¿Como Se Construye El Socialismo? El Socialismo Se Construye Luchando. Primera Parte
Compartir esta información
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Han pasado algunos días desde las batallas de los primeros días de marzo y es necesario hacer una evaluación de la situación política, que ayude a clarificar lo que ha ocurrido y lo que está por venir.

Hemos optado por presentar este informe por entregas numeradas para evitar hacer un documento muy extenso y que termine aburriendo al lector mas desprevenido. Dividiremos este informe entonces en varias partes y serán publicadas en nuestra pagina web para un mejor aporte a todos quienes interesarles nuestra opinión política en este momento tan delicado para Venezuela y para todo el continente.

Este informe fue presentado por el compañero Rodrigo Velez para su discusión y fue aprobado por los guevaristas con algunas indicaciones que ya se han sumado al documento y que por lo tanto a pesar de solo estar firmado por el compañero Rodrigo representa la opinión de todo nuestro Movimiento Guevarista Revolucionario. (MGR)

Primera parte: elementos iniciales.

En Venezuela se desarrolla una aguda lucha de clases que abarca todos los terrenos político, social, económico, psicológico, cultural, propagandista, teórico y militar, pero donde la clase obrera y los sectores explotados no tienen una vanguardia política que exprese sus intereses.

La vieja burguesía totalmente subordinada al imperialismo yanqui, se enfrenta con los segmentos de la nueva burguesía nacida durante el chavismo que a su vez tiene de aliados a las nuevas potencias capitalistas de Rusia y China y respaldada además, por los sectores populares al interior del país. Esta nueva burguesía asume un conjunto de reformas y sistemas de asistencia social en medio de la peor crisis de la historia de Venezuela y a este conjunto de medidas, las llama “revolución”.

La Llamada “izquierda light” que rechaza abiertamente el pensamiento, método y acción leninista, trata en forma desesperada de situarse por encima de las clases sociales y se ofrece como “la bisagra mágica” entre las dos posiciones antes mencionadas, y como solución al conflicto de clases, alardea una negociación que implique una salida pseudo democrática mediante un plebiscito, referéndum u otra forma de llamarle a ese nuevo pacto de punto fijo que propone.  Significa, en definitiva, ir a unas elecciones generales donde se “relegitimen” de nuevo todos los poderes del Estado y, se restaure el capitalismo a la situación inmediatamente anterior. Esta posición mentirosa, queda al desnudo al tomar partido finalmente por la posición de la vieja burguesía, cuando afirma que, “lo importante, es salir del gobierno actual”.

¿Qué posición tomamos los marxistas revolucionarios en el actual escenario?

El desarrollo de una guerra hibrida total por parte del imperialismo que busca el control de toda la región y sus riquezas, por una parte y, de otra parte, la defensa de la renta por parte del segmento gobernante y sus sistemas de asistencia, que busca desesperadamente encontrar una manera que, apoyándose en los nuevos sujetos imperialistas, mantener un tipo de capitalismo populista con “rostro humano”.

En definitiva, se enfrentan dos tipos distintos de capitalismo, pero no perdamos de vista que en el fondo y en la mayoría de las formas, es el mismo viejo y caduco capitalismo que no puede resolver ya los problemas sociales, económicos y políticos de las grandes mayorías.

La derecha mas extrema entiende bien esta situación y por tanto busca emprender en toda la región un asalto a todas las pequeñas garantías, beneficios y estabilidad de la clase obrera y los explotados de la ciudad y el campo.

El imperialismo yanqui y sus aliados, temerosos frente a la perdida de su control hegemónico en el mundo, se lanzan a reconquistar su retaguardia y en esto no trepidan en tratar de deshacerse del viejo orden mundial y toda su carga política, administrativa y jurídica. Reconfiguran las relaciones internacionales mediante el uso del matonaje, la guerra y la agresión en sus diversas formas de la manera mas descarada y afinan una nueva forma de fascismo, entendiendo por esto a las políticas más agresivas de acumulación de capital por parte del segmento burgués mas extremista en su afán de ganancias en forma acelerada.

¿A qué lado estar entonces? es la pregunta que muchos se formulan y nosotros marxistas revolucionarios, debemos responder con fuerza y convicción inquebrantables: al lado de la clase obrera, de los explotados de la ciudad y el campo, de los pobres, de los que nada tienen, de los pueblos que se levantan, de los que causan daño al imperialismo y al capitalismo, aunque no sea esa su intención ultima; junto a ellos debemos estar.

Es este un proceso de acumulación de fuerzas, en medio de la lucha y por tanto, debemos aprovechar toda oportunidad, aunque sea tibia, no tan segura, frágil y hasta solamente táctica, para pasar a la ofensiva en el plano interno y posesionar la idea de profundizar la revolución en Venezuela, mientras que en otros países, la estrategia es propiciarla, acelerarla provocarla.

En este sentido no hablamos de aliados. Hablamos solamente de compañeros de ruta con enemigos comunes, pero por motivos distintos. Nosotros queremos socialismo y el socialismo se construye peleando. No existe otro camino; todo lo demás es ilusión. Todo lo demás es charlatanería.

El Marxismo

¿Porque decimos esto y lo planteamos como un debate de carácter teórico, en medio de la lucha mas aguda y el peligro inminente de una agresión militar sobre el país? Porque es necesario clarificar el norte de nuestras luchas y de paso, desenmascarar a tanto farsante que toma el marxismo y los prostituye para usarlo como un impedimento para adelantar cambios revolucionarios y transformarlo en algo inerte y sin sentido de carácter regresivo y reaccionario.

Desde que Carlos Marx entregara su inmenso aporte sobre el estudio del capitalismo, en su etapa de impulso productivo hasta nuestros días, el debate ha estado cruzado dentro del movimiento revolucionario, sobre los acentos que debía tener la lucha revolucionaria.

Marx se imaginaba que, en los países donde el capitalismo había desarrollado en forma superior las fuerzas productivas, en términos objetivos, estaban dadas las condiciones mas propicias para el avenimiento del socialismo. Esta idea no era antojadiza, justamente porque el socialismo, operaría sobre una base material mucho mejor desarrollada y una buena parte de la producción ya estaría socializada ya antes de la revolución, pero no así la apropiación de las ganancias.

Esta opinión ha servido por más de un siglo para justificar todo tipo de claudicaciones, operaciones gigantes para frenar las revoluciones sociales y, toda suerte de teorías mecánicas y desprovistas justamente de todo vestigio de marxismo.

Marx no era un pitoniso, un adivino o un clarividente que podía ver el futuro. Era un hombre que, a partir de sus estudios, pudo desarrollar un método de análisis y desnudar la esencia del capitalismo, sus carencias, sus contradicciones, y su necesario agotamiento hasta llegar a su crisis mas aguda y desaparecer dando paso a otra sociedad. El también dijo que la desaparición del capitalismo no seria por osmosis, sino obra de su enemigo declarado y su lucha multiforme: la clase obrera.

Marx analizó la esencia del capitalismo y el desarrollo alcanzado hasta sus días y, entregó un método de análisis sobre como se debía proceder utilizando la dialéctica y el materialismo de nuevo tipo para entender y cambiar el mundo. No analizó condiciones subjetivas, salvo casos muy concretos como la comuna de París y solo menciono la necesidad de contar con este elemento indispensable. Marx no podía imaginar lo que vendría a su muerte, ni adivinarlo, porque justamente eso iría en contra de su método. No podía suponer que las condiciones objetivas justamente, podían acelerarse de tal forma que, surgiera una guerra mundial de rapiña y que ese hecho, también potenciaría las condiciones subjetivas justamente en el país más atrasado de Europa dando paso a la Revolución Rusa.

La revolución de octubre significo un gran salto para la clase obrera mundial y sobre todo rusa, pero también para la burguesía significó, un aprendizaje acelerado de como debía operar la contrarrevolución. La lucha de clases se desarrollo a una etapa superior, deviniendo en guerra de clases. Un concepto mucho mas amplio y mas objetivo de lo que sería desde ese entonces en adelante, el enfrentamiento entre clases antagónicas irreconciliables.

Con la revolución rusa, el viejo esquema insurreccional en medio de una huelga general de obreros y campesinos, quedo en el pasado y prontamente los sucesos en Alemania y el fracaso de la revolución espartaquista, lo puso de manifiesto. Desde entonces hasta nuestros días, lo que se desarrolla es una guerra de clases continua, con periodos de paz relativos, que no son otra cosa que una pausa en caliente para reacomodar las fuerzas y volver al combate.

Fin de la primera Parte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *