Notas Sobre La Historia Del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) Parte IV

Cuarta parte del documento Notas sobre la Historia del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA)

ANTE LA BARBARIE Y LA
DEMAGOGIA
¡FRENTE POR LA DEMOCRACIA,
LA JUSTICIA Y LA PAZ!

El MRTA no podía permanecer impasible ante los indescriptibles sucesos ocurridos en los penales donde aproximadamente 250 personas acusadas de senderistas, fueron alevosamente asesinadas por las FF.AA. y la GR. Esta incalificable matanza fue ordenada por Alan García. El MRTA elaboró este documento y de acuerdo a su práctica de hacer política con las armas, cuatro comandos tomaron cuatro agencias internacionales: Reuter, ANSA, France Press, DPA y difundieron al mundo la verdad sobre estos luctuosos acontecimientos así como, sirvieron también para desnudar la demagogia y los gestos solamente efectistas del Dr. García.

El Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), ante los graves acontecimientos que viene ocurriendo en el Perú, se dirige a los hombres y mujeres demócratas y progresistas del mundo:

Alan García llegó al gobierno precedido por una altísima votación y despertó una enorme expectativa por las promesas de cambio y transformación que prometió para combatir la crisis. Sin embargo, a escasos días para cumplir un año de su gestión, es la frustración lo predominante en las masas populares; porque no sólo se agrava la crisis económica y social sino que Alan García en estos once meses aparece con las manos ensangrentadas:

1. La horrenda matanza ocurrida el 18 de junio contra la población penal que reclamaba su calidad de presos políticos, ejecutada por las Fuerzas Armadas con el consentimiento del gobierno aprista, constituye un hecho de sangre sin precedentes en nuestro país, más cuando se ha comprobado que los detenidos pidieron el diálogo y como muestra de su voluntad liberaron a los rehenes. Pero la respuesta fue el asalto, la masacre. El aniquilamiento, el objetivo a conseguir, porque luego de tomados los penales, las Fuerzas Armadas se dedicaron a rematar y ejecutar a heridos y sobrevivientes.
2. La guerra sucia iniciada por el “democrático” gobierno belaundista ha continuado con el aprismo. El arrasamiento de comunidades campesinas y la desaparición impune de los civiles en la zona de emergencia se mantiene en toda su pavorosa dramaticidad. Bajo este gobierno se encontraron las fosas clandestinas de Pucayacu con cuerpos mutilados. Igualmente bajo este gobierno se cometieron las masacres en las comunidades campesinas de Accomarca, Umaro y Bellavista. Las Fuerzas Armadas son el poder omnímodo en la zona de emergencia y el gobierno no tiene ninguna injerencia. Es más, tienen cada vez mayor peso político en las decisiones del gobierno como consecuencia de un pacto que compromete a Alan García a avalar políticamente las atrocidades de los militares.
3. Alan García pretendió convertirse en el líder tercermundista encabezando la fórmula del 10 por ciento de las exportaciones para el pago de la deuda externa. En cuanto foro internacional fue invitado, insistía en su fórmula radical con un discurso agresivamente antimperialista, pero en los hechos toda su verborrea anti-FMI no es más que hueca palabrería, porque en realidad está amortizando el 37%.
4. Igualmente alardeó de soberanía y que los nuevos contratos petroleros reflejarían los intereses del Perú sobre las transnacionales, y los acuerdos con la OXI son tan o más entreguistas que los firmados por el gobierno belaundista, conocido por ser abiertamente pro yanqui: le permite a la OXI monopolizar más del 60% de toda nuestra producción petrolera; le proporciona una tasa de interés retorno superior a la establecida por la ley 23231 del anterior régimen; la OXI no pagará los más de 200 millones de dólares que adeuda al Estado Peruano, sino solamente 17 millones. El gobierno le entrega los lotes lA y 1B donde se ha comprobado la existencia de petróleo, solamente en caso del lote 1B se calcula que hay 1500 millones de barriles de reserva de petróleo pesado. Se le entrega también a esta compañía el lote 36 que es el mejor de todos por 30 años; entre otros muchos privilegios más.
5. Alan García sólo ofrece frases efectistas ahora que está en el gobierno. Los supuestos controles de precios no funcionan. Una serie de productos agrícolas se han incrementado en 184.34% y otros hasta en 202%. Sin embargo, el gobierno manipula las cifras pretendiendo crear la ilusión de que la inflación está bajando. Igualmente el desempleo aumenta y se introducen dispositivos patronales a las leyes laborales.
6. Ante su incapacidad recurren a las Fuerzas Armadas. La militarización es la respuesta al descontento obrero y popular. Actualmente más de la mitad del Perú se encuentra bajo la bota militar. El Estado de Emergencia y el toque de queda han ido extendiéndose con su secuela de abusos y asesinatos a civiles.
7. El MRTA declaró en agosto de 1985 una suspensión de sus actividades militares entendiendo que este gobierno recién se iniciaba y que llegaba con la promesa de conjurar la crisis que golpea fundamentalmente a los sectores populares. Propusimos el diálogo que no fue respondido por la soberbia de Alan García. Hemos planteado, asimismo, nuestra voluntad de trabajar por la paz. Suscribimos plenamente lo planteado por el Monseñor Augusto Beuzaville la noche que se realizo la Marcha por la Vida en noviembre del año pasado.
8. A casi un año de gobierno alanista no se percibe que haya un camino o las modificaciones inmediatas que hagan vislumbrar un cambio. Es más, los conflictos han recrudecido y la violencia y el desprecio por la vida de la que hace gala el Terrorismo de Estado esta llevando a exacerbar la situación. Es importante, por ello, la voz de la Iglesia que más allá de su actividad pastoral comprende que es parte de la sociedad, y por tanto, su presencia y autoridad no puede ser dejada de lado.
9. No podemos estar por la paz de los cementerios como parece ser la opción de este gobierno. Ninguna democracia que se precie de tal puede sustentarse en el autoritarismo, en el estado de emergencia, en el toque de queda y en el asesinato despiadado de centenares de combatientes. El MRTA está por la paz, pero entiende que para que exista esa paz debe primero existir justicia. En consecuencia, reiteramos la propuesta de un FRENTE POR LA DEMOCRACIA, POR LA CONQUISTA DE JUSTICIA Y LA PAZ que permita a los elementos patrióticos, progresistas, democráticos, a los sectores populares del APRA, a la Iglesia, a la Izquierda Unida, a las organizaciones armadas a nuclearse en torno a un programa que combata al imperialismo norteamericano, a las clases dominantes y a este gobierno autoritario y caudillista.

Junio 86

SEGUNDA CONFERENCIA
CLANDESTINA REINICIO DE
LAS HOSTILIDADES

Después de la primera entrevista donde se señalaba la, suspensión de acciones político-
militares, las unidades de combate no estuvieron contemplando pasar las gaviotas,
realizaron varias acciones de represalia, pero sin atacar a la administración aprista.
Al término de un año por decisión del Comité
Ejecutivo Nacional se revoca formalmente el acuerdo anterior y se reabren las
hostilidades contra el gobierno aprista. Se convoca a una segunda conferencia
clandestina y es también Víctor Polay, como secretario general el encargado de explicar
la posición acordada.

Conferencia de Prensa

El día 7 de agosto, en algún lugar de Lima, la Dirección Nacional del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru dio una Conferencia de Prensa Clandestina a diversos órganos periodísticos, sentando la posición del MRTA a un año de Gobierno del Sr. Alan García.

Este el es texto de la Conferencia:

Queremos darle la bienvenida a los periodistas invitados a esta conferencia de prensa clandestina que convoca la Dirección Nacional del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. En este local, que es una especie de pedazo de tierra liberada. Uds. pueden contar con toda libertad de prensa que deseen, es decir, hacer las preguntas que crean convenientes, como también los compañeros fotógrafos podrán desplazarse y tomar las fotos que crean convenientes.

¿En que queda la tregua que habían Uds. formulado justamente hace un año con respecto al gobierno aprista. Que pasa con la relación entre el MRTA y el APRA de aquí en adelante?

En aquella oportunidad entendíamos que las masas habían votado en las calles, en los paros, en las movilizaciones, en las luchas y también en las urnas, por el cambio; habían votado por un gobierno que levantaba las banderas nacionalistas, democráticas y populares. Entonces nosotros propusimos una suspensión unilateral de las acciones. Entendíamos que esta suspensión apuntaba a crear las condiciones necesarias para realizar el cambio. Sin embargo, habiendo transcurrido un año de gobierno de Alan García, consideramos que este mandato popular, este mandato de la nación, ha sido defraudado, ha sido traicionado por este gobierno. Las banderas y las propuestas por las que el pueblo votó han sido defraudadas. Nosotros hemos sido escrupulosos en respetar esta tregua unilateral: es decir, nosotros no hemos realizado ningún acto, ninguna acción militar contra el gobierno ni contra el partido aprista. Las acciones militares han sido dirigidas fundamentalmente al imperialismo norteamericano y a las fuerzas represivas, cuando éstas han agredido los intereses populares. Asimismo, el MRTA ha castigado a las empresas que se han aprovechado del hambre del pueblo; pero en ningún momento hemos atacado ninguna institución del gobierno. Nosotros consideramos que transcurrido el año de gobierno, este cambio no se ha producido, por lo tanto el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, a partir del día de hoy, considera al gobierno del señor Alan García como un enemigo del pueblo.

¿Esto significa que se ha levantado la tregua a partir del día de hoy?

No podemos hablar en términos de tregua, porque no ha habido nunca tregua, sino una suspensión unilateral por parte nuestra; ellos han seguido masacrando, torturando, persiguiendo a los compañeros de nuestro movimiento; a pesar de esto, nosotros no hemos realizado jamás ninguna acción contra el gobierno ni contra el partido aprista. Se puede hablar de tregua cuando existe un acuerdo de dos partes.

¿Las acciones que ha tenido el movimiento, Ud. cree que no atacan al gobierno?

No han atacado directamente al gobierno.

¿Uds. separan la relación que existe entre las FF.AA. y Policiales y el gobierno?

Es evidente que la política que ha venido llevando adelante el Comando Conjunto de las FF.AA., que ha venido llevando las FF.PP. han respondido en mayor o menor medida en algunos momentos a la política del gobierno. Después de la masacre de Lurigancho y El Frontón, y después del discurso del Sr. Alan García, este 28 de julio, es mucho más claro cuál es la trinchera, el lado que ha tomado el señor Alan García, cuál es el camino que ha optado.

¿Uds. entienden como responsabilidad eminentemente política del Dr. Alan García, lo que sucedió en los penales?

Nosotros consideramos que hay una responsabilidad directa del señor Alan García: nosotros no podemos divorciar lo que la acción del Comando Conjunto de las FF.AA., de la decisión del señor Alan García; sabemos por sus antecedentes que él ha estado directamente vinculado, siguiendo paso a paso cómo ha transcurrido la masacre en los penales. Nosotros pensamos que el señor Alan García tiene una responsabilidad directa en lo que ha sucedido en los penales, no pensamos que solamente haya una culpabilidad moral o un error de Alan García.

¿Uds. no creen que han cometido un error al confiar en el APRA, después de la historia de los pactos y de la convivencia, al darle ese año de oportunidad?

Nosotros nunca hemos confiado en el APRA. Lo que nosotros sabemos es acatar la voluntad del pueblo, que tenía una expectativa, y el pueblo dio un mandato, por el gobierno a una fuerza de oposición, por la necesidad del cambio y la transformación en este país. Nosotros no nos levantamos en armas porque hemos decidido por sí y ante nosotros, levantarnos en armas. Nosotros nos hemos levantado en armas porque el pueblo, frente al actual sistema de explotación y dominación, ha planteado la necesidad de responder con todas las formas de lucha contra el sistema vigente. En ese sentido, entendemos que el MRTA no surge al margen del pueblo, no es una cosa externa al pueblo; el MRTA asume su punto de vista en función del desarrollo del avance de la conciencia de las masas; nosotros no nos planteamos tareas al margen del movimiento popular. En ese sentido nosotros no hemos tenido ninguna esperanza, no hemos dado un cheque en blanco al señor Alan García; lo que hemos dicho es que el pueblo espera que se haga el cambio en nuestro país. El 28 de julio de 1985, como nunca en la historia republicana, habían condiciones para que haya un cambio en este país; una crisis económica, política y social muy grande, pero al mismo tiempo, existía una voluntad de cambio, el 80% de la población votaba por el cambio; ningún gobierno tuvo tal apoyo; ningún gobierno despertó tanta expectativas como este gobierno y, entonces ante las masas el señor Alan García tenía que responder; Alan García no tiene que responder ni darle cuentas al MRTA; lo que tiene que hacer es darle cuentas al pueblo, ese que ha defraudado, y nosotros somos parte de ese pueblo que ahora exige al señor Alan García por esa traición, ese año de frustración, ese año de demagogias que ha transcurrido. En la conferencia de prensa del año pasado nosotros planteamos que la transformación y el cambio en este país, no iba ser en función del APRA, ni alrededor, ni detrás de este partido; pero, había un mandato del pueblo que nosotros no podíamos desconocer que era el respetar una voluntad, que era dar una oportunidad para que se hiciera ese cambio; y ese mandato que el pueblo había dado en las calles y en las urnas tampoco nosotros lo podíamos defraudar.

Yo considero que, en el año 80, el pueblo también votó por Belaúnde y, también entonces, había que esperar algo de Belaúnde.

Bueno, no hay que confundirnos. El año 80 el pueblo arrancó las elecciones a la dictadura y Belaúnde expresaba en esos momentos un sentimiento fundamentalmente anti-militarista; en esos momentos, levantarse en armas contra Belaúnde, en las circunstancias en que venía de ser arrancado por las masas populares un espacio democrático, un nuevo gobierno, levantarse en armas contra ese gobierno cuando todavía no había dado ninguna medida, era un error. El gobierno de Belaúnde no se puede explicar si no se explica la década de lucha del proletariado, la década de lucha de los pueblos, de los frentes de defensa, de los comités zonales, de los trabajadores, de las movilizaciones campesinas, etc., que arrancaron un espacio en el país, un espacio que permitió que la izquierda, que las organizaciones populares avanzaran en sus niveles de organización, de conciencia, de combatividad, de unidad; en esas condiciones, levantar la insurgencia armada no podía darse más que a contrapelo de la voluntad popular. Pero rápidamente el gobierno de Belaúnde mostró su carácter de clase, mostró sus limitaciones y es por eso que nosotros nos levantamos contra Belaúnde porque no sólo traiciona la expectativa del pueblo, sino que también vulnera y pisotea las libertades que estaban conquistadas en la Constitución peruana. Nosotros no nos levantamos porque hemos definido teóricamente que Belaúnde era un gobierno de derecha, sino porque en la práctica el belaundismo ha sido un gobierno que ha pisoteado las libertades democráticas; no porque nosotros tuvimos el criterio o tuvimos la varita mágica o la bola de cristal para saber que Belaúnde iba a pisotear las libertades democráticas. Nosotros nos levantamos ante hechos concretos; nosotros diríamos como Vallejo: “somos revolucionarios por experiencia vivida y no por ideas aprendidas”.

En mi manera de ver, parece que hay una situación de no apreciación de las cosas teóricas; en primer lugar, porque todo partido político de la derecha tiene su historia y basado en esa historia también se toman determinaciones. La labor fundamental de las vanguardias políticas es justamente orientar a las masas; en ese sentido, creo que el APRA tiene una historia, Acción Popular tiene una historia, el PPC tiene una historia; entonces, guardar esperanzas futuras sabiendo el contenido de clase de cada uno de estos partidos, me parece un error político.

Bueno, volvemos a reiterarle, nosotros no hemos guardado ninguna esperanza, ninguna expectativa en el gobierno aprista. Cuando nosotros hicimos esa tregua unilateral, planteamos que la primera medida que debería dar el gobierno, como una muestra de voluntad real de cambio, era declarar ante las masas la amnistía política y una plataforma mínima. El gobierno de Alan García tenía que definirse ante el pueblo; no tenía que definirse ante nosotros, pues no somos algo que tenga existencia por sí mismo. El MRTA no existe porque hay la voluntad de diez intelectuales o de quince personas radicales, sino porque es una respuesta a la situación que vive el país. Nosotros teníamos que exigirle a Alan García que cumpla lo prometido y que se desenmascare ante el pueblo, no ante nosotros; porque nosotros podemos contar la historia del APRA, o la historia del señor Belaúnde, pero, ¿por qué entonces el pueblo votó por el APRA, por qué hubo un 75 por ciento que votó por García y Barrantes, sumando los dos candidatos? Lo que tenía que hacer Alan García era cumplir su compromiso ante el pueblo. Ahora, nosotros en ningún momento hemos tenido alguna esperanza ni una expectativa de cambio; está claro en nuestros documentos programáticos, está claro, inclusive, en nuestra conferencia de prensa cuando dijimos que la revolución en el país no se va a hacer en función del APRA, sino que tendrá que hacerse con una vanguardia revolucionaria, con la ideología del proletariado que sentará las bases de una transformación en la sociedad, es decir, la construcción del socialismo con carácter de clase; eso lo dijimos en la conferencia de prensa;. Hay que transitar con ese pueblo que ha votado por Alan García o por Barrantes; hay que caminar junto con ellos ese desencanto, ese desenmascaramiento, y hay que golpear a ese gobierno demostrando sus limitaciones, y es lo que hemos venido haciendo. Cuando han habido acciones represivas por parte de las Fuerzas Armadas, Policiales, de las fuerzas imperialistas, de las empresas ligadas a la agro-industria, etc., ahí el MRTA ha golpeado y ha demostrado que este gobierno es inconsecuente. En todo momento nosotros hemos planteado salidas ante la situación especial que vive el país. Es más, hemos demostrado ante el pueblo que ese gobierno no tenía ninguna voluntad de diálogo. Cuando hemos dicho: bueno, si el gobierno quiere dialogar, debe dialogar; pero la primera condición es que libere a los presos políticos que se han levantado en armas contra el gobierno, en el caso anterior, de Belaúnde, que era un gobierno que había mancillado y pisoteado las libertades y la Constitución. Entonces, lo primero que podía haber hecho este nuevo gobierno, era la amnistía, era dar libertad como condición. Ahí nosotros hemos demostrado que este gobierno no estaba interesado en ninguna amnistía ni en ninguna paz ni en ningún diálogo. Entonces, el desenmascaramiento del gobierno aprista, el desenmascaramiento del carácter de clase de Alan García, no se da porque nosotros lo decimos en forma teórica; eso transcurre en la vida diaria, y nosotros somos también parte de ese devenir popular. Nosotros pensamos que al gobierno de Alan García hay que irlo desenmascarando, proponiéndole plataformas y propuestas que demuestren su inconsecuencia. Desenmascarar a Alan García movilizando al pueblo, pero, fundamentalmente, demostrando al pueblo que el gobierno de Alan García y el aprismo no tenían condiciones para hacer ninguna transformación en este país. Hacer política, para nosotros, es movilizar al pueblo; para nosotros la política tiene un contenido social, es forjar una fuerza social y no mover 500 o 1,000 militantes. Hacer política, para nosotros, es mover 20 millones de peruanos, y no solo los grupos antifascistas de las universidades, o para los militantes que estamos dentro del MRTA, eso no es política. De ahí, que quede claro que nosotros en ningún momento hemos tenido expectativas ni esperanzas en Alan García. Lo que hemos dicho es que el pueblo tenía expectativas, el pueblo tenía esperanzas de cambio. Entonces, junto con ese pueblo hemos transitado esa expectativa y hoy podemos decirle: ha pasado un año, y este gobierno, ha traicionado el mandato del pueblo. Esa es la lógica en que se mueve el MRTA.

¿Qué expectativa tienen compañeros con respecto al Frente por la Democracia, la Justicia y la Paz? ¿El MRTA cómo concibe la paz desde las armas, y qué espera, qué capacidad de convocatoria cree que va a tener?

Nosotros pensamos que el país vive momentos muy especiales dentro de lo que es la historia republicana. Como nunca, vivimos una crisis muy profunda en términos económicos, políticos, sociales, morales, y pensamos que se han ido agravando más aún con este gobierno de Alan García y saltan ahora peligros inminentes que pueden llevar a un mayor desastre al país. Y uno de esos peligros es la militarización creciente, que pone a las FF.AA. sobre el control prácticamente de un 40% de nuestra población. Existe y persiste la política inflacionista, la política de no resolver el hambre del pueblo, medidas que van hipotecando el futuro de la patria a generaciones que no van a poder tener un desarrollo mental normal, es decir: la vida. La defensa de la vida es otra de las cosas que está en peligro, no en términos románticos, no en términos abstractos, sino en términos concretos. Generaciones de peruanos están en peligro: el problema de la justicia tan ansiada, el problema de las reivindicaciones nunca cumplidas; así como las libertades democráticas que tanto sacrificio han costado a la clase obrera y al pueblo peruano está en peligro. Pensamos que en función de esta defensa, de estos elementos centrales podemos formar un gran frente, un gran movimiento, donde todos los sectores estén de acuerdo en defender la nación, en defender la vida. Unirnos para crear las bases necesarias, los pilares, de lo que debe ser la conquista de la paz; porque nosotros pensamos que la paz no es más que la consecuencia de la justicia, no puede haber paz, si es que previamente no hay justicia. Hacer la paz para después hacer justicia, es hacer la paz de los cementerios. Y cuando decimos justicia, no estamos hablando acá del socialismo. Nosotros no abdicamos de la bandera del socialismo, de la revolución socialista, de la revolución social. Lo que estamos proponiendo no es la revolución socialista. Lo que estamos proponiendo es un gran movimiento de todos los sectores. Hemos dicho: demócratas, patriotas, progresistas, sectores populares del APRA, de IU, las organizaciones alzadas en armas, para detener ahora a un enemigo que es más importante: la militarización, se hace, necesario ponernos de acuerdo en una plataforma con banderas concretas que nos permita decir: podemos salvar al país. Entonces, esa propuesta hay que construirla, hay que desarrollarla porque no se dará de la noche a la mañana. Ni será por decreto. Hay que ir sentando esas bases. Para nosotros la conquista de estas banderas fundamentales será el primer paso hacia el socialismo, el primer paso para crear las condiciones para la revolución socialista. Para algunos será la defensa de las libertades democráticas, para otros solamente la defensa de la vida, para otros sectores será solamente la defensa de ciertas libertades. Para nosotros es un paso que nos permita hacer avanzar en conciencia, en organización, en movilización a la conquista de la revolución. Nosotros no estamos engañando a nadie. No queremos que se confunda nadie. A los sectores demócratas, patriotas, progresistas, sectores populares del APRA, etc., que no creen en el socialismo, que no creen en la necesidad de la revolución socialista, no estamos engañándolos para que entren en este frente. No. Nosotros estamos diciendo con claridad qué es lo que queremos, cuál es el peligro que tenemos en el país en estos momentos; si podemos evitarlo, en buena hora. Pero sepan que nuestra lucha no se queda ahí, que la lucha del pueblo, la lucha del MRTA, la lucha de los sectores explotados y oprimidos del país no se quedan solamente en eso; avanza, como avanza incontenible en todo el mundo. Como avanza en el Perú, en Ecuador, en Colombia, como avanza en América Latina la lucha por la definitiva liberación, por la segunda independencia. Entonces, este frente para nosotros tiene ese carácter; hacer frente a los peligros inmediatos que tenemos en el país. Y en esto tienen cabida todos los sectores que estén dispuestos a defender la vida, la democracia y la justicia.

Han dado a conocer una convocatoria a todo el pueblo, incluso a los sectores consecuentes del APRA y de la Izquierda Unida, pero no menciona lo que es Sendero Luminoso, ¿mantienen ustedes diferencias con Sendero Luminoso?

Nosotros convocamos también a las organizaciones alzadas en armas y creemos que con los compañeros del Partido Comunista del Perú, llamado Sendero Luminoso, también se puede dar una política de frente. Pero nuestro deslinde con los compañeros de Sendero tiene diversos aspectos, tanto en lo programático como en lo táctico. En lo táctico, en lo concreto pensamos que el enemigo a vencer por ejemplo es la militarización, y el gobierno; mientras que los compañeros, pareciera que creen que el enemigo a vencer son los militantes apristas. Nosotros no estamos de acuerdo que haya que matar a gente humilde, gente aprista, gente del pueblo; pensamos que ellos no son los verdaderos enemigos.

El dirigente del PAIT por ejemplo.

Dirigentes del PAIT, dirigentes de base, trabajadores del PAIT o gente civil. Eso ha traído como consecuencia la muerte de gente del pueblo, que no son los enemigos; pensamos que ese tipo de acciones lo que hace es fortalecer más bien al APRA, cohesionar al APRA para que desarrolle una política más reaccionaria, más dictatorial, para que acelere la militarización. El enemigo del pueblo, no puede ser el pueblo mismo, porque entonces tendríamos que matar a dos o tres millones que votaron por el APRA; no puede justificarse esa violencia indiscriminada de militantes apristas, de elementos de base, personal desarmado, etc. Nosotros no pensamos que ese sea el camino correcto para hacer avanzar en conciencia y en organización al pueblo. Lo que hay que demostrarle al pueblo que votó también por el APRA, a ese pueblo aprista, que ellos no son capitalistas, no son burgueses, no son imperialistas; tal vez está engañada, cree en el APRA porque sus papás son apristas, porque quiere sacarse de repente un puestito, quieren ganarse alguito, son millones de gente que está en el APRA por eso. Lo que tenemos que demostrar a ese pueblo, porque es parte de nuestro pueblo, es que este gobierno es inconsecuente, es un gobierno que no va a dar ninguna medida que resuelva realmente sus problemas; hay que aislar a ese enemigo y poner en claro quienes son los verdaderos enemigos del pueblo. Nosotros no hemos tirado una bomba ni siquiera contra Acción Popular, porque entendemos que los locales de esos partidos en los barrios populares, son locales de gente humilde; no se puede matar a la gente humilde, hay que atentar contra la cabeza, contra los que son los verdaderos enemigos, y en esto nosotros deslindamos con los compañeros de Sendero, que es profundamente equivocada esa política de golpear a la gente del pueblo. No compartimos la lógica de sus acciones que muchas veces son irracionales, atentados por ejemplo, y en esto podemos cometer un error ya que Sendero nunca reivindica sus acciones, como: la del tren del Cusco, acciones contra las iglesias, acciones como la de la Plaza Bolognesi, acciones en los baños de restaurantes. Lo que los compañeros no entienden, es que esto no es una guerra nacional, contra tropas extranjeras; esto no es Vietnam, esto no es Argelia, donde si era válido, donde los patriotas argelinos, los patriotas vietnamitas, ponían bombas, hacían atentados en aquellos barrios donde esas tropas extranjeras estaban y contra aquellos elementos nacionales que convivían con esas tropas extranjeras, contra tropas invasoras. Acá no hay eso, entonces es un profundo error que se realicen acciones de esa naturaleza que lo único que hacen es despertar rechazo contra la izquierda; contra la lucha armada y contra la opción revolucionaria. En último caso, estas acciones no son explicadas; no sabemos; si es Sendero, discrepamos profundamente de esos métodos.

¿Uds. comparten la idea de Pablo Macera, de que si fracasa el gobierno aprista, la solución que le viene al país estará en manos de Sendero Luminoso o de la Fuerza Armada?

Nosotros consideramos que el fracaso de una opción de la derecha, como en el caso del APRA, no es inevitable, pero no lleva esto necesariamente a que la única alternativa que tengamos que optar sea un régimen militar o fascista, o Sendero Luminoso; nosotros pensamos que el fracaso del APRA, es el fracaso de una clase social y es el fracaso de un proyecto histórico, que ha sido el APRA de hace casi 50 años, y que ese fracaso debe crear las condiciones para que surja y se desarrolle también, por supuesto, a los combatientes y compañeros de Sendero Luminoso. Ahora, la alternativa histórica no va a ser una alternativa ni autoritaria ni una alternativa iluminada, sino que va a ser una alternativa que recoja todas las tradiciones de nuestro pueblo; los 300 o 400 años de resistencia de nuestro pueblo; y que genere una sociedad que para nosotros es el Socialismo. Nosotros pensamos que existen condiciones para unir este frente democrático, si logramos atraer a los sectores políticos interesados en el cambio de este país, y los incluimos a los compañeros de Sendero Luminoso. No necesariamente la alternativa tiene que ser el militarismo o Sendero, la violencia irracional o el terrorismo, porque muchas veces Sendero no es lo mismo que terrorismo o no es lo mismo que la violencia homicida o irracional. Entendemos, muchas veces, cuando se habla de esa alternativa, el fascismo sin ponerle nombre o el terrorismo sin ponerle nombre; pensamos que el pueblo peruano a través de sus cientos de años ha demostrado que es capaz de luchar y que ahora se está en condiciones para constituir una alternativa nueva, una alternativa superior, frente a una militarización o a un peligro fascista; como que también está en condiciones de superar todas las limitaciones que todos tenemos y que todos arrastramos. Pensamos que Sendero Luminoso ni IU ni nosotros tenemos la alternativa, ni somos, en estos momentos, la vanguardia indiscutible del pueblo; discrepamos con unos más y con otros menos, pero de aquí, de esta parte del pueblo, es que tiene que salir la alternativa histórica para el país.

Perdón compañero, ¿con quien discreparían Uds. más, con la IU o con Sendero Luminoso?

Bueno, es una pregunta bien difícil. De Sendero Luminoso desgraciadamente conocemos muy pocos textos y su experiencia es bastante diferente en las ciudades y en el campo. De Sendero en las ciudades, compartimos muy poco sus puntos de vista. En el caso de IU, habría que hablar de qué sectores de IU; más bien en vez de optar por Sendero o por IU, optemos por una alternativa, por una propuesta. Llenemos esa propuesta, démosle contenido a esa propuesta. En vez de lo adjetivo, vayamos a lo sustantivo. Nosotros preferimos avanzar en ese sentido. IU no ha pasado de ser un frente que solo se activa para las elecciones, las preocupaciones de IU no han sido las de dirigir a las masas, en sus luchas en estos años. En IU está ausente una estrategia, no digamos de lucha armada, sino de organización de las masas en la legalidad, como lo fue la experiencia de la Unidad Popular de Chile con millones de militantes organizados y movilizados en apoyo del Gobierno de Allende; estrategia que por otro lado demostró sus limitaciones con la derrota del pueblo chileno en 1973. Por otro lado las contradicciones de IU se mueven sólo a nivel de su cúpula. Este frente que se reivindica democrático y de masas, no toma para nada en cuenta las masas ni la democracia para tomar decisiones. Barrantes con un grupo de amigos utilizando el chantaje de ser el líder más carismático de la izquierda ha llegado a convertir a IU en la cola del gobierno, tratando por todos los medios de buscar un certificado de buena conducta a las FF.AA. con la idea ilusa que lo dejen llegar al gobierno en 1990.

Por las apreciaciones vertidas, más o menos podríamos decir que el MRTA espera, que si un gobierno elegido cumple con determinadas condiciones y exigencias hechas por el pueblo, se pueda dar un proceso revolucionario a través de las elecciones?

El MRTA piensa que en América Latina y fundamentalmente en el Perú, la historia ha demostrado aquella verdad que algunos clásicos han dicho, y que ya es un poco reiterativo decirlo; ninguna clase dominante se retira del escenario sin defender sus privilegios, a sangre y fuego. Desde la invasión; la llegada de Pizarro con el secuestro de Atahualpa (el primer secuestrador que hubo en el país fue Pizarro) y el descuartizamiento de Túpac Amaru y toda su familia (los primeros torturadores son esos españoles que llegaron), hasta ahora que tenemos a las FF.AA. como herederos de esos descuartizadores españoles, desde esa época, los peruanos sabemos que nada se va a hacer sin lucha, nosotros sabemos que ninguna revolución, ninguna transformación en este país se va a hacer sin derrotar definitivamente a los ejes del poder de las clases dominantes; uno de esos pilares son las FF.AA. reaccionarias y sus mandos. También sabemos que las formas de lucha responden a cada situación política determinada, las formas de lucha no son cosas que tengan vida por sí mismas; la lucha armada, tampoco la lucha política, la lucha sindical, la lucha reivindicativa, la lucha legal, la lucha abierta, etc.; todas estas formas de lucha responden a situaciones políticas concretas. Nosotros decimos que hay que articular todas las formas de lucha, sabiendo que estratégicamente, por nuestra historia, la única forma de aniquilar, definitivamente a los enemigos de afuera y de adentro, va a ser con las armas; verdad, eso no lo cuestiona nadie; esa es una verdad que puede ser válida acá como en Colombia, como en Chile. El problema es el momento que esas armas, esas formas de lucha definitiva, en la ascensión de la lucha política a la lucha militar, se deben desarrollar, y que el pueblo asuma, plenamente la necesidad de derrotar militarmente al enemigo, entonces estas cosas no se dan al azar, no se dan porque sí, nosotros somos parte del proceso, es decir, el MRTA, no existe a partir de una declaración, no existe a partir de que nosotros hemos decidido que exista, como las clases sociales tampoco lo son, como las revoluciones tampoco se dan porque sí; nosotros no podemos decir somos los iniciadores, nosotros no hemos iniciado nada, lo que estamos es continuando la lucha de nuestro pueblo, con mejores elementos teóricos y conocimientos de nuestra realidad, con mejores armas y también con una voluntad de poder; pero sí somos continuación de la lucha de nuestro pueblo, y sabemos que, en forma definitiva, solamente va a ser el camino a través de las armas, a través del enfrentamiento militar, como se hará la revolución en el Perú. Se hará la revolución en el Perú, en la medida que este enfrentamiento definitivo traiga consigo la creación de un poder popular, de un pueblo en armas que derrote a la fuerza militar de la reacción. La derrota del enemigo, no es el triunfo de diez, quince, quinientos o de cinco mil o de 50 mil personas bien intencionadas, es el triunfo del pueblo peruano en armas. No hay otro camino, no porque lo dijo alguien, sino porque es la historia que ha demostrado al país, desde la llegada de Pizarro, hasta la fecha que no hay buenas intenciones. Por eso, nuestra estrategia es la de la guerra del pueblo, estrategia integral que articula todas las formas de lucha en función, en última instancia, de levantar al pueblo en armas y vencer definitivamente a sus enemigos.

No se pueden separar los militares del Estado. El consentimiento de Alan García para militarizar el país y su decisión para la intervención de las FF. AA. en el genocidio de El Frontón así lo demuestran, ¿cómo entienden la militarización?

La militarización es la desesperación de la clase dominante cuando ve que el pueblo avanza y no tiene alternativa civil que oponerle. Nosotros pensamos que la lógica que maneja Sendero es a mayor represión a mayor militarización, todos seremos senderistas; pero pensamos que esa es una lógica equivocada, una lógica mecánica. En Vietnam fue posible cuando había una vanguardia, había todo un pueblo y había una vanguardia que rescataba 4,000 años de lucha del pueblo vietnamita, se hacía la lucha contra el imperialismo norteamericano como parte de 4,000 años de lucha; entonces, ahí sí podríamos decir: a mayor represión, a mayor invasión de marines, a mayor fascismo, va a ver mayor reacción del pueblo. Es por eso que tenemos que crear las condiciones para que cuando se dé esa mayor militarización, nosotros estemos en condiciones de poder hacer frente en forma victoriosa y en condiciones de crear un poder popular. No se puede llamar a mayor represión cuando no estamos en condiciones de hacerle frente. Eso, que es un arte, implica utilizar todas las formas de lucha. Con esto no estamos engañando a nadie; la reacción, el militarismo sabe también que los revolucionarios utilizan todas las formas de lucha: utilizan la lucha legal, ilegal, cerrada, etc., que van contribuyendo como parte de una estrategia global, integral: Justamente esa es la gran limitación que tiene por ejemplo, IU. El problema de 1U ahora no es como hacer avanzar en conciencia, en organización, en movilización al pueblo; el problema, es quien es el candidato para las próximas elecciones. Eso no ayuda a hacer avanzar al pueblo. La lucha legal por sí misma no es una lucha revolucionaria; todas las formas de lucha dependen de hacer avanzar al pueblo. IU y el señor Barrantes, actualmente no están haciendo avanzar al pueblo. La lucha legal, como en el caso de la revista CAMBIO o AMAUTA o del Nuevo Diario, que utiliza la legalidad para contribuir a dar conciencia, también podría servir IU, pero a condición de que sirva para hacer avanzar en conciencia, en organización, en movilización al pueblo, a que estas elecciones sirvan para que el pueblo reconozca a sus verdaderos enemigos, para que reconozca las limitaciones de clase del gobierno. Tengamos claro que la reacción no se va a engañar, pues quisieran que no existiesen libertades democráticas: a ellos les molesta que existan periódicos de oposición, pero tienen que aceptarlo, si quieren mantener cierta “careta democrática”. Saber esto es conocer el arte de la política.

Esto indicaría que de todas maneras la solución final es violenta, la diferencia entre SL y el MRTA es que Sendero quema una serie de etapas y Uds. piensan que todavía no es el momento, pero que el enfrentamiento estratégicamente se va a dar?

Se va a dar y estamos creando las condiciones para darla, compañero. Ustedes mismos, en esta conferencia de prensa clandestina, ven a compañeros armados, compañeros del pueblo, que son una garantía para el cambio en nuestro país. A lo que aspira el MRTA es a contribuir (y ojalá que contribuyamos con los compañeros de Sendero, con los compañeros de IU, con las fuerzas sanas) a levantar una alternativa en nuestro país, que no sea una cosa excluyente. Lo que es excluyente es el caudillismo, el personalismo. Excluyente, es la verdad ciega de aquel que no acepta que somos parte de la historia de nuestro pueblo, de aquellos que no aceptan que puede haber también luchadores revolucionarios en otras trincheras; una alternativa revolucionaria no se puede construir así. Nosotros no tenemos la verdad, ni absolutizamos la lucha armada, como la única forma de lucha. Por eso no solamente hacemos la lucha armada y respetamos a los compañeros que no hacen la lucha armada; respetamos a los compañeros que hacen la lucha legal, pero siempre y cuando entendamos que esta lucha legal forma parte de una estrategia integral.

¿Dentro de esta estrategia, que significa el Batallón América?

Nosotros vemos la lucha nacional, la lucha de nuestro país, no como un fin en sí mismo. Pensamos que las fronteras peruanas son, en cierto modo, artificiales y que la lucha del pueblo peruano está articulada a la lucha de los pueblos del continente, porque tenemos un enemigo común, una historia común, tradiciones comunes, un lenguaje común, etc. América Latina es un continente del futuro, un continente que va aportar el nuevo mundo que soñaron Túpac Amaru, Bolívar, etc. En ese sentido, nosotros articulamos nuestra lucha con la de los compañeros hermanos de Colombia y Ecuador, como también los chilenos y de todo el Continente. El Batallón América no es más que una muestra de nuestra decisión latinoamericanista porque nuestro continente será el Vietnam definitivo del imperialismo. El Batallón América tiene un pelotón del MRTA que está combatiendo en las montañas de Colombia ya hay sangre peruana generosamente regada en las montañas de Colombia. En el Batallón América la sangre de los cc. colombianos, ecuatorianos y peruanos ya se ha regado en conjunto, se ha hermanado en la lucha por la revolución latinoamericana, por la unidad latinoamericana y por la construcción del Socialismo en el continente.

¿Cómo se comprende que Uds. busquen un frente por la democracia, la justicia y la paz cuando Uds. están planteando que la solución de la crisis actual se va a dar justamente por la violencia, o sea sin paz?

Las armas que nosotros hemos empuñado son armas por la paz, son armas por la vida, son armas justicieras, liberadoras, su objetivo final es construir la paz, la felicidad en este país, en este continente. Hay que diferenciarlas de las armas que las empuñan por la muerte, por la explotación, para mantener el sistema de opresión contra nuestro pueblo. Ahora, nosotros quisiéramos que estas armas sean utilizadas el menor tiempo posible y con el menor número de bajas posibles: Esa es la vocación y esa es la responsabilidad de todo revolucionario, de toda organización que quiere conducir a su pueblo. Ya hemos dicho que en una guerra el que va al sacrificio es el pueblo peruano. Nosotros queremos salvar ese pueblo. No queremos que, de 20 millones queden 5. De nosotros no depende cuando depongamos las armas, ni cuantos tendrán que caer bajo las balas de estas armas; depende del enemigo. Nosotros inculcamos a cada combatiente, a cada compañero, que las armas que empuñamos son armas por el futuro, son armas por la paz. Nosotros no podemos satisfacernos, regocijarnos con el uso de las armas, para nosotros las armas no son un fin. No hacemos culto de las armas, ni sentimos satisfacción por liquidar al enemigo. Porque desde el momento que sintamos esa deformación estamos liquidando una posibilidad de transformación de este país.

Considero que nadie teóricamente es terrorista o sea ni las Fuerzas Armadas, ni las Fuerzas Policiales, ni los grupos alzados en armas, teóricamente nadie puede ser terrorista, sin embargo se usa el terror como un medio de la guerra. ¿Qué diferencia habría entre volar un restaurante en Lima y volar un tren en el Cusco, independientemente de las muertes que de repente son casuales?

El terrorismo como su nombre lo dice, es atemorizar, crear miedo. Aterrorizar al enemigo puede ser necesario, como fue en Argelia, como en Vietnam, como ha sido en otros procesos revolucionarios en donde se había convocado al pueblo a la resistencia, a no ceder ante el invasor, a que la familia vietnamita no comparta el pan con el invasor, a que el pueblo vietnamita no se prostituya con el invasor. Ese terrorismo que había en Argelia y Vietnam es el terrorismo correcto que busca aterrorizar al enemigo, pero un terrorismo el de matar y poner una bomba en cualquier restaurante o a un tren no sabemos a quien busca aterrorizar. Lo que busca es crear simplemente un rechazo a la violencia o simplemente ganar publicidad, nosotros no sabemos quienes hacen esas acciones. Lo que sí sabemos es que nadie del pueblo ve en el tren del Cusco o en el restaurante de la plaza Bolognesi, en el mozo o en la cajera o en el vendedor ambulante que murieron o en los turistas que fallecieron en el tren del Cusco, a los enemigos de nuestro pueblo, son cosas diferentes.

¿Me permite una aclaración? Digamos, la bomba en un restaurante o en el tren, existe siempre en el terrorismo el factor de la casualidad –por ejemplo, yo creo que la bomba en la plaza Bolognesi, era más para aterrorizar el acto en sí de la Jura de la Bandera, que para matar a la chica o el mozo. Igualmente ocurrió en lo del Cusco: el vagón estaba vacío cuando se puso la bomba y de repente lo engancharon allí entre los turistas–, Igualmente, el MRTA reivindicó una serie de atentados contra restaurantes de Lima. Entonces. ¿Qué diferencia hay en esto? Porque, casualmente, el MRTA pudo haber aniquilado a gente que estaba en la guardianía por decir, de un restaurante.

La diferencia es el método. Nosotros no tenemos como método aterrorizar sin importarnos las vidas humanas. Evidentemente no compartimos ese punto de vista, SL ha hecho un método constante las bombas en restaurantes, cines, el asesinato de gente indefensa, y no precisamente por casualidad. En esas acciones se percibe un desprecio por la vida del hombre común. Otra cosa es que por el azar o por la casualidad. En esas acciones se percibe un desprecio por la vida, por el ser humano, por el hombre común y corriente eso no podemos compartirlo. Nosotros realizamos una “campaña de castigo” a los millonarios. Atacamos el Pabellón de Caza, un restaurante de lujo que hay en Monterrico, atacamos Las Trece Monedas, en los Barrios Altos, atacamos el Club Nacional atacamos el Sibaris. Es decir, atacamos restaurantes de lujo que son claramente identificados como lugares exclusivos: La Rosa Náutica, clubes exclusivos de la burguesía y de la reacción y los hemos atacado en momentos que no había personal ni gente. Aterrorizar a estos señores de nuestra burguesía, puede darse en un momento determinado de la guerra. Pero no colocar bombas indiscriminadamente en un restaurante de la plaza Bolognesi, o en un restaurante del centro de Lima, en la Colmena, o en cines. Aparecen, consciente o inconscientemente, como actos de provocación. No se dan para crear más conciencia más organización, para que la gente diga si realmente tienen razón los compañeros; que esos son reaccionarios o, que son elementos a los que hay que aniquilar, no aparece así. Más parecen actos para crear rechazos. Nosotros tenemos profundas dudas porque no sabemos realmente quienes realizan esos actos. Lo que sí sabemos conscientemente es que estas bombas en vez de crear simpatías, en vez de crear adhesión, en vez de crear conciencia, lo que hace es crear rechazo; eso es lo que ocurre una y varias veces. No es para avanzar, allí hay un método equivocado. Ese método equivocado es el de confundir una guerra civil en el Perú, con una guerra de salvación nacional como en Vietnam o en Argelia. Nadie es terrorista porque sí. Nadie mata porque le gusta matar. Pero sí los errores políticos tienen un costo político. Cuando se toma un esquema o una estrategia equivocada, ésta nos puede llevar a profundos errores y a nosotros nos parece que hay errores. No estamos cuestionando la moral del revolucionario, no estamos cuestionando de que si es o no revolucionario meter una bomba en un restaurante determinado; lo que estamos cuestionando es una táctica equivocada, eso es lo que estamos cuestionando. Una táctica que sirve más bien para aislar a la guerrilla y para fortalecer al enemigo. Toda acción de la guerrilla y de la lucha revolucionaria de la izquierda debe servir para hacer avanzar al pueblo, para que el pueblo se identifique cada vez más con su guerrilla se identifique más con su vanguardia no para aislarlo ni para crear rechazo. Por eso nosotros decimos que hay que convocar un frente por la democracia, por la justicia. No estamos, por ejemplo, por ese frente antiterrorista que plantea el Sr. Barrantes, porque ese frente antiterrorista llama a defender la democracia pero ¡qué democracia! Hay que deslindar con eso. Nosotros no entendemos que esto sea la democracia. Lo que existe son libertades, espacios democráticos que al pueblo le ha costado conseguir, pero no son suficientes. Esto no es la democracia que buscamos, pero tampoco hay que menospreciar esas libertades que le ha costado al pueblo conquistarlas, hay que defenderlas como trampolín para conquistar la verdadera democracia del pueblo que es una fase cualitativamente distinta, la democracia del pueblo sólo será posible cuando los trabajadores junto con los pobres de la ciudad y el campo sean los dueños del poder y la riqueza de este país; cuando el imperialismo, las clases dominantes y sus fuerzas represivas sean derrotadas definitivamente por el pueblo en armas.

Hace dos o tres días se informó que había caído una célula del MRTA en el Cusco.

Sí, es verdad, han caído unos compañeros miembros de nuestro movimiento en el Cusco. Todavía no tenemos información completa, no podemos decirles con precisión nombres de los cc. ni en qué circunstancias cayeron, pero tenemos información de que han caído miembros del MRTA en el Cusco.

Hace algunos días en ciertos diarios apareció un cable de Agencia de Noticias diciendo que el gobierno norteamericano había investigado que había encontrado conexiones de Libia con financiamiento a grupos guerrilleros de América Latina y se mencionaba que, en el caso del Perú y Ecuador, se daba entrenamiento a peruanos y ecuatorianos del MRTA y grupos ecuatorianos. ¿Es esto así?

Para entrenar a los compañeros del MRTA no necesitamos ir tan lejos, hasta Libia. Además que debe ser costosísimo, debe ser bien difícil entenderse por el idioma, las costumbres, etc. El entrenamiento que hacemos es aquí, en el país. Lo que si reconocemos es la presencia de un pelotón nuestro en Colombia, lo cual no quiere decir que no miremos con simpatía la lucha de todos los pueblos del mundo y nos solidarizamos por ejemplo, con el pueblo de Libia cuando es atacado impunemente por una superioridad técnico-militar aplastante; a un pueblo que como Libia hace 10 o 15 años que está saliendo del feudalismo. Hay una impunidad y una prepotencia muy grande del imperialismo al querer “castigar” a un pueblo indefenso y lo considera como una victoria. Frente a esta barbarie, nuestra solidaridad es también con el pueblo de Libia. Pero ello es diferente a que nosotros nos entrenemos o recibamos nada de los compañeros libios. Reconocemos su lucha como reconocemos todas las luchas de los pueblos del mundo; más aún cuando estas luchas son de pueblos débiles, de pueblos indefensos, de pueblos que a pesar de todas sus limitaciones no abdican, no hipotecan su liberación.

El historiador Pablo Macera, cuando ha hecho un análisis respecto al genocidio de los penales y sobre Sendero Luminoso, habla de que el MRTA ha sido o estaría infiltrado y eso también indicaría porqué hay algunas células que vienen cayendo constantemente. ¿Qué opina?

Claro, la prensa de la derecha pretende hacer creer, y parece que con algún resultado satisfactorio, que el MRTA está siendo golpeado constantemente y que están cayendo células del MRTA. Felizmente, la proporción de nuestros presos en las cárceles todavía es pequeña. Por otro lado, la presencia de 20 compañeros armados aquí, en Lima, en pleno estado de emergencia y toque de queda es una demostración de que el MRTA no está infiltrado, sino no podríamos hacer una reunión de esta naturaleza. Esta es la mejor demostración. Lo que pasa es que la derecha y su prensa da siempre esa batalla a nivel de los medios de comunicación. Por eso nosotros saludamos, estimulamos, respetamos a todas las fuerzas de la izquierda por disputarle a los medios de comunicación de masa de la derecha la información. Eso es una batalla valiosa que nosotros sabemos reconocer y valorar porque si hay una cosa que no puede ser muda, es la revolución. Cualquier cosa puede ser muda menos la Revolución. La información, el conocimiento para crear conciencia, educación a las masas, es fundamental. Por eso nosotros mantenemos siempre una presencia permanente de información a los compañeros y a todos los periodistas en general sobre lo que pasa.

No se si hay alguna pregunta para dar por terminada la conferencia de prensa. Si no, quisiéramos agradecer la presencia de ustedes. Reconocemos el compromiso y la disposición que han tenido ustedes por la libertad de prensa de venir a esta reunión a informar aquello que la prensa se niega a informar. En ese sentido nuestro reconocimiento y saludo. Muchas gracias.

Agosto 86

A UN AÑO DE GOBIERNO APRISTA

Introducción

El 16 de agosto de 1985 el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), organizó una conferencia de prensa clandestina y anunció la suspensión unilateral de sus acciones militares. Esa misma noche diez comandos se tomaron igual cantidad de radioemisoras y difundimos a la opinión pública nacional e internacional la decisión de no atacar al nuevo gobierno.

Recogimos así la voluntad de cambio que el pueblo había expresado no sólo en las urnas sino también en las calles. Los últimos años del régimen anterior fueron de intensas luchas del movimiento obrero y popular así como en el desarrollo de la lucha armada.

El candidato triunfante, el Dr. Alan García, logró concitar ese profundo descontento popular producto de la infame administración del segundo belaundismo. Ese 14 de abril de 1985 el pueblo votó contra el continuismo. Votó por el cambio.

Ante la profunda crisis integral que se ahondaba y el exasperante clima de violencia donde el régimen belaundista estableció el vínculo entre terrorismo de Estado con estas democracias y que tan desfavorablemente repercutían en los sectores populares, el APRA enarboló un lenguaje no sólo radical, sino el ofrecimiento de un conjunto de medidas cuya factura apuntara a las necesarias transformaciones que llevaran finalmente al “futuro diferente”.

Acuñaron el slogan de un gobierno “nacionalista, democrático y popular”. En una situación donde no se vislumbra ni siquiera un destello esperanzador, el carisma y la resolución del joven candidato, pero por sobre todo las promesas, salvó al PAP de presentar un plan de gobierno y le bastó colocar el dedo en la llaga y agitar las posibilidades de resolver los profundos problemas para que amplios sectores populares optaran electoralmente por el aprismo.

La IU que desde su creación demostró ser solamente un frente electoral, permitió también con su campaña anodina el triunfo del APRA. Su candidato, el Dr. Alfonso Barrantes, con un estilo ceremonioso y pusilánime buscó complacer a los sectores medios y acomodados del país, así como a las FF. AA. de que la izquierda marxista no era el monstruo devorador de democracias. Apostaron a que tenían asegurados los votos en los sectores populares y descuidaron también el trabajo entre los pobladores, los campesinos, los estudiantes.

Esta orientación de la campaña reflejó en el plano electoral lo que en la práctica es la conducta habitual de este frente: su alejamiento del movimiento obrero y popular. La dirección de IU sólo se activa para las confrontaciones comiciales y han calculado que pueden ser la opción ganadora en 1990. Por lo tanto los manejos de una parte de la dirección de IU se encuentra influida de esta posibilidad y los hace cada vez más cercanos a las propuestas apristas.

El APRA en el gobierno

Luego de 60 años de controvertida existencia política el APRA llegaba a tomar la conducción política del país. Lo hacía, además, de manera plena. La esperanza popular era grande y el APRA con esta victoria tenía prácticamente todo a su favor para realizar un buen gobierno: una expectativa que crecía conforme transcurrían los días; una IU sin iniciativa de oposición; una FF.AA. que no tuvo mayor contratiempo en reconocer la jefatura del Presidente en una ceremonia sin precedentes; un empresariado que, pese a ese nivel de miopía que siempre los ha caracterizado; le brindó su apoyo mediante la CONFIEP; un imperialismo que, no obstante la retórica presidencial, nunca presionó y aceptó los pagos “simbólicos” de la deuda así como sus postergaciones y siguió proporcionándole ayuda.

Por eso en el primer mensaje presidencial leído en julio de 1985, el pueblo escuchó de labios de su mandatario lo que en gran parte quería oír: la deuda no puede seguir atendiéndose a costa de las miserias de nuestro pueblo. Hay que limitar su pago a un monto no mayor del 10% de nuestras exportaciones. Transnacionales como la Occidental no pueden seguir enriqueciéndose a costa de leyes y decretos antinacionales que el belaundismo promulgó. Hay que derogar la ”Ley Kuczynsky”. Dependiendo en gran parte la alimentación de nuestra población de la agricultura, es inexplicable que se produzca una dependencia alimentaria por el alto nivel de componente importado. La sangre peruana no puede seguir corriendo como ríos por nuestras serranías y ciudades; la lucha antisubversiva debe variar sustancialmente, “La barbarie no puede ser combatida con la barbarie”. Es decir, un discurso que abarcaba los diversos campos de la vida política y social ofreciendo en cada caso la aplicación de medidas rápidas, contundentes.

En otras palabras, se abría paso un perfil de propuesta populista con el planteamiento de modificaciones dentro del sistema.

El primer año de gobierno

En un comienzo el Presidente impuso un estilo dinámico y evidenció una administración donde asumía el rol protagónico. Y muchas de las decisiones que tomó al inicio ni siquiera fueron consultadas al partido. Un conjunto de hechos e iniciativas que dejaron una huella básicamente personal. Su ambición lo llevó incluso a querer trascender los marcos nacionales aspirando convertirse en una suerte de líder continental.

Sin embargo, a los 12 meses lo que va quedando no son los cambios prometidos por los cuales el pueblo votó, sino frases, gestos, desplantes.

Luego de un año de gobierno el APRA de cuestionador del sistema terminó siendo lo que en realidad nunca dejó de ser: gendarme del sistema capitalista. Este año lo demuestra. Ninguno de los cambios que prometió llegaron y sólo puede exhibir como victorias las cifras (amañadas por lo demás) de una desaceleración del ritmo inflacionario o de una reactivación industrial que en nada beneficia al pueblo.

Con lenguaje antimperialista y criticando ácidamente al FMI se planteó la fórmula del 10% de nuestras exportaciones para el pago de los servicios de la deuda externa, sin embargo, no se cumplió. Se siguió destinando a este concepto cantidades similares a las que utilizó el segundo belaundismo desde 1984.

Pero las ganancias del imperialismo no sólo se vieron aseguradas con el pago del 37.7% de nuestras exportaciones, sino también por la capitalización de la deuda que se dejó de pagar, ya que mediante decretos leyes el gobierno reconoció las tasas de interés que la banca internacional nos había impuesto durante la década pasada.

Se dijo que no se aceptaría la intermediación del FMI en las negociaciones de la deuda, pero en realidad no sólo tuvieron que verse obligados a reconocer durante algunos meses la presencia fiscalizadora de uno de sus representantes en el Banco Central de Reserva, sino también -ante el anuncio de la declaratoria de inelegibilidad- terminar efectivizando pagos simbólicos y promesas de pago en agosto de ese año.

Se dijo también que la derogatoria de la Ley Kuczynsky era un acto soberano de este gobierno. La contundencia de los hechos demostraron, sin embargo, que no hubo ninguna actitud soberana. El entreguismo fue encubierto con discursos encendidos y cargados de demagogia antimperialista. Lo que en realidad ocurrió fue el sometimiento a los requerimientos de las transnacionales petroleras que desde los últimos años del belaundismo estaban presionando para la firma de nuevos contratos en condiciones más ventajosas. Objetivo que lograron con este gobierno. Quizá esta muestra de entreguismo constituya en la historia de este siglo uno de los mayores fraudes al país: no sólo porque se le ha perdonado a las transnacionales todos los pagos que debieron efectuar, sino también porque se ha facilitado la mayor monopolización de la Occidental sobre nuestra economía al entregársele nuevos lotes petroleros de 22 a 30 años.

Se dijo que se reactivaría la economía desde abajo y en un sentido agrarista, pero al final se termina estimulando la parte de la pirámide que más se criticó durante la campaña electoral: la urbana y la industria, que es precisamente donde se concentran los sectores más dependientes y monopólicos de nuestra economía. Y con el señuelo de que estos sectores son los que generan empleo, no se repara en ningún límite para abaratarle sus “costos de producción”: desde los insumos, que pueden importarlos con dólar congelado; el capital que ahora es más barato conseguirlo con las bajas de interés o más fluido con la conversión de sus deudas de dólares a intis; hasta la mano de obra que -gracias al D.S. 010- cuesta menos con los topes salariales que este gobierno ha impuesto.

La moralización

Otra de las banderas desplegadas con insistencia ante la corrupción en casi todas las instituciones de las clases dominantes fue la moralización. Se dijo además que las fuerzas policiales iban a ser reorganizadas. Lo que se contempla, sin embargo, es el contubernio entre apristas y pepecistas para exculpar a estafadores con corbata como en los casos Guvarte y la Compañía Peruana de Vapores (CPV). Aparte de muchísimos casos de corrupción ocurridos durante el gobierno de AP-PPC que son simplemente ignorados.

Ante esto debe sumarse también que los propios apristas están aprovechándose de los cargos para enriquecerse. Los fraudes más notorios son los de la importación de la carne, el arroz, el maíz, por parte del ministro de Agricultura; y el negociado de los libros, que es el caso del ministro de Educación. Todo esto constituye una prueba del alto grado de corrupción de sectores del APRA en el aparato del Estado.

La tan mentada reorganización de las Fuerzas Policiales (FF.PP.), ha sido no sólo otro engaño sino otro fracaso. Una reorganización que no sólo se limitó a “depurar” las filas policiales como si esa única medida fuera la solución de fondo que requiere una institución cuyas lacras son de carácter estructural. El APRA, más que poner en práctica criterios de servicio a la comunidad dispuso de acuerdo a sus intereses partidarios. Y lo que se demuestra es que las FF.PP. están podridas desde las mismas escuelas de formación de oficiales y personal subalterno. En esos recintos se preparan policías con mentalidad homicida. La suprema enseñanza para ellos es que todo civil es un sospechoso. Todo civil un enemigo.

La “reorganización” de las FF.PP. no ha moralizado nada. Es casi un lugar común descubrir con cierta regularidad que son los policías, supuestamente los encargados de la seguridad y la tranquilidad ciudadana, los directos implicados en secuestros, asesinatos y vinculaciones con el narcotráfico.

Los abusos policiales con la población son moneda corriente, y no existe mayor peligro que el de ser detenido, pues se corre el riesgo de morir torturado o ser asesinado de un balazo.

La creciente militarización

“La barbarie no será combatida con la barbarie”. Hasta ahora resuenan los ecos de esta frase pronunciada en su primer discurso. Y en un comienzo, luego de descubiertas las tumbas clandestinas de Pucayacu y las horrendas masacres de Accomarca, Umaru y Bellavista, se pensó, ante los cambios que tomó renunciando al Jefe del Comando Conjunto y las disposiciones con respecto a los otros dos generales, que efectivamente el poder civil ganaba terreno en el ámbito castrense. Pero el corto tiempo demostró que no pasó también de ser otro gesto obligado por la circunstancia de no perder imagen ante la inminencia de presentarse en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

A los pocos meses este gobierno que se dice “popular” empezó a demostrar su verdadera entraña cuando respondió a las primeras manifestaciones de descontento.

Nuevamente, como en los mejores tiempos de la dictadura militar y del segundo belaundismo, la represión policial actuó de manera despiadada: apaleamientos de los trabajadores del SIMA, a los empleados estatales. Pero lo más grave fue la violentísima incursión policial en el ex-fundo Garagay donde la ferocidad represiva llegó al ensañamiento contra indefensas familias sin casa cuyo único delito fue ocupar terrenos abandonados.

La agresividad estatal va acentuándose y la defensa de los derechos humanos deviene en una farsa. Se produce después la muerte de 30 presos políticos en Lurigancho carbonizados por la acción de la Guardia Republicana.

El estado de emergencia y el toque de queda se extiende onminosamente. Más de la mitad del país se encuentra bajo la prepotencia de la bota militar. Son los planteamientos bárbaramente cavernarios de Cisneros Vizquerra los que se imponen. El ejemplo más evidente es la reciente carnicería de más de 300 presos políticos en los penales.

Las FF.AA. tienen cada vez más una presencia dominante, en el gobierno. Y el APRA se encuentra también cada vez más sometido o complacido a las determinaciones castrenses. Es inaudito que el responsable directo de la matanza de Accomarca donde fueron asesinados 69 personas entre mujeres y niños, jóvenes, ancianos, haya sido ascendido y enviado en misión a Estados Unidos; y quien fue jefe de la II región Militar cuando se cometieron esas atrocidades, el General Sinesio Jarama, sea actualmente director del CAEM. Lo inaudito por cierto es que el APRA no haya dicho absolutamente nada sobre esto. Por eso todas las promesas de respeto a los Derechos Humanos (DD.HH.) y los anuncios de sancionar los excesos y detener la guerra sucia, han quedado en vergonzantes bravatas.

Durante el año transcurrido este gobierno no demostró ser nacionalista, ni democrático, ni popular. Todas las expectativas creadas en torno a un esplendoroso ramillete de promesas, empezaron a marchitarse rápidamente dando lugar a la frustración y al descontento.

El mensaje 1986:

Fue una pálida exposición si lo comparamos con el año anterior. Por cierto que la derecha saludó complacida la “ponderación” y “madurez” del discurso. ¿Lo sentían acaso regresando al redil? Porque lo que saludaron es justamente la ausencia de esas medidas espectaculares que de alguna manera les dejaba un mal sabor, como la actitud -demagógica por lo demás- con relación al FMI.

No fue autocrítico pues no hubo explicaciones al pueblo por el cúmulo de promesas incumplidas. Las nuevas disposiciones enunciadas no expresan una voluntad de cambio. El discurso refleja claramente lo que se evidenció a los pocos meses de gobierno y que fue señalado con claridad: no se plantea transformaciones estructurales que cambien radicalmente la situación, sino una administración de la crisis para que se mantenga el sistema de explotación, violencia e injusticias.

Presenta como su mayor logro el control de la espiral hiperinflacionaria desbocada en los tramos finales del segundo belaundismo. Lo que no se dice es que esta desaceleración ha sido a costa de una política de control de precios internos en favor de las transnacionales agroalimentarias.

Enarbolan un 67% de inflación en los 12 meses. Pero la realidad es maciza y los porcentajes del INE con respecto a la canasta familiar guardan una diferencia notable con los precios que efectivamente rigen en el mercado. En un país donde las ofertas de trabajo se ha reducido hasta límites intolerables, son realmente privilegiados quienes tienen un salario; se encuentran, sin embargo, en una situación angustiosa porque los ingresos son magros con relación al alza del costo de vida.

Es posible la comprobación de la adulteración de las cifras si nos remitimos a los cuadros proporcionados por el INE de Dic. 85 a May. 86 con respecto solamente a las variaciones de precios de los alimentos.

En el CUADRO 1 vemos que mientras los subgrupos de alimentos que sí están sometidos al control han tenido un incremento de precios moderado y por debajo del índice general –como es el caso del pan, cereales, grasas y aceites comestibles–, los productos alimenticios que no tienen control de precios han subido en forma desproporcionada con relación al índice general y han sobrepasado largamente los tres dígitos, conforme se evidencia en los subgrupos de hortalizas y legumbres frescas, leguminosas y derivados, las mismas que representan 4.2 y 7.3 veces respectivamente el acumulado de la inflación de diciembre a mayo.

Esta diversidad en el alza de los alimentos se expresa mejor si analizamos su incremento de acuerdo a su procedencia (CUADRO 2). Y lo que encuentran las madres y amas de casa en los mercados es que nada ha cambiado pues los precios de los productos agrícolas suben tan igual como durante el segundo belaundismo (CUADRO 3).

Este gobierno dijo también que teníamos que aprender a vivir de lo nuestro. Y aquí también el Presidente siguió navegando en las fáciles aguas de la demagogia, pues el precio de los productos alimenticios que siempre estuvieron por debajo del porcentaje de la inflación han tenido en el último año un crecimiento del 230% para los alimentos no subsidiados.

Los precios de los alimentos de alto componente importado y procesado por transnacionales agroalimentarias casi no suben de precios (fideos, aceite, etc.), los alimentos producidos por el agro nacional suben de precios a un ritmo incluso mayor que durante el belaundismo (tubérculos, hortalizas, legumbres, etc.).

Y con respecto a este sector de acuerdo a datos oficiales proporcionados por el Ministerio de Agricultura entre junio de 1985 y 1986 el valor de la producción agrícola ha disminuido en –1,5% y el volumen de cosecha se ha reducido en –14.9%.

Se carece de una política coherente y el Ministro de Agricultura trata de suplir estas deficiencias con importaciones. Es decir, también una salida inmediatista que no apoya en absoluto al desarrollo del agro sino más bien al aumento de la dependencia en el aspecto alimentario. Es decir, esta tendencia lejos de haber sido corregida por este gobierno, se refuerza, pues según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) en diciembre de 1984 sostenía que se estaba importando el 20% en alimentos: “… la producción agrícola mostró un estancamiento que, aunado al elevado ritmo de aumento de la población, determinó una creciente dependencia del sector externo para satisfacer nuestras necesidades alimenticias. Así, el 20% de los alimentos que consumimos en la actualidad son importados, mientras que a inicios de la década pasada sólo adquiríamos del exterior el 10% de los mismos”. (Banco Central de Reserva del Perú: “Perspectivas del Sector Externo: 1985-1989, Sub Gerencia del Sector Externo, BCRP, diciembre de 1984”).

Otro de los logros que fue enfáticamente resaltado es la supuesta reactivación industrial. Sin embargo este desarrollo favorece a los sectores más dependientes y a los que utilizan mayor cantidad de insumos importados. Y tienen una permanente actitud de rechazo al Estado, y lo consideran que es bueno y útil sólo cuando favorecen a sus intereses. Por eso, confiar en el sector privado como eje de la reactivación económica no es una alternativa, porque la experiencia indica hasta ahora que este sector ha provocado siempre mayores presiones sobre la balanza de pagos, ya que es más lo que exige al Estado que lo que aportan.

En relación al sector público en su conjunto, el panorama se presenta sombrío. Las empresas como Petroperú atraviesan por serios problemas financieros ante la caída del precio del crudo y la congelación del precio de la gasolina. Igualmente Electroperú y otras empresas públicas que pueden llevar al sector público a un déficit aproximado del 8%.

La llamada “peruanización” de la leche “Gloria” no significa la intervención contra una empresa transnacional que mantiene el monopolio de la leche evaporada y que durante muchísimos años ha obtenido fabulosas ganancias con un precio elevado artificialmente debido al anticuado proceso del enlatado. Se propone un accionariado nacional donde el propósito del gobierno es que participen los ganaderos de la cuenca de Arequipa.

Pero ¡Oh! sorpresa… Con una rapidez inimaginable la transnacional Nestlé “acató” la disposición y transfirió el 100% de sus acciones de “Gloria” S.A. al grupo capitalista nacional Rodríguez Banda. La figura que empieza a dibujarse después es que el arreglo venía desde antes del mensaje. Y todo hace suponer que estamos ante la típica modalidad del testaferro. Por lo demás este grupo está desde tiempo atrás ligado a esta transnacional.

Los trabajadores no tienen aquí ninguna participación. La empresa en manos privadas capitalistas no coloca la “peruanidad” como premisa sino la lógica del capital. Por lo tanto la “regulación de precios no será en beneficio del pueblo sino la búsqueda del incremento de las ganancias.

Propuestas como la autonomía económica y administrativa de las corporaciones, la creación de las tres primeras regiones (Altiplano, Grau y Amazonas) dentro del proceso de descentralización, tiene sin embargo, modalidades intrínsecas que la limitan en sus alcances.

El Programa Ocupacional de Emergencia no sólo atenta contra la precaria estabilidad laboral, sino que es el regalo que los empresarios esperaban pues ahora si podrían arremeter con mayores probabilidades contra los sindicatos clasistas.

Con relación a la violencia que azota al país Alan García ratificó el camino no sólo de avalar a las FF.AA., sino de justificar sus acciones demenciales. Ese respaldo total significa la más completa impunidad para la barbarie realizada y las que en el futuro realizarán.

Las perspectivas

El panorama político no obstante sus complejidades presenta un cuadro más nítido. Las ambigüedades o confusiones del año anterior con relación al gobierno aprista se han despejado para el pueblo. El APRA no puede encabezar ni realizar reforma alguna. No existe base material pues las reformas importantes fueron ejecutadas durante el velasquismo. Lo único posible para cambiar realmente la situación en las actuales circunstancias implica romper la dependencia de las transnacionales y enfrentarse realmente al imperialismo.

Y lo que hemos escuchado, así como lo visto diseña para lo sucesivo el comportamiento del APRA. Y ninguna de las medidas ataca lo esencial pues se continúan sin tocar la estructura básica de la propiedad y se evita chocar con los grandes monopolios.

La declaratoria de “Inelegibilidad”

El Perú, con respecto al FMI ha amortizado con mayor regularidad en el curso de este año de gobierno que en los tramos finales del belaundismo que se vio obligado a cesar sus pagos porque no tenía con qué hacerlo.

Sin embargo, Alan García se las emprendió contra este organismo soltando incluso la posibilidad del retiro del Perú del FMI.

Han pasado los meses y el FMI declaró a Perú inelegible colocándolo al lado de Liberia, Sudán, Haití y Vietnam para sonrojo y escándalo de la derecha.

Pero ser declarado inelegible por el FMI significa que Perú no recibirá más préstamos de este organismo financiero. Esto no es ninguna novedad puesto que hace dos años que el FMI considero que no somos sujetos de crédito. Por lo tanto hace cuatro años, desde junio de 1982, que Perú no recibe un centavo del FMI.

Con relación a los préstamos concertados con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo estos desembolsos no se encuentran comprometidos. Y según el Presidente del Banco Central de Reserva, Leonel Figueroa Ramírez, esta inelegibilidad no tendría ningún efecto sobre el comercio internacional.

Esta sanción del FMI fue inmediatamente aprovechada por el mandatario. En una situación de desprestigio y pérdida acelerada de figura en lo interno y lo externo, luego de los sucesos de los penales, esta decisión del FMI no pudo, sin embargo, ser más oportuna. Concita nuevamente la solidaridad continental ante el “castigo” y se pretende aglutinar al pueblo en torno al Presidente ante la “afrenta” imperialista.

Inmediatamente se dice después que Perú se mantendrá dentro del FMI, que es necesario luchar desde su interior. Sabiendo que sería declarado inhabilitado, se pagó 35 millones de dólares para demostrar que existe voluntad de pago.

Lo efectivo es que en medio de toda esta situación el gobierno aprista no sera abandonado por R. Reagan y las financieras internacionales. Y lo que también es una verdad indiscutible es que la deuda externa no se puede pagar.

El fracaso histórico del APRA

Bastó este año para calibrar las perspectivas del aprismo. Hace mucho tiempo que dejó de ser esa fuerza rebelde, insurgente que se alzó en armas contra la oligarquía en 1932. Hace tiempo que el APRA cumplió su ciclo histórico. Pero mientras ocupo las trincheras de la oposición pudo mantener y alentar en las masas las posibilidades de cambio, de la renovación y no lo que realmente es: Una fuerza al servicio del imperialismo y las clases dominantes.

El fracaso del APRA no resiente el campo popular porque hace décadas que se realizó el deslinde y en la práctica el APRA se ubicó en el campo del enemigo. El fracaso del APRA resiente a las clases dominantes porque es el fracaso de su propuesta política, de su doctrina, es el fracaso del partido que día a día demuestra su incapacidad ya no para resolver los profundos problemas que nos aquejan, sino incluso para rearticular a la resquebrajada burguesía.

Entre tanto, el APRA y las FF.AA. son el “monomio” que garantiza el mantenimiento del sistema con todas sus lacras.

Democracia mano militari:

El proceso de militarización aparece como un fenómeno inherente a esta democracia precaria. Porque no podemos hablar que en el actual régimen exista una democracia cuando estamos sometidos al estado de emergencia, al toque de queda. No puede haber democracia cuando lo que se levanta ante la barbarie estatal es la conspiración del silencio. No hay democracia cuando las FF.AA. son el otro poder, el poder verdadero, omnímodo, en la zona de emergencia. De qué democracia podemos vanagloriamos cuando se tortura y asesina a sospechosos, cuando con la mayor impunidad se ejecutan masacres y exterminios. Qué democracia puede ser ésta cuando su presidente otorga el respaldo pleno a los exterminadores ofreciendo así un espaldarazo a la continuación de la guerra sucia, al terrorismo de Estado.

Es decir, este gobierno apostó a la barbarie antes que a la paz. Fracasó en su política de DD.HH. porque en el fondo nunca la tuvo. Y hoy, en los hechos, apuestan a la paz de los cementerios. No existe la voluntad de pacificar el país mediante la erradicación de las injusticias, sino con la ampliación y perfeccionamiento estatal de la violencia.

En esencia no puede hablarse de democracia si en lo concreto no se afecta el dominio de las grandes empresas imperialistas que controlan y determinan la economía nacional. La llamada democracia no puede limitarse a la libertad de acceder a la propiedad privada de los medios de producción por parte de poderosos grupos económicos.

Aparece entonces con mayor urgencia la necesidad de construir una alternativa auténticamente democrática. Una alternativa donde el pueblo realice su derecho al bienestar. Por ello las condiciones para desarrollar una alternativa popular aparecen con absoluta nitidez.

Desbrozar este complejo camino implica impulsar la lucha armada y consolidar un movimiento político con arraigo de masas. En esa perspectiva el MRTA continuará como hasta ahora no sólo combatiendo contra los enemigos del pueblo, sino construyendo también esa alternativa popular, en todos los campos de la vida política.

El Movimiento Obrero y Popular

Un año de gobierno aprista no ha transcurrido en vano para nuestro pueblo. Después de las luchas aisladas que en un primer momento protagonizaron el SIMA, CITE, SUTEP, médicos, ha pasado a una reactivación mayor en el primer trimestre del año con las luchas del sector minero. En este mismo lapso las huelgas se incrementaron con respecto a los mismos períodos del belaundismo. Por otro lado se ha combinado con el resurgimiento de luchas regionales como de los pueblos del Cusco, Puno, Huancayo, San Martín y una aspiración que madura en plena lucha por la centralización y unificación del movimiento popular que buscan la realización de una Asamblea Nacional Popular.

Si bien nuestro pueblo votó por el cambio, es verdad también que no otorgó un cheque en blanco al aprismo.

El empresariado a pesar de todas las concesiones y estímulos se diferencia de la política económica del aprismo. No se decide a “arriesgar”. No invierte. Cuestiona la política tributaria, la reciente ley de estabilidad laboral y por cierto, dudan de que sean ciertas las cifras que el gobierno presenta sobre la reactivación industrial.

La situación económica lejos de mejorar se mantiene en un punto muerto, donde los escasísimos logros pueden naufragar en cualquier momento ante la tormenta que viene incubándose en el sector externo. Y es que -lo repetimos- sino se introducen cambios fundamentales en nuestra economía que quebranten el dominio transnacional, cualquier política reactivadora sólo reactivará la crisis.

Ante esta situación caracterizada por el resurgimiento del movimiento popular que corre independiente a la política gubernamental. Ante el incremento de las acciones político-militares de las organizaciones alzadas en armas, y con un empresariado que se esfuerza por diferenciarse y buscar una alternativa al aprismo, y por un sector externo crítico, el gobierno aprista reforzara las cartas que lo han apoyado desde el inicio: las Fuerzas Armadas y el imperialismo.

Desde el segundo semestre del 86 el desgaste del gobierno se acentuará lo que llevará a su vez a que se manifieste más abiertamente su rasgo verticalista, caudillista y autoritario.

Porque este APRA que llegó al gobierno no es el de las tesis aurorales o del martirologio de los apristas fusilados en Chan Chan, de los centenares de detenidos, torturados, asesinados, deportados o de la marinería sublevada en 1948. El APRA que hoy gobierna es fiel heredero y discípulo de la siniestra tradición del carnicero Sánchez Cerro.

Terminó el tiempo de las promesas fáciles, de la pose y el gesto triunfalista. La situación se torna aún más difícil y los directamente afectados serán las amplias mayorías. Se hace necesario en lo inmediato la convocatoria más amplia a nivel popular a fin de contrarrestar la situación cada vez más crítica y el obvio fracaso de esta administración.

Por, la Democracia,
la Justicia y la Paz:

La confluencia frentista que reiteradamente proponemos tiene como finalidad hacer frente en lo inmediato la profunda crisis que flagela fundamentalmente a las grandes mayorías, enarbolar la lucha por la ampliación de reivindicaciones políticas y democráticas, así como contra el militarismo. Esta lucha en las circunstancias presentes se resume en la lucha por la vida, en la lucha pon la justicia, en la lucha por la paz.

Porque la vida no solamente se encuentra amenazada por la carencia ya histórica de las más elementales medidas no resueltas ni siquiera mínimamente por el APRA, sino porque también se ha instaurado un escalofriante clima de violencia, proceso de la militarización donde el terror, el tormento, las persecuciones, los allanamientos de barrios enteros, los controles en calles y carreteras, así como los asesinatos, son los hechos que casi a diario impactan nuestras conciencias.

Este FRENTE POR LA DEMOCRACIA, LA JUSTICIA Y LA PAZ no es contra la subversión como afirma el Presidente de IU que debe formarse un “frente contra el terrorismo”. La violencia revolucionaria, la que ejercen los desposeídos en nuestra patria, es la respuesta histórica a siglos de opresión, por lo tanto ese planteamiento del Sr. Alcalde es derechista no sólo porque desconoce el derecho de los pueblos a la insurgencia sino porque propone una respuesta represiva. Y es que en el caso del Dr. Barrantes y un sector de la dirección de IU han optado por la conciliación con el enemigo. Lo que los lleva en varios casos a asumir las posiciones del enemigo y en otros a manifestarse ambiguamente. Por ese camino equivocado de confundir y amarrar al movimiento de masas se pretende llegar como alternativa para los comicios de 1990 o impedir quizá (pensando siempre en 1990) un “golpe fascista”. Viejas y trasnochadas argucias para mantenerse usufructuando las migajas del sistema.

No compartimos igualmente ese otro camino equivocado de buscar a toda costa, incluso mediante el uso indiscriminado del terror, una dictadura con el argumento de que a más represión más revolución. Actuaciones como la voladura del tren que viaja a Macchu Picchu donde mueren turistas o las eliminaciones a gente del pueblo ocupadas en el PAIT, aparecen como irracionales y en vez de educar y convocar la voluntad de las masas, producen rechazo. Acciones contra el enemigo que no lo debilita sino lo cohesiona y le otorga autoridad para reprimir.

Por eso el MRTA insiste en llamar a la construcción de un FRENTE POR LA DEMOCRACIA, LA JUSTICIA Y LA PAZ, donde converjan los patriotas, los demócratas, la IU, las bases consecuentemente populares del APRA, la Iglesia, las organizaciones alzadas en armas, los gremios, en fin todas aquellas fuerzas dispuestas a sumar energías y dispuestas a combatir al imperialismo, a las clases dominantes, a este gobierno caudillista y autoritario y sentar las bases para que en un futuro estemos librando con las masas populares la lucha por el CAMBIO de esta sociedad de explotación y miserias, por una sociedad socialista.

Plataforma de lucha
1. Contra el gobierno aprista y su política demagógica, autoritaria y antipopular. Por la conquista de la Democracia, la Justicia y la Paz.
2. No al pago de la Deuda Externa. Por la anulación de los contratos petroleros y la nacionalización de Occidental y la Southern.
3. Aumento de sueldos y salarios de acuerdo al costo de vida y reajustable trimestralmente. Por la estabilidad laboral de los trabajadores y respeto a sus conquistas gremiales y democráticas.
4. Subsidio a los productos básicos para la alimentación popular. Efectiva congelación de los precios de los alimentos, medicinas y servicios. Control de precios mediante organizaciones populares.
5. Emergencia del agro-nacional. Defensa de las comunidades campesinas y nativas. Precios justos para los productos agropecuarios y comercialización sin intermediarios. Apoyo técnico y congelación de los precios de los insumos y herramientas.
6. Procesamiento a los funcionarios del régimen acusados de corrupción.
7. Contra la militarización y la guerra sucia. Levantamiento del estado de emergencia en Lima y demás departamentos y provincias. Fuera la Fuerza Armada de las zonas de emergencia.
8. Amnistía político-laboral. Libertad a los presos políticos y sociales. Derogatoria del D.L. 046. Procesamiento y sanción por el fuero común a los asesinos uniformados. Disolución de los grupos paramilitares, de los Sinchis y Llapan Atic.

Dirección Nacional del MRTA
Setiembre de 1986

INFORME AL PUEBLO PERUANO:
PRESENCIA TUPACAMARISTA EN
SUELO COLOMBIANO

Hoy 8 de octubre de 1986, conmemoramos el 19 aniversario de la caída en combate del comandante Ernesto “Che” Guevara en suelo boliviano. El Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) da cuenta a nuestro pueblo y al mundo del aporte internacionalista de un pelotón tupacamarista a la lucha por la liberación de Colombia.

Nuestros combatientes lucharon junto a nuestros hermanos del M-19, Alfaro Vive del Ecuador y el Quintin Lame, contra las FF.AA. de la oligarquía colombiana que pugna por mantener su estatus de clase privilegiada a costa del sacrificio del pueblo.

Durante los enfrentamientos cayeron combatiendo heroicamente nuestros militantes Alberto León Joya (Beto) y Jefferson Salomón Amoroti (Jaime), que al igual que el Che y otros peruanos internacionalistas entregaron sus vidas para que el nuevo amanecer de justicia y libertad deje de ser una tentación en nuestra América de color.

MRTA: Por una América Latina
libre, justa y soberana

Luego de los trágicos sucesos del Palacio de Justicia donde las Fuerzas Armadas colombianas coludidas con Betancur asesinaron a más de cien personas, entre guerrilleros del M-19 y magistrados. Enlutando con ello a los patriotas que luchamos por conquistar la democracia, la justicia y la paz en nuestro continente irredento. El Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) tomó la decisión de enviar a suelo colombiano a un pelotón tupacamarista a combatir junto al M-19 por la liberación del hermano pueblo de Colombia.

Esta decisión de apoyo solidario internacionalista, recogía una hermosa tradición de unidad continental arraigada en nuestro, pueblo. Ahí están los ejemplos de Diego Cristóbal Túpac Amaru, combatiendo junto al prócer Túpac Catari, en lo que hoy es Bolivia, durante la revolución tupacamarista del siglo XVIII. También resalta el ejemplo imperecedero de Leoncio Prado luchando por la liberación de Cuba en el siglo XIX. Y más cercano, en los años 60, Juan Pablo Chang que junto a otros peruanos regaron su sangre al lado del Che Guevara por la liberación de Bolivia.

Tupacamaristas en suelo colombiano

Es así como a finales de 1985 y principios de 1986 empiezan a pisar suelo colombiano los primeros combatientes tupacamaristas integrantes de las escuadras de combate: “Juan Pablo Chang”, “Diego Cristóbal Túpac Amaru” y “Leoncio Prado” al mando del capitán Francisco.

Luego de tomar contacto con los mandos del M-19 de la calurosa y alegre ciudad de Cali. Nuestros combatientes inician la marcha rumbo a las cordilleras del Cauca, en donde el M-19 venía concentrando a centenares de combatientes con el fin de iniciar, una ofensiva político-militar que iba a conmocionar el país.

Ya en el campamento guerrillero, conocido como “Campo América” nuestros combatientes son calurosamente recibidos por los mandos y combatientes del M-19, Alfaro Vive del Ecuador y el Quintin Lame, que conformaban el Batallón América. Estructura militar de carácter regular, embrión del ejército revolucionario.

Desde ese mismo instante nuestros compañeros se distinguieron por su actitud solidaria y fraterna, sino también por su fortaleza física y moral, además por su destreza combativa, ganándose con ello el aprecio de nuestros hermanos colombianos y ecuatorianos.

Enfrentamos a un mismo enemigo

Para el MRTA, la presencia de sus combatientes en Colombia se enmarca dentro de la concepción política de entender que la lucha por la liberación de nuestra patria forma parte del combate por la liberación de esa patria grande que es América. Hoy nuestros pueblos, que se encuentran unidos por profundos lazos geográficos, históricos, de idioma, de cultura, de lucha, enfrentamos a un mismo enemigo: el imperialismo norteamericano, que pugna junto a las burguesías lacayas por mantener divididos a nuestros pueblos para oprimirlos y explotarlos con mayor facilidad.

Honor a los caídos:

Para febrero de este año se da inicio, a la ya legendaria campaña “Paso de Vencedores”. En donde colombianos, peruanos y ecuatorianos disputaron entre sí en valor y arrojo. Ahí están los victoriosos combates de Toribio, el Cauca, Morales, La Panamericana, Río Pánces y el avance hacia Cali, la segunda ciudad de Colombia de cerca de 12 millones de habitantes y centro económico y agro-industrial crucial para este país. Y últimamente, en la ofensiva realizada en agosto, en la que una compañía de 300 hombres del Batallón América al mando del comandante general del M-19 Carlos Pizarro León Gómez y los combatientes del M-19, Quintin Lame, Alfaro Vive del Ecuador y del MRTA del Perú, tomaron la ciudad de Belalcázar, luego de vencer la resistencia de la policía y de impedir que llegaran los refuerzos del Ejército y la Aviación.

En esta legendaria campaña militar revolucionaria quedaron regadas sangre generosa de nuestros combatientes Alberto León Joya y Jefferson Salomón Amoroti. Nuestros queridos Beto y Jaime, que hoy integran junto al Che la pléyade de héroes revolucionarios que dieron su vida para que la semilla de la libertad americana germine y finalmente florezca altiva y fuerte.

También informamos que Amilcar Trujillo (José) cayó prisionero en Marzo de este año y se encuentra recluido en la cárcel de Villa Hermosa de Cali. Y que a pesar de las torturas físicas y morales a la, que el ejército colombiano lo sometió, su moral combativa se encuentra intacta: “El enemigo no ha podido derrotarme”, señala José desde prisión.

Hoy al querer rendir un justo homenaje a nuestros caídos no queremos derramar lágrima alguna, ni pedir clemencia por la libertad de José. Sino que ante el ejemplo imperecedero de su entrega revolucionaria, el MRTA reafirma su opción de luchar contra los enemigos de nuestro pueblo donde quiera que éstos se encuentren.

Sabremos ser dignos herederos del espíritu generoso de Beto y Jaime en el diario combate por conquistar la justicia, la paz y la alegría, por la que ellos supieron luchar y murieron dignamente.

DECLARACION UNITARIA DEL
MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO
TUPAC AMARU (MRTA) Y DEL
MOVIMIENTO DE IZQUIERDA
REVOLUCIONARIA MIR-VR

Comunicado conjunto que selló la unidad de dos organizaciones
revolucionarias luego de un previsible proceso de discusiones,
reuniones e intercambio de documentos con la finalidad de
fusionar, las estructuras.
Al respecto es necesario señalar también que antes de la unidad
llegamos al IV CC.. Al unificarse nuestras estructuras con la
realización del I Comité Central Unitario tomamos este evento como
referente para numerar los sucesivos certámenes partidarios.

Un día como hoy, hace 162 años, los ejércitos patriotas dieron en Ayacucho la batalla decisiva con la que se firmó el acta de defunción del colonialismo español en el Perú y en América entera. Se culminaba así el proceso de resistencia indígena y lucha independentista y sobre el campo preparado por las guerrillas y montoneras populares, ejércitos provenientes de diversos países de América confluyeron en el Perú para sellar la emancipación del Continente, entrelazándose en la lucha por la libertad.

La independencia conseguida fue limitada e incompleta, pues se salió del yugo español para convertirnos en semicolonia de ingleses y yanquis; porque fueron los criollos los que la usufructuaron marginando al pueblo indígena, que continuó siendo explotado y segregado en un país que por derecho les pertenecía.

Las clases dominantes, herederas directas de los encomenderos coloniales fueron y son aún, incapaces de constituirse en clases dirigentes, fundiendo su destino con el de la nación peruana. Una burguesía antinacional y antipopular ha llevado al país al descalabro. Viejos problemas históricos irresueltos se combinan con las nuevas contradicciones producidas por el capitalismo dependiente. Esto ha convertido al Perú en una sociedad altamente explosiva, en el que la violencia es un hecho cotidiano que se acrecienta día a día.

El pueblo peruano ha manifestado en diversos momentos y en las más diversas formas su disconformidad con esta situáción y su voluntad de cambiarla. La historia patria está jalonada de manifestaciones de rebeldía popular contra este orden económico social injusto. Muchos peruanos ilustres y miles anónimos combatientes han ofrendado su vida en la lucha por una patria verdadera, por una libertad real, por una justicia social auténtica.

EL MRTA y el MIR asumimos ser continuación histórica de las luchas de nuestro pueblo contra sus opresores nativos y extranjeros, un hilo continuador de la resistencia indígena de Manco Inca y la gesta de Túpac Amaru y Micaela Bastidas, la lucha independentista contra el colonialismo español y la resistencia campesina y Popular contra la invasión chilena en 1879 y en la que brillara Andrés Avelino Cáceres, las luchas campesinas de Atusparia y Rumi Maqui y las jornadas obreras por las 8 horas, las sublevaciones heroicas del pueblo aprista (32-48) y las movilizaciones campesinas del 50 y 60, la insurgencia guerrillera del MIR histórico comandado por De la Puente y Lobatón y las luchas obreras de los años 70 y 80. Todo ello se encarna hoy en la acción político-militar de las organizaciones alzadas en armas.

Nuestro pasado de luchas nos ha conducido a la unidad. La historia y el futuro reclaman la unidad.

En nuestras bases y en nuestros dirigentes ha primado la madurez y la lucidez estratégica para que la unidad se base en los principios, en el objetivo socialista y en la inevitabilidad de la lucha armada.

Es así como invocamos al ejemplo y asumiendo el legado de Túpac Amaru, padre de nuestra nacionalidad y nuestra rebeldía, de José Carlos Mariátegui, alumbrador de conciencias, Luís de la Puente Uceda, constructor de la vía revolucionaria; y, del Ché Guevara, comandante de los desposeídos de nuestra América, hemos decidido lo siguiente:

UNIFICAR TOTALMENTE A PARTIR DE LA FECHA NUESTRAS DOS ORGANIZACIONES, PROCEDIENDO A INTEGRAR LOS MANDOS, COMBATIENTES, ESTRUCTURAS Y ARMAMENTO.

Lima 9 de Diciembre de 1986
I Comité Central Unitario

VI
LA GUERRA RURAL:
LA CONSTRUCCIÓN DEL EJÉRCITO
POPULAR TUPACAMARISTA
(1987)

EL FRENTE
NOR ORIENTAL

Desde los comienzos mismos del MRTA se encuentra presente no sólo la importancia teórica de la fuerza militar rural como la fundamental salida estratégica, sino los esfuerzos realizados en el terreno práctico. Por eso uno de los acuerdos del I Comité Central Unitario fue el impulso decidido al trabajo estratégico.

Habían zonas en exploración sobre las que había que determinar. El MRTA luego de seis años de haber surgido y luego de 4 años de combatir con las armas en la mano, se encontraba en condiciones de procurar un salto de calidad en su corta historia, emprender la enorme tarea de abrir exitosamente el primer frente guerrillero rural, luego del contraste militar que sufriera en Cusco en 1984.

Se trataba de transitar por otra fase cualitativamente diferente, de lo que hasta ese momento había sido lo característico de su experiencia básicamente urbana. El MRTA trasladaba y/o ampliaba la guerra a otros escenarios, con el objetivo sustantivo de iniciar la construcción del Ejército Popular Tupacamarista.

Se estuvo trabajando sobre tres zonas:

1. En el centro del país por su importancia económica, política, social y geográfica. Porque constituye, sin discusión, la más importante y la llamada a convertirse en el eje del proceso de la guerra revolucionaria. Compañeros que regresan del exterior son destacados para fortalecer los trabajos de exploración y construcción de la base social. El objetivo era afianzarse en la región porque su control significa jaquear al sistema.
2. Se contaba también con trabajo en San Martín donde incluso habían compañeros concentrados en un campamento realizando tareas de instrucción, exploración y arrancándole sus secretos al monte.
3. Igualmente estaba Tocache y sus alrededores. Donde en apenas tres años de labor se había logrado una presencia significativa que se reflejaba en la conformación de las rondas campesinas impulsadas por el MRTA y la creación del Frente de Defensa. Estos avances fueron posible porque en la zona existía un núcleo de ejército tupacamarista que adquiere autoridad castigando los abusos de la represión y enfrentándose al narcotráfico aliado a SL.

El trabajo en cada uno de estos lugares no era óptimo. En cada zona se había avanzado en un sentido y descuidado otros pero esta acumulación de fuerzas desigual era la base necesaria que complementándolas y colocando un énfasis final era posible dotar a una de las zonas con los requerimientos básicos para abrir el frente guerrillero.

Se hacía cada vez más urgente el salir a nivel rural. La situación política cambiaba aceleradamente. El experimento heterodoxo de Alan García y sus amigos llegó a su fin fracasando irremisiblemente. Las masas fueron atrapadas en la vorágine de la crisis y asfixiadas por el incremento permanente de la inflación, la ausencia de fuentes de trabajo, la extensión de la violencia policial y militar. Su intento demagógico de estatizar a medias el sistema financiero le reventó en las manos y no sólo fue su derrota más categórica, sino que sirvió de palanca sobre la que nuevamente se reagrupó la derecha más conservadora.

El gobierno aprista perdía credibilidad y el pueblo respondía con un paro nacional exitoso. Otra vez hervía el descontento popular pero sin encontrar salidas o referentes estratégicos. Las desavenencias endémicas en el CDN de IU se agravan y Barrantes, después de una espectacular pifiadera en un acto de masas, renuncia a la presidencia de este frente. Las bases de IU se radicalizan y buscan nuevas alternativas.

El movimiento popular organizado ante la inoperancia del CDN de IU, de su alejamiento de las masas, insiste en la creación de un organismo que sea capaz de conducir las luchas en el terreno gremial y político. Se produce el intento de mayor envergadura de carácter popular. La convocatoria al Primer Congreso de la Asamblea Nacional Popular (ANP). Era el esfuerzo más serio e importante que en los últimos años realizaba el movimiento popular y que atemorizó a las clases dominantes. La ANP pretendía convertirse en el más trascendente organismo capaz de coordinar y centralizar al conjunto del movimiento popular y se proyectaba, además, como el embrión de un futuro poder popular.

El MRTA había seguido realizando acciones y teníamos un espacio consolidado pero muchas de nuestras acciones se volvían repetitivas y parecían que en las ciudades habíamos llegado a encasillarnos; se debía en gran medida a que muchos combatientes fueron cayendo en manos del enemigo.

Por otro lado en el trabajo de masas abierto habían surgido problemas internos y las calumnias de algunos elementos disidentes eran recepcionadas y amplificadas en los diarios y revistas de la derecha así como en los medios de propaganda de SL.

Por todas estas consideraciones aceleramos la decisión de romper los fuegos en el campo y se determinó el departamento de San Martín. Al trabajo existente en el campesinado, en sus organismos populares, se toma también en cuenta las favorables condiciones topográficas, así como la presencia relativamente débil de las fuerzas represivas por no ser una región vital. Quedaba claro que San Martín sería la prueba de fuego, el inicio de nuevas acciones en un teatro de guerra inédito para el MRTA, pero sería sólo el trampolín para expandimos a otras zonas de mayor importancia estratégica.

En este departamento existía un movimiento de masas con experiencia, sobre todo el campesinado organizado en la FASMA, en el Comité de Productores de Maíz y Arroz. En esos momentos el FEDIP encabezaba la lucha por la región autónoma.

Si bien las vinculaciones partidarias con este movimiento de masas tenía varios años, se adolecía de estructuras orgánicas sólidas, pues toda la influencia se canalizaba fundamentalmente a través del trabajo político abierto. Asimismo, se carecía de experiencia político-militar.

Desde el inicio se fijaron los objetivos político-militares:

1. La apertura de un Frente Guerrillero no como una imposición artificial, de aparato, sino como el desarrollo natural de nuestra acumulación o nivel nacional conseguido en base a nuestro propio esfuerzo, traducido en fuerza urbana y experiencia acumulada tanto interna como externamente.
2. El Frente Guerrillero como escuela de formación político-militar en la preparación de los futuros oficiales y combatientes del Ejército Popular Tupacamarista (EPT), así corno el espacio capaz de organizar y socializar experiencias y conocimientos.
3. Con los recursos humanos y materiales que se disponía, así como la experiencia militar adquirida, se evaluó que estábamos en condiciones de salir a nivel de compañía, esa debía ser la meta en la preparación. De esa manera también, proporcionar una imagen cualitativamente superior a la de SL, reducido a un accionar miliciano errante.
4. El fogueamiento en el combate mismo bajo el principio de “a combatir se aprende combatiendo”. Así como la legitimación de los mandos al calor de los enfrentamientos.
5. Asumir la construcción del EPT enfrentando y superando el conjunto de problemas políticos, orgánicos, técnicos, militares.
6. La recuperación de armamento.
7. Afirmar una mística y una mentalidad tupacamarista de combate, de ofensiva.
8. Desarrollar una campaña victoriosa que tuviera la contundencia necesaria para que en el terreno político se afirmara una nueva voluntad, que gravitara en el conjunto del país, y una nueva autoridad reconocida por el movimiento popular.
9. Diferenciarnos con nitidez de SL en cuanto al respeto de las leyes de la guerra.

Con esta determinación y los objetivos claros se intensifica la exploración en todo el departamento en los meses de abril y mayo. Se examinan posibilidades por donde empezar, en qué lugar iniciar las acciones. Si bien Tocache reunía las mejores condiciones políticas y militares, así como trabajo social por el apoyo que las rondas campesinas proporcionaban al MRTA, se consideró su inconveniencia porque la propaganda del enemigo podía forzar una supuesta vinculación con el narcotráfico. Se define entonces la zona norte del departamento.

Junio es el mes que se aprovecha para la concentración del personal con compañeros que provienen del centro del país, de Tocache, del norte de San Martín y del trabajo urbano (entre mandos y personal especializado).

Hay que subrayar el surgimiento de muchos problemas en logística, abastecimientos, comunicaciones, transporte, inteligencia, etc., que tienen que ser resueltos desplegando una gran iniciativa e imaginación pues en la práctica estos servicios eran inexistentes.

Los meses de julio, agosto y septiembre se realizan las escuelas político-militares para combatientes, así como para oficiales y mandos. Charlas, discusiones, actos culturales, etc., con el propósito de incrementar los conocimientos políticos y culturales del personal.

Se definen las estructuras militares: tríadas, escuadras, pelotón, compañía, teniendo en cuenta su flexibilidad y agilidad a fin de priorizar las funciones de nuevos cuadros así como su promoción. Se establece también la diferencia entre el trabajo del Ejército y del partido, y se conforman las células partidarias al interior de la estructura militar.

Se crean y uniformizan todo lo concerniente al orden cerrado: voces de mando, giros, ceremonias, himnos, lemas, etc. que permitan la formación de la disciplina y la mística.

A fines de septiembre la jefatura consideró que lo fundamental de la Dirección Político-Militar se había cumplido y por consiguiente el otro paso era el inicio de las acciones militares. Se acuerda una campaña político-militar y se definen los objetivos: desplazar la fuerza guerrillera de manera paulatina y culminar con una acción contundente, imposible de silenciar por el enemigo.

En octubre es detenida la responsable de todo el trabajo metropolitano, la compañera Lucero Cumpa Miranda, integrante del Comité Central.

LAS PRIMERAS
ACCIONES RURALES

Si bien la coyuntura política se deterioraba irreversiblemente, la situación en la región no era explosiva. Las masas seguían movilizándose en torno a la regionalización.

En este marco iniciamos la campaña con la toma de Tabalosos, donde actúa uno de los dos destacamentos que tenía la columna. Se escogió Tabalosos porque así reivindicábamos a los campesinos de este lugar que fueron asesinados en los bloqueos a la carretera marginal en 1982.

Desde el campamento se inicia la marcha hacia el objetivo que dura varios días y para la aproximación final se utilizan camiones y camionetas que fueron previamente interceptados. Rápidamente se procede a la ocupación de la comisaría del pueblo y un tramo de la carretera marginal. Se convoca a la población y se reparten los víveres de dos camiones que fueron intervenidos por los guerrilleros. En la plaza principal se realiza una asamblea con la participación de casi todo el pueblo. La retirada del destacamento fue acompañada hasta la carretera por una muchedumbre entusiasta.

Era la primera acción de la guerrilla rural. En esta oportunidad se puso de manifiesto también una tradición partidaria, en que los compañeros de máxima dirección son los que encabezan las acciones en cada nueva etapa. En consecuencia el Comandante en Jefe de la organización Víctor Polay, el Comandante Rolando, fue el primero en irrumpir en la comisaría sorprendiendo y capturando a varios policías y poniendo en fuga a otros.

La toma de Tabalosos se realizó el 8 de octubre de 1987, a los veinte años de la muerte del Che en Ñancahuazú. Fue un éxito completo, tanto en el plano político como en el militar. No tuvo trascendencia nacional pero la región fue convulsionada. Pero lo más importante es que desde el inicio el MRTA se ganó el cariño y el respeto de la población. El comportamiento correcto de los combatientes, el cuidado en las relaciones con la población, el trato humanitario con los policías heridos, la disciplina, el uso del uniforme, así como la realización de las asambleas donde se les explica al pueblo el por qué nos alzamos en armas, nuestros objetivos, así como la rendición de cuentas de las autoridades, alcaldes, gobernadores, ante su propio pueblo. Todas estas actitudes expresadas de manera simultánea fueron elementos claves para estos logros.

Días después el segundo pelotón se dirigió a tomar la ciudad de Soritor que se encuentra a 15 minutos de Moyobamba. Al tratar de ocupar el puesto policial se produce un breve tiroteo y un policía que no pudo replegarse y que ignoró las voces de rendición cayó abatido.

Se realizó una masiva asamblea popular. Por la cercanía del enemigo la mayor parte de las fuerzas estuvo en la contención. En este operativo tanto la aproximación como la retirada se hizo a pie desde el campamento central.

Esta acción fue otro éxito completo. Se cumplieron los objetivos trazados y el prestigio del MRTA siguió en ascenso en la región. Con esa toma se buscaba despistar al enemigo induciéndolo al convencimiento de que nuestra fuerza guerrillera se desplazaba hacia el norte del Departamento. Pero la columna volvió sobre sus pasos, atravesó una cadena de montañas y descendieron sobre el valle del Sisa para atacar la ciudad de Juanjuí.

JUANJUI NOS
PERMITIO HABLARLE
AL PAIS

Pero antes del asalto a Juanjuí se tiene una reunión a nivel del Comité Ejecutivo Nacional. Se evalúa la situación política y se considera la necesidad de desplegar todas las fuerzas, de jugársela íntegramente con el objetivo de conmocionar al país y tener la coyuntura en nuestras manos para hablarle al pueblo. Era el momento de impactar en las bases de la izquierda, así como del movimiento popular para afirmar el eje de la lucha directa. Para coadyuvar al fortalecimiento de la convocatoria de la ANP.

Se define Juanjuí por ser una capital de provincia que se encontraba en estado de emergencia. Se desconocía la cantidad de efectivos policiales pero debido a la importancia de la ciudad se especulaba que debía estar por el centenar fuertemente armados. Si la toma de Juanjuí no tenía la repercusión que se esperaba se había decidido atacar Tarapoto, capital de departamento.

Después de aproximadamente 10 días de marcha desde el campamento central se desciende sobre el Sisa y en un fundo de colaboradores, se realiza la concentración final. Debemos anotar que se contaba con una pequeña pero activa fuerza miliciana que se había creado y dinamizado con la incorporación de compañeros experimentados provenientes de otras zonas. Tenían en su corta experiencia tomas de pueblos, repartos, propaganda, etc. Con estas acciones distraen al enemigo para que no tengan un conocimiento cabal de los movimientos de la guerrilla.

Con el apoyo de esta fuerza miliciana se consiguen las movilidades para la aproximación final a Juanjuí. En esta toma participa toda la columna con toda su potencia de fuego. El operativo consistió en el ataque y ocupación de los tres puestos policiales (GC, GR y PIP), toma del aeropuerto y despliegue de pequeñas fuerzas de contención, todo este desplazamiento se hizo de manera simultánea.

La respuesta del enemigo fue débil. Al sentirse rodeados y constatar nuestra ventaja posicional y poder de fuego, prefirieron huir abandonando armamento y pertrechos.

El ingreso de los combatientes a la ciudad se realiza a las 5:00 am. en que se procede a atacar los objetivos policiales. Juanjuí se transforma. Posteriormente se efectúa una Asamblea Popular y se reparten los bienes incautados a las fuerzas policiales. La columna permanece hasta las 10:00 am. en que utilizando medios de transporte se retiran hasta el poblado de San José de Sisa que es ocupado. La policía se repliega hasta Tarapoto previendo que sería el otro objetivo a atacar.

En San José se fraterniza con la población y se realiza una asamblea y acto cultural. Al día siguiente cuando la columna se aprestaba para continuar la retirada hacia un campamento de repliegue instalado en los Aguanos, llega Alejandro Guerrero, reportero del Canal 5 y se decide ofrecer la entrevista solicitada. Que se presentara ante el país la insurgencia de una fuerza guerrillera victoriosa, diferente a lo que hasta ese momento se conocía. Una fuerza uniformada que mostraba la cara, que era apoyada por el pueblo, que presentaba propuestas al país.

Esta entrevista fue muy importante porque hizo que Alan García y su ministro del Interior se tragaran sus palabras, pues ambos hablan afirmado que la acción de Juanjuí fue realizada por narcoterroristas que huían de Tocache.

En los días siguientes se ocuparon los poblados del Valle del Sisa que se encontraba en la ruta de la retirada. Una fuerza de vanguardia se desplazaba más adelante construyendo caletas que permitiera ocultar parte del armamento, pues no se previó recuperar tal cantidad de armas.

Durante la permanencia en el valle del Sisa se dieron innumerables muestras de afecto, apoyo y solidaridad de la población hacia la columna del MRTA.

Estando la columna en el campamento de repliegue, se envían diversos grupos exploratorios para detectar el movimiento del enemigo y proceder a la desconcentración de nuestras fuerzas. En estas circunstancias ocurre el primer choque con el ejército. Caen combatiendo heroicamente los compañeros Alcides Reátegui, Roger López y Lainz “Melvin”. Sus comportamientos ante el enemigo fueron ejemplares.

LA
DESCONCENTRACION
DE FUERZAS

Al llegar la noticia al campamento se decide que para foguear al personal en combate con el ejército, así como para demostrar al pueblo nuestra moral y golpear directamente al enemigo, había que esperarlo, emboscarlo y dificultar su avance.

Pasan algunos días hasta que una patrulla del ejército cae en nuestra emboscada haciéndosele varias bajas y recuperándose armamento. Luego de esta acción exitosa, y con los informes de las exploraciones es posible ubicar el despliegue del enemigo. Se decide reiniciar la marcha para romper el cerco y llegar hasta el Alto Porotongo donde estaba preparada otra zona de repliegue.

Fueron 15 días de maniobrar bajo el acoso permanente de las patrullas hasta que la columna llegó a su objetivo. Y ese 9 de diciembre de 1987 se dio por finalizada la campaña “Túpac Amaru Libertador”. Se organizó una ceremonia especial, se otorgaron grados y señalaron las nuevas responsabilidades. Luego se procedió a la desconcentración de fuerzas. Se designaron los compañeros que se quedarían en la región y el adecuamiento a una nueva táctica que en lo fundamental sería:

· Ampliar el teatro de operaciones, a fin de que se hiciera imposible cualquier cerco enemigo.
· Operar en unidades pequeñas con alta movilidad.
· Colocar el acento en la propaganda armada y en la organización de la población. Había que canalizar la simpatía e identificación de los pobladores hacia el MRTA.
· Se designa como zonas el Mayo Medio, el Shanusi, Huallabamba y retomar el trabajo de Tocache.

El enemigo había desplazado sus fuerzas en la región trasladando tropas de Lima, Trujillo e Iquitos. Contaban con helicópteros artillados MI-6 y Bell, así como aviones A37. El general Moral Rengifo, Jefe de la nueva zona declarada en emergencia, declara que “el MRTA en 10 días serán aniquilados”.

En el plan de salida de combatientes que tienen que migrar para otras zonas así como en el transporte de armamentos se cometen errores que permitirán al enemigo detectar nuestra ubicación. De esta manera es como caen algunas armas que eran destinadas a otros lugares y se dificulta la desconcentración de fuerzas planeada y los milicianos que se incorporaron a la columna en la mayoría de los casos se convierten en una carga.

En estas condiciones que no eran las mejores se produce el choque de Pacasmayo donde se le hacen varias bajas al ejército pero perdimos cuatro compañeros (2 combatientes del EPT y 2 milicianos), y en la confusión del enfrentamiento algunos compañeros se dislocan.

Con la finalidad de fijar al enemigo en las ciudades se planifican varias acciones. Una de ellas fue el ataque al Aeropuerto de Tarapoto donde se destruye un helicóptero M18 en tierra.

En enero se realiza una reunión con el responsable de la región, se efectúa un balance del nuevo panorama y se determina un nuevo plan acorde con la situación creada. Los planes deben cumplirse más lentamente colocando el acento en las acciones milicianas. Se trata de no ofrecer blancos a la ofensiva del ejército en la medida que esa ofensiva no podía mantenerse por tiempo indefinido.

SE CONSOLIDA
TRABAJO DE MASAS
DEL MRTA

En las ciudades, particularmente en Lima, las acciones milicianas y de comando se multiplicaron ganando en calidad. Los operativos se suceden todos los días y aumentan en extensión y profundidad. Incluso algunos analistas afirman que de acuerdo a las estadísticas, el MRTA había realizado más del doble de acciones que SL. Según sus computadoras la “batalla de Lima” había sido ganada por el MRTA.

En 1987 rompimos los fuegos atacando el Jurado Electoral de Lima y se sucedieron varias campañas político-militares a lo largo de ese año, como respuesta contra las agresiones al movimiento popular, que nos permitieron tener la iniciativa político-militar.

Sin embargo el costo fue alto. Hacia fines de año varias decenas de compañeros y mandos fueron apresados y muertos y varias zonas de Lima quedaron desarticuladas.

En el trabajo de masas se había obtenido también reconocimiento, pues el primer congreso de la ANP realizado en noviembre permitió demostrar que junto al PCP y el PUM, la otra organización importante con trabajo en el movimiento popular era el MRTA.

Un somero balance de 1987 nos indicaba que habíamos sido fuertemente golpeados en el trabajo urbano, pero en lo fundamental con la aparición de la columna en el campo y el surgimiento del Frente Guerrillero habíamos dado un indiscutible salto de calidad. Desde ese momento pasamos a convertirnos en un referente cada vez mayor en la lucha de clases en nuestra patria.

Hay que señalar también que la unidad MRTA-MIR se procesó completamente, sobre todo en Lima. Los diferentes métodos y estilos de trabajo, así como las distintas dinámicas, llevaron a desavenencias en algunas instancias. Hay algunos elementos que se resisten a la unidad y plantean mantenerse como MIR.

Algo similar ocurrió en el trabajo de masas. Surgen unos cuantos que se alejan criticando que se había hecho concesiones al vanguardismo y al militarismo, y otros alegando que la unidad tenía objetivos fundamentalmente electoreros.

Si bien ambos eran bastante pequeños, desempeñaron un papel nefasto. Pues destinados a desaparecer como realmente ocurrió, en vez de afirmarse políticamente en base a propuestas y desarrollar sus alternativas, se dedicaron más bien a calumniar, a crear confusión, y fueron instrumentados por la derecha y por SL.

Llegamos a 1988 con un APRA cuya política es un castigo contra el pueblo, con una izquierda paralizada, un movimiento de masas activo y una derecha que retoma la iniciativa y realiza esfuerzos por aglutinarse. Finalmente lo harían en torno al Fredemo.

Ante este panorama de desprestigio creciente del PAP, fortalecimiento de la derecha y ausencias de alternativas para el movimiento popular se decide establecer una coordinación con otras fuerzas de la izquierda con la finalidad de colocar el énfasis en la lucha directa de masas, en la autodefensa, y llegar a pasos iniciales con respecto a acuerdos estratégicos. En la búsqueda de estas relaciones dos miembros del Comité Ejecutivo son apresados.

A la caída de estos dirigentes habría que sumar que compañeros de comité central y de regionales fueron también capturados y tendremos un cuadro donde las tareas de conducción se habían debilitado sensiblemente.

Se procede a la captación de nuevos miembros, a la reestructuración de los equipos de dirección y a retomar los trabajos que habían quedado sin atención.

Desde la realización del I Comité Central en diciembre del 86, hasta la captura de compañeros del Ejecutivo en el 88, habían transcurrido poco más de un año. Ese período fue muy intenso y variado en experiencias que de manera resumida podríamos expresar así:

1. En ese año se despliega una gran iniciativa político-militar a nivel nacional. El MRTA se proyecta como una fuerza en ascenso no sólo en el plano político-militar, sino también en el trabajo de masas. El MRTA se convierte en un factor indiscutible en cualquier evaluación de la situación política y en un elemento recurrente cuando se analiza el tópico de la violencia. El MRTA con su accionar empezó a incidir crecientemente en la izquierda y en SL.
2. El surgimiento de nuestro Primer Frente Guerrillero y el inicio de la construcción del Ejército Popular Tupacamarista, constituyó, innegablemente, un salto cualitativo. Si bien la experiencia del Nor Oriente tuvo limitaciones, éstas fueron impuestas por la dinámica y necesidades de la lucha política nacional. La campaña victoriosa “Túpac Amaru Libertador” expresa nuestro mayor logro político en este período.
3. Directamente, en los hechos, a partir de la práctica misma, se empiezan a resolver el conjunto de problemas y dificultades que conlleva la formación de un Frente Guerrillero. Y como resultado de la campaña político-militar contamos con una generación de mandos y combatientes que sin poseer aún lo más óptimo de la ciencia militar, son la base para la construcción de nuevos frentes guerrilleros.
4. Si bien conseguimos un importante desarrollo pm en las principales ciudades del país logrando una incidencia nacional, el costo fue alto. Las caídas en muertos y detenidos no solamente se producen en Lima sino también en provincias. En este período, particularmente en las zonas norte 2 y en el sur, tendremos bajas y detenidos. Pero hay que rescatar el espíritu, la entrega, el coraje y la combatividad con que militantes y combatientes asumieron la construcción del proyecto.
5. El trabajo de masas abierto realizó un evento nacional que concitó expectativas en sectores de la izquierda y la población, pero la propuesta principal de un acercamiento a IU para laborar de manera conjunta, no prosperó por sectarismo e inmadurez.
6. Este nuevo período demostró de manera clara, inobjetable, irreversible, que el MRTA estaba en guerra. Nuestra corta historia ya se encontraba tejida con sucesos memorables, de pérdidas irreparables, de muchos compañeros detenidos y de una voluntad que a pesar de los golpes se afirmaba. Estábamos edificando también una nueva moral, lo que permitió acercarse a muchos compañeros y a definirse a otros. La guerra depuraba también nuestros métodos y estilos de trabajo.
7. La ejecución de los hermanos Cuzquén por delitos contrarevolucionarios así como las calumnias, mentiras e infundios que propalaron algunos elementos que se apartan comprometiendo su colaboración al enemigo y regando el veneno que SL sedimentaba a través del Diario, creó en ciertos compañeros una atmósfera dubitativa, vacilante, que luego se superó. Pero estos mismos hechos fueron asumidos por la mayoría defendiendo ardorosamente la unidad y el proyecto revolucionario.
8. La crudeza de la guerra y su ritmo vertiginoso nos impuso también su cuota de muerte y apresamiento de una cantidad de cuadros intermedios y la dificultad para reemplazarlos con la misma calidad. No generábamos nuevos mandos, oficiales, con la misma celeridad que la guerra exigía. Nos propusimos enfatizar en la sistematización de la línea político-militar y su socialización, a fin de garantizar la continuidad del proyecto en su intensidad. Por lo mismo también se hacía necesario una política de preservación de cuadros.
9. En el rubro recursos económicos habíamos agotado nuestro fondo de guerra y recién reparábamos en la pasividad y dependencia de las bases, acostumbradas a recibir y no a generar.
10. Con el apresamiento de compañeros del Comité Ejecutivo se debilita esta instancia pero se comprueba que la centralización existente, producto de la autoridad moral por el trabajo desplegado, permitió una iniciativa desbordante en los períodos anteriores, pero que en la nueva situación debía procederse a la formación de equipos de dirección e incorporar compañeros a tareas de dirección.

EL SEGUNDO COMITÉ
CENTRAL 1988

El desgaste del gobierno era cada vez más notorio y su lado represivo y antipopular más evidente. La derecha recuperaba terreno y se lanzaba a la ofensiva. La IU se empantanaba en un marasmo de contradicciones y el CDN sólo prestaba atención a los cubileteos electorales. Pero notábamos en algunas de sus organizaciones debates de carácter estratégico que atravesaban a sus bases como en el caso del PUM que sufre un pequeño desgajamiento por la derecha. También en el PCP estas deliberaciones tienen un curso interesante en su congreso.

Sendero Luminoso reforzaba su presencia en el Oriente, Ancash, Puno, etc. y desarrollaba una mayor agresividad militar a través de emboscadas. En el centro pudimos constatar que fortalecía sus fuerzas.

Teniendo en cuenta este marco, los avances obtenidos y resueltos los problemas de la Dirección Nacional considerábamos que estábamos en condiciones de afianzar y desarrollar nuestro proyecto en el país. Habíamos generado las bases suficientes para un nuevo salto capitalizando justamente lo avanzado, convirtiendo en fuerza y organización el espacio político abierto, así como recapitular y sistematizar nuestra experiencia.

Habíamos dado inicio también a partir de nuestros destacamentos armados en el campo, a una experiencia inédita, la vinculación de unidades del EPT en la población originando comportamientos de organización y democracia vivas, dinámicas, creándose así formas de poder popular.

El objetivo apunta a convertir al MRTA en una fuerza decisiva en la izquierda y el movimiento popular en los años siguientes. La evaluación de la situación política y su curso indicaba que el calendario electoral no sería interrumpido. Aparecía la derecha recompuesta y agresiva como los que mayores posibilidades tenían para imponerse en 1990. En el hipotético caso de que IU tentara el triunfo lo más probable era el asalto de las FFAA al poder, el golpe militar. En cualquiera de las alternativas el MRTA debía acentuar su preparación política y militar porque vislumbrábamos el pase a una nueva etapa en la lucha de clases. Por consiguiente elaboramos un plan que consistió en:

a. La realización de nuestro II Comité Central donde debía plasmarse el avance ideológico, político y militar del MRTA, así como sancionar el camino de la Revolución Peruana.
b. Afianzar el Frente Nor Oriental y abrir los frentes Central y Oriental.
c. Afirmar el trabajo en los regionales a fin de que estén en capacidad de orientar y desarrollar frentes guerrilleros que proyecten la estrategia de poder. Y que pudieran garantizar una retaguardia en caso de triunfo de la derecha o golpe militar.
d. Reestructurar el trabajo urbano. Incorporar compañeros de las estructuras de masas a milicia y de éstas a comandos.
e. Impulsar el movimiento de masas a superiores formas de organización, movilización, unidad y lucha. Desplegar mayor iniciativa en el trabajo de masas en momentos en que la IU se encontraba paralizada y crecía el descontento popular.
f. Conseguir un fondo de guerra a fin de resolver las necesidades que imponen las tareas partidarias. Se empieza a trabajar la captura de una de las cabezas de los “12 apóstoles”. Asimismo la emisión de bonos para que las bases de manera organizada asuman con iniciativa su financiamiento.

Los meses de Julio y Agosto fueron insumidos en la preparación y realización exitosa del II Comité Central, fueron convocados compañeros de todas las regionales y frentes de trabajo. Pudimos constatar que estos años, escasos, pero ardientes en construcción partidaria, habían generado una nueva mística, En este evento reconocemos que el MRTA en el desarrollo de su experiencia integral se perfilaba como el embrión del Partido de la Revolución Peruana. Este II CC nos permitió ese salto superador en lo ideológico y político.

UNA PROVOCACION
DESBARATADA

En el primer semestre el Frente Nor Oriental fue escenario de una repudiable labor de zapa con el objetivo de causar destrucción. Pero no fueron las FFAA ni las FFPP directamente sino otra clase de enemigos los que se esforzaron en urdir sinuosamente esta conjura. Los traidores provenían del sector del MIR-VR que se resistió a la unidad e insistían en la vigencia de estas siglas. Nadie podía prohibirles y menos aún nosotros que realizaran actividades políticas y que siguieran manteniendo el nombre de MIR, pero otra cosa muy diferente era que toda su labor fuera orientada contra el MRTA.

En el Frente Nor Oriental habíamos tenido varias bajas y nos encontrábamos en pleno proceso de readecuación de los destacamentos. Eran momentos difíciles. El enemigo casi nos pisaba los talones. Sin recursos económicos y enfrentados a la dureza de la vida en el campo, cuando estos elementos aparecieron en la zona, particularmente Pedro Ojeda que era conocido en el lugar por algunos compañeros, porque antes de la unidad había trabajado en esos lares.

Sobre este sujeto recaían muchas sospechas. Enviado por su organización a Colombia fue capturado al mes no en el monte sino en la ciudad. Todo indicaba que incapaz de soportar campaña guerrillera del Batallón América desertó. Fue entregado a la policía peruana y al poco tiempo salió en libertad.

Nunca se reintegró y se vinculó más bien a los que no aceptaron la unidad y se empeñaron en una repudiable labor en contra del MRTA.

Cuando viajó a la zona de San Martín a pesar de ser conocido y no obstante los controles de las FFAA y FFPP, se movilizaba abiertamente, sin dificultades. Pero lo más extraño es que el equipo de inteligencia del MRTA en la zona lo detectó varias veces entrando y saliendo subrepticiamente del cuartel de Morales, lo que hacía presumir algún tipo de vinculación con el enemigo.

Empezaron de manera sorda, subterránea, tratando de envenenar con mentiras y calumnias a los compañeros. A inicios del segundo semestre contando con la deslealtad de algunos miembros se apoderaron de armamento, equipos, bonos, y desarticularon el destacamento de Shanusi debido a la traición del mando. Pretendieron lo mismo con el destacamento central.

Pero aquí la respuesta fue diferente. Los campesinos del Mayo Medio rechazaron esta actitud provocadora que buscaba liquidar el frente y el comportamiento firme de los comandantes Osler Panduro Rengifo (Augusto), Rodrigo Gálvez (Juan), permitieron que este intento de infiltración fuera completamente derrotado y Pedro Ojeda fusilado.

APENDICE
DEL
CAPITULO
VI

NO HA EMPEZADO
NINGUNA REVOLUCION

A propósito de la estatización del sistema financiero

En julio de 1987 Alan García echó mano de una medida que levantó una polvareda tan densa que terminó envolviéndolo y asfixiándolo. Los mediatizados alcances para la estatización del
sistema financiero fue un torpedo que estalló antes de salir de sus compuertas y averió
sensiblemente la nave aprista ayudando a su hundimiento.
Este fue un extenso artículo publicado en el número 5 de VOZ REBELDE donde el MRTA toma posición sobre la llamada estatización pero también realiza un balance de los dos
años de gobierno aprista y ubica en su contexto esta decisión que durante meses
alborotó el recinto parlamentario.

En estos dos años de gobierno aprista hay un rasgo que no puede negársele al Dr. García: su capacidad para forzar situaciones, el aprovechamiento obsesivo de cualquier circunstancia con tal de mantenerse en la noticia. La permanente recurrencia a la demagogia aunada a salidas efectistas como fácil expediente para mantenerse en el primer plano.

A dos años de gobierno cuando el pueblo mostró su rechazo a esta administración de manera contundente y se evidencia las pugnas internas en el partido y el descenso de su popularidad, el Presidente larga una medida como la estatización de la banca financiera y aseguradoras, que ha trastornado a empresarios y a los partidos más conservadores y por cierto que nuevamente ha catapultado al presidente a la prominencia del acontecer político.

Una decisión presidencial incubada, digerida, desarrollada por tecnócratas no precisamente apristas y obviamente, sin conocimiento ni participación de la dirección partidaria, salvo algunas reducidas excepciones que fueron notificados cuando el proyecto estuvo listo y empaquetado para su lanzamiento. Se esfuerza así por recuperar el capital político que dilapidó en estos años, como consecuencia de haber plasmado en la práctica diaria un gobierno cuyo carácter de clase, favorecedor de transnacionales y clases dominantes, lo incapacita para la realización de esos cambios trascendentes que ardorosamente enarboló y prometió en su millonaria campaña presidencial.

La derecha más conservadora que se encontraba arrinconada políticamente, está recuperando terreno enfrentada tenazmente a la estatización y se afanan por crear un clima artificial, voceando la falsa contradicción entre democracia y totalitarismo. Toda esa vocinglería que se vuelca en marchas, mítines, radio, diarios, TV y revistas emerge como un aplastante muro que oculta y relega problemas fundamentales, aquellos que el candidato aprista ofreció enfrentar y resolver.

Problemas capitales como la crisis económica, cuyos efectos impactan básicamente en las grandes mayorías no ha sido conjurada. Al contrario la aplicación de una política económica inmediatista, ha profundizado sus desniveles.

Se ofreció nacionalismo y se continuó con el entreguismo. Se prometió pacificar el país respetando los DD.HH., aplicando las leyes y, sin embargo, bajo el gobierno aprista se han multiplicado los estragos de la más sucia de las guerras.

Se llenaron la boca con democracia y lo que se vive es la tensión permanente de la militarización y el autoritarismo. Ante el fracaso de las instituciones burguesas que sólo responden a los intereses de las minorías, que no pueden imponer su ordenamiento de clase a las mayorías populares, se afianza la obsecuencia gubernamental al capital monopólico y a la subordinación a las FF.AA.

EL APRA ES EL CAPITAL MONOPOLICO EN EL PODER

El APRA accede al gobierno en un momento histórico crucial, cuando la crisis económica y social adquiere características casi explosivas, cuando las masas se orientan hacia la izquierda y se desarrolla un importante movimiento guerrillero.

En esas circunstancias el proyecto aprista pretende ofrecer solución a por lo menos tres problemas fundamentales:

1. Enfrentar la crisis económica abriendo un nuevo ciclo expansivo en la economía.
2. Resolver la crisis social y política en desarrollo.
3. Derrotar al movimiento guerrillero.

Sin embargo, todos estos esfuerzos han fracasado.

El llamado plan de emergencia que diera algunos resultados iniciales ha agotado sus perspectivas. Todos coincidieron en señalar su fracaso: la inflación trepa de manera indetenible, la devaluación se torna incontrolable, la producción no crece al ritmo prometido, el campo continúa sin alternativas cada vez más empobrecido; que todo el controlismo del afamado plan heterodoxo haya reventado y que la acariciada esperanza del Dr. García, los empresarios, no invirtieran sino más bien lucraran en gran escala gracias a los beneficios que este gobierno les otorgara.

Ningún plan dentro del ordenamiento capitalista podrá paliar la profundidad de la crisis. Porque lo que se encuentra a la base es que el capitalismo agotó su capacidad expansiva y pone de manifiesto ahora un conjunto de contradicciones histórica acumuladas y que la burguesía es incapaz de enfrentar.

El APRA por lo tanto o más precisamente el cogollo de asesores y tecnócratas lúcidos que rodean al presidente son los que se esmeran en proporcionarle coherencia a esta democracia y apuestan no sólo a las instituciones sino también a quienes son los principales beneficiadores del actual ordenamiento, las clases dominantes. No es a una verdadera, auténtica democratización popular, al reconocimiento de este otro Perú que ha crecido y desbordado paralelamente al Perú oficial, sino que se apunta a los más poderosos.

En el plano económico que es el aspecto más sensible para el sector empresarial es donde se han realizado las mayores concesiones para que inviertan. No existe por cierto en estos poderosos capitanes de la empresa, el Perú como desarrollo, sino el Perú como terreno fértil para la explotación y expansión de sus riquezas. No es el sentido de la inversión pensando en un proyecto nacional y por cierto como capitalistas que son en obtener también utilidades, sino que la idea, la mentalidad suprema, absoluta que los domina es lograr altas tasas de ganancias en el menor tiempo y con escasa inversión.

No existe en nuestro país ninguna burguesía nacional entendida como ese sector que gracias a su poder económico es capaz de poner en marcha como clase un proyecto nacional burgués que en determinadas circunstancias pueda incluso llegar a contradicciones con el capital imperialista. La nuestra es una clase dominante sin vocación de hegemonía, que toda su aspiración es el enriquecimiento personal, familiar o de grupo.

En una situación de crisis como la que sufrimos optan por los mecanismos más inmediatistas y menos riesgosos que les permitan una apropiación rápida y voluminosa. Sobre todo en estos tiempos donde los sectores tradicionales de inversión se han agotado por la crisis estructural del capitalismo dependiente. No hay por tanto el esfuerzo, ni la imaginación por arriesgar, sino el aprovechamiento cada vez mayor. De este modo entonces, las ingentes ganancias que estimula el APRA en vez de volcarse a la producción, se utilizaron en la especulación o el envío de sus ganancias al exterior.

Los empresarios que eran la mejor posibilidad de García y que prometieron invertir hasta por 120 millones de dólares al final se le pusieron en contra luego de la estatización.

El itinerario frustrante de esta política económica favoreciendo al capital monopólico podemos resumirla así:

Una primera fase que concluye aproximadamente en Octubre de 1985 y que fue básicamente antiinflacionaria: donde se decretaron la congelación del precio de la gasolina, se trató de controlar al dólar estableciendo tipos de cambios fijos, control en el precio de algunos alimentos, pero la producción siguió su trayectoria descendiente iniciada con el gobierno anterior. El empleo industrial igualmente continuó su deterioro.

Otro momento es el que concluye en Febrero de 1986 donde se manifiestan los límites del programa y el estancamiento se mantiene, pues no hay crecimiento por encima de la población y la inflación no cede.

Una tercera fase es la que se desarrolla hasta fines de 1986 donde se produce una reactivación y un progresivo aumento de la inflación. El empleo industrial empieza a subir.

Y una cuarta que es de retroceso, donde el programa, en Enero de 1987, evidencia sus profundas limitaciones y se hace más nítido el agotamiento del modelo heterodoxo de corto plazo; disminución del incremento real de sueldos y salarios, pérdida de reservas, aumento cada vez mayor de precios, problemas en el financiamiento del déficit fiscal, escasa inversión. En otras palabras, la apuesta por imponer un patrón de acumulación basado en la alianza con el capital monopólico nativo fracasó. Sólo sirvió para potenciar aun más a los más poderosos grupos de poder económico.

Hasta ahora toda la política aprista en el gobierno no ha hecho otra cosa que desarrollar la defensa y preservación del capitalismo dependiente y la consolidación de los intereses del capital monopólico.

El Monomio APRA-FF.AA., Hermanos en la guerrra sucia

A dos años de gobierno aprista la iniciativa de paz no es otra cosa que el aceptar por parte del PAP la estrategia contrainsurgente de las FF.AA.. Sin poder desarrollar una política propia con preeminencia del poder civil y de respeto a los DD.HH., terminaron sometiéndose a las imposiciones castrenses que tienen como doctrina la “guerra sucia” , el ”terrorismo de Estado”.

Las atrocidades que se cometían en los fríos y lejanos parajes del Ande, casi no llegaban a las ciudades. Cada cierto tiempo un “descubrimiento” de masacres, fosas clandestinas, ejecuciones extrajudiciales, que conmovían la conciencia. Pero los asesinatos en toda su espeluznante inhumanidad, en toda su repugnante crueldad, se cometieron en Lima. Miembros de la FF.AA. ejecutaron a cerca de 300 presos políticos que se habían rendido luego de amotinarse en tres penales.

A partir de este hecho la pendiente de la militarización se acentuó. Lima incluso fue declarada en emergencia y estuvo casi dos años con toque de queda. La mitad del país se encuentra en Estado de Emergencia. Los DD.HH. no son en absoluto respetados. Los detenidos aún cuando sean simples sospechosos son torturados hasta la exasperación.

La reciente operación de Cóndor VI en el Alto Huallaga introduce un nuevo elemento, la presencia directa de asesores yanquis que con el pretexto de reprimir al narcotráfico extenderá sus acciones en la lucha contra la subversión.

El APRA en consecuencia ha perdido todo manejo con respecto a la política contrainsurgente. Los planes son diseñados y ejecutados por el Comando Conjunto, tanto en los operativos como en lo referente a la guerra sicológica.

El APRA al igual que el gobierno anterior cumple con el papel de justificar políticamente las barbaridades que comete un sector de asesinos uniformados.

¿Retroceso de las Masas o Retroceso de los Dirigentes?

Un aspecto crucial reaparece nuevamente como exigencia perentoria en el movimiento obrero y popular: la ausencia de dirección revolucionaria. Durante años se ha vivido un proceso de adormecimiento del cual está saliendo. Enmarañado en las telarañas de las convocatorias electorales y el legalismo, así como de las medidas de lucha sin horizonte estratégico, fue despojado de su combatividad. Sectores del Comité Directivo Nacional de IU encabezados por su ex presidente, se esforzaron en desarticular, en desarmar ese potencial de lucha que obligó a replegarse a la dictadura militar. Sectores de una izquierda reblandecida hablaron de una derrota estratégica del movimiento obrero y popular y apostaron a la miseria de estas democracias, son los mismos que ahora hablan de la necesidad de un acuerdo con el APRA.

Intelectuales sofisticados acostumbrados a reflexionar alejados de lo que significa la fragua donde hierven los conflictos. Lo que ha existido y existe no es el retroceso de las masas sino el retroceso de los dirigentes.

El Paro del 19 de Mayo refleja esta afirmación pues no hubo preparación previa. Y han sido otras agrupaciones políticas las que han estado a la cabeza en los enfrentamientos callejeros. Otros dirigentes que al calor mismo de las luchas y sintonizados con esas aspiraciones más inmediatas de las masas están ocupando esos vacíos.

El fenómeno de la lucha armada actúa directa o indirectamente en el movimiento de masas. Contingentes importantes aparecen en la vanguardia prefiriendo una entrega más decidida a contrapelo de muchos dirigentes de los años 70 que continúan con una práctica burocrática y muelle.

La militancia de IU y nuevas fuerzas que están fuera de IU son las que pugnan en las luchas directas y en el enfrentamiento callejero. Son las fuerzas que actualmente no sólo rescatan las tradiciones de combatividad sino que están renovando en estas nuevas condiciones el contenido de las luchas y bregando porque las masas retomen su papel protagónico.

Actualmente las masas se encuentran en un importante proceso de radicalización. El Paro del 19 de Mayo y la huelga policial del personal subalterno, así como la reacción de los participantes al mitin del 3 de Junio convocado por IU, prueban esta afirmación. El movimiento no se quedó detenido en estos hechos, sino que ha seguido combatiendo recurriendo a diversas medidas de fuerza, incluso amplias y contundentes medidas regionales.

Aparte de estos acontecimientos se preparan importantes jornadas de afirmación e independencia clasista como el Congreso de la CCP y la celebración de la Asamblea Nacional Popular. Otras como el Congreso de Rondas Campesinas y de la Federación Minera que se realizaron exitosamente. Eventos donde los trabajadores eligen a sus organismos de dirección y constituyen ejercicios de democracia popular.

La Izquierda Peruana:
¿Vientos de Renovación?

Desde fines del 86 estamos asistiendo a un proceso acelerado de redefiniciones y realineamientos en la izquierda peruana que expresa la turbulencia de la época en que vivimos y de los cambios que se están produciendo en el movimiento de masas.

A fines del 86, el 9 de Diciembre para ser más precisos, culminaba exitosamente la unidad del MIR con el MRTA, iniciando un reagrupamiento de fuerzas revolucionarias alzadas en armas.

En Marzo del 87 se produce una escisión importante en uno de los principales partidos de IU. Del PC del P (Patria Roja) de orientación maoísta, un sector considerable que afecta incluso al Buró Político rompe por la izquierda, reflejando de manera más patética la crisis de dirección de IU en esos momentos. Salen en busca de nuevos rumbos ante lo que denominan como la adecuación del partido al sistema, a la legalidad.

En Junio se realiza el 9° Congreso del PCP(U) que hasta donde es posible saber hay un cambio fundamental en sus perspectivas que ha sido acompañado de una importante renovación de dirigentes.

En Junio mismo, Alfonso Barrantes renuncia a la presidencia de IU y de esta manera los sectores reformistas y socialdemócratas de IU sufren una derrota que los arrincona. Esta renuncia ante la radicalización de las masas, no es más que la demostración de que las masas no están dispuestas a políticas reformistas y de conciliación con el APRA.

Hasta la llamada polémica entre los “libios” y “zorros” como se denominó a las contradicciones existentes en el PUM, son expresiones de este proceso de definiciones.

La lucha de clases cada vez más agresiva en su manifestación atraviesa a los partidos y sin espacio para las ambigüedades les exige posiciones claras, forzándolos a definir rumbos precisos.

Pero no sólo el sector palaciego de IU impidió un mayor desarrollo del movimiento popular, sino también el particular accionar del senderismo que desde la extrema izquierda asumió un sectarismo ciego, excluyente y una práctica urbana provocadora, donde el terror aparece como eje. En vez de articular o crear conciencia favorable a la lucha armada revolucionaria, lo que produce es rechazo y temor. De esa manera la lucha armada aparece como una propuesta irracional. Sino cómo entender algunas de sus últimas acciones como la muerte de 9 campesinos en la comunidad de Santa Bárbara y Paiccapampa, una incursión en la granja estatal de Loche donde degollaron quinientas veinte alpacas y según la información se retiraron sin ninguna baja, la muerte también del prefecto de Abancay y de su hijo de apenas 12 años, así como su posición sobre la estatización donde con el argumento del fascismo hay que apoyar a la derecha, al capital monopólico nativo. Es decir, pareciera que andaran con el rumbo revuelto.

Los senderistas enceguecidos por su doctrinarismo, se opusieron a los paros nacionales, a las tomas de tierras, desprecian los organismos naturales del pueblo.

El Movimiento Guerrillero a la Ofensiva

La lucha armada en el Perú está constituyéndose en creciente medida en el principal factor actuante en la situación política del país frente al cual el régimen se coloca en una posición defensiva.

Sin contar con que ningún gobierno civil hasta ahora ha diseñado una estrategia convincente y lo que se aplica es la teoría contrainsurgente de las FF.AA. la que a pesar de todo su contenido de tierra arrasada y exterminio, no puede impedir que el movimiento guerrillero siga expandiéndose.

La lucha armada le produce costos económicos enormes por los gastos militares y costo político porque las FF.AA son las que van teniendo mayor presencia y por lo tanto exigen cada vez más concesiones y participación en los mecanismos del gobierno.

El no controlar el desarrollo de las acciones revolucionarias y su incremento crea inseguridad y retracción en la inversión. Igualmente la impotencia del gobierno para controlar o detener la subversión a pesar de todas las medidas, es un factor que abona en su desgaste.

Y por la particular situación de crisis que vivimos, la lucha armada como propuesta se ha legitimado en el movimiento de masas y las organizaciones alzadas en armas ganan en fuerza y espacio político y territorial.

Algunos intelectuales plantean discusiones, dicen que filosóficas, sobre el carácter de la lucha armada, sobre el momento, si es válida, si es terrorismo, etc., pero, ninguno de ellos explica donde radica nuestra fuerza, de dónde nos nutrimos permanentemente y mientras vamos en ascenso, el reformismo entra en crisis.

En esta fase de desgaste acelerado del aprismo y cuando la izquierda legal se mantiene sin iniciativa, la oposición real se da por fuera de la institucionalidad y el movimiento guerrillero surge como el protagonista de la oposición y el principal cuestionador del sistema.

El MRTA: Una Opción de Poder

Aparecemos como una organización revolucionaria desarrollando un proyecto político-militar alternativo al ultraizquierdismo estrategista y al reformismo conciliador y pacifista. Desde el inicio nos entroncamos con el pueblo y su historia, constituyéndonos en su memoria colectiva, rescatando todas sus expresiones de lucha y rebeldía.

Con nuestra propia práctica hemos combatido todas las expresiones ideológicas, dogmáticas que han castrado el pensamiento revolucionario, convirtiéndolo en un catecismo y no en un instrumento vivo, dinámico. Porque entendemos que el rasgo fundamental de la teoría revolucionaria es precisamente su capacidad de convertirse en guía para la acción.

El MRTA apareció sosteniendo que la principal forma de acumulación de fuerzas revolucionarias en este período es la lucha armada. Consecuentes con esta formulación el MRTA ha construido una fuerza político-militar actuando contra el imperialismo, las clases dominantes y los gobiernos de turno que expresan los intereses foráneos del imperialismo. Pero el MRTA no unilateraliza las formas de lucha. No negamos ni nos limitamos en la posibilidad del uso de todas las formas (incluso la electoral) siempre y cuando correspondan a los objetivos revolucionarios y se articulen en torno al eje de la lucha armada.

Estamos por la más amplia unidad de toda la izquierda y, el MRTA está dispuesto a concretar una política de alianzas en función de ensanchar el campo de la revolución y acercarnos a nuestros objetivos por transformar esta injusta sociedad.

Como agrupación revolucionaria nos apoyamos en las organizaciones naturales del pueblo y estimulamos su creación, fortalecimiento y proliferación. Los FEDIP, las rondas campesinas, etc. son instancias donde se expresan formas de democracia popular que no pueden ser sustituidos arbitrariamente, compulsivamente por supuestos “comités populares”, que no son más que farsas caricaturescas de conducción donde se aplasta la creatividad, la espontaneidad, la ingeniosidad del pueblo.

Somos un destacamento político-militar que logró abrirse un espacio revolucionario diferenciado de SL y de IU. Tenemos un lugar en la vanguardia de nuestro pueblo, no solamente porque nuestras acciones y nuestras propuestas lo atestiguan, sino también nuestros presos, nuestros muertos, héroes populares que han caído combatiendo con las armas en las manos por un Perú diferente, por un Perú socialista; tupacamaristas que han caído también en el exterior luchando en Colombia por la Patria Grande, por una América Socialista.

No nos consideramos el Partido, somos un factor formativo de esa vanguardia que no cree en la infalibilidad pontificial de un líder. Entendemos la política de una manera diferente a como la izquierda la ejerció en los años 70 y que algunos sectores aún mantienen. Hemos buscado fundamentalmente llegar a las masas con un mensaje amplio, sencillo y manteniendo una mentalidad ofensiva y una permanente voluntad de poder.

En estos años y en especial desde el importante logro de la unidad MRTA-MIR, hemos forjado un espacio político en el plano nacional e internacional y desarrollado una acumulación de fuerzas integral y nos aprestamos en los meses siguientes a dar esos saltos cualitativos en todos los terrenos, constituyéndonos en una opción de poder.

Estatizar para avanzar,
no para salvar al capitalismo

El discurso presidencial del 28 de Julio se realizaba en un momento particularmente adverso para Alan García. La crisis no había cedido sino más bien profundizado, las masas habían manifestado categóricamente su rechazo al gobierno en el exitoso Paro del 19 de Mayo; las rencillas internas en el partido acentuaban sus fisuras y el desprestigio presidencial aumentaba con los fracasos del gobierno. Por eso el 28 de Julio el Dr. García tuvo el marco inmejorable como para recuperar lo perdido. Lo aprovechó al máximo, pues sorprendió con la estatización de la banca, financieras y seguros. Proclamó que ahora sí empezaba la revolución. El presidente en sus mítines recientes despotrica contra cuatro grandes familias que serían afectadas. Pero el mismo AGP apostó a esas familias, a esos 12 grupos de poder y les permitió utilidades por 4,000 millones de dólares en 1986 en base a las concesiones que el gobierno concientemente les dispensó. Como contrapartida invirtieron una cantidad mínima. Es decir, que los grupos se aprovecharon de las facilidades que a costa del pueblo se hicieron. Sin embargo esos empresarios no participan del proyecto de AGP de la reactivación en base a una mayor participación del capital monopólico. En otras palabras, Alan García fracasó en esta primera tentativa con los grandes empresarios.

El proyecto “alanista” diseñado por sus asesores, en la medida que los créditos de los organismos financieros internacionales no fluyeron con regularidad, pretende comprometer en la reactivación económica, a estos sectores del capital monopólico nativo.

Existe el esfuerzo por consolidar un sector no sólo del punto de vista económico, sino también político que acompañe este provecto desarrollista en una suerte de formación de algo que pudiera parecerse a una burguesía nacional. La misma realidad demuestra que no es posible y confirma por otra parte la ceguera y mediocridad de estos empresarios. No ven más allá de sus ganancias fáciles e inmediatistas.

La banca desde siempre se aprovechó del dinero de los pequeños ahorristas para canalizar el crédito hacia unas cuantas grandes empresas vinculadas a su vez a estos bancos. Ni la banca privada, pero tampoco la estatal y la asociada que tienen casi el 80% del Sistema Financiero, dejaron de cumplir con esta modalidad de otorgar créditos solamente a las grandes empresas o a las empresas estatales. La banca y las financieras han servido también para que esos ahorros se usen en la especulación y en la fuga de divisas.

Esta medida no es, obviamente, revolucionaria. Es más, si es que no se acompaña de la estatización de las empresas industriales, comerciales, inmobiliarias que están vinculadas a los bancos, la estatización sólo serviría para la apristización y la exigencia de la democratización del crédito quedaría tan sólo como una consigna, pues se desatarían los apetitos y coimas de la burocracia partidaria aprista.

Esta decisión de la estatización ¿implica un rompimiento con el capital monopólico? No. Porque hasta ahora no es más que una desavenencia temporal y la estatización no es más que otra de las formas que ensaya Alan García para sacar adelante el proyecto de la reactivación con la participación del capital monopólico. Ahora Alan García retoma la iniciativa y trata de plantear nuevas reglas de juego desde una posición de fuerza. Afectando la banca pero dejando el verdadero poder económico como las industrias, comercio e inmobiliarias en manos de los dueños de los bancos, el gobierno podría entonces presionar, orientar, exigir, desde el predominio de las financieras y otorgar créditos y favorecer a los que acepten las reglas de juego.

Este gobierno hasta donde parece no afectará el patrimonio de estos grupos. Se ha descubierto por ejemplo que el Banco de Crédito, Wiesse y otros tienen deudas que de producirse la estatización, tendrán que ser cubiertas por el Estado, aparte del llamado justiprecio que se calcula en 300 millones de dólares, que son en este momento la mitad de nuestras reservas. Es decir, que el pueblo tendrá que pagar a estos súper millonarios que han amasado sus increíbles fortunas mediante la explotación.

La estatización no es una medida negativa. Depende del contenido y los alcances que se le otorgue. Para que sea progresista tienen que estatizarse todas las otras propiedades, llámense empresas industriales, de comercio e inmobiliarias.

Asimismo contar con una participación y conducción democrática, con la presencia de trabajadores, directorios pluralistas y que las regiones estén representadas.

Que haya una efectiva democratización del crédito, dándose preeminencia a los pequeños y medianos empresarios, al sector informal., a las comunidades, a las regiones.

Y punto importante es que no se pague por la expropiación, sino más bien se investigue y sancione por los depósitos sacados del país.

Lo más probable es que ninguna de estas exigencias que son enarboladas también por otros sectores del pueblo serán tomadas en cuenta, por las obvias limitaciones de clase del gobierno y por los intereses del partido con las clases dominantes y con el imperialismo. De esta forma la estatización en sí misma es una farsa y como lo hemos afirmado no es más que un instrumento para negociar con el capital monopólico.

La estatización de la actividad financiera le ha proporcionado a la derecha cavernaria la oportunidad de volver con fuerza, con agresividad a disputar el espacio que había perdido. Empresarios, partidos, revistas, canales de TV, marchas, mítines, todos expresan su descontento virulento y son los que ahora claman por la democracia ante el totalitarismo del APRA. Quieren dividir la opinión pública entre los que defienden la “libertad” (la propiedad privada) y los que defienden la estatización. Una falsa disyuntiva donde los banqueros y sus partidos, asumen una mentirosa defensa de la democracia y la libertad asociándola tramposamente con la defensa de los intereses de los pequeños ahorristas del pueblo.

Tanto el Estado como los banqueros jamás tomaron en cuenta las necesidades del pueblo, al contrario, se aprovecharon para aumentar sus ganancias y no hay ninguna evidencia de que esto cambie, si es que no hay una fundamental participación popular.

La llamada estatización ha creado desavenencias al interior del PAP y en sus aliados menores del SODE que han roto la alianza.

De toda esta situación, es la derecha más conservadora la que está aprovechando el momento, movilizando su poder económico y la utilización de los medios de comunicación para volver al primer plano y recuperar clientelaje. Peligrosamente están tratando de inclinar a su favor a los sectores medios vacilantes que con el fantasma de que pueden perderlo todo pasen de las dudas a plegarse tras las banderas de la reacción.

Vargas Liosa, celebrado novelista es un intelectual orgánico de las clases dominantes. El único capaz de articular a la derecha. Con una supuesta actitud ética, lo que en el fondo hace es salir en defensa de los intereses de los banqueros, de los poderosos, de los explotadores, desarrollando además una política cerrilmente macartista.

Resumiendo diremos que si la estatización se aprueba tal como la plantea el APRA, entonces la maniobra se habrá consumado. En esas condiciones servirá como vehículo para entenderse con aquellos sectores de las clases dominantes que finalmente se decidan a concertar con el APRA.

La Unidad Reto Impostergable

Hemos ingresado a una nueva fase del período pre-revolucionario donde las condiciones maduran aceleradamente y aparece con urgencia el objetivo de acercarnos a la situación revolucionaria. Un momento de particular importancia porque también surgen las condiciones para la contrarevolución que enfrente al APRA, la militarizacion y el autoritarismo requiere de la más amplia unidad del pueblo. Se hace necesaria la convergencia de gremios, colegios profesionales, Iglesia, partidos políticos, etc.

El terreno para la convergencia hoy en día es la ASAMBLEA NACIONAL POPULAR. Es aquí donde deben confluir nuestros esfuerzos unitarios, porque en los meses y años venideros tenemos que luchar en todos los frentes. No podemos dejar ningún espacio sin dar el combate contra el APRA.

La ANP no puede reducirse a un evento burocrático, manipulado. Tampoco en una simple tribuna de debates. Debe ser fundamentalmente la instancia de unificación y centralización popular para los combates venideros. La ANP debe convertirse en una nueva institucionalidad donde se ejerza una auténtica democracia popular, y contar con la más amplia participación, incluyendo artistas, intelectuales, club de madres, etc.

El MRTA señala su apoyo explícito y respaldo a la ANP y muestra su preocupación por las sucesivas postergaciones en su realización.

Plataforma de lucha.

Para acumular fuerzas revolucionarias en el período es importante fortalecer en la lucha directa las formas organizativas naturales de las masas en la perspectiva del poder popular. Gremios, federaciones, Frentes de Defensa, Asambleas, rondas campesinas deben impulsar su coordinación y actuación conjunta en la lucha de las masas.

Porque sólo con la unidad, la movilización y las armas lograremos la conformación de una fuerza social revolucionaria. Para ello, enarbolamos y luchamos por la siguiente plataforma:

1. Expulsión de la banca extranjera.
Estatización sin pago de la banca, financieras, seguros y sus empresas industriales, comerciales e inmobiliarias. Estatización sin pago de la industria alimentaria y farmacéutica.
2. No al pago de la deuda externa. Por la anulación de los contratos petroleros y la nacionalización de la Occidental y la Southern.
Nacionalización de las empresas transnacionales que operan en el país.
3. Aumento de sueldos y salarios reajustable de acuerdo al costo de vida. Eliminación de los topes salariales.
4. Subsidio a los productos básicos para la alimentación popular. Efectiva congelación de los precios de los alimentos, medicinas y servicios. Control de precios mediante organizaciones populares.
5. Por la estabilidad laboral de los trabajadores y respeto a sus conquistas gremiales y democráticas. Derogatoria del D.S. que forma el PROEM.
6. Defensa de las comunidades campesinas y nativas. Apoyo técnico a los campesinos, empresas campesinas y congelamiento del precio de los insumos, y herramientas. Precios justos para los productos agropecuarios y comercialización sin intermediarios.
7. Procesamiento a los funcionarios del régimen acusados de corrupción.
8. Contra la militarización y la guerra sucia. Levantamiento del Estado de Emergencia de Lima y demás departamentos y provincias y la restitución de las garantías individuales en todo el país. Fuera las FF.AA. de las zonas de emergencia. Procesamiento y sanción por el fuero común de los asesinos uniformados.
9. Libertad de los presos políticos y sociales.

iCON LAS MASAS Y LAS ARMAS…
PATRIA O MUERTE…VENCEREMOS!
Dirección Nacional del MRTA
BALANCE Y PERSPECTIVAS:
CAMPAÑA MILITAR DEL FRENTE
GUERRILLERO NOR ORIENTAL

Publicado en Voz Rebelde Nº 9, Enero de 1988

El Frente guerrillero Nor Oriental aparece dentro del período pre-revolucionario cuando el contexto sociopolítico es de ahondamiento de la crisis y de inevitable desgaste de la administración aprista. Las iniciales expectativas por el cambio que este gobierno demagógicamente enarboló han dado lugar a una masiva frustración y a la rápida e irreversible declinación de la estrella aprista.

Es en medio del fracaso de este segundo ensayo de gobierno parlamentario que el Frente guerrillero del MRTA irrumpe fulgurante en la región.

No surge como un episodio fugaz. Este nuevo rostro, este rostro verdadero de la lucha armada guerrillera es un proyecto global, coherente en camino hacia la toma del poder, hacia la construcción del Socialismo. El MRTA en concordancia con sus planteamientos fundamentales no sólo desarrolla la actividad político-militar en las ciudades, sino que ahora incorpora el campo a la lucha armada.

El alzamiento armado del Frente Nor Oriental constituye para el MRTA un salto superador con respecto a su experiencia. En apenas 4 años de intensa lucha armada las acciones del Frente son la cristalización dialéctica de las pequeñas e innumerables acciones político-militares realizadas en el campo y en las ciudades. Militarmente los operativos del Frente guerrillero son de mayor envergadura y difícilmente ocultable para el enemigo. Cada acción del Frente constituye un hecho político de innegable resonancia y de mayor repercusión en la vida política del país.

Desde la formación del núcleo inicial que dio origen al MRTA se encuentra el planteamiento de extender la guerra al ámbito rural. Pero no sólo planteamientos, también nuestro esfuerzo en hombres y armas para abrir un Frente guerrillero en el Cusco en 1984. Cometimos errores por nuestra inexperiencia pero no cancelamos esa propuesta estratégica.

El Frente Guerrillero Nor Oriental cubre un amplio abanico que teniendo como eje los destacamentos de la columna incorpora también las milicias tanto a nivel urbano como en el campo, lo que permite articular diversas formas de enfrentamiento.

Esto se sintetiza en la campaña político-militar en el campo que empieza con la toma del pueblo de Maceda en septiembre y su posterior desarrollo que reviste un extraordinario impacto que abre un espacio político que nos permite hablarle al país.

Parte de esta conmoción es también la relación con el pueblo. Lo más ajeno a esta guerrilla es la prepotencia, el abuso, la coacción ante los pobladores. Esta no es una guerrilla dogmatizada que desprecie los organismos naturales de las masas. Al contrario, se promueven mítines, diálogos, actos culturales, fiestas, una convivencia con las poblaciones que demuestra que esta es una guerrilla que reconoce y respeta los valores humanos, así como sus tradiciones y costumbres.

Una guerrilla que aparece como el brazo armado del pueblo. Una guerrilla que no aparece en contra del pueblo. Y esta vinculación cálida y fraterna por ambos lados se desarrolló especialmente con la ocupación del valle del Sisa durante una semana. Desvirtuamos con nuestra práctica concreta la imagen de hienas asesinas y de banda de narcotraficantes que el gobierno se esforzó en endilgarnos a través de sus medios de comunicación.

A este nivel fue una derrota política para el APRA cuando en 48 horas tuvieron que recular en sus opiniones. El mismo Presidente, como siempre, repitiendo las sandeces de su Ministro del Interior y luego, por la magnitud de los hechos y el comportamiento de los combatientes tupacamaristas obligado a aceptar la existencia de una guerrilla diferente a la vista en estos últimos años.

El Frente Guerrillero Nor Oriental con su accionar ubicó a los verdaderos enemigos del pueblo, al sistema en su conjunto al que hay que cambiar. La población no es enemiga, incluso en los enfrentamientos se respeta la vida del personal subalterno de las FF.PP., a los que se le da la oportunidad de la rendición y son tratados correctamente si es que no han cometido crímenes contra el pueblo.

La ocupación militar de estos poblados durante varios días nos ha permitido demostrar también a la misma gente lo que es una población en armas. Es decir, respetando sus organismos naturales, sus formas tradicionales de organización pero asentadas esta vez también en el poder de las armas. Con las masas y las armas es posible la creación de órganos de poder popular. La presencia ce la guerrilla por estos pueblos demostró esos embriones de poder popular respetando sus decisiones y sus organizaciones.

En lo militar

Con las campañas militares CHE VIVE y TUPAC AMARU LIBERTADOR hemos puesto en evidencia la viabilidad y potencialidad de la construcción del Ejército Tupacamarista. La concentración de fuerzas como estructura militar capaz de realizar una campaña y ocupar una ciudad como la de Juanjuí, capital de la provincia de Mariscal Cáceres que se encontraba en estado de emergencia y protegida por casi un centenar de efectivos policiales con un sólido poder de fuego.

Es el punto más alto, pues en ocho años de violencia insurgente es la primera vez que se copa militarmente una ciudad tomando todas sus instalaciones públicas: aeropuerto, vías de comunicación, la entrada y salida del pueblo, así como la rendición y captura de los tres puestos policiales (GC, GR, PIP).

El objetivo no eran las “ejecuciones o la liquidación física, sino en las tomas rendir los puestos del enemigo capturando prisioneros como en los casos de Tabalosos, Soritor, Juanjuí y San José de Sisa. En todas estas incursiones se recuperó una gran cantidad de armamento.

Actuación del enemigo:

Una semana después de la toma de Juanjuí el gobierno decretó el Estado de emergencia y el toque de queda en 7 provincias. Debemos recordar que en Ayacucho Belaúnde esperó 3 años antes de enviar al ejército. Saturaron la zona inmediatamente con más de 3,000 efectivos del ejército, 6 helicópteros artillados y otros de observación, más los helicópteros de transporte. Tropas aerotransportadas son desplazadas de Iquitos, Trujillo, Lima, más personal de las Fuerzas Policiales. Asesores yanquis con el pretexto que se encuentran apoyando en la lucha contra el narcotráfico.

Sin embargo, la presencia de todo este enorme potencial y las bravatas del General Moral Rengifo no disminuyeron en absoluto el ánimo extraordinario de la guerrilla. Al contrario, demostramos también que es posible el enfrentamiento victorioso contra el enemigo, desde emboscadas, choque con sus patrullas, colocación de minas, cazabobos, les hemos hecho una considerable cantidad de bajas. Hemos burlado el cerco a pesar de sus ingentes medios.

El Frente Nor Oriental en lo orgánico.

Esta experiencia intensa ha forjado un núcleo de oficiales y combatientes que son la base del ejército tupacamarista que se han formado en el combate mismo. Tomas de poblaciones como Maceda, Tabalosos, Soritor, Juanjuí, el Valle de San José de Sisa y todos sus poblados. San Martín de Alac, Shatoja y diversas poblaciones del valle. Así como 2 emboscadas al ejercito, tres encuentros con patrullas y varios días de combate en repliegue contra 7 helicópteros y patrullas del ejército haciéndoles una veintena de muertos incluido 2 oficiales, un capitán y un teniente y una mayor cantidad de heridos.

Luego la toma de Chazuta, Yorongos, el ataque al aeropuerto destruyendo un helicóptero M1-6 de fabricación soviética con 4 efectivos al interior, y un sinnúmero de acciones milicianas: pintas, embanderamiento, reparto, tomas de radio, hostigamiento en la región.

La columna guerrillera ha demostrado que teniendo el apoyo de la población y conociendo el terreno es posible concentrar las fuerzas de la columna. Desconcentrarnos para ampliar el teatro de operaciones haciendo inútil el despliegue del ejército, porque para tender un cerco se requería de una desmesurada cantidad de efectivos.

Y al mismo tiempo no podrán impedir concentrar nuestras fuerzas en los golpes de mayor envergadura.

Las bajas en el combate por nuestro lado tienen una relación de 10% con relación al enemigo. Todo el aparato represivo acantonado en San Martín cuenta con una infraestructura de guerra de cuantía considerable, sin embargo, terminarán fracasando. Pues el costo de este copioso material de guerra, los presiona para obtener éxitos y victorias rápidas, fulminantes. Esto los lleva a recurrir a los bombardeos indiscriminados, despoblando las zonas. Aterrorizan a los campesinos y les ponen plazos para que abandonen sus tierras. El ejercito y las fuerzas policiales están aisladas de la población.

Las mentiras del enemigo

El Ejército en su desesperación por adjudicarse victorias fragua todo tipo de maniobras. Desde supuestos depósitos encontrados que la misma prensa se encargó después de declarar como burdas maniobras publicitarias, hasta entrevistas haciéndose pasar como integrantes del MRTA.

A casi tres meses de la presencia del ejército es muy magra la cosecha que presentan. No han recuperado una sola arma en combate. Lo que han encontrado son armas o instrumentos que la guerrilla no utiliza y que fueron enterradas como escopetas, lanza granadas, lacrimógenas, radios de uso civil, carcasas vacías de minas, etc., y armas que ellos mismos han colocado para introducir la creencia de que estamos recibiendo golpes y que estamos diezmados. Todo lo contrario, actualmente estamos desconcentrados en unidades y fortaleciéndonos política y militarmente.

Las campañas EL CHE VIVE y TUPAC AMARU LIBERTADOR constituye el momento estelar, el pico más alto de la lucha armada en estos años. Esta campaña es un salto, un avance indiscutible con respecto a la guerrilla del 65; por ese camino que abrieron Luís de la Puente Uceda, Guillermo Lobatón, es que estamos transitando y no pararemos hasta la toma del poder.

Porque este proyecto muestra el horizonte por donde las masas populares construirán el poder militar de la revolución para conquistar nuestro futuro de liberación nacional y social.

FORJANDO EL EJÉRCITO
TUPACAMARISTA

Publicado en Voz Rebelde Nº 8, Noviembre de 1987

El 21 de noviembre, se reunieron en Tarapoto, capital del departamento de San Martín, el Ministro de Defensa general EP Enrique López Albújar, el presidente del Comando Conjunto de las FF.AA. almirante Juan Soria Díaz, el general Rafael Moral Rengifo jefe del Comando Político-Militar de la zona, el presidente del Consejo de Ministros Guillermo Larco Cox, y el ministro de Transportes y Comunicaciones general EP (r) Germán Parra Herrera; motivo de la reunión fue coordinar acciones contra la guerrilla del MRTA y el pueblo sanmartinense que acaba de realizar un paro de 48 horas por sus reivindicaciones regionales, y reiterar, a través del primer ministro, “el apoyo político, respaldo y total identificación (del gobierno) con las Fuerzas Armadas que combaten la subversión”.

Tal despliegue, sumado a la declaratoria del estado de emergencia en 7 provincias y el envío de más de 2 mil efectivos de las Fuerzas Armadas del enemigo, era la respuesta prevista que daría el gobierno antipopular y represivo de Alan García ante el surgimiento exitoso de la guerrilla rural del Frente Nor Ortiental del MRTA; y no podía ser de otra manera, ya que la ocupación militar, la madrugada del 6 de noviembre, de la ciudad de Juanjuí (capital de la provincia de Mariscal Cáceres), de más de 20 mil habitantes; ha sido la operación guerrillera más importante de las últimas décadas en nuestro país, constituyendo un auténtico salto cualitativo en la construcción del Ejército Tupacamarista. Las principales características de esta acción son:

1. El factor sorpresa fue total, tanto en lo militar como en lo político; a pesar que la provincia se encuentra en estado de emergencia, los oficiales de las Fuerzas Policiales no se encontraban en los destacamentos, estuvieron de fiesta esa noche y durmieron “por ahí”. el teniente GC Cieza Lacho cayó abatido por nuestras fuerzas, pero ante la ausencia de otros oficiales, la tropa optó por rendirse o escapar sin dar combate. Las autoridades políticas y militares del enemigo, no cuentan con una moral de lucha para defender su régimen político-social de explotación y miseria.
Para el gobierno del APRA y las otras fuerzas políticas, tanto de derecha como de izquierda, la sorpresa (política) también fue total; esto se entiende como producto de una sobre-estimación por parte de las otras fuerzas políticas en su propia capacidad y posibilidades, y una constante subestimación hacia nuestra organización y hacia el pueblo, hacia nuestra ideología y línea política y la capacidad y posibilidades del pueblo de forjar una fuerza revolucionaria.

2. Nuestra fuerza evidenció sus conocimientos de táctica militar, desplegando contingentes que atacaron simultáneamente los puestos de la GC, GR y PIP y copando las oficinas públicas, además de las vías de comunicación y el aeropuerto, cumpliendo todos los objetivos militares ordenado y eficazmente.

3. Se sometió y rindió un total de 95 efectivos policiales, fuertemente pertrechados, al menor costo de vidas posible: Teniente GC muerto y varios heridos que fueron atendidos con criterio humanitario; por nuestra parte no hubo ni una sola baja.

4. Se recuperaron una considerable cantidad de armas: alrededor de 150, varias decenas de fusiles, sub-ametralladoras y pistolas; un par de lanzacohetes; cientos de granadas de mano y miles de municiones, duplicando el poder de fuego de la guerrilla y las posibilidades de incorporación de nuevos contingentes populares al ejército tupacamarista.

5. Consideramos además que los criterios políticos de trato al enemigo y a la población han sido de lo más correcto y adecuados para una fuerza emergente y joven como la nuestra; por un lado, no se procedió a ejecuciones estériles ni de autoridades ni de miembros de la policía, teniendo en cuenta principalmente, las normas de la guerra, y por otro lado porque el liquidar físicamente a una autoridad aprista por el sólo hecho de ser aprista o un policía por el sólo hecho de serlo estaría reconociendo el derecho del enemigo de liquidar a todo hombre del pueblo por el sólo hecho de ser revolucionario, socialista, comunista o simplemente dirigente gremial. Así mismo, teniendo en cuenta que la guerra es “la prolongación de la política por otros medios” “lo militar” y “lo político” deben ser adecuadamente combinados para el éxito del proceso revolucionario; sólo así se explica que esta acción militar -la ocupación de Juanjuí- haya tenido una repercusión política tan extraordinaria.

6. Y por último, la retirada -cuestión vital- de nuestra fuerza fue ordenada y rápida, contando con el apoyo y la simpatía sincera de la población, requisito sin el cual hubiera sido imposible acometer la tarea.

Lo cierto es que la toma de Juanjuí así como la marcha victoriosa del Frente Nor Oriental del MRTA por los pueblos de San Martín cuestionan en todo lo hecho por el gobierno del APRA en estos 2 años y medio, y ha generado -además- las más diversas reacciones a todo nivel en estos últimos 15 días. Luego del desconcierto inicial del gobierno de Alan García, procedió este a decretar el estado de emergencia en 7 provincias de la selva y el control político militar de las fuerzas armadas del enemigo, enviando entre 2,500 y 3,000 efectivos a la zona. La invocación presidencial a deponer las armas y “vivir en democracia” en esas condiciones era imposible de aceptar por cualquier fuerza beligerante; aún así nuestra organización respondió rápidamente con un documento ampliamente difundido y comentado, y por supuesto rechazado tajantemente por el gobierno. Ante los planteamientos hechos por el MRTA; reconocimiento de la ANP (Asamblea Nacional Popular) y solución de las demandas planteadas por ella, cese inmediato de la represión a las organizaciones sindicales en huelga así como diálogo y solución de sus pliegos, cese inmediato de la tortura y libertad de los presos políticos, entre otros, el gobierno ha optado por la confrontación militar y la represión generalizada, incluyendo bombardeos indiscriminados. ¡Indudablemente el gobierno no tiene otra cosa que ofrecer!

La derecha tradicional -AP, PPC, etc.- ha aprovechado la situación para recordar al gobierno que el enemigo principal del mismo es la “subversión” y que para enfrentarlo se hace necesario “cerrar filas” y llegar, claro está, a acuerdos que conduzcan a conciliar intereses, entre los cuales estaría la modificación sustancial de la llamada “nacionalización y estatización de la banca”, hasta términos que hagan posible la convivencia entre el gobierno y los empresarios, cosa que ya se venía dando desde antes de la Toma de Juanjuí.

Esta contradicción no antagónica entre sectores del poder dominante, entre el gobierno aprista y los banqueros, además de la acción objetiva del MRTA que no puede ser ignorada ni dejada de tomar en cuenta, ha permitido a nuestra organización ponerse en el centro del debate nacional llevando nuestras propuestas, aunque de manera recortada, a los más lejanos rincones de nuestra patria. La fuerza tupacamarista ha sabido utilizar adecuadamente las contradicciones en el seno del enemigo a favor del movimiento revolucionario.

Por otro lado, en el movimiento popular y especialmente en el pueblo trabajador la acogida hacia nuestra organización ha sido de lo más estimulante, recibimiento caluroso, fraternal y solidario, lo cual queda plenamente demostrado cuando miles de personas acompañaron los restos de nuestros guerrilleros caídos en combate contra el ejército en Los Aguanos, el 17 de noviembre. El paro de 48 horas del pueblo de San Martín y otras muestras similares.

En la reunión de la Asamblea Nacional Popular, entre los días 19 y 22 de noviembre, donde se han reunido las más diversas organizaciones de trabajadores y políticas de izquierda, las tendencias más clasistas y progresistas han dado la lucha por imponer el criterio de que en el seno del movimiento popular y revolucionario surgen -como necesarias y posibles- todas las formas de organización y de lucha, incluida la lucha armada revolucionaria como respuesta y alternativa a la violencia estructural contra el pueblo de parte del estado que se traduce en terrorismo de estado, guerra sucia y represión.

No faltan, evidentemente, las posiciones que en el movimiento popular han recibido como trago amargo el accionar de nuestra organización; de un lado el reformismo que ve peligrar sus planes conciliadores y electoreros, y del otro, el infantilismo provocador que pierde espacio paulatina y aceleradamente en el movimiento obrero y popular debido, principalmente, a lo profundamente equivocada de su estrategia y tácticas. Ambas opciones conducen a la derrota, hoy o más adelante, del movimiento revolucionario de las masas.

Por último, el día 21 de noviembre en las cercanías de la localidad de Soritor un destacamento de nuestro Frente Nor Oriental realizó una emboscada contra fuerzas de avanzada del ejército enemigo, el saldo de esta acción ha sido de 4 soldados muertos y 6 heridos, por otro lado, otra columna tomó la localidad de Chazuta, al este de Tarapoto; de esta manera nuestra organización continúa de manera exitosa en la tarea de desarrollar la guerra de guerrillas como parte fundamental del proceso revolucionario en nuestra patria, en la lucha por el poder, y en la perspectiva de construir una sociedad realmente democrática, popular y revolucionaria, es decir, el socialismo.

¡SEAMOS DIGNOS REPRESENTANTES DE ESTA
ALTERNATIVA POPULAR!
¡FORJEMOS LA FUERZA POLITICA Y MILITAR DEL
PUEBLO, EL EJERCITO TUPACAMARISTA!
¡CON LAS MASAS Y LAS ARMAS… PATRIA O
MUERTE… VENCEREMOS!

¡CON LAS MASAS Y LAS ARMAS
POR LA DEMOCRACIA
REVOLUCIONARIA.
LA SOBERANÍA NACIONAL,
LA JUSTICIA Y LA PAZ!

El desgaste no es solamente del APRA, también de la democracia burguesa

No estamos viviendo momentos de estancamiento político o de discurrir pacífico. No solamente las profundidades del movimiento social se encuentran agitadas, sino que estas expresiones se manifiestan abiertamente en un país conmocionado por la crisis y donde los protagonistas enuncian más nítidamente los alcances de sus perspectivas y límites en la confrontación política.

El desarrollo de la o las coyunturas en este período pre-revolucionario son más acelerados y la presencia de la lucha armada y su extensión es un factor que sin ser aún determinante en la situación, presiona para el avance de la conciencia revolucionaria.

El fracaso histórico de las administraciones basadas en el sistema parlamentario, es el fracaso de esta democracia. No afirmamos categóricamente que en estos momentos en el sentir popular, en el deseo y la ilusión de las masas la democracia como noción se haya desmoronado completa y definitivamente.

Lo que sí afirmamos es que este recurso de las clases dominantes para mantener sus privilegios se está desgastando aceleradamente.

Luego de la dictadura de Morales tenemos más de siete años de ejercicio de democracia burguesa y los resultados son un empeoramiento generalizado del cuadro básico en todos los órdenes: alimentación, trabajo, vivienda, salud, educación, etc.

Es decir, estas formas de dominación en la medida que no han servido para aliviar la situación de agobio y penurias que acosan a las grandes mayorías y que más bien intervienen directamente en hacer aún más difícil, riesgosa y plagada de incertidumbres el diario discurrir, empiezan a devaluarse. Esta falsa democracia está hundiendo al más necesitado.

La derecha tradicional a la búsqueda
de su recomposición

A estas alturas es un hecho categórico el fracaso del APRA en el gobierno. Pugnar por más de 60 años para tomar la conducción del país mostrando un historial controvertido donde se mezcla el martirologio de los años aurorales, luego la claudicación y su alineamiento claro, convincente, al lado del enemigo y contra el movimiento popular, hasta la imagen renovadora, fresca, que intentó con Alan García y que generó extraordinarias expectativas. Pues nunca antes un gobierno había logrado tan amplio consenso y tanto apoyo a su favor que sin embargo ha despilfarrado en tan poco tiempo.

Este fracaso evidencia a las clases dominantes que no existe en la derecha el partido político capaz de representarlos dentro de los marcos de la democracia burguesa. El APRA no les ofrece esa seguridad. Por otro lado el PPC y AP no son opción, Bedoya no convoca y Belaúnde después de su catastrófica administración se encuentra relegado y sin posibilidades.

El APRA actualmente en el gobierno representa históricamente los intereses del sistema en su conjunto, pero no representa a ninguna clase o fracción de clase en particular, en otras palabras no existe una hegemonía capaz de orientar y/o dirigir a las clases dominantes. Porque lo concreto es que las clases dominantes se encuentran debilitadas y son conscientes de esa situación. Y esa debilidad tiene su expresión más evidente en que se encuentra atravesando por una crisis de representatividad, es decir la ausencia o el distanciamiento entre clase y partido. Los nuevos y viejos sectores empresariales no se sienten plenamente representados políticamente en ninguno de los partidos ya tradicionales como el APRA, el PPC o AP. Otro de los fracasos de esta democracia es que no ha sido capaz de fortalecer estos vínculos. Porque esta ausencia orgánica se arrastra desde el golpe de Velasco Alvarado.

Los que han vuelto a asumir la defensa política de los intereses empresariales han sido nuevamente los gremios. En el caso de la estatización, por ejemplo, fue la CONFIEP la que jugó un papel activamente en contra.

Cada clase o fracción de clase requiere de un partido para que defienda sus intereses en el plano político. La derecha ya no se siente representada por estos partidos. Las iniciativas y acercamientos se intensifican preparándose para 1990. Los empresarios no estuvieron de acuerdo con el aprovechamiento político que hizo el PPC cuando la estatización y han manifestado que estarían trabajando la creación de un movimiento político.

Por otro lado, no pasó desapercibido el reciente “encuentro” entre Belaúnde y Bedoya, pero las posibilidades de un frente entre estos partidos en los actuales momentos es prematura y la contradicción, en todo caso será por quien asume el liderazgo.

Dentro de esta línea se acaba de formar la UNION CIVICA INDEPENDIENTE juntando la magra clientela de un mini-partido creado por Francisco Diez Canseco y el frente de Morales Bermúdez, agrupación casi inexistente.

Dentro de estos marcos es que han empezado los esfuerzos por converger en un frente que agrupe a toda la derecha tradicional, tratando de orientar todo el discurso hacia la captación de un espacio “no aprista y no comunista”. Se dan cuenta que no pueden ir por separado porque sería el camino a un mayor empequeñecimiento. Que una nueva derrota abrumadora en las actuales circunstancias tendría efectos más que traumáticos porque se alejarían cada vez de las fuentes de gobierno.

Hay pues agitación en los predios de la derecha tradicional. Incluso una supuesta aparición de una derecha liberal cuyo ideólogo, Hernando de Soto, renueva la concepción y el discurso y Mario Vargas Llosa que le otorga su autoridad como escritor e intelectual de nota, son los que aparentemente muestran un perfil más propio como principal punto de referencia para una aglutinación si es que la derecha tradicional decide unirse.

Esta misma situación de desconcierto o en todo caso de falta de uniformidad se notó en el último CADE, evento anodino que transcurrió sin pena ni gloria, donde se percibió claramente dos corrientes, cada una liderada, además, por sus gremios: IPAE que en todo momento hizo esfuerzos por impedir que el CADE se politizara abogando por la concertación con el gobierno y la CONFIEP porque los empresarios rompieran definitivamente con el gobierno. Ambas además, luchaban por lograr la mayor representatividad.

Lo que es constatable en estos momentos es la debilidad política por la que atraviesan las clases dominantes y los esfuerzos políticos que realizan para conjurar el desarrollo de una crisis incubada. Pero en cualquiera de los casos, incluso con una salida supuestamente liberal, dentro del proceso de recomposición y unificación interna que vive la derecha, lo que finalmente se impondrá será la derecha autoritaria, aquella que no vacilará en apoyar, buscar y participar en un golpe de Estado si lo considera necesario.

En este país no existe espacio para el desarrollo de una derecha liberal. La profundidad de la crisis y la emergencia de las masas desposeídas desnudan más bien opciones como las del general (r) Cisneros Vizquerra.

APRA: Del lírico futuro diferente al
presente decadente

En apenas más de dos años la erosión sufrida por este gobierno es más evidente. Fracasó como alternativa de cambio y se hunde en medio de la corrupción, las pugnas internas y la demagogia. Este desmejoramiento acelerado de la imagen, (último “balconazo” raleado, pifiadera en el estadio de Alianza Lima) esta pérdida de credibilidad no apareció repentinamente sino que es el resultado de la aplicación de una política destinada a favorecer a las transnacionales y a los grandes empresarios, por encima de las aspiraciones populares.

En un país estremecido por la crisis se demostró lo absolutamente demagógico de la consigna de un “gobierno para todos los peruanos”. La turbulencia que agita el Perú no ofrece terreno para la ambivalencia. El proceso de deterioro y corrupción que atraviesa el conjunto de las instituciones de las clases dominantes, así como el elevado nivel de violencia de la vida social, obligan en los hechos, a una definición clara, rotunda. El APRA, como era previsible, optó desde el inicio en contra el movimiento obrero y popular. Toda la verborragia encendida del Dr. García y sus posturas “antimperialistas en foros, discursos y entrevistas, muestran al demagogo y al inconsecuente.

Fracaso del programa económico heterodoxo

El programa antinflacionario y de reactivación económica fue diseñado para atraer al gran capitalista con el supuesto de que reacciona favorablemente, es decir con inversión a las exoneraciones tributarias, a los costos subsidiados, a la protección del mercado interno.

Este programa fue la respuesta al estancamiento económico, al desenfreno inflacionario como producto de la anterior política monetarista. Este programa “heterodoxo” tuvo como eje el estímulo a la demanda mediante salarios, la congelación de precios y la puesta en práctica de formas de empleo e ingreso complementario. En otras palabras se trató de reducir la inflación mediante el incremento y los estímulos a la producción e inversión con el atractivo del mejoramiento de los beneficios capitalistas.

Al incrementarse los salarios los empresarios fueron extraordinariamente compensados con una desgravación de impuestos del orden del 8% del PBI. Incrementos que siempre estuvieron por debajo del índice inflacionario.

Esta política hizo que no se gastara dinero del Estado el mismo que fue empleado entonces para apoyar programas como el PAIT. Lógicamente, esta política acentuó el déficit fiscal.

Supusieron -Alan García y el equipo que lo asesora- que mediante el aumento de sus beneficios los empresarios responderían no sólo con mayor producción, sino fundamentalmente con mayor inversión para un rápido y sostenido crecimiento económico. Sin embargo, este plan de emergencia fue exitoso, pero para mejorar la posición de los empresarios, pero no se logró las ansiadas inversiones.

El estimado de inversión privada a PBI real aumentó de 5.7% en 1985 a sólo 6.2%. Pero este aumento se explica fundamentalmente por el esfuerzo de las medianas y pequeñas empresas, porque según análisis del INP las 62 empresas más grandes invirtieron 26.3% menos que en 1985.

En estas condiciones, al año de la aplicación de este programa, empieza a descontrolarse la inflación, y se prevé que para fin de año sobrepase el 100%; aumenta el déficit fiscal con probabilidades de que bordee el 10% del PBI, y una tendencia a la disminución de las reservas internacionales; todos estos rebrotes presionaron entonces por la eliminación de los controles en el sector externo y la exigencia para la vuelta de la ortodoxia monetaria.

Lo cual significa en lo inmediato el incremento de los ingresos tributarios, alza del precio de la gasolina, reestructuración del gasto público para readecuar una política de subsidios necesarios para los exportadores a fin de pretender la competitividad en el exterior, además por cierto de las devaluaciones.

La burla de la estatización

No es más que la respuesta al fracaso del programa “heterodoxo” y también la oportunidad que vislumbró Alan García para retomar la iniciativa política pues su protagonismo decrecía con las promesas incumplidas y al interior del partido Luís Alva Castro se hacía fuerte y derrotaba al elegido del mandatario para la presidencia de la Cámara de Diputados.

El 28 de julio de 1987 se quiebran las relaciones entre gobierno y empresarios. Alan García y los técnicos que lo rodean parece que recurren a una fórmula más expeditiva en su afán de “convencer” a los empresarios para que inviertan.

Tomarse el conjunto del sistema financiero es arrebatar a los banqueros un mecanismo que les permite controlar el crédito y que los dueños han utilizado incluso para colocar sus dineros en el extranjero. Se abre así una polarización pocas veces vista en el país. Los que estaban a favor y en contra. Pero la llamada polémica sobre la estatización no es lo que divide al país, pues esa división existe desde hace 500 años.

En un comienzo el APRA toma la iniciativa y acusa a 4 familias que son las que concentran el poder económico y agita también la democratización del crédito.

La propuesta inicial tiene sus limitaciones pues no toca a la banca extranjera y regional y tampoco a los monopolios industriales y comerciantes conexos.

El enfrentamiento se torna agudo entre el APRA y la derecha tradicional que aparece con fuerza levantando las consignas de la libertad y la democracia contra el crecimiento estatal que identifica con totalitarismo y de pasada golpea a la izquierda que permanece desconcertada, acusándola, prácticamente, de ser la autora. Su contraofensiva es sólida, denuncian la medida como anti-constitucional y salen a las calles a protestar demostrando un ruidoso nivel de convocatoria. La clase media es arrastrada por la fanfarria derechista. La IU, permanece a la sombra, sin coincidencias, pues un sector como el PSR y los barrantístas proclaman abiertamente su apoyo a la medida encontrando así una forma de subirse al carro del APRA dentro de su estrategia de un pacto IU-APRA. Y otros sectores recién van a modificar su comportamiento cuando el proyecto pasa a senadores.

SL se opone a la estatización con los mismos argumentos que la derecha conservadora, acusando al régimen de fascista.

En el mismo partido de gobierno se abren fisuras pues muchos de sus dirigentes y militantes son empresarios y otros tienen relaciones con banqueros y con el sector financiero en general. Voces discrepantes como las del mismo Luís Alberto Sánchez, Torres Vallejo, Barnechea, sólo por citar algunos son las cabezas visibles de un sector al interior del PAP que no está de acuerdo con esta medida.

La contraofensiva derechista amenazó con el desabastecimiento, realizó un paro empresarial simbólico y hasta chantajeó con el golpe de Estado. Esta arremetida hace vacilar al APRA, le frena la campaña, lo hace retroceder y se reabre un período de negociaciones. Acuerdan suspender las concentraciones callejeras y logran que el gobierno levante la intervención de los bancos.

En la actualidad han proliferado los recursos de amparo y el presidente se refugia en que se respetará las decisiones del Poder Judicial, pero de la propuesta inicial que ya tenía limitaciones, se han agregado nuevas concesiones.

– La banca regional no será tocada y habrá una participación minoritaria del Estado (30 %).
– Con la creación del banco privado del Callao se abre la puerta para la reconquista del sistema financiero por los grupos de poder.
– Se deja el 30% en los bancos y 49% en compañías de seguros en manos de accionistas privados.

La inconsecuencia del APRA con su misma propuesta quedó ampliamente demostrada en el Parlamento. En la actualidad han dado marcha atrás y luego del inusitado alboroto parece como si quisieran que el pueblo se olvidara de todo lo que pasó y dejar las cosas como están.

El APRA no puede estar divorciado de los empresarios, menos aún ahora que ha girado en el contenido de su propuesta económica y se apuesta nuevamente a un esquema ortodoxo. Hay una evidente reformulación de la política con las instancias financieras internacionales; se ha producido nuevamente un acercamiento y se refleja más dramáticamente en la ley de hidrocarburos, completamente entreguista.

Este gobierno necesita de todos modos a los empresarios. Las negociaciones y el retroceso en la ley de estatización muestran que hay una voluntad política de recomponer la alianza con los “12 apóstoles”, sobre todo ahora en que se diseña una política que subrayará el aspecto exportador.

El paquete navideño

La devaluación del 14 de diciembre no tiene precedentes en nuestra historia. Es de un 65% y sus repercusiones golpearán, como siempre, a los sectores mas empobrecidos. Casi inmediatamente los artículos subieron sus precios en más del 50%. El Dr. García aprovechó no sólo las expectativas y la atención del pueblo por las fiestas navideñas, sino también la tragedia de la desaparición del primer equipo del Alianza Lima, que conmociono al país, para largar el tremendo “paquetazo”.

Aún cuando en el cambio del dólar para la importación de alimentos haya retrocedido, esta decisión lejos de alegrar preocupa. No se trata sólo de la rectificación del presidente o del funcionamiento de los mecanismos de la democracia y que el mandatario se hizo eco de las aspiraciones populares. Porque se supone que la decisión inicial de 16 a 20 intis se toma luego de un concienzudo análisis y estudios técnicos diversos. Sin embargo, apenas pasan 7 días se vuelve atrás. Por eso esta contramarcha más que recoger las inquietudes populares lo que revela es imprevisión.

Sobre todo cuando este cambio no podrá ser mantenido, pues en el otro mes, en enero, deberá colocarlo otra vez a 20 o más intis. Porque el nuevo modelo al que han ingresado les exigirá el próximo año actuar de acuerdo a la fría realidad monetarista. Más aún cuando en el rubro de alimentos dependemos de la importación del trigo y del maíz. De modo que subirán el precio de las harinas, pan, fideos, grasas, pollos. Entonces, ese dólar de 16 con respecto al MUC de 33 intis no pasa de ser también otro demagógico gesto de desesperación, ante la bancarrota de su imagen.

Las modificaciones en la tasa de cambio, el dólar MUC a 33 intis (cuando hace apenas 2 meses hubo otra devaluación, pues el dólar MUC pasó el 26 de octubre de 16 intis a 20) producirá un encarecimiento general en el costo de vida, principalmente en alimentos. Esta devaluación, por mucho que el presidente afirme que no perjudicará a los más pobres, no es más que una de sus típicas frases completamente devaluadas en el consenso popular. Esta devaluación implicará un alza de por lo menos el 25 % en casi todas las cosas.

Esta devaluación impactará negativamente en el proceso inflacionario, pues a fin de año estará sobrepasando el 100%.

El panorama económico se presenta por demás sombrío. Es poco lo que este gobierno podrá hacer para afrontar el peligro de una mayor recesión económica, pues fracasado el plan de emergencia, carecen de un programa de mediano o largo plazo.

La economía, producto del fracaso del modelo presenta un cuadro con una caída de las reservas internacionales a un promedio de 120 millones de dólares mensuales, aparte de un porcentaje por importaciones suntuarias más allá de nuestras necesidades históricas y un descenso de las exportaciones, sobre todo en petróleo.

Si bien las negociaciones con el sector empresarial se mantienen, pasarán todavía por un período de desencuentros y la armonía se tomará su tiempo en restablecerse. Estando en lo inmediato cerradas las fuentes de financiamiento e imposibilitado de lograr un desarrollo interno, el gobierno trata de sostenerse a través de las exportaciones. Y una fórmula clásica para impulsar las exportaciones es precisamente devaluando, de modo que los productos puedan ser competitivos en los mercados mundiales.
Aquí se repite la historia pues esto conllevará a reforzar la alianza con el capital transnacional y se entregará de la manera más vergonzosa al capital extranjero a fin de conseguir los recursos externos necesarios para salvar los años que le resta al gobierno.
La supuesta posición dura de esta administración con el Banco Mundial, Club de París e inclusive con el FMI ha cambiado. Han iniciado las negociaciones y los que de verdad se están endureciendo son estos entes financieros. Pues en la medida que se ahonde el deterioro económico, será mayor la urgencia por negociar y serán más estrictas las condiciones que nos impongan.

En la actualidad el gobierno ha modificado su relación con el capital privado extranjero. La nueva ley del petróleo y los cambios de dispositivos que limitaban la remesa de utilidades al exterior son otra muestra de su realineamiento servil con el capital transnacional, a fin de que invierta. Esta política sólo promoverá mayor crisis, mayor desempleo, inestabilidad y desnacionalización de nuestra economía.

La Asamblea Nacional Popular

Desde mayo de este año en que se producen la huelga policial y el paro nacional, hay un cambio importante en el movimiento obrero y popular. Hay una importante recuperación en la combatividad de las masas. Pues han asumido de manera práctica, rotunda, su descontento con el gobierno. De mayo para adelante el movimiento obrero y popular ha incrementado significativamente sus medidas de lucha y su rechazo a la política del gobierno aprista.

1987 ha sido un año importante también porque ha permitido que casi todos los sectores del movimiento social realicen sus eventos y se expresen de acuerdo al ejercicio de la democracia popular: congresos de ronderos campesinos, de la CCP, SUTEP, Federación Minera y sobretodo la realización de la Asamblea Nacional Popular.

Igualmente las luchas de los gremios en conflicto han sacudido a este gobierno. Finalizando el año las exigencias de INDUMIL, INPE, del sector Salud, del Ministerio de Transportes e innumerables conflictos de todo orden, grafican el alza del movimiento popular.

En el marco de esta crisis que se profundiza en el país, del desgaste de este gobierno, del incremento de las luchas populares y de la extensión de la guerrilla, es que se produce la realización de la ASAMBLEA NACIONAL POPULAR. Hecho político de indudable trascendencia. No pasó desapercibida y su convocatoria de cerca de tres mil delegados constituye uno de los eventos populares más representativos de estos últimos años. La derecha editorializó en casi todos sus medios de comunicación. Líderes apristas salieron en todos los periódicos despotricando en todos los tonos contra la ANP. Pretendieron minimizarla pero no pudieron ignorarla.

El aspecto central con relación a cómo orientar y construir la ANP está estrechamente vinculado a la evaluación que se haga de la coyuntura y más propiamente del período. En función de este análisis es que cada quien pretenderá que la ANP actúe de determinada manera.

Para el MRTA está claro que la ANP es un instrumento vasto para organizar y dirigir a las masas en sus luchas reivindicativas proporcionándoles unidad, contundencia y orientación política. Es un instrumento de contenido estratégico en la lucha contra el enemigo, en este caso contra el APRA. La ANP contiene también el embrión de una nueva forma de democracia que puede ser el antecedente de las formas de poder popular.

Una primera constatación importante es que su realización fue exitosa y que la ANP ahora existe. Sin embargo, se encuentra atravesada, por pugnas en muchos casos mezquinas, pues el “argumento” de la lucha por la supuesta hegemonía pueden paralizar a la ANP. La misma “táctica” mantiene inoperante a 1U.

La ANP debe ser la instancia más amplia de centralización y conducción permanente del movimiento obrero y popular. Es una convergencia que va más allá de IU.

La ANP en la medida que contiene a la CGTP no son excluyentes, por lo tanto el espacio de la ANP es mucho más amplio porque la CGTP no puede representar al conjunto, al nuevo rostro del Perú que es esa emergencia cambiante, dinámica, que son los informales, y las diversas agrupaciones de masas como los Frentes de Defensa, los gremios barriales, los clubes de madres, vaso de leche, etc. que constituyen una nueva institucionalidad que se forja en la práctica y que no son obreros. La CGTP debe contribuir con su importante convocatoria más bien a fortalecer la ANP.

El próximo año será muy importante y es previsible que el descontento aumente y se haga más generalizado, por lo tanto se requerirá proporcionar una conducción política y no solamente gremial del movimiento de masas. Es aquí donde la ANP debe desempeñar un rol fundamental y legitimarse ante la nación porque está participando y dirigiendo los enfrentamientos y por supuesto también con sus propuestas.

La ANP no debe reducirse a un espacio de confrontación interna de las fuerzas políticas, sino a planificar desde ahora el enfrentamiento contra el gobierno.

IU: ¿Esperando el 89, 90 para reactivarse?

El 24 y 25 de octubre se llevó a cabo el V Ampliado de IU. Se acordó como fecha expresamente inamovible septiembre de 1988 para la realización del congreso. Este ampliado se desarrolló como es evidente en medio de una profunda crisis que azota el país. Sin embargo, salvo para los componentes de este frente que atraviesan una crisis crónica y acerbas pugnas internas, este ampliado tuvo resultados alentadores.

Pero con respecto a cómo encarar la situación política nacional existen divergencias. El barrantismo no sólo no ha desaparecido, sino que se encuentra trabajando febrilmente para convertirse en opción de 1989 y 1990. Por otro lado esta posibilidad puede abonarse en perspectiva porque los principales partidos de IU tienen en su seno tendencias aun más moderadas de distinto signo que podrían finalmente coincidir en respaldar una candidatura como la de Barrantes.

Mientras las fuerzas de IU -las principales- juegan a bloquearse paralizando IU, las otras tendencias trabajan a la sombra fortaleciendo este proyecto de persistir en una salida electoral donde supuestamente el éxito sería para IU y sólo podría lograrse con Barrantes encabezándola.

Ahora aparecen como minoritarios pero desde dentro y fuera de IU –”Socialismo y Participación”- se barajan como alternativa para mantener la democracia formal y a partir de su seno realizar los cambios estructurales. Lo que remite a estos sectores planteamientos de que IU establezca un pacto histórico con el APRA. Son los sectores que nunca vieron con buenos ojos la ANP, que están porque se derrote al movimiento guerrillero y se aplaque la efervescencia de las masas o encaminarlas hacia una salida electoral.

La unidad de IU se mantiene pero también su inoperancia política. Y son los sectores reformistas, los barrantistas, los que pueden poner en riesgo esta unidad. Barrantes candidateará con la IU sometida a sus caprichos o con la IU dividida.

Lo efectivo es que IU como inactivo conglomerado de partidos ya no cumple de manera consecuente ni en el Parlamento que es su ámbito principal de acción, algunos de estos partidos han evolucionado fundamentalmente en el terreno de la democracia representativa y si bien sus estructuras pueden ser utilizadas para la lucha de masas tácticas, limitadas, no podrían o pasarían enormes dificultades para convertirse en instrumentos para el desarrollo de objetivos revolucionarios.

Esta práctica partidaria signada básicamente por la actividad parlamentaria produce una política que los aleja del movimiento obrero y popular.

El conglomerado IU no está en condiciones de proporcionar una medida coherente a la actual situación. Se encuentra desconcertada y disminuida. Su posición es la del boxeador que está esperando la campana del 89 y el 90 para que los salve. Apuestan a ese momento para reactivarse y volcarse nuevamente a captar votos.

Pero lo que ocurre en estos años por lo tumultuoso del discurrir político es imprevisible. No se puede apostar en un mar que tiende a encabritarse por esa sola opción pensando que esa es la forma de defender o mantener la democracia burguesa. Sobre todo cuando lo más previsible es que desemboquemos en una guerra civil, y cuando las masas se encuentran atrapadas por los conflictos capitalistas y condenadas sin apelación a que sus derechos civiles que deben ser respetados en estas formas de democracia, sean pisoteados y que, como están haciendo ahora, rompan de manera masiva las formas de la democracia burguesa y dejen también de lado la legalidad de la Constitución porque todos sus canales de expresión son atropellados y cerrados.

La guerra revolucionaria

La aparición de la columna guerrillera del Frente Nor Oriental del MRTA significó un salto superador no sólo para nuestra organización, sino también en el proceso de la guerra revolucionaria. Por vez primera en estos años de ejercicio de la violencia, se produjo la captura total de una capital de provincia. La ciudad de Juanjuí con aproximadamente 20,000 habitantes y protegida por cerca de un centenar de efectivos entre GC, GR y PIP, premunidos de una enorme capacidad de fuego, fue ocupada por la columna. Y durante una semana la columna se tomo todos los pueblos del Valle del Sisa.

Paralelamente el Perú conocería el rostro de una guerrilla diferente a la de SL en el campo. Respetuosa de las organizaciones populares y de la vida. La presencia de la guerrilla demostrando primero su audacia y decisión en el combate, así como su comportamiento ejemplar con el pueblo, han generado una simpatía desbordante de la población hacia la columna guerrillera. Una excelente predisposición de las masas hacia los revolucionarios. Esto, aunado al trabajo de la zona, abre magníficas posibilidades para que la organización política fructifique en una acertada combinación de sus luchas reivindicativas y políticas con los golpes militares de las unidades guerrilleras.

Sendero Luminoso

Ha mantenido en los últimos meses su práctica de causar solamente bajas a la población civil. En diversos puntos del país no hacen otra cosa que matar autoridades edilicias o técnicos y profesionales indefensos.

Salvo el asalto a la planta de NISSAN que fue un fracaso desde el punto de vista político y militar, y fue ejecutado como una respuesta desesperada para tratar de incidir en la coyuntura en un momento en que todo el país estaba impactado por las incursiones guerrilleras del MRTA en San Martín, no hay ningún hecho o cambio que indique avances significativos.

Frente por la Democracia la Justicia y la Paz

Los espacios democráticos que el pueblo conquistó con sus luchas enfrentando a la dictadura fue usufructuada por las clases dominantes. Partidos como AP y el APRA son los que se montaron sobre estas conquistas y a nombre del pueblo han gobernado y gobiernan contra el pueblo.

En estos dos años y medio de ejercicio parlamentario la democracia, mejor dicho esta democracia solamente la está disfrutando o aprovechando las clases dominantes. Derechos elementales de la población como alimentación, trabajo, vivienda, salud, educación, incluso el derecho a la vida, son históricamente vulnerados.

Los derechos humanos no existen para el pueblo. No hay democracia para el pueblo. Y ahora es el gobierno aprista como antes lo fue AP que demuestran claramente que no son las aspiraciones populares las preocupaciones de su administración.

Hay que luchar por la democracia, pero no por esta democracia. Sino por una democracia que resuelva de manera fundamental los problemas más urgentes de la población. Para la conquista de esta democracia debemos comprometer a las fuerzas sanas, honestas, en un frente que combata políticamente a este gobierno.

La ANP debe convertirse en el instrumento que desarrolle una convocatoria más amplia. Sobre cuyo eje se vincule con los sectores progresistas, patriotas, democráticos, la Iglesia, sectores populares del APRA, la IU a fin de concretar una iniciativa frentista que aísle a este gobierno, lo enfrente y lo derrote políticamente.

Este es un frente que debemos construir para el período. Solamente resolviendo los problemas básicos, garantizando y salvaguardando los derechos del pueblo así como erradicando el pavoroso cuadro de injusticias es como accederemos a la Paz. Si antes no hay justicia no podrá haber paz.

Plataforma de lucha

Contra la política proimperialista y antipopular del gobierno aprista, por una democracia revolucionaria, la defensa de nuestra soberanía nacional, la justicia social y la paz:

1. Expulsión de la banca extranjera
Estatización sin pago de la banca y democratización del crédito.
Estatización sin pago de financieras, seguros y sus empresas industriales, comerciales e inmobiliarias.
Estatización sin pago de la industria alimentaria y farmacéutica.
2. No al pago de la deuda externa. No a las concesiones a las transnacionales. OXI y Southern fuera del país.
No a los contratos entreguistas del gas e hidrocarburos.
3. No a la devaluación del inti e incremento de la carga tributaria a los millonarios.
4. Aumento de sueldos y salarios reajustables de acuerdo al costo de vida. Eliminación de los topes salariales.
5. Subsidio a los productos básicos para alimentación popular. Efectiva congelación de precios de los alimentos, medicinas y servicios. Control de precios mediante organizaciones populares.
6. Por la estabilidad laboral de los trabajadores y respeto a sus conquistas gremiales y democráticas. Derogatoria del D.S. que forma el PROEM.
7. Defensa de las comunidades campesinas y nativas. Apoyo técnico a los campesinos, empresas campesinas y congelamiento del precio de los insumos y herramientas. Precios justos para los productos agropecuarios y comercialización sin intermediarios.
8. Procesamiento a los funcionarios del régimen acusados de corrupción.
9. Contra la militarización y la guerra sucia. Levantamiento del Estado de Emergencia en Lima y demás departamentos y provincias y la restitución de las garantías individuales en todo el país. Fuera las FF.A A. de las zonas de emergencia.
Procesamiento y sanción por el Fuero Común de los asesinos uniformados.
10. Libertad de los presos políticos y sociales.

DIRECCION NACIONAL DEL MRTA
Diciembre de 1987

TRABAJO INTERNACIONAL

Cuando la guerra revolucionaria se convierte en inminente factor de cambios para la población
en detrimento de los intereses del imperialismo y las clases dominantes, se requiere alertar a la
conciencia pública internacional del curso del enfrentamiento y colocar de nuestro lado a las
organizaciones y pueblos del mundo así como a sus estados, ante una eventual amenaza
intervencionista que, recurriendo a cualquier pretexto, pretenda impedir la derrota o reestablecer los privilegios de esas minorías asociadas al poder económico transnacional.

Sabemos que lo fundamental es la férrea y estrecha vinculación entre pueblo y vanguardia. Que
esa es la garantía de triunfo incluso en caso de una invasión, pero este aserto no excluye el
trabajo internacional. Es por eso también que nuestra organización, reconociendo su importancia, le destina esfuerzos a este frente.

En la actualidad esta labor en países europeos y de América se manifiesta en la solidaridad hacia el pueblo peruano, así como al MRTA. Nuestra voz a través de mensajes, publicaciones, propuestas, entrevistas, etc., es escuchada en Alemania, Suecia, Francia, España, Dinamarca, Italia, y otros lugares más donde promueven eventos, charlas, conferencias y expresan su aprecio y solidaridad con las masas empobrecidas del Perú y con el MRTA. Algunas pruebas de este cálido testimonio son las publicaciones o reediciones en otras lenguas de nuestros materiales.

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