¿Qué Debemos Hacer Y Que Haremos En El Supuesto De Una Invasión A Venezuela?
Compartir esta información
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Cuando el plan del imperialismo y sus lacayos parece avanzar a la siguiente fase en relación a Venezuela, la gente debe preguntarse aquella vieja pregunta de Lenin: ¿Qué hacer?

Los antecedentes recientes

Es hora de revisar en forma sucinta la historia reciente para poder avanzar en la respuesta. La socialdemocracia tomo el poder político en varios países de Latinoamérica e implemento un plan que por una parte, ponía énfasis en el asistencialismo social desde el punto de vista material y, por otra parte, desarrollaba negocios sobre todo basados en la venta de materias primas aprovechando el alza relativa de los precios de dichas materias en esa década. Todo esto produciendo algunos cambios políticos que, sin embargo, conservaban la esencia, el fondo y la forma del sistema capitalista en países no desarrollados.

Esta situación hizo surgir y consolidó nuevos segmentos sociales en esferas de poder político, económico y social genéricamente denominados “nueva burguesía”, eso sí, cubierta de una aparente sensibilidad social que en esencia la distinguía de la antigua burguesía tradicional latinoamericana.

El discurso y las banderas de izquierda fue el sello publico que asumieron estos gobiernos, pero que escondían la antigua aspiración de la socialdemocracia del surgimiento de una burguesía nacionalista, que fuera capaz de desarrollar un sistema capitalista en la región con rostro humano basado en una nueva industrialización en la región con protección social.

No fueron pocos los esfuerzos en esa dirección y se avanzo en educación, salud, vivienda, prestaciones sociales, cierta democratización del crédito a pequeños productores, liberar algunos espacios en lo político y desarrollar un agresivo programa de relaciones internacionales que situara a este nuevo segmento burgués, como un nuevo interlocutor valido con el que tuvieran que negociar las grandes potencias económicas del sistema capitalista.

No es el objetivo de esta pequeña nota querer abarcar todo ese periodo ni confundir con la presentación de cifras, gráficos y otros adornos académicos, pero la síntesis de ese periodo la podemos encontrar en forma simplificada en que la propia crisis sistémica del capitalismo, hizo que este plan estuviera condenado al fracaso desde el inicio y que todo el esfuerzo en acumulación de fuerzas de esta nueva burguesía socialdemócrata, se hiciera humo de una forma nada elegante.

El fracaso de la socialdemocracia

El choque entre las grandes potencias capitalistas y su disputa por una nueva repartición del mundo y las riquezas de los distintos lugares, hizo sobre todo que se enfrentaran dos grandes estrategias. Rusia y China apostaron al avance basado en la inversión de sus propios excedentes en un número significativo de países en el largo plazo, mientras que Estados Unidos desarrolló una estrategia sobre todo de pillaje   y neocolonialismo sobre los países que poseían sobre todo materias primas en el área energética y minerales valiosos. Cada uno hizo sus esfuerzos por querer parar al otro y el enfrentamiento se hizo nuevamente global bajo nuevas formas, pero teniendo un fin en común entre las grandes potencias: mantener el capitalismo.

En nuestro continente, desde el inicio las miradas de estas potencias estuvieron sobre Venezuela por sus grandes recursos en materias primas vitales y por tanto las dos estrategias tomaron como campo de batalla nuestro país.

La Estrategia imperialista

Estados Unidos opto por una estrategia a mediano plazo que cumpliera con varios objetivos prioritarios. Quebrar la nueva alianza socialdemócrata latinoamericana poco a poco para finalmente, ir por su objetivo prioritario: Venezuela. Se opto por esta estrategia ya que, para la fecha, los esfuerzos militares de Estados Unidos estaban en otro lugar también vital para sus intereses como es el medio oriente.

Este esfuerzo norteamericano no excluyo ningún método. Preparación de cuadros políticos, infiltración de dirigentes en sectores de gobierno, compra de dirigentes, chantaje sobre algunos sobre los que tenía información sensible, fortalecimientos de nuevos partidos fascistas y de derecha, financiamiento de ONGs, utilización de supuestos ultraizquierdista a través de pequeños grupos, y no podía faltar el arma de la corrupción. Todo esto manteniendo siempre un fuerte ataque mediático. Debemos agregar que el desarrollo de la guerra en el medio oriente y su estabilización, junto a otras medidas tanto productivas como económicas, provocaron la baja relativa del precio de las materias primas y por tanto el inicio del fin del sueño socialdemócrata en la región y por ende el inicio de la crisis para nuestro continente.

Paraguay destituyo a su presidente basado en un golpe parlamentario que juzgo y aparto del poder a un ex sacerdote que había llegado a la presidencia.

En honduras se dio el secuestro y expulsión del país del ex presidente Zelaya basado también en un golpe militar parlamentario.

Haití fue nuevamente intervenido militarmente y se implemento unas elecciones fraudulentas donde la población casi no participó.

Infiltración en Brasil y finalmente golpe fraudulento parlamentario contra Dilma y el gobierno del PT.

Desarrollo de propaganda de terror en Argentina y división de las fuerzas que se oponían a la derecha hizo posible el triunfo de Macri

Traición de Lenin Moreno en Ecuador elegido con los votos de la Alianza País.

Eliminación de la cúpula de las FARC-EP en Colombia que facilitó la asunción a su conducción política de un mando claudicante (hasta ahora no se ha probado la compra o infiltración de esos cuadros)

Todos los elementos anteriores, teniendo como fondo y sustancia la baja de las materias primas hasta precios ridículos, precipitó la crisis de la socialdemocracia Latinoamericana e hizo inoperante las instancias políticas y económicas desarrolladas por la socialdemocracia, como la Unasur, Celac, Mercosur, Petrocaribe, etc. Y terminó por cerrar el cerco sobre Venezuela.

La situación del chavismo

La crisis naturalmente tiene sus expresiones nacionales como la muerte aun rodeada de misterios del comandante Hugo Chávez (no olvidemos que Israel asesinó inoculando una sustancia altamente toxica al presidente de la Autoridad Nacional de Palestina Yasser Arafat hecho totalmente probado) y con ella el rompimiento de la alianza interna que existía al interior del Chavismo.

Este rompimiento al que hacemos alusión, tiene que ver con la salida de las esferas del poder del sector más tempranamente corrupto, que existía dentro del chavismo y que dejo al descubierto, el gigantesco desfalco al erario nacional que había hecho casi colapsar a la principal industria de Venezuela como es PDVSA. Ese rompimiento a la larga traería fuertes consecuencias para el chavismo, ya que el sector de burócratas mas relegado dentro del Estado perteneciente nítidamente a la pequeña burguesía, formó una alianza secreta con la derecha y se desarrolla ya la fuerte crisis que se mantiene hasta ahora.

Resumiendo podríamos decir que La crisis sistémica capitalista, la lucha por el reparto del mundo de las grandes potencias, la baja ostensible del precio de las materias primas, el desfalco a la nación provocado por un sector del chavismo y que provoco la baja de la producción de PDVSA entre otros efectos, la muerte de Chávez, el cerco político, económico y diplomático que incluye tres de los ex principales aliados como Brasil, Argentina y Ecuador, la mala administración económica y finalmente las sanciones, el sabotaje y el bloqueo a nivel internacional, instalan una crisis sin precedentes en Venezuela.

El verdadero objetivo del imperialismo

Es en medio de esta crisis y usándola como pretexto es que se avanza en el plan mayor sobre Venezuela, que no solo se trata de un golpe de Estado o de una probable intervención militar ya que esos dos elementos solo son los medios para ejecutar el plan.

El imperialismo lo que realmente busca no es un cambio de gobierno solamente. Se busca la desaparición del Estado-Nación como concepto político administrativo y también organizacional y operacional. Este plan lo que busca en definitiva es la instalación de una nueva Libia, pero ahora en Latinoamérica.

Es por eso que todos los operadores del imperialismo, desde la ultraderecha fascista hasta la seudo izquierda amparada en ciertos “intelectuales”, de tercera categoría, buscan violar y superar la constitución de la república y el Estado de Derecho. O sea, se trata de pasar por encima del orden constitucional y legal, pero también se trata de fracturar quebrar y hacer desaparecer el Estado y es por eso que se instalan poderes paralelos como el TSJ, el CNE, el Ministerio Publico, el sistema de elecciones y dejar en un interdicto legal al Ministerio de Relaciones Exteriores y sus vínculos internacionales. Por eso es que se elabora un “Estatuto” que en la practica deja sin efecto la constitución y todo marco legal.

La Asamblea Nacional tenía necesariamente que entrar en desacato para hacer posible el plan de destrucción del Estado-Nación. Era la única forma de pasar sobre la constitución y polarizar la situación interna aprovechando la crisis económica, provocada por los factores arriba mencionados. Los tres diputados impugnados no eran un asunto de principios ni mucho menos. Aun sin ellos la derecha tenía mayoría para hacer aprobar leyes en la Asamblea Nacional que forzaran una negociación con el gobierno. Pero tal como ya dijimos ese no era el objetivo. Solo fue la excusa para pasar a una etapa superior del plan de la desaparición de todo marco jurídico legal en Venezuela.

Hoy el gobierno de Maduro ha concentrado en su contra varios factores internos y otros externos.

 

Los enemigos de Venezuela

Hacia el interior del país, toda la derecha con sus infinitas fracciones, se han reunido en el plan del gobierno paralelo. A ellos se han unido los sectores burocratizados y corruptos, como las mafias que existían en la administración pública cuya expresión más notoria es Luisa Ortega Diaz y Rafael Ramírez. A este grupo se ha sumado un número reducido de ex ministros de Hugo Chávez, responsables en su mayoría del desastre por acción u omisión durante muchos años y callaron en forma cómplice cuando eran gobierno frente a hechos graves de corrupción, nepotismo, negociados y conspiraciones contra los intereses de las y los trabajadores.

También junto a ellos ha surgido un grupo autollamado de “izquierda”, pero es un sector pro imperialista que ya tiene antecedentes de apoyar invasiones, bombardeos, masacres de civiles, robos mil millonarios y múltiples atrocidades, como la desaparición de estados como Libia e invasiones sanguinarias como en el caso de Siria. Este sector amparado en uno de los vértices del trotskismo, se llama “Marea Socialista” y han conseguido también, arrastrar algunas individualidades autodesignadas como marxistas cuando en realidad, no pasan más allá del oportunismo más ramplón, desvinculados totalmente de alguna influencia social y solo mencionados cuando la prensa burguesa los necesita para darle un barniz de izquierda al golpismo.

En lo externo ya sabemos que un grupo de países de la OEA (el ministerio de colonias de Estados Unidos) y otro grupo de Asia y Europa pertenecientes o cercanos a la OTAN se han unido para desconocer el gobierno de Maduro y lo mas grave, reconocer un poder paralelo. Este reconocimiento pone en entredicho todo el sistema jurídico mundial y pasa a llevar todos los tratados internacionales, entre ellos dos de vital importancia; el convenio de Viena y la carta de Naciones Unidas.

Idea general de las acciones

El bloqueo, las sanciones y el cerco político, comunicacional, diplomático y ahora militar, busca rendir por el hambre y la desesperación a los sectores mas pobres impulsando con ello un hipotético levantamiento contra el gobierno.

El papel de Brasil y de Colombia mas las islas bajo gobierno holandés como son Bonaire, Curazao y Aruba, es componer el tridente que presione las fronteras nacionales con una fuerza militar invasora, ya sea compuesta por marines o por cuerpos paramilitares y mercenarios, que coordinados con grupos terroristas internos ya organizados y activos contra Venezuela, puedan crear las condiciones para una fractura general del país.

Nuestra posición como marxistas, leninistas y guevaristas.

A pesar de los errores y de las limitaciones del proyecto chavista, la causa de Venezuela ha despertado amplia simpatía entre distintos sectores sociales y políticos anti imperialistas en diferentes países del mundo. Este apoyo se da en un momento especial de auge de la lucha de clases, en un alcance de masas en varios países tanto de nuestro continente como en Europa, Asia, y lo que se denomina medio oriente.

El avance del pueblo de Siria, la rebelión de los chalecos amarillos en Francia y en otros países, la rebelión popular de Haití, las protestas masivas en Argentina y en 21 ciudades de Brasil por nombrar algunos hechos relevantes, auguran un temporal para todo el sistema capitalista. Estamos lejos aún de prever una verdadera revolución de carácter socialista, pero se presentan mejores condiciones de lucha para los intereses de la clase obrera internacional y los sectores explotados.

Si bien es cierto en Venezuela se viven horas dramáticas, y no contamos con una verdadera vanguardia que encauce en un sentido revolucionario la actual situación, creemos que podemos influir en radicalizar la lucha y en alguna medida generalizarla a partir de las distintas acciones de solidaridad con el pueblo de Venezuela.

Si bien mantenemos fuertes críticas tanto al sentido estratégico del Gobierno de Maduro como a su conducción, reconocemos su legitimidad, la vigencia de la constitución de 1999 y por tanto el ejercicio del poder en el marco jurídico actual.

Reconocemos la actual agresión como un golpe inconstitucional, pro imperialista y colonialista, que busca el quiebre definitivo del Estado venezolano, y la inauguración de una nueva época donde la explotación toma formas de nuevo tipo, aún sujetas de estudio y discusión, pero que sin duda afectarán de manera histórica al continente y al mundo por decenas y decenas de años y no lo podemos permitir. De tal forma que no creemos que la actual agresión sea contra Venezuela, creemos que es una agresión directa contra todos los pueblos del mundo, contra toda la clase obrera y contra todos los explotados del mundo.

Nuestra línea política para el actual periodo la definimos claramente, como una política que busca seguir acumulando fuerzas nacionales e internacionales, que propicien la reaparición de la revolución socialista, como una aspiración de millones y millones de seres humanos en el mundo, y en tanto se construye esa nueva realidad, debemos estar al lado de los sectores más avanzados en franca lucha contra el imperialismo, el fascismo y los sectores reaccionarios de la sociedad.

En este marco proponemos conformar la mas amplia unidad en torno al anti imperialismo en primer lugar, por la soberanía, por la independencia y por la autodeterminación de los pueblos. Esta unidad debe ser continental y debe ser a la brevedad dejando de lado los intereses de grupos, y la ceguera ideológica que muchas veces guían el accionar de los partidos más avanzados.

Unidad y lucha continental contra la agresión a Venezuela y contra el imperialismo, creemos que si somos consecuentes podemos elevar luego la reivindicación al socialismo.

Por tanto, en este momento proponemos para Venezuela:

Campaña internacional de solidaridad con movilización efectiva de masas.

Movilización total y permanente del pueblo venezolano en defensa del territorio nacional.

Conformación de los Grupos de Respuesta Rápida (GRR) anclados en cada territorio más allá de las milicias y las fuerzas regulares de defensa.

Conformación a la brevedad de una mesa de solidaridad internacional revolucionaria, con todos los sectores internacionales que tienen por norte el socialismo, la derrota del capitalismo y que estén de acuerdo en la defensa de Venezuela.

Conformar el frente cultural anti imperialista a un nivel lo más extenso posible.

Elaborar plan económico de emergencia nacional.

Lucha de masas, comunicacional, psicológica, cultural, diplomática y llegado el caso, defensa político militar por medio del concepto Guerra de Todo el Pueblo (GTP)

Asegurar comunicaciones, vías de transporte, centros de agua potable, luz eléctrica y suministro de comidas y centros de salud.

Identificación plena del enemigo activo y del enemigo potencial.

Coordinación de los medios de comunicación revolucionarios alternativos, contra la invasión y golpe de Estado.

Llegado el momento, todas y todos a su puesto de combate. La lucha contra la agresión a Venezuela se puede, y debe transformar en lucha por el socialismo revolucionario. El Estado de Derecho burgués en todo el mundo ha sido quebrado. La burguesía trasnacional y sus lacayos locales rompieron sus propias reglas, y no tenemos por qué respetarlas nosotros, e ir a contrapelo de la historia. Debemos empujar en todo el mundo el máximo posible, y unir la lucha antiimperialista con la lucha contra el capitalismo, por el socialismo revolucionario.

Como decía el día de ayer una compañera, ¡¡si llegan los marines tomamos los fusiles!! Es la única posición consecuentemente marxista, leninista, guevarista, revolucionaria y de futuro para la patria grande.

Cada uno tiene el deber de tomar su lugar en la historia y en el combate. Para nosotros revolucionarios, la Patria es la mujer y el hombre, la niña, el niño, la anciana, el anciano, el mulato, el mestizo, el rojo, el amarillo, el negro, el blanco, en definitiva, el ser humano del siglo XXI que pondremos de pie nosotros mismos.

¡¡No podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer, pero si llega el momento definitivo para nosotros, recordemos en ese momento que morir por la Patria, es vivir!!

La historia es nuestra y la hacen los pueblos, adelante, adelante con todas las fuerzas de la historia

 

Rodrigo Vélez Coordinador

Movimiento Guevarista Revolucionario

21 de febrero 2019

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *