral cercano a los 40 mil votos en un país de 60 millones de habitantes, donde una parte de la población, vivió un largo periodo en un sistema llamado socialista, que llego a ser el séptimo país con mayor desarrollo industrial de Europa.

Las prolongadas crisis en España, Grecia, Italia y Francia, han dado paso a experimentos populistas reformadores que en la practica solo han servido para apuntalar en forma el sistema capitalista en crisis. Ya son históricas las volteretas salvadoras del capitalismo de estos oportunistas reformadores, como el caso de Syriza en Grecia y Podemos en España, que en un momento dado, han canalizado el descontento social para encauzarlo nuevamente dentro del sistema y reforzarlo. En mayor o menor medida, estos esquemas se han visto expresados en otros países de Europa hasta desfigurar totalmente una posición revolucionaria.

Por tanto, podemos afirmar sin ningún temor a equivocarnos, que la revolución social con vistas al socialismo, no llegara por Europa de ninguna forma. No solo hay ausencia de condiciones objetivas, sino que no existe ninguna condición subjetiva de nivel superior que se exprese en esos países, por mucho que desarrollen algunos intelectuales que reciten los cuatro tomos del Capital de memoria.

Asia ya no lo controla Estados Unidos, pero si en forma firme China y Rusia, las dos potencias capitalistas en alianza hegemónica y África sumergida en lo que se llama la “guerra conveniente” por mas de 20 años, solo queda para mirar nuestro continente que viene recién de una década de los llamados gobiernos progresistas.

En Latinoamérica, si existen condiciones objetivas de crisis económica y social con una pobreza donde en algunos países supera el 40%. con una virulenta lucha política y social, con varios movimientos guerrilleros aun en plena actividad, con organización social y sindical de importancia y con una memoria histórica reciente de lucha revolucionaria.

Se dan condiciones objetivas concretas, pero también bastantes avanzadas condiciones subjetivas, a pesar de venir   del horror del exterminio de casi un millón de luchadores políticos sociales entre las décadas del 60-90 del siglo pasado. El rearme teórico y orgánico de sectores revolucionarios en un hecho objetivo en varios países del continente. Pero, además, aquí esta la Cuba revolucionaria y la experiencia bolivariana en Venezuela.

Durante una década en algo se avanzó en generar condiciones de un nuevo ordenamiento jurídico político, con la alianza llamada Alba, en Unasur y en la Celac. Además de otros mecanismos de intercambio económico y comercial entre los Estados. Toda esta suerte de mecanismos de intercambio y unidad en la diversidad, generó objetivamente contradicciones inter burguesas que terminaron de expresarse en una ofensiva de la ultraderecha en todo el continente para desarmar estas alianzas y volver a subordinarse a Estados Unidos.

Los procesos en Argentina sumergida en una crisis como en el año 2000, la deslegitimación de Moreno en Ecuador y el progresivo deterioro de la imagen de Bolsonaro en Brasil, auguran futuras grandes movilizaciones y luchas de alcance regional. Esto no asegura nada obviamente porque esos procesos de movilización, aun estarán dirigidos o hegemonizados por la pequeña burguesía reformista y la socialdemocracia de la región. De todas maneras, será un gran avance en el desarrollo de la lucha de los trabajadores y una oportunidad por radicalizar las demandas, aprovechando la experiencia anterior que no sirvió de nada a la hora de asegurar derechos conquistados históricamente y mostro la incapacidad del reformismo para conducir en forma estratégica a favor de los pueblos los procesos desatados en todos esos países.

La situación en Chile, Perú y Paraguay parece mas estable para la burguesía fascista y tenderán a expandir aún más la explotación con mas recortes de derechos conquistados por los trabajadores y una más precaria situación laboral. La explotación laboral en toda la región se ha ensanchando aprovechando la crisis y la emigración regional sobre todo en países como Haití, Colombia y Venezuela, logrando la burguesía una mano de obra barata y en muchos casos medianamente calificada.

El deterioro evidente de la situación social en Colombia y sobre todo en el caso del exterminio sistemático de los lideres sociales, se agiganta aun mas con la traición de las FARC-EP que dejo extensas zonas en manos del paramilitarismo que se ha ensañado con las comunidades y ha dejado caer todo su afán de venganza sobre los sectores mas desposeídos del pueblo de Colombia haciendo urgente el surgimiento de una nueva fuerza que se oponga al exterminio que descarga el régimen terrorista de Duque-Uribe sobre los sectores más avanzados. De todas maneras, la ausencia en la región de las condiciones subjetivas, sobre todo la existencia de una vanguardia verdaderamente revolucionaria, se deja sentir con fuerza y en el corto plazo es una situación que está lejos de revertirse. El proyecto de una revolución socialista de verdad, no se ha desarrollado y aun las masas guardan esperanza en proyectos nacionalistas de corte reformista o en reeditar el populismo de la década pasada. La independencia frente a Estados Unidos de una fracción burguesa y pequeña burguesa que conducen los proyectos reformistas en ningún caso conducen a un enfrentamiento con el capitalismo o tienen una visión de desarrollo independiente o de liberación nacional. Estos sectores rebeldes frente al imperialismo yanqui por sus contradicciones internas con él, van gustosas al encuentro de las nuevas potencias hegemónicas capitalistas como es el caso de Rusia y China.

Podemos decir en forma enfática entonces, que estamos en presencia de un enfrentamiento regional inter burgués, donde por un lado están los que se alinean con Estados Unidos y, por otro lado, los que se apoyan en Rusia y China. Esta alineación es muy importante definirla porque de tal definición anterior, se desprende entonces que no estamos en presencia de una lucha de “liberación nacional” como algunos afirman, sino en una lucha simplemente entre dos bandos burgueses que se alinean con una u otras potencias imperialistas, pero que puede desembocar en una nueva correlación de fuerzas que favorezca una salida revolucionaria siempre y cuando se desarrolle una vanguardia clasista y su estrategia y táctica se haga carne en las y los trabajadores y las masas explotadas de la ciudad y el campo.

La estrategia del periodo

Nuestra lucha por tanto no puede ser otra que, por una acumulación de fuerzas políticas, sociales, materiales y militares, en la perspectiva de la revolución socialista y no por una liberación nacional en manos de una alianza que dirige un segmento de la burguesía y de la mediana burguesía supuestamente nacionalista que no existe ni puede existir.

Lo principal es la re-composición de las fuerzas revolucionarias a partir justamente, de frentes proletarios y populares para disputar la hegemonía de la mayoría activa de la población latinoamericana.

Esto no quiere decir no aprovechar las contradicciones inter imperialistas o inter burguesas al interior de los países, todo lo contrario. Pero la unidad revolucionaria es lo fundamental para acumular fuerzas. En un segundo orden estará para nosotros como objetivo la unidad antifascista y popular donde es posible ampliar el marco de las alianzas tácticas, manteniendo la independencia de clase y la iniciativa en la organización.

De esta forma en Venezuela, nos planteamos por un lado oponernos con todo lo que tengamos a los planes golpistas, terroristas y de agresiones imperialistas. Pero también construir desde abajo, la unidad revolucionaria en torno a la idea de la revolución socialista, desarrollar el Poder Popular no tutelado por el Estado e impulsar las movilizaciones por las reivindicaciones de los obreros y explotados de la ciudad y el campo.

La lucha de clases en Venezuela.

De forma clara debemos decir que no somos chavistas ni maduristas. Somos marxistas, leninistas, guevaristas y revolucionarios. Valoramos los avances logrados en vida del comandante Chávez, sobre todo el rescate del concepto socialista en un momento de la historia en que todos retrocedían y se hablaba de su fin. El proyecto bolivariano nos dio la oportunidad durante casi 15 años de reconstruir una generación de cuadros militantes nuevos, que repusieran una parte de los que fueran masacrados por el capitalismo terrorista en los años 70. La polémica sobre eso se abre cuando, tenemos que evaluar si fuimos capaces o no de hacerlo y, competir con el populismo, el clientelismo y el reformismo, teniendo la posibilidad de hacer propaganda abiertamente, desarrollar escuelas de cuadros, desarrollar infraestructura y ganar la conducción de masas en muchos frentes.  A nuestro juicio, desaprovechamos la oportunidad.

Es claro para nosotros que el enemigo de clase no se quedo quieto durante todo este tiempo. Uno de sus objetivos primordiales, fue atacar con todo el surgimiento de una corriente revolucionaria en nuestros países y en ese sentido, el populismo reformista le fue funcional a ese objetivo y de cierta forma, fue un dique de contención para la rearticulación de una fuerza revolucionaria.

El reformismo populista conquisto para si, a un gran numero de cuadros honestos, que se sumaron ilusionados a esos proyectos con la intención de influir y modificarlo desde dentro, pero objetivamente fueron sucumbiendo y terminaron validando y fortaleciendo esos proyectos reformistas y populistas que no tenían nada de revolucionarios.

Otro numero importante fue seducido con prebendas económicas, nombramientos y espacios de poder, que terminaron corrompiendo su conducta y hoy, son solo fantasmas de lo que alguna vez fueron.

Un capitulo aparte, son las organizaciones políticas llamadas revolucionarias, que se sumaron sin cuestionamientos a los proyectos reformistas. Apoyaron sus políticas de asistencialismo como si fueran medidas socialistas y se mantuvieron en la raya del reformismo abierto bajo el paraguas del “apoyo crítico”.

Esta posición esconde algo mucho mas serio que pocas veces aparece como parte del debate. El reformismo populista es en el fondo, un proyecto de un segmento de la burguesía, que busca seguir manteniendo el capitalismo mediante una alianza heterogenia, pero donde ese segmento burgués tiene la hegemonía y el control estratégico de todo el proceso. Entonces si tomamos esta corriente de análisis, el “apoyo crítico” se podría interpretar como apoyo al proyecto burgués capitalista, solo que se critica aspectos o “acentos” de tal proyecto capitalista, lo que significaría que estamos en presencia de un reformismo puro y duro.

Por otra parte, la pequeña burguesía siempre temerosa en su eterno vaivén entre la derecha y una izquierda capitalista, fue tomando partido según las etapas de los procesos que se vivieron y viven. En un principio fue asumiendo posiciones casi extremistas y exigía expropiar todo, estatizar y nacionalizar cuanta empresa o extensión de tierra se encontraba. Luego al cambiar el giro de la situación económica, pasaron abiertamente a posiciones de derecha y en el caso venezolano, a formar parte integral de la conspiración que busca provocar un golpe de estado o una intervención extranjera.

Argumentan que se debe dejar de lado y superar la “polarización” como si esto fuera posible, pero detrás de ese argumento especifico, esta justamente la negación de la lucha de clases y la contradicción principal de todo el sistema capitalista, que en definitiva enfrenta dos polos absolutamente definidos e irreconciliables entre sí: explotadores y explotados. Cuando usted  lea o escuche hablar contra la polarización en política, en el fondo esta en presencia de la negación de la lucha de clases y el clamor del reformismo reaccionario por el surgimiento de una tercera posición donde él tenga cabida.

La derecha por su parte ha generado un nuevo cuadro político que ha venido trabajando al menos desde el año 2005 y que se enmarca en un proyecto mayor para todo el continente como ya dijimos más arriba.

Para la derecha, la única forma de ganar es mediante un acto de fuerza mayor, que signifique romper con todo el ordenamiento jurídico vigente. No hay otra forma de implementar el plan de la burguesía y para eso debe quebrar el Estado. Solo mediante un gobierno de fuerza, la derecha podría gobernar Venezuela y eso pasa por una contrarrevolución violenta, que imponga mediante el terror y la represión, nuevamente el sistema neoliberal que signifique no solo entregar las riquezas básicas como el petróleo, sino privatizar cientos de las principales empresas del Estado; estaciones de tv con alcance latinoamericano y varios canales nacionales, telecomunicaciones, mineras, electricidad, aguas, tierras la apetitosa banca pública y viviendas sociales.

Las alianzas construidas por la derecha incluyen desde el trotskismo, hasta ex ministros de Chávez, responsables  en su mayoría del desastre económico y los mayores fraudes de corrupción que han afectado gravemente al país, pero a pesar de ese abanico amplio de alianzas de la derecha, ella por si misma no es capaz de implementar una movilización nacional de envergadura que ponga en jaque al gobierno, y es por eso que debe depender de las maniobras imperialistas, del terrorismo y de la articulación con la delincuencia local para llevar a cabo sus planes.

A nuestro modo de ver solo tienen pocos caminos y todos estos caminos pasan por la capacidad política de Estados Unidos. Uno de ellos implica mantener y aumentar las sanciones económicas, el bloqueo comercial y el aislamiento diplomático para intentar un estallido social interno. Otro de los caminos implica mantener todo lo anterior, pero además apostar por el terrorismo interno y el desarrollo de una fuerza paramilitar que posibilite un quiebre en la fuerza armada nacional bolivariana.

En ese marco, cobra sentido el haber desarrollado una estructura Estatal paralela, que esta compuesta por un Tribunal Supremo de Justicia, un Ministerio Publico con su fiscal general, un cuerpo diplomático, un procurador y sin duda alguna, un autoproclamado “presidente”. Todo lo anterior, articulado desde un órgano que, si pertenece al antiguo Estado, como es la Asamblea Nacional. Este órgano del Estado, es el único piso de legitimidad para dar rienda suelta a lo ilegitimo y, ya se dio a la tarea encubierta de derogar por la vía de los hechos la constitución de 1999 al redactar el decreto de transición que, en la práctica, se pone sobre la constitución y actúa como un reglamento de un régimen de excepción dictatorial.

La derecha y el imperialismo, tienen hasta este año para derrocar al gobierno, porque no podemos perder de vista que vienen nuevas elecciones de la Asamblea Nacional y también se inicia el proceso por la reelección de presidente en Estados Unidos. Esos dos hechos resultaran claves en el desarrollo de las futuras acciones que se desarrollen.

Creemos sin lugar a dudas, que se incrementara decididamente la ofensiva contra Venezuela con un plan ya definitivo y no solo de ablandamiento social. Este plan a nuestro juicio ya se inicio y tiene varios componentes que se expresaran en el futuro inmediato.

La táctica golpista.

Solo abordaremos los elementos principales de este plan en razón de entregar un documento más conciso y preciso, en la esperanza que pueda ser comprendido en forma más cabal.

Internacional. Luego de no poder aumentar el apoyo al golpe de más países, Estados Unidos ha optado por el aislamiento regional de Venezuela y en conseguir un piso mínimo para una agresión armada, que opere sobre el consenso de que estamos en presencia de un gobierno ilegitimo. Esto se logra básicamente operando a través de dos organismos totalmente a su servicio. El llamado cartel de Lima y la OEA. Organismo este último donde cuenta con una mayoría relativa circunstancial. El consejo de seguridad de Naciones Unidas se usará como caja de presión y resonancia sobre todo contra Rusia y contra China más que contra Venezuela.

El punto álgido de esta agenda esta en Colombia y Brasil por su ubicación geográfica y las posibilidades que le brindan sus fronteras para desarrollar su agresión.

Económico. Lo anterior tiene sentido, solo si se sigue asfixiando la economía con mas sanciones y secuestros de activos, que implique ahondar la crisis económica interna para generar mayor descontrol de la situación social.

También una imagen de crisis humanitaria que  requiere de una intervención internacional para intentar solucionarla. Pero si esta situación no es posible, la intervención no será a través de una coalición, sino un ejercito mercenario con suficiente respaldo mediático, que asegure mantener el consenso logrado hasta ahora de presentar al país como manejado por una dictadura y, por tanto, el uso de la fuerza se presentará como legítimo.

Las nuevas sanciones al Banco Central de Venezuela, son el preámbulo de dejar fuera a Venezuela del sistema SWIFT y será muy duro migrar a los sistemas de pago ruso y chino (CIPS y MIR) lo que creará más desorden y mayor crisis en lo inmediato sobre la población venezolana y será el caldo de cultivo para operaciones político militares mayores.

Político-Militar En este ámbito, lo que se tiene planteado es preparar las condiciones para una operación militar de envergadura, ya sea una invasión o la intrusión de una fuerza paramilitar. Las acciones previas en este terreno además de la ya nombradas en lo económico e internacional, incluyen una campaña jamás vista en el ámbito de lo mediático y por todo tipo de canales, siendo las redes sociales una de sus armas predilectas. Pero todo esto carecería de sentido si no existe una amplificada movilización al interior del país. Por tanto, en este plano se plantea desarrollar miles de pequeños mítines en distintos lugares, pero sobre todo cerca de algunos sectores populares. La idea de lo anterior es generar la idea de desorden permanente y acostumbrar a la gente a este tipo de acciones que según ellos se irían incrementando, sumando gente de los respectivos sectores de acuerdo a su nivel de dificultades que sufren y sufrirán en el futuro.

Este tipo de acciones, pretende arrojar como resultado algunos miles de activista por sectores, agrupados en comités de fácil movilización y ya con pleno dominio de cada sector y cierto reconocimiento operativo.

Se trata de crear una base social de apoyo a los grupos paramilitares, o en caso de invasión, a las tropas que se encargarían de intervenir militarmente. No es otra cosa que una variante de las “revoluciones de colores” o de la llamada “primavera árabe”.

Debemos partir de la base que toda acción que se pretenda, debe partir de generar cierta legitimidad social activa y sobre ese terreno, es que se está preparando la oposición terrorista y es por eso que no han optado por grandes movilizaciones, sabedores que la batalla final no se va decidir con una marcha ni con mil, sino que será resultado del quiebre político social de las FANB y de acciones militares de envergadura, ya sea civiles armados en forma mercenaria, o una fuerza multinacional de tarea que al parecer, es el camino menos posible.

El comportamiento de la población durante el mega apagón de comienzos de marzo, hizo que la derecha terrorista decidiera por esta estrategia dirigidos por Estados Unidos. Es una estrategia de un costo político mínimo y que prácticamente solo puede sumar. De todas formas, una fuerza paramilitar terrorista se prepara y equipa en Colombia bajo la atenta mirada del comando sur de los Estados Unidos. Por su parte Estados Unidos decide qué tipo de garantías ofrecer a las inversiones chinas y rusas en Venezuela para tener el camino despejado para proceder utilizando una u otra variante de fuerza que tiene sobre la mesa como majaderamente han repetido.

Los sectores populares

la situación interna en Venezuela se sigue deteriorando a pasos agigantados producto de tres cosas esenciales. La pésima gestión económica social del gobierno en desmedro de los sectores de trabajadores y populares. Las sanciones económicas desarrolladas por un conjunto de países con Estados Unidos a la cabeza que han privado al gobierno de unos 300 mil millones de dólares. Por ultimo el sabotaje por acciones terroristas sobre los servicios básicos como el sistema eléctrico.

Ante esta situación, la base mas dura del chavismo ha reaccionado con heroísmo y ha demostrado una alta voluntad de resistencia y disposición de lucha anti imperialista generando una movilización y reacción que muy pocos se esperaban. Se ha vuelto a implementar cierta organización independiente en los sectores populares y gran capacidad de respuesta e imaginación para paliar la crisis. Pero las indecisiones del gobierno parecen ir mellando esta resistencia.

A pesar del llamado desesperado de Maduro para corregir y atender las emergencias con una nueva mentalidad por parte de las autoridades, la ineficacia, el dejar hacer y la inacción frente a evidentes hechos directamente delincuenciales, como la corrupción sin freno sobre los alimentos por citar un caso, hacen mella en este sector duro del chavismo que ve con desesperación como cada vez se hace mas patente el divorcio entre las palabras y los hechos.

La semana pasada una muestra de ese cansancio, fue la privatización de una empresa del área social dedicada a la producción de arroz. Ese hecho genero una etiqueta en Twitter que fue tendencia en esa red social que refleja este cansancio del que hablamos. “Privatización es traición” refleja un sentimiento general que dice que esta bien todo lo que se le oponga la derecha, pero que no esta bien lo que se hace por los sectores populares y leales al gobierno.

El subsalario de cinco dólares mensuales en medio de una creciente dolarización de la economía por la vía de los hechos y, el cada vez menor valor del soberano, unido al cuadro alcista permanente de los productos necesarios para vivir, crean una situación de difícil predicción en el tiempo. La paciencia tiende a terminarse en la medida que la gente no ve la luz al final del camino.

Nuestra posición.

Resumiremos nuestra posición de la manera mas simple posible a pesar de los complejos desafíos.

Enfrentaremos al imperialismo yanqui y defenderemos Venezuela con todo lo que tengamos ala mano bajo cualquier circunstancia. Sean tropas yanquis, paramilitares, asonadas internas de militares traidores, o una fuerza multinacional, encontrara a los guevaristas en la primera línea de combate y resistencia y desde ya llamamos a conformar cualquier tipo de organización que ayude a la defensa. Creemos que no es un problema de nombres sino de contenido.

Por otra parte, seguiremos haciendo pequeños, medianos y grandes esfuerzos por la unidad de las revolucionarias y revolucionarios que tienen como norte la revolución socialista y la construcción del socialismo. Esta unidad debería desembocar en una organización clasista, marxista, leninista y con claro sentido internacionalista y proletaria.

En tercer lugar, bregamos por la unidad de todos los antiimperialistas. Llamamos a todas y todos los bolivarianos a resistir en estos momentos duros, pero también los llamamos a unir fuerzas por profundizar la revolución bolivariana y a exigir la toma de medidas consecuentes por parte del gobierno en el plano social, económico y de justicia.

En cuarto lugar hacemos un llamado a todos los revolucionarios latinoamericanos a realizar todos los esfuerzos para unir nuestras fuerzas desde el punto de vista político, orgánico y material para ofrecerle a nuestros pueblos, una alternativa realmente revolucionaria inspirada en el mas grande de los humanismos: la libertad de los explotados de las cadenas del capitalismo.

En quinto lugar, hacemos un llamado a todas las mujeres y hombres de buena voluntad a luchar cada minuto, cada hora, cada día por derrotar al imperialismo y retomar la movilización social y política más allá de las redes sociales. Solo la movilización decidida por nuestros derechos impedirá la llegada nuevamente del fascismo a nuestros países.

En sexto lugar, en caso de una agresión militar de cualquier tipo sobre Venezuela, el llamado que ya hizo el Che a crear uno, dos, tres Vietnam en todo el continente, ya que, si no nos dejan soñar, nosotros no debemos dejarlos dormir nunca más hasta su derrota definitiva.

¡¡Adelante, adelante con todas las fuerzas de la historia!!

Movimiento Guevarista Revolucionario

 

Informe presentado por el compañero Rodrigo Velez y aprobado con aportes el día 15 del mes de abril de 2019 por la dirección del MGR.

Caracas Venezuela

 

 

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