La “fundación” De Maracaibo: Falaz Mitomanía Encubridora Del Genocidio Añú

Otra vez el 8 de septiembre, y otra vez tengo que calarme la cháchara vergonzosa que celebra una supuesta “fundación” de Maracaibo.

En esta mitomanía colonialista se unen, al influjo de una ignorancia rancia y reincidente, opositores fascistas y “chavistas” que anduvieron con Chávez pero que Chávez no pasó por ellos.
Según esta versión del Happy Birthday to You maracucha, le correspondió al mercenario alemán Ambrosio Alfinger, que servía a los negocios de la transnacional Welser con el monarca Carlos V, el honor histórico de haber “fundado” Maracaibo.
Lo único que Alfinger “fundó” en la patria del pueblo añú fue una base militar, con lo que queda concluido que la celebración del 8 de septiembre en Maracaibo, corresponde al festín de sangre y saqueo que los europeos impusieron en nuestra nación.
Es como si Ecuador celebrara su “fundación” a partir de la fecha de instalación de la (extinta) base militar extranjera en Manta; o Cuba festejara la ocupación de Guantánamo por los gringos.
Esta actitud raya en el servilismo cultural pro-imperialista, destruye el legado de Hugo Chávez en cuanto al rescate de la verdad histórica, y es una afrenta dolorosa contra nuestros pueblos originarios, que siguen padeciendo la invisibilidad y el genocidio por omisión racista.
Hablar de “revolución” sin atreverse a romper estos esquemas de la autoflagelación colonialista, es el mismo trueque de espejitos por oro, pero más grave aún, porque se le arrebata al pueblo que es convocado a la parranda alienante, la necesaria combatividad espiritual-cultural para hacer una Revolución verdadera.
Repudio que se gaste un solo bolívar de nuestros dineros públicos en esta patraña malinchera, mientras el yukpa José Antonio González Vargas murió en la Maracaibo de Alfinger por el desprecio que una burocracia nada hospitalaria demostró ante su ser indígena; mientras se ignora cruelmente la silente extinción del pueblo añú; mientras en Perijá continúa impune la invasión de siempre, y campante la miseria de siempre.
No hay políticas públicas para revitalizar las culturas indígenas y fortalecer los sobrevivientes del genocidio, incluidos los pobres mestizos aculturados.
Maracaibo es una ciudad invadida por intereses mezquinos como aquéllos de los Welser. La desgobiernan agentes cipayos de los invasores extranjeros de ayer y hoy.
No celebremos ninguna “fundación”, luchemos por la refundación revolucionaria de una nueva ciudad socialista, que es reinventarnos a partir de Nigale, Tolenigaste, Tomaenguola, Urdaneta, Ana María Campos, María Calcaño, Lydda Franco, El Motilón, Ricardo Aguirre, Luís Hómez, Bolívar y Chávez.

Ildefonso Finol
Constituyente de 1999

Con Chávez en ristre y venciendo, por la gloria vivida y las victorias por venir.

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