Notas Sobre La Historia Del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) Parte II

Aqui presentamos la segunda parte de este importante documento que recoge gran parte de la historia del MRTA del Perú

IV
LA FASE DE LA PROPAGANDA
ARMADA REVOLUCIONARIA
(1983)

EL MRTA
SE CONSTRUYE

Al cumplirse el primer año de la muerte de Jorge Talledo se ataca con explosivos y se incendia las oficinas del banco donde murió nuestro compañero. Los meses siguientes son de escuelas y acciones de recuperación hasta que en noviembre al llevarse a cabo la invasión norteamericana en Granada, dos comandos del MRTA en pleno estado de emergencia atentan con explosivos la casa de los “marines” yanquis. El ataque fue reivindicado por los comandos “Juan Pablo Chang” y “Crnl. Leoncio Prado”. Ese año se culmina con un contingente más o menos fogueado y homogenizado en el proyecto político-militar.

En septiembre de 1983 se da inicio a una singular experiencia de masas. Son designados siete compañeros y tienen la tarea de impulsar un trabajo de masas organizando la violencia revolucionaria a nivel de autodefensa y milicias.

PRIMER
COMITE CENTRAL

Cuando en enero de 1984 se realiza el primer Comité Central del MRTA denominado JORGE TALLEDO FERIA, la ofensiva acciopopulista es sistemática, Pero también su desgaste. PPC abandona el cogobierno. Rodríguez Pastor como ministro de Economía acelera la devaluación y alza de manera continua el precio de la gasolina y se apresta firmar con el FMI, una “carta de intención”. Por otro lado se producen violentos desalojos de terrenos invadidos que son reclamados por la empresa 1160, y los enfrentamientos de los universitarios contra la llamada ley “Alayza-Sánchez”.

La reunión del CC se realiza entonces bajo un marco de agudos conflictos sociales. En el documento presentado sobre situación política se lee en una de sus partes:

“El estreno de una democracia parlamentaria luego de largos años de dictadura no fue más que un destello pasajero. En apenas un año de gobierno esa amplia simpatía popular que encumbró a AP empezó a esfumarse. El espejismo de cierta vitalidad del gobierno dio paso a la dura realidad: el fracaso, el desmoronamiento del acciopepecismo. Es decir que los factores largamente incubados que aparecieron y se desarrollaron durante la dictadura militar y que fue fugazmente adormecido en el primer año de gobierno parlamentario, recrudecieron ahora ostensiblemente.

Un primer elemento básico que hace más de tres años tomamos para definir nuestro objetivo en el período, fue la evolución de los llama-dos factores estructurales. Por eso cuando en aquella oportunidad definimos que ese objetivo era desarrollar la guerra, sabíamos que esos factores no desaparecerían con el régimen democrático burgués, y no solo se mantuvieron, sino que por la magnitud de los yerros cometidos por este gobierno, esas condiciones se han profundizado”.

En este Comité Central se señala que el proyecto deberá contar con el desarrollo de la guerrilla urbana en las ciudades más importantes y emprender la construcción del Ejército Revolucionario en el campo con el surgimiento de una columna guerrillera rural en el Cusco, para lo cual se intensificaría el trabajo de masas en la zona.

Para la columna en el campo se destinará la mayor parte de los recursos y armamento, así como se selecciona a los mejores compañeros para enmontañarlos. Se acuerda iniciar también la fase de la propaganda armada reivindicada.

INICIAMOS LAS
ACCIONES
REIVINDICADAS

La sociedad había entrado en una pendiente represiva, la opinión pública vio con estupor como la policía atacaba una camioneta de presos con rehenes que pretendían escapar del penal de Lurigancho. Aparte de los presos mataron a una monja. En Ayacucho la policía ejecutaba, desaparecía y el abuso contra la población civil se extendía sin límites. En Lima una niña es asesinada por un policía cuando perseguía a un delincuente. En Villa El Salvador policías desalojan de manera ilegal a un grupo de familias que habían invadido terrenos y le disparan a una madre gestante.

En la noche del 22 de enero el MRTA, a través de la Escuadra de Combate “Micaela Bastidas”, realiza un ataque de represalia contra la comisaría de Villa El Salvador. Fue el primer operativo político-militar que trascendió. Por las circunstancias que rodearon la acción tuvo repercusiones en la opinión pública y en el movimiento popular. Era la aparición de otra organización político-militar en el panorama político.

En marzo ante las medidas económicas dictadas por Rodríguez Pastor, la CGTP llama a un paro nacional para el 22 de marzo. El MRTA acuerda una campaña de pintas “22 de marzo paro de combate” V y “Con las Masas y las Armas, Venceremos” V. Se organizan varios grupos armados con características milicianas que no pudieron actuar plenamente por el contenido pacifista del paro.

El ministro de Economía renunció un día antes para desactivar el paro sin lograr este objetivo. Se tenía decidido golpear al ministro por su antipopular gestión. La escuadra de combate “Luís de la Puente Uceda” ejecutó un operativo de represalia contra su vivienda que estaba resguardada por una dotación de más de 10 efectivos fuertemente armados y con carros patrulleros.

Sectores del pueblo, víctimas de las medidas draconianas de Rodríguez Pastor recibieron con alegría el ataque. Sin embargo, al interior de IU se escucharon algunas voces condenatorias.

Compañeros del MIR-9 de Junio que se habían sumado desde el año anterior participan en el movimiento de masas y en algunas de las acciones.

El nombre aún no aparece, firman solamente los comandos. Se organiza una campaña de propaganda que consistió primero en una pegatina de afiches con el rostro de Túpac Amaru y las palabras VIVE, VUELVE Y VENCERA. Otro afiche con el rostro y una V encerrada en círculo. Después pintas en lugares estratégicos de Lima con las inscripciones “¡CON LAS MASAS Y LAS ARMAS! iVENCEREMOS!. (V).

Se realizan las primeras tomas de radios para propalar mensajes políticos. Lima ha sido declarada en emergencia y la represión lanza la “operación saturación”. Policías camuflados en autos particulares y microbuses patrullan la capital. En medio de ese despliegue es que se decide el embanderamiento de lugares centrales de Lima. El emblema del MRTA con caza-bobos simulados en postes y edificios impactó. Al día siguiente fue noticia en diarios y TV. De esta manera empezó a propagandizarse las siglas de nuestra organización: MRTA.

El trabajo de masas del MRTA es, de acuerdo a lo Aprobado en el primer CC, construcción de un movimiento de masas que incorpore al proceso de guerra revolucionaria. Para lo cual se impulsa el
desarrollo de nuevas formas de organización y lucha. En ese sentido se pone el acento de avanzar en la formación de unidades de autodefensa. Los compañeros del trabajo de masas en un comienzo también operan para conseguir recursos; armados toman comedores de fábricas, cuelgan banderas y hacen pintas por el MRTA.

Centran parte de su esfuerzo organizando actividades políticas y culturales, seminarios, charlas, mesas redondas y se influye en el Diario Marka para la publicación de una hoja todos los domingos tomando posición sobre la coyuntura y propagandizando las luchas fabriles. De esta manera el trabajo de masas del MRTA empieza a crecer, a desarrollarse en fábricas, barrios marginales.

Cuando en enero el MRTA inicia la propaganda armada sólo podíamos atacar una comisaría, pero a medio año los grupos armados urbanos empiezan a aumentar. Un sector importante del PC-M contribuye con su presencia y experiencia en el trabajo de masas y también militar.

Tenemos serios problemas económicos. Y en vez de hacer política con operativos militares, los compañeros están abocados a realizar infinidad de pequeñas recuperaciones. A veces otras más grandes donde no se encuentra la cantidad de dinero que se esperaba.

CUSCO: CONVERTIR
UNA DERROTA EN
VICTORIA

El primer CC no hace más que ratificar la importancia de Cusco como zona estratégica para el desarrollo de la guerrilla rural. Por su ubicación tiene una indudable importancia geo-política, asimismo por los desniveles económicos que muestran un alto índice de campesinos empobrecidos y analfabetos. Se escoge Cusco también por su combatividad y larga experiencia de lucha, y por tener a un campesinado mayoritariamente organizado. Igualmente por su cercanía a la frontera, su trascendencia histórica por haber sido el centro de la civilización Inca y sus connotaciones particulares porque Túpac Amaru procedía de esta zona, y fue también en esta zona, Tinta, donde se alzó en armas contra los españoles.

Desde algunos años atrás se estuvo trabajando con el campesinado de las zonas altas lo que permitió relaciones e influencia en algunas comunidades campesinas, avanzándose con limitaciones.

Una veintena de compañeros son designados para conformar esta columna y desde fines del 83 se instalan en el Cusco.

Se consigue un fundo que sirviera como lugar transitorio, solamente de llegada. Con esfuerzos se lo re obtener armamento: FAL, escopetas, pistolas, municiones. El traslado hasta el Cusco y después hasta el fundo fue otro reto a la imaginación y un despliegue de osadía para que no fuera detectado por la represión. En esos años iniciales no contábamos con una infraestructura para estos menesteres, pero se logró introducir todo el armamento y el parque.

A partir del fundo se establecen otros dos nuevos lugares bastante alejados entre sí, para en definitiva el último convertirse en campamento. Los compañeros tenían que estar el tiempo necesario que les tomara su preparación para luego efectuar las primeras acciones que ya incluso estaban planificadas.

Los responsables nunca asumieron el trabajo con seriedad. Sólo estuvieron un par de veces en el fundo campamento. Pasaron la mayor parte del tiempo en la ciudad. Se cometen graves vicios de liberalismo y la izquierda cusqueña rumoreaba que el MRTA estaba por alzarse en armas y la policía que también los había detectado pensaban que eran un grupo de narcos. Una patrulla de la GC sube hasta el fundo y detiene a un compañero que logra después escaparse, confirmando así la policía nuestra presencia. El grueso del contingente se repliega hacia las otras bases y deciden volver a la ciudad para evaluar la experiencia. La policía tira un cerco en la zona y los compañeros después de aproximadamente 10 días de caminata logran eludir anillo represivo y llegan al Cusco.

En la ciudad hay una reunión donde le encaran su inconsecuencia a los responsables, su abandono, y por unanimidad bajan al responsable a simple combatiente. L. Varese el responsable del trabajo está “quebrado”, tiene el ánimo y la moral destrozada. Fue retirado del Comité Ejecutivo Nacional. Pretendió después provecho personal con el prestigio del MRTA y fue expulsado de por vida por deserción, cobardía y deslealtad.

Los compañeros del Cusco en vez de retornar al campo y proseguir en el proyecto como se quedó con el miembro del CEN que viajó a resolver el conflicto, cambian el acuerdo. Realizan una expropiación, algunas acciones de propaganda en la ciudad y deciden quedarse un tiempo; su actividad se hace más urbana. Mientras tanto Antonio Meza con otros compañeros continúan explorando la zona.

Hasta ese momento el MRTA sólo tenía un preso, Miguel Pasache, detenido en un desarme y recluido en Lurigancho. Pero en noviembre de 1984 como producto del liberalismo, la superficialidad y el desorden con que trabajaban en el Cusco, cae una buena parte de los compañeros y también una parte importante del armamento y del equipo.

Fue un durísimo golpe para el MRTA. Algunas organizaciones de la izquierda dijeron se ”acabaron los Tupacamarus”, “después de esto nunca más se recuperan”. Asumíamos nuestro revés militar. Pero la dirección evaluó y llegó a la conclusión que había que hacer algo, no quedarse pasivos rumiando el golpe o sobándonos la herida. Pero tenía que ser una acción que hiciera la suficiente presión como para defender y garantizar la vida de los presos y convertir este contraste militar en una victoria política.

EL PRIMER
SECUESTRO
POLITICO

A fines del 84 el noticiario que estaba en las preferencias del televidente era “90 Segundos”,. Su reportera más conocida, halagada y premiada, era Vicky Peláez. Así que rápidamente se diseña el operativo. Había que ganarle al tiempo pues los compañeros detenidos no habían sido presentados y los estaban torturando, se temía por sus vidas. Con una inteligencia de emergencia, de escasos días, se precede a su captura y también a la del camarógrafo. Cuando recién salían del local para iniciar su trabajo fueron interceptados.

Con la única movilidad que poseíamos en ese entonces que estaba en estado precario y que los compañeros rogaban que no se detuviera porque hubiese sido complicado hacerla andar nuevamente, enrumbaron hasta una casa operativa.

Se envió un comunicado al canal señalando que los teníamos en nuestro poder y que su liberación dependía de que se propalase un cassett con la denuncia de lo que estaba ocurriendo en Cusco. Lima se conmocionó. El canal salió al aire antes de su hora habitual y anunció que dos de sus periodistas habían sido secuestrados. Pero el gobierno del democrático Belaúnde, que se decía respetuoso de las libertades de expresión, presionó para impedir la comunicación.

El efecto del secuestro fue fulminante. Al día siguiente en casi todos los diarios salieron fotos de los presos. Se les vela golpeados pero estaban vivos. Los compañeros cayeron el 27 de noviembre y el operativo se hizo el 8 de diciembre. Durante todo ese tiempo los mantuvieron incomunicados y escondidos.

Fuera de la izquierda no se sabía mucho sobre el MRTA. Especulaban que éramos un grupo de ex militares de la primera fase, que éramos un grupo nacionalista. Pércovich, que era ministro del Interior decía que el MRTA era fachada de SL. Esa confusión se disipó cuando Vicky Peláez y el camarógrafo) fueron recibidos por sus colegas y explicaron de manera detallada tanto el trato respetuoso que les dimos como quiénes éramos, que pensábamos, que queríamos.

Nuestros mejores esfuerzos estuvieron en ese trabajo estratégico del Cusco. Se colocaron no sólo los mayores recursos sino también nuestras mejores expectativas. La dirección por inexperiencia confió demasiado en personas que no asumieron con seriedad un trabajo de envergadura estratégica. NO estaban a la altura de tamaña tarea. La superficialidad y la frivolidad desmoronaron lo que pudo ser nuestra primera columna guerrillera operando en el sur.

ATAQUES CONTRA EL
IMPERIALISMO

En diciembre el presidente Belaúnde viaja a norteamérica a entrevistarse con el guerrerista Ronald Reagan y también para presentarse ante el foro de la ONU. Quiso aprovechar esta tribuna para difundir ante el mundo una imagen irreal, distorsionada del Perú avalando obviamente su administración.

Pero el MRTA también participará con su opinión. Nuevamente la audacia y la decisión los llevan al primer plano: un comando ataca con fuego de fusilería la embajada norteamericana, ubicada en un lugar céntrico y bastante protegido. A sus alrededores se encuentran locales de la PIP y la prefectura.

Al día siguiente dos comandos por primera vez en este país toman las agencias norteamericanas, UPI y AP y trasmiten al mundo a través de los teletipos un comunicado que recoge con datos estadísticos el hambre y la miseria desencadenados por ese gobierno. Los combatientes se comportan correctamente, tratan con firmeza pero con respeto al personal y no cometen ningún exceso como dañar las instalaciones o hurtarse los enseres de trabajo.

Se desarrollan numerosas acciones milicianas y el MRTA empieza a asentarse en universidades y pueblos jóvenes.

II COMITE CENTRAL
“CARLOS SANCHEZ
NEYRA”

En un ataque comando del MRTA contra la estación PIP de Villa María del Triunfo en septiembre de 1984 fue herido Carlos Sánchez Neyra cubriendo la retirada del resto de los compañeros. Muere días después en la mesa de operaciones. Compañero de procedencia humilde, poblador en Villa El Salvador.
El II CC realizado en febrero de 1985 adoptó su nombre. En esta reunión se hace un análisis del contenido de la democracia y se constata que la situación económica y política ha empeorado para las masas. Se ratifica en consecuencia la validez y la vigencia del período pre-revolucionario prolongado y que la forma de acumular fuerzas es mediante la lucha armada de manera prioritaria, no se niegan las otras formas de lucha sino que se subordinan a la principal. El documento señala también lo siguiente:

“La otra organización guerrillera es el MRTA que en pocos meses de acción político-militar abrió una franja fundamental en el panorama político. Con operativos ingeniosos golpeando oportunamente, somos la otra agrupación que aparece como una alternativa concreta. Lo que dijimos lo estamos cumpliendo: es decir diferenciarnos en los hechos, en la praxis, tanto del PCP-SL, como de la IU.

Hemos abierto en nuestro país ese espacio revolucionario por el que lucharon el comandante Guevara, Luís de la Puente, Guillermo Lobatón, y los héroes del MRTA y del pueblo, Jorge Talledo Feria, Teófilo Pacheco Quispe, Carlos Sánchez Neyra, miembros de nuestro Comité Central. Y esta diferenciación no es solamente por el prurito de la diferenciación sino porque estamos convencidos que este es el camino de la revolución.” (Doc. II CC “Las Tareas en el período pre-revolucionario pág. 15)

En cuanto a las elecciones generales que estaban próximas se acordó el voto viciado.

En abril de ese año aparece el primer VENCEREMOS, nuestro vocero que llegará hasta el número 18 de manera ininterrumpida, hasta que cambia el nombre por VOZ REBELDE al producirse la unidad con el MIR-VR. Mes a mes incluso cuando cayó la imprenta, salió con tenaz periodicidad. Su factura fue mejorando no sólo en contenido sino también en la forma. En general hay un gran impulso a la prensa. Se editan documentos de análisis como: “Estabilidad Laboral y Gobierno Aprista”, “Inflación, controles y Monopolio”, “Transnacionales, Aprismo y Petróleo: como la Occidental aumentó su dominio” y “10% Gobierno Aprista y Deuda Externa”. Esta importancia por la propaganda se refleja en la edición de cassetts, uno con la línea del MRTA y otro con las acciones realizadas hasta ese momento. El surgimiento de la Radio 4 de Noviembre es parte de este esfuerzo por la propaganda.

El MRTA levanta para la coyuntura una plataforma mínima y la consigna “SIN JUSTICIA NO HABRA PAZ”. con esta propuesta realizará un conjunto de acciones político-militares.

El 18 de marzo un comando de la escuadra “Micaela Bastidas” hostiga con disparos y explosivos la residencia del ministro de Trabajo, Joaquín Leguía, por su política agresiva contra los trabajadores y de abierto beneficio a los empresarios. Esta es otra de las características del MRTA, golpea siempre a los de arriba.

El 20 de marzo en un operativo coordinado tres comandos del MRTA tomaron e incendiaron igual número de Kentucky Fried Chicken, de la familia Belaúnde Terry-Correa, vinculada financieramente a esta empresa transnacional, cuya matriz se encuentra en EE.UU. y tiene sucursales en más de 80 países.

APENDICE
DEL
CAPITULO
IV

MRTA
¡POR LA CAUSA DE LOS POBRES!
¡CON LAS MASAS Y LAS ARMAS!
iVENCEREMOS!

Fue uno de los primeros folletos que distribuimos como MRTA. En su contenido más que un análisis sustentado en conceptos y explicaciones teóricas que si realizábamos en los documentos de circulación interna, clandestina, preferimos consignar más bien de manera descarnada la política del acciopepecismo golpeando dramáticamente a los sectores populares.
Pero fue también la primera exposición donde se intenta una presentación de quiénes somos y qué queremos.

MANIFIESTO

AL PUEBLO PERUANO, A LA CLASE OBRERA, AL CAMPESINADO.
A LOS ESTUDIANTES Y MAESTROS, A LAS AMAS DE CASA, A LOS DESOCUPADOS, A LOS SOLDADOS, AVIONEROS, MARINEROS Y POLICIAS, A LOS OFICIALES HONESTOS,
A LOS CRISTIANOS CONSECUENTES, A TODOS LOS PATR1OTAS.

4 AÑOS DE BELAUNDISMO: EL SERVILISMO COMO DOCTRINA.

3 millones de niños desnutridos o mal nutridos que jamás llegarán a tener un desarrollo intelectual ni físico normal. Por varios años en nuestro país, han malogrado el futuro de sus hombres.

6 millones de desocupados y sub-empleados que sin esperanza deambulan por el territorio malvendiendo su fuerza de trabajo o por un mendrugo.

Miles de despedidos que tienen por delito querer un trabajo estable.

Centenares de empresas pequeñas y medianas clausuradas, quebrando una incipiente industria nacional.

42 mil tuberculosos sin esperanza de poder ser atendidos.

El petróleo regalado a las empresas extranjeras. El cobre hipotecado para cubrir una deuda que crece día a día.

Nuestro mar entregado al mejor postor.

Decenas de miles de muertos y desaparecidos en Ayacucho, Apurímac, Huancavelica. Más de 1,000 presos políticos torturados.

El Congreso una institución estéril, caja de resonancia de la incapacidad de nuestras clases dominantes que desnuda las limitaciones de la democracia formal.

Las libertades democráticas pisoteadas.

La Constitución atropellada sin miramientos.

Estos son los resultados de cuatro años de Belaundismo. 4 años donde la corrupción ha llegado a extremos de dimensión incalculable. Donde las riquezas amasadas por parientes y allegados del Presidente se almacenan en cuentas en el extranjero.

4 años en los que se ha aplicado el servilismo como doctrina. De rodillas aceptando los mandatos del imperialismo norteamericano, se ha humillado al país imponiendo lacayos como Ulloa, Rodríguez Pastor. Años en los que la palabra de un representante del FMI vale más que la protesta de millones de peruanos, expresada en las calles, en las fábricas, en el campo, en el voto.

4 años en los que la palabra Patria o Perú se ha vuelto una blasfemia en la boca del virrey y sus visitadores, llámese Belaúnde, Alva, Elías Laroza, Bedoya, Ulloa o Rodríguez Pastor.

4 años durante los que el Perú entero ha tenido que sufrir una política gubernamental destinada estrictamente a pagar la deuda externa, 1300 años de vergüenza nacional.

LAS RAICES DE NUESTRO TIEMPO

EL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO TUPAC AMARU (MRTA), nace como una respuesta histórica a este sistema corrompido y lucha por forjar una sociedad nueva y justa. Una sociedad que garantice a los hombres la alimentación, la educación, la vivienda, el vestido y el trabajo: una sociedad socialista.

El MRTA recoge el legado histórico de nuestros padres que desde Manco Inca, Juan Santos Atahualpa, Túpac Amaru, Micaela Bastidas y José Olaya, supieron luchar contra el colonialismo español por un mundo más justo.

Recoge el legado de nuestros héroes que como Cáceres, y Leoncio Prado, Grau y Bolognesi, supieron llevar adelante la dignidad nacional hasta sus últimas gotas de sangre, enseñando con su ejemplo cual es el verdadero camino de un militar patriota, al lado de su pueblo y no contra él.

Asume las enseñanzas del Amauta Mariátegui que supo imprimir un punto de vista clasista al análisis de nuestra realidad, demostrando el carácter universal de la ideología marxista-leninista.

Recoge el martirologio del aprismo auroral que en su tiempo supo convocar a las masas desposeídas, derramando su sangre en las rebeliones del ’32 y ’48.

Recoge el camino trazado por los comandantes Luís de la Puente Uceda y Guillermo Lobatón que iniciaron la insurgencia contra este régimen y que supieron ser consecuentes juntamente con los héroes y mártires de la gesta guerrillera de 1965.

Hemos protagonizado, y asumimos plenamente, el significado histórico de los Paros Nacionales iniciados el 19 de Julio de 1977, donde se demostró que nuestra clase obrera juega su papel de fuerza principal y de vanguardia del conjunto de los sectores populares.

Recoge finalmente el ejemplo heroico de los mártires anónimos de nuestro pueblo y de nuestro Movimiento que con su sangre siembran la semilla de futuro.

Asumimos el nombre de TUPAC AMARU como un símbolo nacional y continental de la lucha contra el colonialismo y ahora el imperialismo. Lo asumimos como héroe que supo luchar contra la injusticia y el oprobio del vasallaje. Que supo morir por la libertad de sus hermanos y que hoy renace y recompone sus miembros en cada uno de los militantes por la Revolución.

TUPAC AMARU fue el gran precursor que con las armas luchó por nuestra primera independencia y que años después culminaran exitosamente Bolívar, San Martín y Martí. Luego ese combate continuado por Sandino, Farabundo Martí y muchísimos más contra el imperialismo yanqui y que tiene su más entrañable expresión en el Comandante Ernesto Che Guevara.

Es pues el MRTA el pasado y futuro que se unen, que bajan desde el escarpado ande campesino hasta las ciudades proletarias y se levanta con la Bandera Roja y Blanca para decir i BASTA YA!

EL MRTA FRENTE A LA ACTUAL SITUACION

Más del 70% del presupuesto nacional está destinado a pagar la deuda externa y gastos militares.

Solamente el 30% queda para todo el resto. Es decir sólo el 30% queda para las verdaderas necesidades de los peruanos: educación, transporte, vivienda, obras de riego, salud, alimentación, incentivo a la industria, apoyo a la agricultura, etc.

Los gastos militares van destinados a reforzar el aparato represivo para poder servir mejor al patrón extranjero. Es mentira que sean usados para proteger al país de “una agresión externa”. Van fundamentalmente para comprar y equipar unidades contra nuestro pueblo y por supuesto para aumentar los sueldos y prebendas de los altos oficiales. Esa es la realidad del presupuesto aprobado de manera dictatorial por el régimen, ante la obsecuencia de una mayoría borrega.

La corrupción que nace desde los más altos niveles, involucra al Sr. Belaúnde y su innumerable corte de parientes. Involucra a todos los ministros; a muchos de los diputados acciopepecistas y altos funcionarios.

El narcotráfico gobierna a las instituciones policiales y dirige los más altos sectores de la economía nacional.

Los compromisos contraídos con el FMI llevarán a que el año 1985 sea aún peor que los anteriores. La política económica será cada vez más dura y por lo tanto habrá también cada vez más represión, hambre, miseria y desocupación.

El norte no sólo sigue postergado por el gobierno a pesar de los estragos producidos por los desastres naturales, sino que también las autoridades oficialistas, viles mercaderes del hambre, vendieron para su beneficio las donaciones y traficaron con el apoyo internacional. Puno durante la sequía llegó a la desesperación: madres que prefirieron vender a sus hijos antes de verlos morir de inanición ante la increíble irresponsabilidad del régimen.

La tortura se ha institucionalizado. En ello se han especializado y compiten entre sí los servicios de inteligencia y las fuerzas auxiliares.

La indiferencia por las masacres de Uchuraccay y Soccos se explican más clara y dramáticamente ahora. El oficialismo, recubierto con su careta seudodemocrática no sólo avala sino que aplaude los atroces asesinatos de campesinos. Aldeas y comunidades arrasadas en un cruento e irracional genocidio que luego las fuerzas represivas pasan como guerrilleros muertos en combate.

Pero el cinismo y desprecio a la voluntad popular así como la obsecuencia del Belaundismo al amo imperial llevó a que ignoraran los categóricos resultados de las urnas en noviembre de 1983; entre el voto en Blanco, viciado, las abstenciones y el de la oposición sumaron más del 74% de un electorado que repudió al gobierno y su política económica. Sin embargo, esas elecciones no cambiaron en nada las penurias del pueblo peruano.

LLEGO LA HORA DE DECIR
¡BASTA YA!

La mitad de estas causas justifican el derecho constitucional a la insurgencia. El MRTA llama al pueblo a desarrollar la lucha frontal contra este régimen, por todas las vías.

Llama al pueblo a prepararse contra la militarización del país y a desarrollar y crear la fuerza popular revolucionaria que defienda las conquistas logradas y abra la senda del futuro.

La guerrilla Tupacamarista, que se levanta hoy en día, es la continuidad de la lucha de nuestro pueblo. El inicio de nuestras acciones revolucionarias son un llamado a la lucha por la soberanía, por la defensa de la vida y por la democracia auténtica para nuestro pueblo. No es posible aguantar tanta vergüenza sin rebelarse.

Llamamos a los jóvenes y ancianos a las mujeres y a los hombres a levantar la cabeza y enfrentarse al enemigo de nuestro pueblo: el imperialismo yanqui y sus representantes seudoperuanos.

Llegó la hora de declarar culpables de traición a la patria a Belaúnde, Rodríguez, Ulloa y sus serviles ministros.

Llegó la hora de detener la tortura y la masacre de nuestros hermanos en la sierra, centro y sur del país.

Llegó, la hora de detener la mano criminal de los oficiales que manchan el honor de Cáceres, Grau, y Bolognesi torturando y matando a indefensos campesinos.

Llegó la hora de recuperar nuestras riquezas y establecer relaciones de mutuo respeto con los países del mundo.

Llegó la hora de detener el asesinato lento y cruel al que se somete a nuestro pueblo, elevando día a día el precio de los alimentos.

Llegó la hora de romper con este sistema raíz de todos nuestros males. Llegó la hora de luchar por un futuro digno y justo para nuestros hijos.

Llegó la hora de detener la garra sangrienta del imperialismo que se abate sobre los pueblos del mundo como una plaga, destinada a llevarnos a la destrucción.

Llegó la hora del resurgimiento de TUPAC AMARU, encarnado en los hombres y mujeres honestos de nuestro pueblo que se levantan e inician una marcha indetenible hacia la libertad y la justicia verdaderas.

POR TODO ELLO LLAMAMOS:

A la Izquierda Unida, a los sectores consecuentes del APRA, de la Iglesia y al PCP (Sendero Luminoso), así como el pueblo a desarrollar la lucha en todos los ámbitos para terminar con este gobierno antinacional y combatir a todos aquellos que expresan los intereses de las clases dominantes y al imperialismo.

Por ello es importante fortalecer en la lucha directa las formas organizativas naturales de la masas en la perspectiva del poder popular: gremios, federaciones, asambleas, frentes de defensa. Impulsar en aquellos municipios controlados por representantes populares los cabildos abiertos, la coordinación y actuación conjunta en la lucha de las masas.

A impulsar de manera acelerada y honesta la centralización sindical.

Sólo la movilización y la lucha con las armas y las masas lograremos el cumplimiento de la siguiente Plataforma.

1. Desconocimiento de las condiciones impuestas a nuestro país por el Fondo Monetario Internacional (FMI); renegociación y moratoria selectiva de la deuda externa, de acuerdo a las necesidades nacionales populares.

2. Subsidio de los productos básicos para la alimentación popular. Congelamiento de los precios de los artículos de primera necesidad.

3. Revisión de los contratos petroleros y mineros y su adecuación a los intereses nacionales.

4. Aumento de sueldos y salarios acorde con el proceso inflacionario y reajustable trimestralmente, fijando el salario mínimo vital en S/. 1′000,000 (un millón de soles).

5. Reposición de los obreros despedidos y solución inmediata a los conflictos, entregando todas las fábricas declaradas en quiebra a sus trabajadores, bajo el compromiso estatal de reflotarlas financieramente.

6. Procesamiento de los funcionarios del régimen acusados de corrupción. Procesamiento de los criminales de guerra y torturadores. Sanción ejemplar a Ulloa, Rodríguez Pastor, Elías Laroza, Noel Moral y los oficiales responsables de tortura, asesinato y genocidio; tanto de la Marina, Ejército, CG, PIP y GR.
7. Emergencia del Agro Nacional, moratoria de la deuda del avío agrícola y reducción de los intereses del crédito agrario al 12 % precios justos para los productos agropecuarios; apoyo técnico; congelamiento de los precios de los insumos y herramientas.

8. Protección a la industria para el consumo interno.

9. Control de divisas y suspensión total de las importaciones suntuarias.

10. Amnistía a los presos políticos. Disolución de los Sinchis, Llapan Atic, etc.

11. No a la militarización del país; levantamiento del Estado de Emergencia y restitución de las garantías individuales. Respeto a las libertades democráticas, libre derecho a la sindicalización y huelga. Estabilidad laboral.

12. Derogatoria de la Ley Alayza-Sánchez respeto irrestricto de la autonomía universitaria.

Esta Plataforma mínima al ser implementada aliviará inmediatamente la paupérrima situación de las grandes masas explotadas. Los partidos y sectores arriba mencionados están en condiciones de luchar por estos puntos, comprendiendo que es lo mínimo indispensable para comenzar a recuperar la dignidad nacional.

La agitación y el enfrentamiento, la movilización callejera y la lucha legal. La lucha revolucionaria política y militar, son las únicas armas que podrán doblegar la vocación criminal del imperialismo y de este régimen, contra los que hay que insurgir como lo hicieron nuestros padres TUPAC AMARU Y MICAELA BASTIDAS. Levantándonos hoy contra los chulillos de los gringos sabremos trazar el camino de un Perú nuevo y aportar a la humanidad entera en el camino de la paz, la libertad y el bienestar.

LA VIOLENCIA:
EL DERECHO DEL AGREDIDO

Artículo publicado en VENCEREMOS Nº 6 de 1985

La insurgencia de los pueblos ha sido siempre satanizada por las clases dominantes. La califican de diferentes maneras, pero siempre ponen énfasis en la condena al uso que el pueblo hace de la violencia. Para ello hacen constantes campañas destinadas a explicar las bondades de una paz que no existe y que nunca ha existido.

Desde la época de la conquista hasta nuestros días, la violencia, en sus diferentes formas, ha caracterizado a los opresores. La violencia es pues inherente a su dominio.

Los españoles trajeron a América los más viles e inhumanos métodos de explotación. Implantaron un nada sofisticado sistema que permitía a la Corona llenar sus arcas de metales y piedras preciosas a cambio de la vida de millones de aborígenes.

Según los cálculos más moderados, la población aproximada de América (entre mayas, aztecas e incas) antes de la llegada de Colon fue de 70 millones de habitantes. A siglo y medio de iniciada la conquista, sobrevivían en América apenas tres millones de personas.

¿De qué violencia provocada por “el diablo” pudieron hablar entonces los españoles cuando sofocaron a sangre y fuego las constantes rebeliones indígenas ocurridas en tres siglos de dominación? ¿De qué infidelidad a la Corona, de qué traición, pueden dar cuenta José Gabriel Condorcanqui, y todos aquellos que participaron en la gesta tupacamarista? ¿Cuál fue el delito que cometieron?, ¿quizás el de pretender que todos los hombres sean iguales?

Como bien lo registra la historia, las represalias fueron brutales contra todos aquellos que se alzaron contra el invasor ibérico. Por ejemplo, a Túpac Amaru, antes de ser asesinado y descuartizado, tuvo que ver morir a toda su familia en medio de atroces torturas.

Por esa violencia ejercida por siglos es que el pueblo participó activamente en la gesta independentista, buscando la ansiada paz que, finalmente, no encontraron. La independencia del yugo español arrojó al pueblo a manos de otros patrones que heredaron el despotismo del otrora opresor imperial, los mismos que aplicaron idénticas políticas de explotación y aniquilamiento para mantener sus privilegios e incrementar sus riquezas.

Y son estos “criollos” quienes financiaron a los caudillos militares (azuzados a su vez por Francia o Inglaterra, según el caso) y sumieron a los peruanos en décadas enteras de lucha fratricida. Guerras intestinas que desgarraron a nuestro pueblo en la defensa de los intereses de uno u otro grupo de poder.

Es esa misma oligarquía, feroz y explotadora, la que traicionó a nuestro pueblo durante la Guerra del Pacífico; pese a lo cual, calles y plazas llevan actualmente los nombres de sus más conspicuos representantes.

Es esa misma clase dominante la que ha tenido que ceder paulatinamente al avance del proletariado, que le ha ido arrancando con heroicas luchas y a un altísimo costo de vidas, sus reivindicaciones fundamentales. Un ejemplo de ello es la lucha por las ocho horas de trabajo que se realizó debido a que hombres y mujeres y aun niños eran sometidos a jornadas de hasta 16 horas a cambio de una paga Miserable.

La historia nos demuestra en innumerables casos como éste, que jamás los argumentos, y menos aún las súplicas, han logrado convencer a las clases dominantes de la necesidad impostergable de hacer justicia. Nada ha obtenido el pueblo peruano gracias a la generosidad de los explotadores; todo lo conquistado se pagó ya con la sangre de sus mejores hijos.

El capitalismo no tiene pues su lado bueno ni tampoco su lado malo. El capitalismo ha sido, es y será simplemente eso: capitalismo; el cual para perdurar requiere de la ignorancia, del hambre, de la miseria del pueblo, pero sobre todo se nutre y fortalece mediante la violencia.

Por ello la necesidad de anteponer a esa violencia que busca mantener el orden establecido, la violencia revolucionaria. El pueblo tiene el derecho de responder organizadamente con las mismas armas con que las clases dominantes y el imperialismo yanqui tratan de conservar sus privilegios.

Cuando nos dicen que la insurgencia armada puede costar vidas inocentes, es necesario responderles que nuestra lucha es justamente por la vida de esos centenares de miles de niños peruanos que están condenados a muerte antes de cumplir los cinco años de edad, debido a los estragos que la desnutrición ocasiona en sus pequeños cuerpos.

Por qué no la violencia revolucionaria, si se ha demostrado hasta la saciedad que el criminal no tendrá jamás su merecido castigo. Ese castigo que las leyes estipulan, pero que no se aplican para sancionar a los poderosos genocidas, a los que trafican con el hambre, la desesperación y la ignorancia.

Por qué no tiene derecho el pueblo al uso de la violencia, si jamás ha habido justicia para los pobres, si este sistema de explotación es en sí mismo violento; un Perú donde la inmensa mayoría de peruanos carecen de las condiciones más elementales de vida.

Por qué no la violencia de los pobres, o es que deben resignarse a ver cómo matan a sus niños en los brutales desalojos de pobladores de terrenos eriazos, a los obreros cuando defienden su derecho al trabajo (recuerden CROMOTEX).

La violencia es el derecho inalienable del agredido; es el castigo al impune agresor; es la garantía de victoria sobre el sistema caduco y asesino. ¡SIN JUSTICIA NO HABRA PAZ!

SITUACION POLITICA Y PERSPECTIVAS

I Comité Central

La reunión se realizó en enero de 1984 cuando aún no propagandizábamos las siglas del MRTA. Toda la organización se encontraba trabajando hacia adentro, en un intenso proceso de acumulación de fuerzas internas: acciones de recuperación económica, desarmes, escuelas de formación político-militar. Nuevos compañeros se habían incorporado, la actividad militar se había incrementado y era necesario ordenar el proyecto.
En este CC se toma el acuerdo que ya antes se había bosquejado, de desarrollar la lucha armada en las ciudades y también en el campo. Aquí se decide el traslado de compañeros, armamento y recursos al Cusco donde existía un trabajo en el campesinado de zonas altas. Igualmente el empezar a construir un movimiento de masas diferenciado del reformismo.

INTRODUCCION

Vivimos momentos cruciales. De cómo se aproveche el desenvolvimiento de la situación política dependerá en gran medida si el curso de los acontecimientos será favorable o desfavorable para la revolución. Por lo menos las condiciones objetivas maduran aceleradamente.

El triunfo de AP en 1980 no remontó la profunda crisis que se agita y profundiza en nuestra formación social. Al contrario, añadió nuevos elementos que complicaron aún más el panorama. El cambio de modelo económico diseñado y aplicado por Manuel Ulloa rompió el esquema vigente en el velasquismo de la alianza económica de más o menos cierta igualdad de oportunidades y ganancias en los diversos sectores de la burguesía.

Con la nueva modalidad económica se privilegia a una fracción de burguesía monopólica financiera asociada a la burguesía monopólica internacional afectando seriamente a las otras fracciones. Es decir, que la estrategia económica lejos de afianzar un frente burgués ha debilitado la unidad que se perseguía con el regreso al parlamentarismo. Las pugnas interburguesas —no antagónicas por cierto— se agudizan.

Esta posibilidad fracasó, así como fracasó la política económica. En consecuencia, no erramos, al señalar inequívocamente, que el cambio de forma de dominación no alteró el período.

El estreno de una democracia parlamentaria luego de largos años de dictadura no fue más que un destello pasajero. En apenas un año de gobierno esa amplia simpatía popular que encumbró a AP empezó a esfumarse. El espejismo de cierta vitalidad del gobierno dio paso a la dura realidad: el fracaso, el desmoronamiento del acciopepecismo. Es decir que los factores largamente incubados que aparecieron y se desarrollaron durante la dictadura militar y que fue fugazmente adormecido en el primer año de gobierno parlamentario, recrudecieron ahora ostensiblemente.

Un primer elemento básico que hace más de 3 años tomamos para definir nuestro objetivo en el período, fue la evolución de los llamados factores objetivos. Por eso cuando en aquella oportunidad definimos que ese objetivo era el desarrollo de la guerra, sabíamos que esos factores no desaparecerían con el régimen democrático burgués, y no sólo se mantuvieron, sino que por la magnitud de los yerros cometidos por este gobierno, esas condiciones se han profundizado.

UNA ECONOMIA ENTREGUISTA

El modelo neoliberal que Ulloa puso en práctica en nuestro país obedece a un contexto internacional determinado. Por lo tanto, el sector de burguesía que llega al gobierno es consciente que al modelo anterior no es posible introducirle reformas. Ulloa por sus vinculaciones con el capital financiero internacional y por su habilidad logra rodearse de una tecnocracia calificada cuyo objetivo central será la reconversión del mercado. El nuevo elemento ordenador del conjunto de la economía será el nuevo patrón de acumulación.

Este sistema neoliberal tuvo efectos devastadores para pueblo. Desde la modificación del régimen arancelario que apuntó a flexibilizar al máximo las condiciones operativas de la grandes empresas internacionales, hasta la casi liquidación de la industria.

Por esta vía se buscó la reinserción de la economía peruana el mercado capitalista mundial. Para ello se trató de estimular selectivamente aquellos rubros de exportación que presentan ventajas comparativas pretendiéndose especializar la estructura productiva, comercial y financiera. Que sobre una alta rentabilidad y sobreganancias se convirtiera en el polo de atracción de capitales extranjeros.

Sin embargo, en un medio como el nuestro con deformaciones en el desarrollo capitalista y con una industria no consolidada, estas medidas fracasan. El sector industrial que produce para el circuito interno, tradicionalmente protegido por el Estado, fue arrastrado a su peor crisis.

La quiebra con el modelo anterior se realiza en el primer año en tanto existieron esas posibilidades: ese año se encuentran con una breve recuperación económica, coyuntural; un retroceso pronunciado del movimiento popular y una oposición debilitada en el caso del Apra y dispersa en IU.

Las medidas puestas en práctica por Ulloa y su equipo, incluían también un trato especial y privilegiado en término de seguridades y libertad de acción al capital extranjero, principalmente norteamericano.

Día a día las masas comprobaron que Ulloa fue una especie de verdugo, pues el costo de vida subió incesantemente. Se alza el clamor popular y los políticos de la oposición piden su renuncia y el cambio de modelo económico.

Siendo crítica la situación económica con una inflación incontrolable y una recesión en curso, Ulloa deja el premierato y la cartera de Economía. Para sorpresa es elegido Rodríguez Pastor ausente por años del Perú y alto funcionario del Well Fargo Bank uno de los bancos acreedores del país.

Rodríguez Pastor no tiene y parece no interesarle el manejo demagógico de Ulloa. Es un tecnócrata frío, fiel aplicador de las tesis monetaristas cuyo objetivo es garantizar puntualmente las amortizaciones de la deuda externa.

Su presencia y medidas específicas en el sector son de efectos desastrosos para el pueblo, la espiral inflacionaria en 1983 llegó a los 3 dígitos. No es una exageración demagógica afirmar que cada vez se ensancha la miseria. No existen puestos de trabajo. El comercio ambulatorio crece aceleradamente.

Con este régimen se acrecienta la corrupción y miembros del oficialismo aprovechan sus altos puestos para enriquecerse teniendo al Estado como botín. Se encuentran vinculados a negocios ilícitos que dañan aún más la economía del país como el contrabando.

Igualmente se ha desarrollado en gran magnitud el narcotráfico. Mueven fabulosas sumas de dinero y su repercusión en la economía como en el medio social es fuerte. Nuevos millonarios que destinan una ínfima parte de sus cuantiosos capitales en actividades de economía formal para “blanquear” sus sobreganancias. Han corrompido a parte del poder judicial, la GC, la PIP y la GR.

Un hecho importante a tener en cuenta es auscultar las consecuencias que el modelo neoliberal trajo en el bloque burgués luego de tres años. La aplicación de estas medidas no provocó inicialmente una oposición cerrada porque la recuperación económica temporal del año ’79 heredada por el acciopepecismo, hizo posible cierto margen de maniobra por parte de Ulloa y aceptar algunas exigencias de las otras fracciones de burguesía, como elevar la tasa arancelaria, impulsar la exportación no tradicional, mejorar la política crediticia, etc., promesas que luego fueron incumplidas.

Pero a medida que el modelo fue imponiéndose implacable y llevado a fondo por Rodríguez Pastor, fueron lesionándose intereses y motivó un rechazo de industriales, comerciantes, incluso algunos banqueros.

Por eso el aislamiento de este gobierno a partir de los efectos del modelo neoliberal no sólo proviene ahora del pueblo sino también de las otras fracciones de burguesía sensiblemente afectadas y excluidas de las ingentes ganancias del sector financiero asociado a la burguesía monopólica internacional.

Es bien cierto entonces que en lo inmediato las posibilidades del gobierno de tejer alianzas con estas fracciones de burguesía así como con capas medias, están impedidas por la incapacidad del gobierno de reactivar el débil dinamismo de la economía.

Sin embargo este hecho no debe alentar expectativas en el sentido del aprovechamiento de las contradicciones interburguesas. Las críticas provenientes de la burguesía no cuestionan la sobre explotación de los trabajadores, la desnacionalización de la economía, el endeudamiento externo, las medidas represivas y antilaborales. Estando próximas las elecciones generales esa oposición irá cediendo, pues sin un proyecto alternativo las diversas fracciones burguesas tendrán que renegociar precisando intereses dentro del modelo. Es muy probable que se esté a la búsqueda de un nuevo consenso mínimo que apunte a la cristalización de un nuevo tipo de alianzas entre los sectores en el poder y que se asiente en el nuevo gobierno que aparezca en 1985.

Todo este modelo desnacionalizador y brutalmente antipopular apuntó a crear las mejores condiciones para captar la inversión extranjera. Se apostó, para una supuesta recuperación de la economía, en la inyección de una masa de dólares que vendría de afuera. Pero fracasaron.

Los principales rubros del presupuesto aprobado por la mayoría oficialista sin haberlo leído siquiera, nos muestran la imagen del Perú actual: el 52% es para garantizar el pago de la deuda externa y otro monto sustancial para equipamiento del aparato represivo.

En estas condiciones lo más probable es que se agudice la lucha interburguesa por la ampliación de su participación en los beneficios de la acumulación de capital. Sectores desplazados como el industrial, de la pesca, la pequeña y mediana minería comercio, presionarán ahondándose el aislamiento del gobierno.

Por otro lado contribuyó al deterioro de la situación la inclemencia con que la naturaleza azotó el país: lluvias apocalípticas en el norte y sequía en el sur que acentuó aún más la crisis. Evidenció también la indiferencia del gobierno para asistir a las zonas afectadas, así como la corrupción de las autoridades populistas traficando para beneficio personal con las donaciones.

A esto agreguemos la sistemática actividad militar del PC (SL) que también asestó durísimos golpes a la economía con el incendio a Bayer, las voladuras de torres, etc.

El cuadro actual así como lo que resta de este gobierno presenta un panorama de lo más desalentador: secesión en todos los sectores productivos, déficit en la balanza de pagos, aceleración del proceso inflacionario, reducción del poder adquisitivo de sueldos y salarios, incremento del desempleo y sub-empleo, déficit fiscal, restricción de la inversión pública etc., etc.

Todo esto ha provocado:

a. Que Perú sea considerado como país altamente riesgoso para futuras inversiones;

b. Aparece el autoritarismo en su faz más cruel y sanguinaria: Ayacucho se ha convertido en el remedo macabro de la Argentina de los gorilas: secuestros, desapariciones, asesinatos a mansalva, aparición de cadáveres mutilados.

Diremos que 1983 fue el año más terrible para el pueblo. La crisis se abatió con una profundidad nunca antes sentida.

Afirmamos también que toda esta situación de desmanejo y la derrota del oficialismo en las municipales, desarrolla un proceso de crisis política teniendo como marco una profunda crisis económica.
La evolución de esta coyuntura nos muestra un gobierno aislado, sin sustento social, y se perfila más nítidamente la polarización régimen-pueblo.

EL TRIUNFO DE LA OPOSICION

El rechazo de las mayorías a este gobierno y a su política económica cristalizó en la victoria que obtuvo la oposición en los comicios municipales. Pero algunos sectores, amplios también, parecen haber votado no sólo por el rechazo, sino por el cambio.

En la actual coyuntura estas conquistas expresan un desarrollo progresivo sobre todo, de las masas que respaldaron a IU. Hay que tener en cuenta el despliegue millonario de las otras candidaturas en comparación con la modesta de IU. La ventaja en este aspecto era abrumadora por parte de la derecha.

Pero no solamente eran los medios de comunicación en favor de la reacción sino que desataron una escandalosa y cavernaria propaganda anticomunista. Un macartismo visceral y torpe contra la izquierda.

Sin embargo, no obstante esta voluminosa campaña amplísimos sectores optaron por IU. Estas elecciones no hacen más que sancionar aquello que venía dándose en los hechos, el desgaste del oficialismo. AP sale muy golpeado. Estos comicios dieron su veredicto inapelable. AP es un partido deslegitimizado en el gobierno. El repudio a su gestión fue abrumador.

En AP se desataron las fricciones. Sus desavenencias intestinas lo debilitan aún más. AP solo puede descansar y apoyarse en lo que le resta de gobierno en las FF.AA. y en el imperialismo.

Reconociendo la importancia que en el plano legal significan las alcaldías conquistadas por la izquierda, es claro que el problema de la revolución y avanzar en la acumulación de fuerzas no radica solamente ni principalmente en el acopio de “cuotas de poder” a partir de la “democratización” del Estado con la participación de elementos de izquierda. El problema fundamental es cómo en el actual periodo el conjunto de los elementos que integran la totalidad del contexto político sirven para avanzar realmente en una perspectiva de poder.

LA DERECHA A LA BUSQUEDA
DEL RECAMBIO

Como decíamos, AP se hunde en el pantano de su mediocridad, de su incapacidad. No sólo el pueblo rechaza su gestión sino que la misma burguesía comprende quo esta agrupación no le puede garantizar nada en el futuro. Corroída por su fracaso y agitada por sus pleitos intestinos no le queda más recursos para sostenerse que el autoritarismo.

El cinismo, la prepotencia, la represión, son las únicas recetas con que cuentan.

El PPC, después de las elecciones ha mantenido su escaso porcentaje. No aparece tampoco como el recambio que aspira la burguesía para mantener su dominación sin sobresaltos. Este partido consecuente con su oportunismo, abandona, como las ratas, el barco averiado que naufraga irremediablemente. Ya cumplieron con su cogobierno en “consolidar la democracia”. Lo real es que se aprovecharon jugosamente en estos años. Pero ese lapso caminando juntos con AP, también los desgastó.

El APRA, luego de su derrota en las 2 elecciones de 1980 quedó bastante sentida. La crisis se agravó con el desprendimiento de Towsend. Todo hacía ver en esos momentos que después de la muerte de Víctor Raúl, su situación empeoraba. Sin embargo, después de vacilaciones marchas y contramarchas, el PAP lentamente recuperó su prestigio.

En esto tuvo muchísimo que ver la inamovilidad de la izquierda. Después de las elecciones de Noviembre de 1980, la IU aparece como la primera oposición pero no es capaz de demostrarlo en la práctica. Le deja el espacio al APRA que con la renovación parcial de su dirigencia, hace un astuto juego que la coloca en primer piano.

Hoy es la fuerza política que mejores condiciones tiene para el recambio que necesita la burguesía. La disputa interna da la impresión que viene siendo ganada por el sector más derechizante y anticomunista: Luís Alberto Sánchez piloteando a Alan García.

El APRA se ha esforzado en cambiar su imagen y aparece ahora como centro izquierda. Como una oposición mesurada, dentro de los marcos de la democracia represiva. Es la única fuerza partidaria de la burguesía que podría mantener el actual régimen seudo-democrático.

En todo caso el APRA tiene que convencer a la burguesía y a las FF.AA. que son los llamados a preservar el actual régimen de explotación. Y están haciendo los méritos como para llegar al gobierno.

IZQUIERDA UNIDA

Luego de las elecciones la dirección de IU robustece en los hechos su proyecto reformista. Se profundiza el predominio por privilegiar la lucha legal y es más claro ahora que lo fundamental de su actividad se circunscribirá a las exigencias parlamentarias y de concejalías.

Existe una concepción del trabajo político en estos compañeros y es el trámite legalista, la negociación y por consecuencia el alejamiento de las luchas de las masas e incluso la condena a sus manifestaciones de violencia.

Queda igualmente claro que IU no se forjará como un frente revolucionario. Su contenido es básicamente electoral. Y se ha comprobado que sólo para las elecciones se reactiva.

Hasta antes de las elecciones la inmovilidad y sus ácidas pugnas internas fueron su característica. Estas contradicciones no son de amplio conocimiento y Barrantes aparece como el provinciano humilde, modesto y no el soberbio que conocemos.

Es bien cierto que existe un grado de unidad en este frente pero su ligazón es precaria y se encuentra sustentada en ambiciones y aspiraciones electorales.

Este triunfo de IU está siendo capitalizado por las fuerzas más reformistas e incluso antipartido. En este caso la arrogancia de Barrantes tiene un equipo eficiente donde apoyarse ante el acoso de los partidos, el grupo de independientes.

Lo positivo es que el movimiento obrero y popular se sentirá estimulado y más confiado en sus protestas, en la lucha por sus reivindicaciones. Pero resulta también preocupante el camino legalista elegido. Compañeros de máxima dirección que se supone deben tener tareas de organización y conducción de sus agrupaciones políticas estuvieron de candidatos y algunos ahora de concejales.

El lenguaje y las actitudes de IU son cada vez más mediatizadas y acorde con lo que la burguesía quiere escuchar. La campaña electoral fue en función de ganarse a los sectores medios y no sólo suavizó la prédica sino que las voces de condena a la violencia de masas, a las actividades del PC (SL) son cada vez más marcadas.

Sin embargo, debemos diferenciar la práctica de la dirección de IU con la práctica de sus bases. Debemos ligarnos y buscar trabajo en aquellos comités de base, vincularnos a aquellos compañeros que están en los paros, en los bloqueos, en las luchas callejeras.

ORGANIZAR LA VIOLENCIA
DE LAS MASAS

La segunda mitad de la década del ’70 se caracterizó por intensas demostraciones masivas con empleo incipiente de la violencia. En estos desbordes la clase obrera estuvo a la cabeza. Estas luchas no tuvieron conducción política pero su extensión y profundidad rompieron siempre la legalidad burguesa.

Estas luchas fueron motorizadas a partir de exigencias reivindicativas en lo económico. Este hecho grafica por un lado el estado de la conciencia obrera y popular, y por otro, un aspecto fundamental de la crisis del país.

La experiencia de masas en nuestro país nos enseña que sus luchas no asumen un carácter sostenido e ininterrumpido. Los momentos de ascenso se encuentran atravesados por reflujos. Su expresión es a base de estallidos y caracterizada por una marcada tendencia a la espontaneidad.

A fines de la dictadura militar ingresó por la política antipopular y represiva de Morales Bermúdez, en un largo retroceso que se acentuó en los primeros años del gobierno parlamentario. Sin embargo, lentamente, se fue remontando el punto más bajo y desde los últimos meses de 1982 se nota una recuperación que tiende a convertirse en un nuevo ascenso.

La extraordinaria combatividad del movimiento popular ha sido puesta de manifiesto a nivel nacional innumerables veces. Su potencialidad es inagotable, pero el movimiento de masas tiene también sus limitaciones como ha sido demostrado. Sus avances y retrocesos son parte de esas limitaciones que las encontramos en:

· Falta de una alternativa política al proyecto de la burguesía.

· Ausencia de dirección revolucionaria que impide centralizar, unificar y orientar las movilizaciones en un sentido revolucionario.

EL AGOTAMIENTO
DE LOS PAROS NACIONALES

Estas medidas de lucha que surgieron como la forma más eficaz de enfrentamiento a la dictadura militar, terminaron por debilitarse. La Dirección de la CGTP abusó de estas formas y además las limitó, se insistió en su pasividad que en un comienzo no fue asumida por los trabajadores.

No es que los Paros se hayan anulado como expresión de lucha, sino que en las actuales circunstancias muestra también sus limitaciones.

De lo que actualmente se trata es que los movimientos, los paros, las luchas, no se extingan en un momento que desaparezcan una vez concluida la medida de lucha. Sino de acumular fuerzas revolucionarias, y acumulamos fuerzas si es que esas luchas aumentan nuestra capacidad combativa, fortalecen nuestras organizaciones gremiales y políticas y en nuestra conciencia de clase se perfila con nitidez que incluso las pequeñas luchas son partes que contribuyen a un impulso mayor de enfrentamiento por el poder.

Esas limitaciones del movimiento de masas tienen su raíz en su contenido básicamente economicista. Las fuerzas de izquierda que en mayor o menor medida trabajamos en el seno de Ios trabajadores, no hicimos más que reforzar esta tendencia gremialista e incluso llevar deformaciones como el doctrinarismo, sectarismo, el divisionismo, etc.

Todo esto llevó a que el rasgo fundamental de enfrentamiento contra las clases dominantes sea el gremialismo, el economicismo, en tanto la burguesía nos golpea políticamente.

La reanimación del movimiento de masas que se gesta nuevamente confronta los mismos riesgos que el anterior ascenso de masas en el plano general, pero más peligrosamente en lo particular por cuanto sus desbordes pueden estremecer el oficialismo hoy sustentado en las FF.AA. Por lo tanto la represión actuaría mas impunemente y no sería más que la extensión “necesaria para salvaguardar la estabilidad democrática”, del actual rumbo autoritario.

Asegurar el futuro de la revolución es asegurar primero la salud revolucionaria de las masas. Qué significa: evitar que la derroten, que la desvíen o la ilusionen con prédicas reformistas; pero todo esto se logra con la incorporación de nuevas formas de lucha y nuevas formas de organización.

Cuando hablamos de nuevas formas de lucha nos referimos específicamente al uso de la violencia organizada. Se justifica no sólo del punto de vista de la defensa ante la brutalidad policial, sino porque debemos difundirla y masificarla como forma fundamental de lucha de la población por la toma del poder.

Entre las nuevas formas de organización está en perspectiva las agrupaciones milicianas. En lo inmediato juntarnos en función de las tareas de autodefensa. De esta forma garantizamos la expresión de la violencia de manera organizada y como respuesta de un colectivo. La preparación militar e incluso la especialización, en algunos casos, más allá del partido.

Tanto la violencia organizada de masas como el esfuerzo por crear unidad es milicianas deben tener en lo inmediato una propuesta política orgánica global. En otras palabras desarrollar una propuesta de masas dentro y fuera del espacio IU pero independiente de su dirección burocratizada y reformista.

Este movimiento deberá tener como eje el apoyo y la participación en la lucha directa de masas. Disputarle la conducción de masas al reformismo en el combate de los trabajadores, en las invasiones de los sin casas, presentar una alternativa programática y de acción que permita aglutinar a las masas en una perspectiva revolucionaria.

Un movimiento que impulse la guerra revolucionaria y de esa manera contribuir a dotar a la lucha armada de una línea de masas y de una conducción política proletaria al proceso de la guerra.

No está demás reafirmar que la violencia revolucionaria es inconcebible como una práctica de la sola vanguardia, porque la violencia revolucionaria tiene que ser además y fundamentalmente, una práctica de masas, pues son ellas las que hacen 1a historia y las que pueden encarar y llevar adelante el triunfo de revolución.

EVOLUCION DE LA COYUNTURA

La abrumadora derrota del oficialismo en las elecciones municipales no los hace retroceder en su política económica. Como se preveía, prosiguen implacables ordenando o desordenando la estructura productiva del país en función de los intereses capitalistas. El eficiente agente de las financieras transnacionales, Rodríguez Pastor, fue mantenido en su puesto no obstante concitar el más amplio repudio.

Para las fuerzas en pugna tanto del oficialismo como de la oposición la actual fase política tiene como referente las elecciones generales de 1985. Por lo tanto, desde mediados de este año la actividad estará destinada a la propaganda electoral.

El movimiento de masas irá mucho más lejos en sus luchas reivindicativas. Existe un claro viraje hacia la izquierda que debe ser transformado en organización revolucionaria. Esta iniciativa no se producirá por parte de la dirección de IU porque a las exigencias parlamentarias ediles se sumarán los aprestos de la campaña electoral. Pero no solamente eso, sino también las encarnizadas disputas internas de los partidos por colocar a sus representantes en los mejores lugares.

Con estas “tareas” estarán más que ocupados y lo más probable que sus organizaciones desactivadas, sin propuestas organizativas para los trabajadores.

Por otro lado la debilidad del conjunto es notoria o en todo caso el mutuo bloqueo de las fuerzas por una falsa concepción de predominio político los incapacita que, habiendo apostado lo mejor de sus esfuerzos a la lucha legal, este trabajo, por lo menos en el concejo, se sustenta en un equipo de independientes.

En tanto no existe una verdadera fuerza hegemónica al interior de IU vislumbramos que el acercamiento de las elecciones profundizarán las pugnas y las ambiciones personales y de grupo aumentarán poniendo en peligro la precaria unidad de este frente.

Sin embargo, estos detalles son ignorados por las amplias masas que ven un frente de izquierda que en su prédica y programa propagandizan el cambio, la renovación. Y hacia afuera se ha demostrado su efectividad porque por primera vez en lo que va de estos últimos años la izquierda marxista dejó de ser capilla y tiene convocatoria de masas. Lo cual no significa, por supuesto, que esas masas asuman políticamente el contenido del programa de IU.

La situación inmediata ante el descalabro de las fuerzas de la derecha hace que la vigencia de la democracia burguesa descanse en las fuerzas de oposición.

El oficialismo continuará con su política económica y se acentuará el rumbo autoritario. 1983 ha sido un año donde la violencia represiva superó lo inimaginable. Se inició con una matanza horrenda al victimarse a los periodistas en Uchuraccay y se cerró con la más fría de las matanzas: ocho reos y una monja ametrallados. Luego, en el colmo de la cobardía se asesina a una niña rehén y después se abalea a mansalva a una madre embarazada y se mata al feto. La más elemental lógica nos lleva entonces a la siguiente premisa: si aquí en las ciudades se actúa de manera tan cobarde y despiadada, lo que pasa en Ayacucho, donde el aparato represivo es amo y señor, y donde no existe ninguna fiscalización civil, lo ocurrido en Soccos donde los “Sinchis” fríamente asesinaron a un grupo de amigos y familiares que festejaban un próximo matrimonio, debe ser la norma en su comportamiento. Es decir el abuso, el robo, las violaciones y el asesinato de inocentes.

El actual clima de violencia represiva tiene que ser enfrentado. No es posible que la policía siga ensañándose impunemente con la población indefensa.

Lo concreto es que este régimen no tiene otra alternativa para imponer las exigencias del FMI, que la represión. El camino de los meses venideros que el pueblo resista la imposición de tan drásticas medidas no será otro que el apaleamiento, la encarcelación y los asesinatos.

Las condiciones para el desarrollo de la violencia de masas se han hecho presentes y los conflictos, justos en sus demandas, excederán las propuestas o las tentativas de IU de querer sofrenar estas luchas.

Resumiendo diremos que este es un año importante en tanto que este gobierno se encuentra aislado, pues su rechazo no solo emerge del pueblo, sino que fracciones de burguesía desplazados por el modelo neoliberal le han quitado su respaldo. Por lo tanto el mismo régimen de democracia burguesa se encuentra en cuestión.

El APRA es el partido que ofrece a la burguesía las mejores condiciones para el relevo, pero en perspectiva, en caso de llegar al gobierno, su fracaso está descontado por la profundidad de la crisis en este país, por la precariedad de las instituciones burguesas, porque la violencia irá en ascenso hasta convertirse en una guerra.

El movimiento de masas aumentará su actividad o igualmente la represión se hará más dura y cruel. Aparecerán los grupos para-militares que hoy se encuentran en proceso de preparación y acopio de armamento.

La dirección de IU se moverá exclusivamente en el terreno legalista y lo fundamental de sus recursos tanto humano como financiero está destinado a la campaña electoral.

En estas condiciones se requiere trabajar aceleradamente en la organización de las masas en una alternativa de poder.

Queda claro que sólo la existencia de una vanguardia político militar operando, es decir, conduciendo y organizando la lucha de clases es como el conjunto del pueblo se irá incorporando al proceso de guerra revolucionaria. Y ahora, en este año, es posible hacerlo.

Enero de 1984.

LA SITUACION ACTUAL Y LAS
TAREAS EN EL PROCESO DE LA
GUERRA REVOLUCIONARIA
DEL PUEBLO

Este documento corresponde también a los inicios en la construcción de nuestra fuerza político-militar y es un claro ejemplo de la vinculación de la teoría con la práctica, más explícitamente del análisis político y su consecuente respuesta militar. Es decir, refleja con todas las limitaciones de una organización que recién empieza a operar, lo que significa hacer política con las armas.

INTRODUCCION

El presente año fue inaugurado por un recrudecimiento de la represión gubernamental, al mismo compás que la agresión económica desde Palacio contra los sectores populares; de esta manera, los grupos de pobladores sin techo que habían ocupado terrenos industriales de propiedad privada, rompiendo de hecho —y en una lucha sin precedentes— la legalidad y el orden burgués eran desalojados violentamente en la mayoría de los casos, incluyendo la intervención de fuerzas combinadas de GC y matones dirigidos por el búfalo Pacheco. Es sumamente importante señalar cómo el carácter del enfrentamiento determina la necesidad de la organización de la autodefensa, lo que ha posibilitado responder a algunos desalojos, y mantener otros terrenos como el de la empresa 1160.

Por otro lado, cabe destacar también en esos días la lucha emprendida por los estudiantes universitarios contra la ley “Alayza-Sanchez” y el alza de los pasajes. Después de muchos años se movilizan masiva y combativamente, bloqueando pistas haciendo marchas callejeras, tomando microbuses como rehenes y conmoviendo a la opinión pública así como sensibilizando la conciencia de un sector de los propios transportistas que después se manifestarían contra el alza del precio de la gasolina. De la misma manera, la lucha de los universitarios se manifiesta de manera violenta, organizándose la autodefensa y la violencia organizada de masas, aunque de manera todavía embrionaria por cierto; en este sentido, la dirección izquierdaunidista de la FEP fue constantemente rebasada por el radicalismo de las base y la presencia de organizaciones que postulan ser PM y que ganan cada vez mayor presencia en los claustros.

Si bien la dirección de la FEP quiso limitar la lucha estudiantil al plano meramente reivindicativo-academicista (y sólo por el pasaje universitario), además de imprimirle un contenido pacifista, la envergadura de los hechos hizo que en determinado momentos se decidieran a capitalizar políticamente el curso de los acontecimientos.

Es en este contexto en que se realiza, los primeros días de Enero, el 1er. Comité Central de nuestra organización, evento de vital importancia en la medida en que ingresamos en un año decisivo en una serie de aspectos de la lucha de clases en nuestra patria, tal como se ha venido demostrando no bien entrados los primeros meses del mismo. La decisión de convertirnos en el más breve plazo en una organización PM con presencia activa y decisiva en el panorama político de nuestro país, con capacidad para desarrollar e intervenir de manera decisiva en los principales conflictos y coyunturas políticas, utilizando y combinando de manera justa y creativa las distintas formas de lucha, es uno de los logros más importantes de esta reunión, así como el dotarnos de una posición clara con respecto a la táctica, la estrategia, las formas de organización y los planes de trabajo.

RESPONDER A LAS AGRESIONES CONTRA
NUESTRO PUEBLO

El inicio de la propaganda armada por nuestra parte marcará indudablemente un paso trascendental y decisivo para el movimiento obrero y popular. Del entusiasmo y la decisión surgidos de esta reunión se produce una primera respuesta política a los desmanes represivos. La opinión pública todavía tenía fresca en la memoria la masacre de Lurigancho y va tomando conciencia cada vez mayor acerca de la matanza que las fuerzas “del orden” realizan contra la población ayacuchana, cuando en los últimos días de Enero, mientras la policía reprime a los “sin techo” y a universitarios, se producen dos hechos que conmueven a la población, una niña muere abaleada por la policía cuando persiguen a un delincuente en San Juan de Miraflores; y por último, en un desalojo ilegal que realiza un grupo de GC en Villa El Salvador contra una humilde pobladora respaldada por los vecinos, la policía dispara y hiere a una madre gestante que en consecuencia pierde al niño. Este hecho permite realizar una campaña, contra la represión, una amplia denuncia del periodismo y las instancias parlamentarias, municipales y de derechos humanos, así como la movilización de las masas barriales, y por último, la justiciera respuesta de la violencia revolucionaria que se materializó en el ataque de represalia contra la Comisaría de Villa El Salvador de 22 de enero, realizado por la Escuadra de Combate Micaela Bastidas, con éxito, desde todo punto de vista.

A fines de enero, las celebraciones por un nuevo aniversario de la masacre, aun no esclarecida, de Uchuraccay, la presencia en nuestro país de una delegación de la Cruz Roja Internacional, y dirigentes de FEDEFAM (desaparecidos de América Latina), marcan un momento importante de lucha contra la represión y de denuncia internacional sobre la verdadera faceta represiva de este gobierno acciopepecista.

DESARROLLAR TODAS LAS FORMAS DE LUCHA
CONTRA ESTE GOBIERNO

Los meses de febrero y marzo están signados fundamentalmente por la agresión sistemática que realiza desde el Ministerio de Economía Carlos Rodríguez Pastor, ese gringo enviado por la banca internacional a administrar sus negocios en nuestro país; continuas y cada vez más seguidas alzas en el precio de los combustibles, en los alimentos y una devaluación más acelerada y mayor de nuestro signo monetario a favor del dólar norteamericano. El gobierno se prepara en esos momentos a firmar con el FMI una “carta de intención”, donde se compromete frente a este organismo imperialista a llevar adelante una serie de medidas de austeridad que golpearán aún más la débil economía popular.

El 15 de marzo los pobladores del cono sur de Lima realizaron una movilización hacia Palacio de Gobierno con la finalidad de entregar un pliego petitorio, siendo duramente reprimidos a la altura de la Plaza Manco Cápac en La Victoria, no respetando la represión ni siquiera a los parlamentarios y alcaldes de Izquierda Unida que se encontraban allí. Es necesario remarcar aquí que los alcaldes de IU del cono sur no quisieron llevar a cabo la marcha el día 22 (día del paro nacional), y en todo momento respetaron la legalidad, hasta cuando FBT les tiró la puerta en la cara. En esta oportunidad, las fuerzas revolucionarias no tuvimos la capacidad para, por un lado imponer la fecha de la marcha para el 22, y por otro lado para organizar la autodefensa para enfrentar la represión.

Es bueno mencionar en esta parte que la llamada oposición política se prepara para enfrentar la campaña electoral con miras a las elecciones generales de 1985; de esta manera, el APRA eligió su candidato en Alan García y se lanza de hecho a la campaña. Izquierda Unida también se prepara para encarar esta situación y convoca a los eventos correspondientes. Dentro de esta situación es que se crean las condiciones para la realización del Paro Nacional del 22 de marzo, legítima medida de lucha de las masas populares que, dadas las circunstancias, cada partido intenta aprovechar a favor de sus intereses particulares, con todo derecho por supuesto. Nuestra organización también encuentra excelente oportunidad para desplegar con amplitud sus fuerzas y desarrollar todas las formas de lucha.

En primer lugar, se logra nuclear al conjunto de la oposición contra la política económica del gobierno que representa CRP, hecho importante en la medida en que se trata de aislar lo más posible al gobierno antipatria de Belaúnde Terry. Sin embargo, así como se plantea una alianza en este sentido entre toda la oposición también entre el APRA, IU y el gobierno se plantea un frente alrededor de un punto fundamental que es el de hacer de este paro un hecho fundamentalmente pacífico que permita la estabilidad política del modelo democrático-burgués, del cual todos ellos habrán de beber, en ú1tima instancia. Es decir, el Apra e IU, el reformismo en general, al mismo tiempo que busca el debilitamiento de los partidos de gobierno, buscan hegemonizar la conducción de las masas populares y medias de la población en aras de conseguir una mejor ubicación en la próxima contienda electoral.

En IU, particularmente, se imponen aquellas posiciones que esgrimen la idea de que el paro nacional es una especie de catapulta para enfrentar con éxito las elecciones del próximo año, es decir, la realización del paro con criterios básicamente electoreros. De esta manera, el reformismo trabaja en función de hacer del paro una medida efectiva, contundente, pero de carácter pacífico.

Nuestra organización encuentra en estos momentos una excelente oportunidad para ganar presencia política a través de las acciones del paro y desarrollar todas las formas de lucha, con la finalidad de acumular fuerzas revolucionarias. Las bases en las cuales influimos estuvieron en todo momento en las coordinaciones tanto a nivel de la asamblea popular como del CUL, de manera organizada y llevando nuestros lineamientos a estas instancias; de la misma manera, se lanzó una campaña de propaganda partidaria con la consigna: “22 de marzo paro de combate” y “con las masas y las armas, venceremos” y la V, que fue cumplida en buena medida; el frente de masas ganó significativa presencia dentro de su propio ritmo, reiterando el valor de su necesidad actual como instancia de coordinación popular, de agitación y propaganda; durante el paro mismo toda nuestra militancia se volcó a las calles. Hay que anotar que fueron organizados varios grupos con características milicianas, con la finalidad de asestar algunos golpes como parte de la protesta popular; lo que pudieron hacer estos grupos fue muy poco, entre otras razones, por el contenido fundamental pacífico del paro. Sin embargo, la organización desarrollo y actividades, de las milicias y la autodefensa son motivo de permanente preocupación por nuestra parte.

Por último y con la finalidad de elevar el contenido político-militar del conjunto de la confrontación que significó el paro, la Escuadra de Combate Comandante General Luís De la Puente Uceda procedió a ejecutar un operativo de represalia contra la “vivienda privada” del yanqui Carlos Rodríguez Pastor, resguardada por una dotación de más de 10 efectivos fuertemente armados y con carro patrullero. Operativo de gran calidad y que fue recibido por las masas populares con profunda alegría. Las repercusiones de ésta acción fueron grandes, atrayendo las simpatías de los revolucionarios y las masas empobrecidas y golpeadas por los efectos destructores de la política económica implementada por este agente imperialista; la reacción en su conjunto, incluyendo a los elementos más derechistas y traidores de IU condenaron a coro la acción.

El paro del 22 demostró en primer lugar, que el “paro nacional” como medida de lucha, desde el 19 de Julio de 1977, ha sufrido un desgaste ya que con él no se ha logrado conquistar mejoras ni en el nivel de vida material ni espiritual para las grandes masas. El Paro Nacional para muchos se ha convertido en un esquema, y para muchos otros en una válvula de escape para las energías populares; algo así como que el paro nacional se ha institucionalizado en la vida del país. El reformismo (de derecha, centro o izquierda) mantiene un fuerte control, en parte real, en parte burocrático sobre una gran porción de los sectores populares organizados. También ha demostrado este paro que los sectores revolucionarios nos vamos abriendo espacio al interior mismo de las masas organizadas, ganando presencia política, así como participando combativamente en sus propias luchas. Sendero Luminoso, como siempre, su dogmatismo-estrategismo le impidió ver la necesidad de actuar en consonancia con las luchas del pueblo, un paso delante del mismo, y no un salto triple como sucedió con los atentados del día 21, incomprensibles y que fueron vistos por mucha gente como típicamente provocadores, sin pies ni cabeza.

El paro marcó el inicio de una profunda crisis a nivel del gobierno acciopepecista, el primero en tambalearse fue el Ministro del Interior; el mismo paro, la agresión de la policía contra el senador Jorge del Prado, y la acción contra el domicilio de Rodríguez Pastor, motivaron el comienzo de la crisis. Luego vinieron los sucesos del “El Sexto”, la punta de la crisis pasó del Interior a Justicia, evidenciando, además, que nuestro país se encuentra en descomposición no sólo desde el punto de vista económico y político, sino en todos los ámbitos de nuestra sociedad; la violencia de los delincuentes, y la salvaje respuesta de parte de la represión expresan el grado de madurez que ha alcanzado la violencia en nuestro país, como consecuencia del dominio imperialista y la política implementada por sucesivos gobiernos antipopulares, en especial el actual acciopepecista.

Los primeros días de Abril, mientras los médicos realizan una huelga nacional y los transportistas se lanzan a una paralización similar, se conocen que el primer ministro Fernando Schwalb López Aldana había renunciado junto con el apátrida Rodríguez Pastor; este hecho precipita el caos a nivel del gobierno y Belaúnde Terry pierde nuevamente los papeles al pretender imponer como nuestro premier al escritor Vargas Llosa. Alva Orlandini, con el característico buen humor que tiene, manifiesta públicamente que el cambio de ministros es un asunto político y no “un desfile de modas”, mientras enfila sus baterías para copar las vacantes del gabinete. El PPC encuentra su mejor oportunidad para sacar el cuerpo y librarse de la andanada que venía soportando su ministro de justicia por lo del “sexto” y, mata dos pájaros de un tiro al decidirse por abandonar el gobierno desprestigiado y dejar a AP solo durante el último año de mandato.

La crisis del gobierno y las huelgas de médicos y transportistas ponen en gran tensión a la población; súbitamente, y sin lograr ningún tipo de reivindicación, los gremios mencionados suspenden las medidas de fuerza con la intención de dar un “respiro” al gobierno y evitar la creación de una especie de “vacío de poder” o “anarquía”, que abriera la posibilidad de un movimiento a nivel de las FF.AA. Sintomáticamente, a los pocos días el general Brush Noel, ministro de guerra, declararía el más amplio respaldo de las instituciones armadas a la “democracia”, y opinaba en el sentido que en nuestro país existirían fuerzas y/o injerencia como las del M19 y MIR de Chile.

El reformado gabinete ministerial, hegemonizado por AP, específicamente por el sector alvista, pretende dar una imagen en el sentido de que “ahora si se podrá aplicar el programa de AP” (¿después de 4 años de gobierno?).

NUEVA POLITICA ECONOMICA:
ENGAÑA BOBOS

De la misma manera, Fernando Belaúnde Terry, con la demagogia que lo caracteriza anuncia con bombos y platillos la formula de “austeridad sin recesión” que empezaría a regir la política económica del nuevo gabinete. Hay que decir que existen algunos ilusos, incluso al interior mismo de las organizaciones de izquierda, que preveen que, al encontrarnos en una época pre-electoral las tendencias dominantes (en lo orgánico) en AP, especialmente en el gabinete más o menos manejado por los alvistas, existiría la voluntad de dirigir algunos recursos de la economía hacia los sectores productivos, frenar la inflación y el alza de los precios, etc., con la finalidad de mejorar la desgastada imagen del partido del gobierno para intentar volver a ganar las elecciones. Estas supuestas medidas, o “nueva política económica tendería a confundir a las masas, a ilusionarlas, y por lo tanto los conflictos sociales disminuirían notablemente en el presente período.

Es probable que en algunos sectores del partido de gobierno exista la intención, no de solucionar los problemas del pueblo, sino más bien de frenar (“embalsar”) la crisis para después de las elecciones, justamente para presentarse a ellas con una buena imagen. Pero aún así esto es imposible, es decir, existe una imposibilidad material de solucionar nada; ejemplos: ha subido el pan a 70 soles, los pasajes a 35 soles, la gasolina, los servicios de luz, agua, etc., etc.; en los últimos días la banca transnacional ha elevado las tasas de interés al crédito, osea, ha subido el precio del dinero yanqui, en aproximadamente 0.5% (2 veces este año), lo cual eleva nuestra deuda externa por lo menos en 60 o 70 millones de dólares (210,000) millones de soles.

En este aspecto debemos ser sumamente claros, cuando Rodríguez Pastor dejó el país ya se había trazado la política económica del presente año a partir de las imposiciones del FMI y la banca imperialista; y tan cierto es esto que a raíz de la crisis de gabinete, y ante la falta de claridad de los supuestos nuevos lineamientos en economía, el FMI retiene un préstamo por alrededor de 300 millones de dólares (dinero para pagar intereses de otras deudas anteriores). Ante esto, el presidente en persona se comunica con Jaques Larosiere (jefe del FMI), en actitud netamente rastrera, y promete a este señor que el gobierno peruano será fiel a la “carta de intención”; en estos mismos días nos enteramos que, habiendo dejado la cartera de Economía, y el país, el señor Rodríguez Pastor sigue apoyando al gobierno para la buena pro del Fondo.

¿De dónde sacará el gobierno los recursos para la tan pregonada reactivación económica? todos sabemos que alrededor del 60% del presupuesto de la república está destinado al pago de la deuda externa y los gastos las FF.AA., y la gran parte de lo restante para que roben los funcionarios corruptos y la burocracia partidaria tipo “Cooperación Popular”; sólo los restos de un presupuesto desfinanciado y bajo se destina a los gastos de alimentación, salud, vivienda, educación, servicios básicos, etc., de nuestro pueblo. ¿Acaso piensa el gobierno que otorgando aumentos de 100,000 soles, como en el caso de los maestros, los sectores populares solucionarán mínimamente sus graves problemas y contentarse con lo mismo?

No debemos caer en el juego del gobierno y los agentes del enemigo enquistados en las filas del pueblo; el día que se anunció la llamada “reactivación” el dólar norteamericano subió 200 soles su precio. Por otro lado, las diversas exigencias del Fondo son enteramente compartidas por este gobierno junto con los empresarios nativos; de esta manera, en las últimas reuniones habidas entre éstos, los puntos fundamentales de acuerdo se centran en la liquidación de la estabilidad laboral y la reforma agraria, el desmantelamiento de las empresas públicas y las CC.II.; la reducción del déficit fiscal, que sólo puede traducirse como despidos en la administración pública y no hacer obras; desplazar los pocos recursos que puedan haber a los empresarios exportadores no tradicionales, etc.

Otra farsa montada por el oficialismo ha sido la anunciada “rebaja ” del tiempo de período de prueba para adquirir la estabilidad laboral en una empresa del retrógrado 22126 de 3 años plazo, a 6 meses. Lo cierto de este proyecto es que, en primer lugar, seguimos atrasados con respecto a la ley que determinaba en 3 meses el período de prueba; en segundo lugar, el proyecto de ley fue presentado por la izquierda en el Parlamento hace ya bastante tiempo y encarpetado por la mayoría oficialista, que ahora pretende embanderarse con el mismo y sacarlo a luz con motive del pasado primero de mayo. Sin embargo, cuando el documento pasó del Senado a la Cámara de Diputados, y se hizo público el hecho, empezó a desarrollarse lo que verdaderamente buscaba este gobierno hambreador, o sea, el despido de miles de miles de trabajadores cuya permanencia en los centres de trabajo no pasa de los tres años. El mismo presidente de la Cámara de Diputados, Dagoberto Láinez, anunció públicamente que los empresarios habían empezado a tramitar cartas notariales de despido en número mayor a los 18,000 en los últimos días.

¿QUE PLANTEAN LOS DISTINTOS PARTIDOS
BURGUESES FRENTE A TAN GRAVE SITUACION?

Por su lado, Acción Popular, al margen de las ilusiones electoreras de Alva o Ulloa, tiene todas las de perder en las próximas elecciones, la consulta de noviembre pasado son un indicativo de lo que decimos. Frente a este sombrío panorama para AP como partido, las expectativas de su jefe parece que están cifrada en llegar a concluir con su mandato, garantizando la transferencia del gobierno a los nuevos ganadores. Las pugnas al interior entre alvistas y ulloistas, que son sólo matices reaccionarios, se definirán con mayor claridad en el próximo congreso partidario. En última instancia, y después de lo que ocurrió con el anterior gobierno del arquitecto, el sólo hecho de culminar con su período se convierte en un triunfo político, desde el punto de vista de la derecha claro está.

Sobre la política económica a seguir, la política social y militar de los próximos meses, AP no plantea otra cosa que el hambre, miseria, la represión, la corrupción y el entreguismo descarado.

Para el PPC, la política económica implementada por Rodríguez Pastor es “excelente”; de tal manera, su alejamiento del gobierno no responde a quitarle su apoyo a AP sino simplemente guardar distancias de un gobierno que promete despedirse del Palacio en medio del más amplio repudio popular, cosa que los pepecistas no querrán compartir de ninguna manera.

Por su parte, el partido aprista (APRA), se ha adelantado a los acontecimientos y desarrolla desde la elección de Alan García como candidato a la presidencia de la República una agresiva campaña por conquistar el apoyo de los sectores medios y populares. De manera muy inteligente participó del último paro nacional del 22 de marzo; reconoce la legitimidad del SUTEP; desarrolla una fuerte campaña en contra de las imposiciones del FMI; dirige una reunión de la Internacional Socialista en Lima; utiliza de manera muy dinámica los medios de comunicación que la favorecen; echa hilos de amistad y cooperación mutua con las FF.AA. y gentes como las del SODE (Silva Ruete), FDUN (Morales Bermúdez), etc.; y asimismo, no se descarta una alianza y/o apoyo para la segunda vuelta por parte del PPC o AP, después de todo, la opción aprista para el gobierno en el 85 resulta ser, dadas as circunstancias, la carta de salvación de la burguesía y el imperialismo para mantener el actual sistema de dominación bajo las formas “democráticas”.

¿Tiene el APRA una alternativa a la política económica actual, con posibilidades de solucionar aunque sea en parte los graves problemas económicos por los que atraviesa nuestro pueblo? Creemos que de ninguna manera es así, ya que estamos convencidos que la única manera de solucionar las necesidades y aspiraciones del pueblo peruano implicará una transformación profunda de nuestra sociedad, destruyendo el poder económico, político social de las clases dominantes, cosa que no está, por supuesto, en los planes del APRA.

EN EL TERRENO DE LA CLASE OBRERA Y LAS
GRANDES MASA S POPULARES, ¿QUE DICEN Y
QUE HACEN LOS PARTIDOS QUE SE RECLAMAN
REVOLUCIONARIOS?

Por su parte, Izquierda Unida (IU), como frente político electoral, ha realizado en los últimos días un evento de Comité Directivo Nacional Ampliado donde han sido discutidos y aprobados una serie de documentos sobre estrategia, táctica, trabajo municipal, organización, política electoral (procedimientos para a elección de candidatos), etc.

Es importante analizar estos documentos, contrastados con la práctica concreta de la dirección de este frente, para tener claridad acerca del rumbo que lleva y que tomará en lo sucesivo IU.

Específicamente, en lo que se refiere a estrategia, se dice: “… No se trata entonces de reformar la sociedad peruana tal come ésta existe, sino de transformarla en todos los cordones para acabar con la condición de semicolonialidad, con los remanentes semifeudales, y con el gran capital intermediario, permitiendo empezar el largo camino de la transformación de las bases productivas del país, dentro del proceso de conquista de la liberación nacional, la democracia popular y el socialismo”. Y continúa: “Izquierda Unida no se limita a jugar el papel de oposición a los gobiernos conservadores o reformistas burgueses de turno. Su cuestionamiento a aquellas deviene de su cuestionamiento global a un ordenamiento económico, social y político obsoletos. No le es suficiente ser oposición; debe ser sobre todo alternativa, opción transformadora, motor revolucionario”.

Indudablemente, el papel aguanta todo, ya que nadie podrá disentir o estar en contra, por lo menos en el plano de la teoría, de tan buenas intenciones. El problema surge cuando se dice una cosa por un lado, y otra por otro; es el caso de las declaraciones hechas por el Dr. Barrantes en su última entrevista concedida a ‘Caretas”, y reiteradas en diversas oportunidades: “…las cuatro fuerzas políticas del país (AP, PPC, APRA e IU) deben unirse y defender la institucionalidad democrática”; de la misma manera, el pasado primero de mayo el CDN de IU invitó al gobierno a conformar un “frente social amplio” entre los partidos políticos empresarios y trabajadores; es decir, la conciliación de clases y la mantención del actual modelo democrático-burgués, y la sujeción de estas fuerzas políticas a sus leyes y parámetros, y NO “alternativa, opción transformadora”.

Además, es conocido hasta el cansancio que la actividad fundamental del CDN de IU, y los partidos que la integran (con mayor o menor ambición), está dirigida a encarar el problema electoral, aferrarse a la legalidad y las prebendas, los residuos de la torta “democrática”. Lo principal de la dirección, los fieles militantes, los mayores recursos, los más grandes esfuerzos de la dirección de IU, están enfilados al trabajo parlamentario, municipal, político-legal, al trabajo burocrático, leguleyo, totalmente limitado por las trabas que impone la burguesía. ¿Qué se hace para la “transformación revolucionaria”? NADA.

El mismo documento estratégico del CDN de IU expresa más adelante: “… la importancia que tiene estar capacitado para asumir sus responsabilidades en todos los terrenos, prepararse para toda eventualidad, seguros de que las clases reaccionarias en el poder, son quienes al final de cuentas impondrán al pueblo la necesidad de resistir, de alzarse a la lucha y de oponer la violencia revolucionaria a la violencia reaccionaria. Dentro de esta perspectiva toma en cuenta, apoya, y organiza las diversas formas de autodefensa y de resistencia popular urbana como rurales, surgidas al calor de la lucha de masas…”.

Esta parte del documento francamente da risa, ya que hemos podido constatar durante los últimos tiempos reiteradas condenas y rechazo a la lucha armada; y últimamente ese repudio no se ha expresado solamente contra el PCP (SL), sino contra casi todas las manifestaciones con características de violencia, autodefensa, y ruptura de la legalidad burguesa, como es el caso de las invasiones de terrenos industriales, y la lucha de los estudiantes universitarios, que incluso fueron apaleados por los alguaciles del Concejo de Lima. ¿Acaso se trata de medir con la misma vara tradicional la lucha de los trabajadores municipales, como lo venía haciendo la dirección de IU?, ¿La izquierda debe enfrentar a los trabajadores, o debería hacer un frente con los mismos para movilizarse y movilizar a la opinión pública contra el gobierno central, y exigir solución a los reclamos salariales y transferencia de presupuestos justos?.

¿La dirección de IU debe encabezar las luchas del pueblo o mendigar préstamos al banco mundial?, ¿en qué se diferencia la administración edil de IU con las anteriores de los partidos reaccionarios?

Asimismo, cuando una parte revolucionaria del pueblo atacó el domicilio de Rodríguez Pastor, ¿qué dijeron?, Bernales: “rechazo absoluto, exigimos a los servicios represivos den mayor seguridad”; Moncloa: “son dementes”; Meza Cuadra: “son enfermos mentales”; “El Diario”: “el pueblo no necesita tutores”. Mención honrosa merece el señor Julio Rojas Julca, quien a nombre de la dirección del MIR (¿?) publicó un comunicado condenando la acción y rechazando la utilización del nombre de Luís De la Puente Uceda quien, según este traidor de la revolución, habría “condenado el terrorismo”. Justamente son estos elementos, con Rojas y compañía la cabeza, quienes han venido usurpando durante años el nombre y las banderas del MIR histórico para traficar con las necesidades del pueblo y engañar a jóvenes revolucionarios. ¡Pero esto se acabó!

Luego, en un juego típico de palabras que busca encubrir su deslinde con la lucha revolucionaria, se expresa: “… resistir las presiones del reformismo burgués como toda tentación y presión ultraizquierdista y aventurera…”.

Nuevamente tendremos quo reiterar que nuestra vocación no es la de hacer la oposición “principista” a la dirección de IU; saludamos y trabajamos coordinadamente en aquellos aspectos en los cuales haya efectiva coincidencia, como puede ser el paro nacional, la movilización directa de la masas, la agitación y la propaganda, etc.; mantenemos relaciones fraternas con muchos compañeros de IU y muchas de sus bases, honestamente combativos. A pesar de esto, no podemos callar ni conciliar con aquellas posiciones que consideramos incorrectas y que llevan al despeñadero a un sector importante de las masas populares.

En lo que se refiere a los compañeros de Sendero Luminoso, también queremos aprovechar la oportunidad para volver a reiterar, como hacer 4 años atrás, nuestra coincidencia fundamental con ellos en el sentido de que sólo la lucha armada nos conducirá por el camino de la autentica liberación nacional y la construcción de una sociedad nueva. Sin embargo, hemos comprobado que el sectarismo y el dogmatismo propios de esta organización, antes que amenguar parece ser que persiste. Por una parte, resulta sumamente extraño que estos compañeros no difundan, denuncien o expliquen, qué es lo que sucede en la zona declarada en emergencia. El pueblo peruano no se encuentra sólo en esa zona, sino en 23 departamentos más. Es inexplicable, igualmente, el abandono de los frentes naturales de las masas obreras y populares, ¿cómo una organización que se pretende de vanguardia puede abandonar el trabajo por la hegemonía ideológica y política de la clase obrera y las otras clases explotadas y oprimidas?

Ahora más que nunca encontramos grandes deficiencias, que trataremos de superar por supuesto, en el trabajo concreto de Sendero; la ausencia de participación en la coyunturas concretas y en la lucha de las masas; las formas de encarar las cuestiones de la propaganda y la difusión; su ceguera con respecto a las alianzas en el seno del pueblo; su pretendida autoridad de ser “el partido”, desconociendo nuestra propia realidad, tan rica, tan variada, tan propia. La incapacidad de los compañeros para recoger y reivindicar nuestra propia historia, tradiciones, costumbres, heterogeneidad, y darles un sentido revolucionario.

El desarrollo del culto a la personalidad, y lo que se llama el marxismo leninismo-maoismo-pensamiento del camarada gonzalo, exótica y pedante interpretación de la ideología revolucionaria del proletariado, entran en contradicción con la necesidad de una dirección colectiva y una correcta interpretación, asimilación y aplicación del marxismo a nuestra realidad nacional y latinoamericana.

NUESTRA POSICION

Nuestra organización pasa en los actuales momentos por una etapa muy importante, que es la del tránsito de ser un partido esencialmente sumergido en el anonimato, dando prioridad a la acumulación de fuerzas humanas, materiales y experiencia en las diferentes formas de combatir, a ser una vanguardia político-militar de nuestro pueblo, con presencia activa y pública en el desarrollo de la lucha de clases en nuestra patria.

Esta situación, dentro de la estrategia general de Guerra Revolucionaria del Pueblo, es la fase de la guerrilla-propaganda armada, donde nuestra organización debe hacerse conocer y llevar su línea hacia las grandes masas, contribuyendo de esa manera con el proceso revolucionario en nuestro país, por la segunda y definitiva independencia. La fase de la guerrilla-propaganda armada estará centrada en denunciar la política económica del actual gobierno vendepatria, su sujeción a los dictados del FMI y la banca transnacional, y hacer ver a nuestro pueblo la necesidad de emprender la guerra revolucionaria como único camino justo y viable para la solución de fondo de la explotación y la opresión, desechando toda ilusión reformista y electorera.

Debemos tener en cuenta que la situación política general va tornándose cada día más difícil, en la medida en que nos vamos acercando al año 85 y todas las fuerzas electoreras se preparan para convertir nuestro país en un circo, donde figuras y figurones desfilarán mostrando todos sus atributos, como en el carnaval de Río de Janeiro. Debemos entender que cualquier posición que adopte nuestra organización con respecto a las próximas elecciones, sólo podrá ser sustentada debidamente y entendida por las grandes masas si nosotros somos una fuerza con presencia, reconocimiento, audiencia, base social de masas, y una línea política precisa, clara, justa, y entendible para nuestro pueblo.

Nuestro accionar, en sus diversos niveles, irá desde la simple pinta, pega de afiches, volanteo, cuelgue de banderas, iluminación de cerros, mítines relámpagos, murales, edición de publicaciones diversas (legales e ilegales); acciones armadas de diversa índole, con un fuerte contenido político y de fácil comprensión para las más amplias masas, golpeando a los enemigos más visibles del pueblo peruano.

Para poder enfrentar con éxito esta fase de desarrollo, el conjunto de la organización, los dirigentes, los militantes, los aspirantes, los colaboradores y los amigos; la dirección, las células, las pre-células, los círculos, las redes; los comandos, unidades guerrilleras, grupos milicianos, todos debemos funcionar a una sola voz y como un sólo puño.

Todas nuestras baterías deben estar enfiladas, como parte indisoluble de las luchas populares, en derrotar, en el sentido histórico y estratégico, a la derecha representada en los actuales momentos por AP y el PPC, de tal manera que después de este gobierno las más grandes masas populares de nuestro pueblo pierdan toda esperanza en este tipo de partidos patronales y reaccionarios, desnudando además, el carácter mismo del régimen burgués. El gobierno acciopepecista debe irse del palacio en medio del más grande repudio popular y jaqueado por la lucha de las masas organizadas, huelgas, movilizaciones callejeras, tomas de fábrica y terrenos, contradicciones a todo nivel, campañas de denuncia, agitación parlamentaria y municipal consecuentes, lucha armada de la vanguardia, y violencia organizada de masas.

La combinación de la lucha de las masas con el ejercicio de la violencia, y más concretamente con la propaganda armada, debe hacerse de manera cuidadosa, dando especial importancia al estado de ánimo de las masas, al nivel de la participación popular, al equilibrio y la correlación de fuerzas entre el enemigo y el pueblo. El frente de masas debe convertirse no sólo en fuente de aspirantes y militantes, sino fundamentalmente en dirección política concreta de los sectores más combativos, clasistas y revolucionarios de las masas organizadas, y termómetro, fiel de la balanza entre la actividad de la vanguardia y la actividad del movimiento obrero y popular.

Nuestra militancia, en el lugar en que le toque desarrollar sus actividades, debe actuar con la más firme determinación, con audacia, y con la amplitud de criterio, basada en la fuerza de las masas y las armas, que caracterizó a nuestro héroe nacional Túpac Amaru, quien a la hora de iniciar su rebelión, y teniendo en cuenta los problemas de la táctica, dijo: “mi único ánimo es cortar el mal gobierno de tanto ladrón que nos roba la miel de nuestros panales”; nadie dudaba, por supuesto, que el movimiento tupacamarista tendía a luchar por la independencia del colonialismo.

Nuestra organización, a la hora de emprender el largo camino de la Guerra Revolucionaria del Pueblo peruano, tiene en cuenta las enseñanzas transparentes del Comandante Ernesto Che Guevara, cuando se encontraba en Bolivia desarrollando la guerrilla, en su Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental, dijo: “…actuará el ejemplo perenne de la guerrilla realizando la propaganda armada en la acepción vietnamita de la frase, vale decir, la propaganda de los tiros, de los combates que se ganan o se pierden, pero se dan, contra los enemigos. La gran enseñanza de la invencibilidad de la guerrilla prendiendo en las masas de los desposeídos. La galvanización del espíritu nacional, la preparación para tareas más duras, para resistir represiones más violentas. El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar”, “nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal”.

“Eso significa una guerra larga. y lo repetimos una vez más, una guerra cruel. Que nadie se engañe cuando la vaya a iniciar y que nadie vacile en iniciarla por terror a los resultados que pueda traer para su pueblo. Es casi la única esperanza de victoria. No podemos eludir el llamado de la hora”.

“…toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y un clamor por la unidad de los pueblos contra el gran enemigo del género humano: los Estados Unidos de Norteamérica. En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que nuestro grito de guerra haya llegado hasta un oído receptivo y otra mano se tienda para empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y victoria.”

¡¡ABAJO LA POLITICA ECONOMICA DEL GABINETE
MARIATEGUI, REMEDO ACRIOLLADO DE
RODRIGUEZ PASTOR!!

¡¡CONTRA EL DESEMPLEO, LOS DESPIDOS Y
SALARIOS DE HAMBRE!!

;;CONTRA LAS MASACRES, DESAPARICIONES,
ASESINATOS Y PRISION!!

¡¡FUERA EL IMPERIALISMO, EL FMI Y LOS
VIRREYES CRIOLLOS!!

¡¡DESARROLLEMOS LA GUERRILLA Y LA
PROPAGANDA ARMADA!!

¡¡IMPULSEMOS TODAS LAS FORMAS DE LUCHA
DENTRO DE LA ESTRATEGIA DE LA GUERRA
REVOLUCIONARIA DEL PUEBLO!!

¡¡CONVIRTAMONOS EN UN FACTOR POLITICO
REVOLUCIONARIO!!

i¡CON LAS MASAS Y LAS ARMAS, VENCEREMOS,
TUPAC AMARU VIVE, VUELVE, VENCERA!!

La CP del MRTA
Mayo de 1984

LA ENTREVISTA DE
VICKY PELAEZ

Cuando se capturó a la periodista Vicky Peláez y al camarógrafo Percy Raborg, se logró que el
Canal 2 propalara un comunicado nuestro donde denunciábamos las torturas y vejámenes a que
fueron sometidos compañeros del MRTA capturados en el Cusco.
Pero, aparte de ese texto, los periodistas solicitaron una entrevista. El encapuchado que respondió las preguntas era Víctor Polay. Ese cassette, por presiones del gobierno jamás se difundió; pero, previendo la circunstancia se tuvo la precaución de repetir la entrevista y ese cassette quedó con nosotros, el mismo que transcribimos a continuación y que fue publicado por el Diario de Marka el 21 de febrero de 1985.

VICKY PELAEZ: Esta es una entrevista netamente periodística, profesional. Todo el mundo quiere saber qué hace el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. Vamos a dialogar con varios de sus miembros. Una pregunta que todos se hacen ¿el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru y el Partido Comunista del Perú, más conocido como “Sendero Luminoso”, son la misma cosa?

MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO TUPAC AMARU (MRTA): Antes de responder a la pregunta quisiéramos precisar algo. Hemos acordado conceder esta entrevista al personal del Noticiero 90 Segundos en la medida que esta noche hemos podido comprobar lo profundamente antidemocrático del actual régimen al impedir la salida de un cassette donde se expresaba una declaración de nuestro Movimiento sobre hechos muy importantes que están pasando en estos momentos en el Cusco. Esta medida antidemocrática, esta medida que recorta la libertad de expresión en el país, no es más que una muestra del carácter represivo del régimen. Sin embargo, en la medida que el Noticiero 90 Segundos ha demostrado una voluntad de querer cumplir con los compromisos, hemos accedido a esta entrevista.

Sobre su pregunta, el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru es un movimiento guerrillero que insurge en el país contra la situación de hambre y miseria que impera en nuestra patria. En ese sentido, evidentemente que tenemos coincidencias con los compañeros del Partido Comunista del Perú, “Sendero Luminoso”, que también se han levantado en armas contra el régimen imperante. Sin embargo, del punto de vista político y orgánico, somos dos organizaciones diferentes. Es decir, el MRTA no pertenece ni forma parte del Partido Comunista del Perú.

Por otro lado, aparecemos llevando también nuestra vocación de poder al terreno de los hechos. Plasmamos teoría con práctica. Si convenimos que en este país la única forma de terminar con el hambre, la miseria y la sobre-explotación es derrocando a las clases dominantes y sus instituciones mediante la lucha armada, ello significa que tenemos que ser consecuentes con la prédica. Aquí marcamos también nuestras diferencias con esos oportunistas que han hecho un “modus vivendi” de su pertenencia a la izquierda y que llegan incluso al descaro de llamarse herederos del Comandante De la Puente, del Ché, de Guillermo Lobatón y utilizan o han utilizado sus imágenes y citas en campañas electorales o para satisfacción de intereses mezquinos.

Porque hemos insurgido también contra esas desviaciones que solamente quieren hacer la teoría de la teoría y en contra de esos profetas apocalípticos que le están encontrando siempre la justificación “científica”, el argumento “sesudo” a nombre de las masas, a todo lo que signifique sacralizar la pasividad. No estamos en contra de la teoría ni de la investigación. Estamos sí contra el doctrinarismo.

Porque entendemos que para hablar de la revolución y antes de hablar había que luchar. Que era necesario ejemplificar con nuestros actos la construcción de una alternativa que en el terreno práctico sea superadora de esos métodos y estilos de la politiquería tradicional de la izquierda enmarañada en el legalismo y el pacifismo, acostumbrada a la verborrea demagógica, a la fanfarronería y a la manipulación del movimiento de masas.

Porque estamos en vísperas del nuevo tiempo es que ya es la hora de pasar del arma de la critica a la crítica de las armas.

VP: ¿Es el método de la guerrilla el correcto para cambiar la situación del país?

MRTA: Nosotros consideramos que la guerrilla tupacamarista, la guerrilla en el país no es más que la consecuencia de 400 años de lucha de nuestro pueblo contra los opresores de adentro y afuera.

Y nuestra historia más reciente, la historia republicana demuestra que las clases dominantes siempre se han impuesto a través de la violencia y han estado casi siempre representadas por regímenes que se han caracterizado por ser regimenes abiertamente dictatoriales, han dominado a través de la represión más brutal y sanguinaria. Frente a esta represión, frente a esta violencia estructural del sistema y de las clases dominantes, los desposeídos, los pobres, los obreros, los campesinos, los estudiantes, los intelectuales hemos tomado la decisión de levantarnos en armas como la única forma de poder detener la política de hambre, miseria y genocidio que sufre nuestro país.

VP: Ustedes hacen referencia a regímenes dictatoriales que utilizan la violencia, pero actualmente estamos bajo un gobierno que fue el resultado de elecciones generales.

MRTA: Uno de los signos más macabros y siniestros de este gobierno belaundista es que por primera vez en América Latina aparece la vinculación estrechísima entre la llamada democracia formal y terrorismo de Estado. Antes fue el triste privilegio de sangrientas dictaduras militares como la argentina, la chilena y la uruguaya. Sin embargo, ahora, esas barbaridades son diariamente cometidas en la zona de emergencia. Y ante estos atropellos donde los derechos humanos son sistemáticamente violados, tanto el presidente como sus ministros y parlamentarios, así como sus serviles medios de comunicación, no hacen más que negar aquello que es por demás evidente.

Cómo es posible que en estas llamadas democracias asesinen y desaparezcan periodistas de la oposición, que se arrasen comunidades, que ocurran increíbles matanzas como la de Soccos, Pucayacu, la de los evangelistas, el frío homicidio de esos tres jóvenes senderistas en el hospital de Ayacucho y muchísimos actos más de violaciones, vandalismo y depredación que no sólo permanecen impunes sino que son justificados por este régimen, con el belaundismo se desencadena el azote de la inflación, de la recesión, de la destrucción del aparato productivo, de las puertas abiertas a la penetración transnacional. Porque si hay otra de las cosas en que este gobierno se ha destacado es en su despreciable servilismo y entreguismo al imperialismo norteamericano. Y el pueblo peruano no votó en 1980 por una gestión tan abiertamente anti-popular.

Este gobierno ha dado innumerables muestras para lo que sirven estas democracias. Porque es esencialmente una democracia represiva, autoritaria. Una democracia de tumbas clandestinas con cadáveres horriblemente mutilados, esta es una típica democracia de encubrimiento a la guerra sucia.

VP: ¿A ustedes se les ha ligado con el narcotráfico. Se dice que muchas de las armas que consiguen es en combinación con ellos?

MRTA: Esa mentira del gobierno sólo revela desesperación e impotencia ante el avance del movimiento guerrillero; porque esa afirmación fue acuñada, más específicamente, por el señor Belaúnde al comprobar el fracaso de las fuerzas represivas en el aniquilamiento rápido de la insurgencia y busca de esa manera contener o desprestigiar la acelerada influencia que las organizaciones en armas están logrando en el pueblo. Ese desesperado afán por vincularnos al narcotráfico no es nueva. Fue utilizado por los gorilas en la Argentina y lo es hoy en Chile, Colombia y Centroamérica y otro de los objetivos que persigue es asociarnos a la delincuencia para tratar de crear en la conciencia popular una imagen delincuencial y por lo tanto negarnos la calidad de políticos en armas. Es decir, tratarnos como delincuentes.

Esta aseveración de complicidad con el narcotráfico es una infamia, una calumnia que estamos seguros ni el señor Belaúnde ni sus comparsas que lo rodean creen. Es por demás conocido que el movimiento guerrillero lucha por una sociedad del futuro y de bienestar. Y el narcotráfico es una de las peores lacras del sistema capitalista.

Ahora, lo que sí está comprobado con abundancia de antecedentes es que una de las tantas formas de corrupción de este gobierno es su participación activa en el narcotráfico. Cada cierto tiempo estallan escándalos ante el descubrimiento de encopetadas familias de las clases dominantes así como de diputados y senadores belaundistas y también diplomáticos que aprovechan sus cargos y relaciones para proteger con la “inmunidad… sus actividades ilícitas y corruptas.

Pareciera, además, que al gobierno no le interesa erradicar el narcotráfico, pues si pusieran el mismo empeño y esfuerzo que ponen en combatirnos, en combatir al movimiento guerrillero, hace rato que le hubieran quebrado el espinazo a este flagelo. Preguntémonos por qué no lo hacen.

En cuanto a las armas, es completamente falso que nosotros seamos armados por el narcotráfico. Nuestras fuentes de aprovisionamiento de armas son conocidas. Unas son las recuperaciones que hacemos a las fuerzas armadas a través de las reducciones de sus miembros. Otras son los militares patriotas y progresistas, así como personal de las fuerzas policiales, revolucionarios, que nos pasan armas. Por otro lado también la compra en el mercado negro.

VP: En esas recuperaciones de armas han matado a miembros de las fuerzas policiales. Se podría decir por ejemplo, que una acción del Movimiento Túpac Amaru, es la muerte de dos guardias republicanos.

MRTA: No. Nosotros, el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru no insurge contra los policías, no insurge contra el personal subalterno de las Fuerzas Armadas y las Fuerzas Policiales. Insurge contra el sistema capitalista. La vida de las personas, la vida de la gente del pueblo es respetada por nosotros siempre y cuando no dirijan sus armas contra nuestro pueblo. Nosotros cuando hacemos las reducciones, cuando recuperamos armamento, lo hacemos conminándolos a no resistirse, a rendirse. Pero en una guerra, en un combate, si ellos escogen el camino de defender a los opresores, a los explotadores, el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru tiene que ser implacable en el combate. Los últimos guardias republicanos no han sido muertos por nuestra organización.

VP: ¿Esa sería la diferencia con “Sendero Luminoso”?

MRTA: Sobre “Sendero Luminoso” se dice y se ha dicho muchas cosas. Desgraciadamente los compañeros no han tenido una política de esclarecer estos hechos. Estamos seguros de que en la mayoría de los casos o en su totalidad, son calumnias, inventos de la prensa reaccionaria que pretende distorsionar, que pretende crear una imagen de guerrillero que no es tal. El movimiento guerrillero lucha por la vida, por el futuro. No somos asesinos. Un guerrillero no puede ser un asesino.

Quisiera volver sobre la pregunta de ustedes sobre el armamento porque la consideramos importante…

VP: Sobre el hecho. Hoy ha aparecido en los diarios de que se les ha incautado un gran arsenal de armas sofisticadas o algo así en el Cusco. ¿Es cierto eso?

MRTA: Mire, la única explicación que da el gobierno, las clases dominantes es pretender crear en el pueblo la idea que el pueblo mismo no es capaz de liberarse y que entonces necesita el apoyo extranjero. Que las armas vienen de afuera, que son sofisticadas; que están siendo subvencionados por una potencia extraña, para crear una imagen de guerrilleros que dependen de afuera del país. Eso es totalmente falso.

El armamento que tenemos nosotros es un armamento que hemos recuperado en el país y podemos presentarles prueba concretas… por ejemplo el compañero… no se si puede enfocarlo la cámara… La compañera está con una sub-ametrallador MGP-79, más conocida como SIMA utilizada por la Guardia Civil.

La compañera tiene una Browming usada por el Ejército Peruano… No sé si hay una tiza por ahí… Nosotros podemos enseñar los grabados que existen en las armas y que identifica plenamente a qué fuerzas pertenecen. Por ejemplo esta pistola Browming pertenece al Ejercito Peruano. Si nosotros pasamos la tiza por el emblema sale con claridad el escudo y la inscripción donde dice “Ejército Peruano”…

Este revólver 38 marca “Tauro” es de la Guardia Republicar del Perú. Se lo vamos a pasar para que lo enfoquen de cerca y se vea con nitidez sus grabados.

La pregunta de usted que iba referida al armamento encontrado en el Cusco nos permite aprovechar la oportunidad para volver sobre el tema que motivo esta entrevista y que es denuncia de un grupo de compañeros nuestros que fuere detenidos en la ciudad del Cusco después de un enfrentamiento el jueves 29 a las 8 de la noche en un operativo combinado de las fuerzas policiales. Después de este enfrentamiento sabemos que se ha iniciado una razzia en todo el departamento donde han sido detenidos varias decenas de personas tanto de familiares de compañeros nuestros, como de gente inocente quienes se ha pretendido involucrar con respecto a las acciones de nuestro Movimiento. Esto no es más que una farsa, una victoria que el enemigo quiere presentar ante nuestro pueblo. Una victoria que quiere inflar, una victoria que evidentemente es una victoria tardía porque hoy la guerrilla tupacamarista, Movimiento Revolucionario Túpac Amaru se extiende por todo el país y es una realidad que no puede evitar Belaúnde ni el imperialismo y que tarde o temprano esta guerrilla va a golpear donde crea conveniente.

Es desde este punto de vista que nosotros creemos que lo que está ocurriendo en el Cusco no es más que una muestra más del carácter represivo del régimen. Compañeros, personas inocentes y familiares que están siendo torturados. Sabemos que ellos están empleando diversos métodos de tortura, desde los fusilamientos simulados, castigos corporales, violaciones presiones sicológicas, amenazas de que van a ser desaparecidos, tratando de que esas personas se quiebren y se comprometan con los objetivos del gobierno.

VP: ¿Cómo se definen ustedes políticamente. Los del “Partido Comunista del Perú “Sendero Luminoso”, son leninista maoístas, marxistas, y ustedes?

MRTA: Nosotros nos definimos como una organización revolucionaria del pueblo peruano. Una organización revolucionaria que pretende ser una continuación de la lucha de nuestro pueblo, un nexo del pasado combativo de nuestro pueblo con el presente y que aspira a construir un nuevo futuro con las masas, con las armas y con otras organizaciones revolucionarias. Por eso nosotros preferimos hablar de una continuación de la lucha de nuestro pueblo porque entendemos que no somos más que consecuencia, como le decía antes, de 400 años de combate, de resistencia cultural, ideológica, política y militar contra los opresores de adentro y afuera.

Y en esa lucha recogemos y nos identificamos con el profundo legado histórico español encarnado en Manco Inca, Juan Santos Atahualpa, Túpac Amaru, Micaela Bastidas, José Olaya, los guerrilleros de la independencia.

Asimismo también como parte de nuestras raíces la resistencia de las montoneras de Cáceres contra el invasor. Asimismo las gestas de Atusparia, Ucchu Pedro, Rumi Maqui; del movimiento campesino y de las luchas obreras que desde la década del 20 hasta nuestros días consolidan una vertiente fundamental en cuanto a la estrategia.

Y no podemos dejar de mencionar porque lo consideramos patrimonio popular que también nos alimenta, los levantamientos apristas del 32 y 48, y por cierto las guerrillas del 65.

Por eso, porque nuestra concepción y perspectivas se nutre de las entrañas mismas de nuestra historia es que evitamos el cliché, las adjetivaciones de tipo ideologicista que llevan simplismo o a la confusión: marxistas, albaneses, trotskystas, neo-gramscianos, maoístas, etc. Ese es el lenguaje clásico de izquierda.

Nosotros creemos que somos una organización revolucionaria del pueblo peruano que asume las enseñanzas universales del marxismo, pero que responden a las necesidades profundas de nuestro pueblo, que esencialmente es una respuesta a la situación de hambre, miseria, explotación y opresión en que vivimos.

VP: ¿Desde cuándo han iniciado vuestras acciones guerrilleras?

MRTA: En el combate mismo se han ido constituyendo los comandos, las escuadras, que en diversas coyunturas, en diversos momentos, han ido apareciendo. Hemos venido realizando diversos tipos de acción. Las más notorias fueron las del año 83 en la residencia de los marines yanquis. Los marines han sido siempre la punta de lanza del imperialismo.

Después de la invasión a Granada, como una muestra de solidaridad concreta y no sólamente lírica con el pueblo granadino, es que el MRTA, consecuente con las tradiciones de Bolívar y el Comandante Ché Guevara, decidió esa acción como represalia al intervencionismo norteamericano.

Igualmente durante el mes de enero del 84 después de una campaña represiva de las fuerzas policiales, una campaña que llevo al asesinato, a la masacre indiscriminada de prófugos y una monja en el caso de Lurigancho; el asesinato impune de una niña rehén por un GC; el intento de desalojo en Villa El Salvador donde una pobladora embarazada es herida con la consecuente muerte del feto que llevaba en las entrañas de un balazo. En esas circunstancias nosotros creímos conveniente dar una respuesta de escarmiento y castigo a los policías de la comisaría de Villa El Salvador. Esa fue otra acción que realizó la escuadra “Micaela Bastidas”.

Los comandos que participaron en la acción contra los marines fueron los comandos “Leoncio Prado” que toma el nombre de un peruano ilustre, internacionalista que luchó por la independencia de Cuba y el comando “Juan Pablo Chang”, compañero que cayó heroicamente al lado del Ché en Bolivia.

Después se dio la acción importante también contra Rodríguez Pastor, emisario del Fondo Monetario Internacional. Esa acción fue realizada por la escuadra “Luís de la Puente Uceda”.

Y después hemos desarrollado una serie de acciones que han ido constituyendo al calor mismo de la lucha, al calor mismo del combate, en torno a la respuesta política y militar frente al gobierno, al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru.

VP: ¿En esta lucha mueren inocentes. Estaban concientes ustedes de lo que está sucediendo con vuestras acciones?

MRTA: Esta es una guerra que nosotros no hemos escogido. Esta es una guerra que nos impone el enemigo, que nos imponen los opresores. No tenemos otra forma que responder a la violencia sino con la contraviolencia justa, la contraviolencia del pueblo. Nosotros tenemos que romper con el monopolio de la violencia que ejercen y han ejercido siempre las clases dominantes. En esta guerra, desgraciadamente, y a pesar nuestro, cae gente inocente, gente del pueblo que a veces no tiene nada que ver con las acciones y gente de pueblo que escoge el camino equivocado, el camino al lado de los opresores.

El MRTA se ha distinguido por el estudio cuidadoso de sus operativos para evitar justamente que caigan inocentes. Sin embargo a pesar de esto existe el aspecto fortuito de las circunstancias donde pueden haber personas que por el azar puedan caer heridos en una acción. Nosotros lamentamos profundamente esto, pero a veces estas situaciones escapan a nuestras posibilidades.

VP: ¿Yo quisiera preguntarle acá a vuestra compañera sobre la presencia de la mujer en las acciones guerrilleras. Quisiéramos preguntarle a ella las razones por las cuales están participando en esta lucha. ¿Puede ser?

MRTA: Nuestra presencia en acciones armadas nos permite destruir un conjunto de mitos y prejuicios con respecto a la mujer, muy propios de sociedades machistas como las nuestras, que buscan justamente en base a una serie de seudo valores y falsos conceptos, tenernos al margen de la lucha revolucionaria, impedir que la asumamos con todos sus riesgos y contingencias. Tratan de encasillamos en un esquema puramente decorativo. O cuando más en la izquierda parlamentaria en picadoras de sténciles, encargadas de la cocina cuando los dirigentes se reúnen o en las sacrificadas compañeras que terminan de secretarias o realizando cualquier trabajo, aparte de cuidar a los niños, para mantener al compañero que está a “tiempo completo”. Por eso las mujeres tenemos que hacer un doble esfuerzo y eso nos exige ser doblemente revolucionarias.

Las razones de la presencia de la mujer en la insurgencia guerrillera son las de cualquier persona, hombre o mujer que piense seriamente en hacer la revolución en este país, en proponerse efectivamente cambiar esta sociedad. Y en las actuales circunstancias todo eso pasa, necesariamente, por el alzamiento en armas contra un régimen desprestigiado y hambreador como el actual.

Y como mujeres revolucionarias estamos convencidas que el verdadero camino para nuestra liberación es la lucha armada, el desarrollo de la guerra revolucionaria. Y sostenemos también que son las armas, el asumir la guerra, lo que define el campo entre los auténticos revolucionarios y los charlatanes.

VP: ¿Algo más que ustedes quieran decir respecto a vuestro Movimiento… ya no tenemos material…

MRTA: Nosotros consideramos que en el actual momento que vivimos la mayor y profunda crisis económica, política, social y moral de nuestra patria todo peruano conciente, democrático, progresista, patriota, no puede permanecer impasible ante un régimen completamente antipopular y entreguista. Ha llegado el momento de que todos los peruanos seamos capaces de unirnos en función de la transformación que requiere nuestra patria. Es la hora de desarrollar la lucha armada revolucionaria, no tenemos otra alternativa. Este país avanza inevitablemente hacia una guerra civil.

Y queremos decir con claridad a las Fuerzas Armadas y Fuerzas Policiales que nuestra lucha no es contra las personas, nuestra lucha es contra el sistema. Que no sigan colocándose al lado de los poderosos y reprimiendo a los trabajadores, a los estudiantes, desalojando pobladores.

Por eso hacemos un llamado a los peruanos que han escogido el uniforme como una vocación de servicio a que no mueran luchando por los patrones, por el imperialismo. Que luchen y vivan junto al pueblo, por la revolución, por la verdadera transformación de nuestra patria…

VP: Muchas gracias…

EL MRTA Y LAS TAREAS EN EL
PERIODO PRE-REVOLUCIONARIO
Documento aprobado en el II Comité Central

¿Es posible la democracia burguesa en América Latina?

En nuestro continente no es posible la existencia de las llamadas democracias representativas explicada como un sistema que expresa, de manera excluyente, los intereses de las clases poseedoras sometidas a las imposiciones del imperialismo norteamericano.

¿Por qué? Hagamos una brevísima referencia de la evolución de la democracia. La historia demuestra que las llamadas democracias representativas se originan con el desarrollo del capital; es decir, que solamente en aquellos lugares donde fue posible una revolución industrial que transformó cualitativamente esa formación social y revoluciones burguesas asentadas en esos cambios industriales, es que esas democracias han desarrollado todo lo que históricamente podía esperarse de ellas.

Es muy propio observar en los llamados países capitalistas desarrollados estos tipos de democracias que no tienen absolutamente ningún rasgo de similitud, en lo esencial, con lo que en América Latina conocemos con esos nombres. Estos países sufrieron el proceso histórico que va del primitivismo pasando por los diversos estadios hasta llegar al capitalismo.

Nuestro continente no fue conmocionado por este proceso. Al contrario, sobre una formación social atrasada se impuso el capitalismo y lo que derivó fue una amalgama de formas arcaicas y modernas. En ese sentido nuestros países se asimilaron a las conquistas materiales e ideológicas de las naciones avanzadas.

Y lo que durante muchos años se llamó democracia en nuestros países como producto de esa imposición, no es más que un remedo, una fachada de democracia.

La democracia representativa como forma de dominación

América Latina y particularmente nuestro país son dependientes del imperialismo norteamericano, en esa medida su base productiva no se asienta sólidamente, pues el Perú ha sido, de acuerdo a las exigencias imperialistas, modelado en función de estos intereses. Por lo tanto siempre convino al imperialismo gobiernos que garantizaran de manera fundamental el mantenimiento de esa situación de sometimiento.

Por lo tanto los diversos gobiernos han tenido y tienen como objetivos centrales perpetuar las relaciones de producción capitalistas dependiente en desmedro de las amplias mayorías explotadas. Por eso, lo que ha caracterizado a nuestro continente y país ha sido un funcionamiento pendular como formas de la dominación burguesa: dictaduras militares y gobiernos parlamentarios.

Esta debilidad estructural del aparato productivo que sólo beneficia a una ínfima minoría así como la ausencia de partidos de las clases dominantes con la debida consistencia para garantizar el desarrollo ininterrumpido de las instituciones burguesas, es lo que hace que cada cierto tiempo estas formas de dominación desemboquen en crisis. Es decir que ante el desgaste de una dictadura por acción de las masas se recurre a las llamadas democracias representativas y viceversa.

Esta debilidad estructural es lo que ha modificado el rol de las Fuerzas Armadas y la creación y aplicación en nuestro continente de la reaccionaria Doctrina de Seguridad Nacional.

Para decirlo más claramente entonces. En nuestros países no existen condiciones para el desarrollo pleno de la democracia burguesa representativa entendida dentro de las limitaciones de su naturaleza de clase.

Esa debilidad estructural de nuestra formación social diseñada para el usufructo de una minoría del imperialismo, es lo que determina la existencia ineludible y consubstancial del elemento autoritario, de la represión como factor fundamental de que ese orden no será subvertido.

Esto significa una creciente reducción en los derechos democráticos de las masas. Y la experiencia latinoamericana así como la nuestra enseña muy claramente en favor de quiénes se gobierna y contra quiénes. Pues las burguesías para sostenerse en el gobierno son las primeras violadoras de su constitución y sus leyes y las primeras también en violentar el juego democrático.

Porque si solamente respetaran mínimamente algunas de las conquistas democráticas burguesas, serían desbordados por las masas, por eso la impracticabilidad de esos derechos prevaleciendo el ejercicio de la represión bajo mecanismos legales cada vez más arbitrarios para limitar el ejercicio de esa democracia.

Democracia y democracia

Históricamente la noción de democracia vino acompañada por la noción de derecho y ésta tuvo su fundamento en la propiedad privada. Así nació y obviamente así la entienden las clases dominantes, es decir, la democracia para mantener sus privilegios. Sin embargo, en América Latina el término democracia no es un concepto abstracto con normas y parámetros comunes utilizables en cualquier país y en cualquier momento.

Porque la lucha del pueblo chileno contra Pinochet, así como la que libraron los argentinos enfrentados a la sanguinaria dictadura, expresan determinadas exigencias democráticas diferentes a las de Brasil, Bolivia, Paraguay. Y las llamadas democracias de Perú, Colombia, Venezuela y México son también diferentes entre sí y con la de Nicaragua.

Por que la lucha en nuestro continente por la democracia sólo puede ser una democracia que venga desde abajo, desde las masas. Y en ese sentido la lucha por la democracia en América Latina es subversiva porque sólo nos puede conducir al Socialismo.

Democracia formal

Con los antecedentes apretadamente desarrollados diremos que los problemas reales que confrontamos son sociales y económicos. Que nuestro país está urgido de transformaciones que jamás se lograrán con estas llamadas democracias representativas.

Estas democracias son formales porque está incapacitada de resolver las contradicciones fundamentales que agobian a las masas populares. En esa perspectiva su existencia es un formalismo. Una ficción es la igualdad ante la ley, el derecho por igual para todos, etc.

Por otro lado aparece explícita en nuestro caso que la verdadera política burguesa no se hace en el parlamento, sino en el ejecutivo y en las grandes empresas. En el hemicirco tanto el parlamentario como el político profesional hacen alardes de sus cualidades oratorias, pero son los funcionarios, técnicos, políticos efectivos y tecnócratas vinculados a los organismos financieros foráneos los que deciden, discuten, imponen, controlan recursos y manipulan la información. En el parlamento queda solamente el consuelo de la protesta.

La democracia en el Perú

En 1980 con la llegada de AP al gobierno y su socio menor, el PPC, se restaura la “democracia”. Sin embargo, a seis meses del relevo diremos que con Belaúnde es la fracción monopólica financiera asociada al capital monopólico internacional la que hegemoniza y se refuerza. Imponen el modelo neoliberal de acuerdo a sus intereses y se rodean de un grupo de tecnócratas formados en las universidades norteamericanas según la doctrina monetarista de Milton Friedman. Inmediatamente se apoderan de los mecanismos de Estado, sobre todo donde se decide la política económica.

En documentos anteriores hemos ido reseñando e interpretando los detalles de estos catastróficos cinco años. Reiteraremos que la gestión ha sido la peor que se recuerde. La apertura del mercado interno a los pulpos transnacionales afectó significativamente a la pequeña y mediana empresa y acelero la crisis: aumentó considerablemente la inflación y los analistas señalan para este año una tasa que sobrepasará el 200%; la devaluación estará entre los 220% o 300% y en diciembre estaremos pagando 20 mil soles por dólar americano; la recesión se extendió a todos los sectores productivos; déficit creciente de la balanza de pagos, endeudamiento, restricción de la inversión pública, ampliación del desempleo y subempleo, agudización de las pugnas interburguesas, empobrecimiento de las capas medias, etc.

En 1980 cuando AP y el PPC llegaron al gobierno la producción crecía a un ritmo de 4% anual. En 1981 descendió a 3.1% y en 1982 se desplomó al 0.7%, pero la catástrofe devino en 1983 que pasó a una cifra negativa, -13% algo jamás registrado en ningún país latinoamericano. En 1984 creció en 2.8% que es un indicador igual al aumento de la población de modo que no significó ningún avance. El Banco Central de Reserva augura un 2% de crecimiento en 1985, pero tomando en cuenta la velocidad promedio en el crecimiento de la población que es de 2.8% tendremos un resultado negativo de 0.8%. Es decir la caída continúa y no hace más que graficar la bancarrota de la empresa destinada al mercado interno que con todos sus defectos, en su mejor momento, entre 1970 y 1975, creció en una tasa promedio de 7.1% anual.

Estos desatinos han disminuido el consumo de calorías y proteínas a tasas que según las Naciones Unidas se encuentran por debajo del mínimo, es decir, infrahumanas.

El subempleo que se caracteriza en lo que se ha dado en llamar trabajo informal y eventual, sin salario regular y sin protección social llegan al 57% de la PEA. La desocupación total alcanza un 12% de la PEA.

Sólo un 31% de la población en capacidad de trabajar tiene empleo estable. Pero el salario real de estos privilegiados se ha reducido en un 30% sólo en 1984. En los cuatro años de democracia representativa han perdido el 40%.

Todo este cuadro de ausencia de fuentes de trabajo, de crisis, hace que prolifere el tráfico de pasta básica de cocaína y que la prostitución juvenil haya aumentado en 1,200% en estos cuatro años y medio.

Rodríguez Pastor y Richard Webb son los que propusieron la entreguista carta de intención donde el gobierno se somete a los dictados del FMI en el manejo económico interno y deliberadamente renuncian a cualquier autonomía. En otras palabras la misma política como tal está siendo dirigida por el FMI. Pues tanto la carta de intención como el memorandum si bien, aparentemente tocan solamente aspectos económico-financieros, estos se encuentran estrecha y profundamente ligados a contextos políticos sociales. Por ejemplo prometen más impuestos para obtener mayores ingresos públicos que deberán generar el equivalente del 2% del PBI. Esta tributación ha sido arrancada del impuesto general a las ventas, un aumento que va del 2% al 15% en diversos bienes de consumo; aumento sobre el consumo en restaurantes y hoteles, etc.; es decir, más cargas para el contribuyente.

Consignan también el aumento de la gasolina, el arroz, aceite, la luz; la “moderación” en los aumentos de sueldos y salarios; la promesa de abolir la estabilidad laboral y la reforma agraria; la venta de empresas públicas, etc., etc.

Es decir, que las decisiones políticas y económicas no serán tomadas acá sino en Washington. Estamos a merced del FMI gracias a este gobierno. De por medio se encuentra el espinoso problema de nuestra deuda externa.

Al asumir Belaúnde la deuda externa ascendía a 9,594 millones de dólares. En los últimos 4 años se elevó en 14,000 millones de dólares, es decir en el 50%.

En el curso de este año debemos pagar 3,500 millones de dólares de los cuales 1,000 millones corresponden a intereses. Hasta ahora no se han pagado ni siquiera los intereses de los primeros meses de 1985 que ascienden a 455 millones y que a Julio llegarán a 650 millones de dólares.

Ahora bien, no se está pagando y estamos en la práctica en una moratoria.

Problema gravísimo para el gobierno entrante que deberá desembolsar inmediatamente los 650 millones de la deuda.

Los intereses de la deuda externa representan el 30% del volumen de nuestras exportaciones. Las mismas que en 1985 seguirán estancadas en 3,000 millones de dólares. En 1980 las exportaciones llegaron a 4,000 millones de dólares.

Si bien la deuda del Perú, comparada con las de otros países del área como Argentina, Brasil, no es tan exorbitante, gran parte de ella no fue destinada a inversiones productivas y han sido prestados con intereses altos y plazos cortos.

Igualmente, a su entreguismo donde más claramente se percibe su obsecuencia a las transnacionales, es en el petróleo. Todos sabemos que es un recurso fundamental en el mundo. Tiene carácter estratégico. Aparte de ser una riqueza demasiada apreciada, internacionalmente es importante para nosotros como fuente de divisas. Pero otra característica es que el petróleo es un recurso no renovable.

Con este gobierno se da la Ley 23221 denominada Ley Kuczynsky, donde se otorga un crédito tributario a la reinversión supuestamente destinada a la exploración. Este crédito implicaba también la fase de la explotación beneficiándose a sí a las compañías como la OCCIDENTAL, BELCO. OXI-BRIDAS, UNION en 493,054 millones de dólares entre 1981-1984. Este monto neto es el que el Estado dejó de percibir como consecuencia de esta Ley.

Como era de esperarse este crédito tributario no fue utilizado para el descubrimiento de petróleo, sino que se apresuraron en explotar más bien los recursos disponibles.

Aparte de que el Estado dejó de percibir 493 millones de dólares, estas empresas han remesado a sus principales en el mismo período (81-84) por concepto de utilidades, depreciación, pago de obligaciones, etc., 1,870′908,000 dólares.

Por otro lado, para imponer globalmente esta brutal política económica, desarrolló el autoritarismo como factor esencial, inherente a su gestión. Es la represión el principal sostenedor de este régimen. Y de otro punto de vista, concurren también a su mantenimiento el APRA y la dirección de la IU.

Pero, el vandalismo irrefrenable desatado por las fuerzas represivas en la zona de emergencia, indican claramente las proyecciones no sólo de este régimen miserable, sino la democracia representativa como sistema.

La orgía sangrienta de los “sinchis”, GC, PIP, GRP, Infantes de marina contra el campesinado, es parte constitutiva de las acciones contrainsurgentes. Y el gobierno lo sabe, conocen perfectamente de las atrocidades que significan los desaparecidos, torturados y lo que es imposible negar, las tumbas clandestinas con cadáveres antes torturados y mutilados.

Un sector de las FF.AA. con las fuerzas auxiliares se encargan de la guerra sucia y el gobierno populista con su jefe y presidente de la República tiene la tarea de ocultar el rostro de estos asesinos, de mentir sobre el nuevo genocidio que en nombre de esta seudo democracia se comete contra el campesinado.

La aplicación de la Doctrina de Seguridad Nacional que es esencialmente represiva, autoritaria, se convierte así en el factor importante para estas seudodemocracias. Y esa aplicación en su ejecución castrense no se diferencia de las dictaduras.

Es esa orientación donde la agudización de una crisis global, integral, ya bastante acentuada es el principal detonante. El próximo gobierno que asuma (probablemente aprista) no podrá prescindir del aparato represivo en su misión de asesinar trabajadores.

La Crisis de Hegemonía en las
Clases Dominantes y el APRA

Existe en curso un proceso de maduración, de acentuación de la crisis política. El bloque en el poder se encuentra resquebrajado. La fracción monopólica se ha impuesto pero desarticuló la alianza entre los sectores de la burguesía. El desarrollo del modelo neoliberal beneficia casi exclusivamente a la fracción monopólica financiera más estrechamente ligada al capital transnacional y rompió la igualdad de oportunidades y beneficios de las otras fracciones en la acumulación de ganancias.

Por otro lado, la pugna por la hegemonía se acrecienta con la aparición de un sector dedicado al narcotráfico. Lo concreto aquí es que ninguna de las fracciones, sea el ligado al capital transnacional, al capital privado o al narcotráfico tienen una dimensión nacional ligada al desarrollo del país. Lo único que les interesa es acrecentar fortunas familiares o satisfacer las exigencias del capital transnacional.

Las elecciones son un elemento importante para las clases dominantes pues por la vía del relevo pretenden resolver las hondas grietas que amenazan el equilibrio del bloque en el poder. Aprovechan las elecciones como amortiguador de esta crisis política, pues sus contradicciones tienden a exacerbarse.

Parecen haber apostado al APRA. Este es el único partido que en las actuales circunstancias llena los requisitos para mantener la vigencia del sistema capitalista sobre la base de la democracia formal para el imperialismo y la carta para nuestra burguesía criolla de actuar como mediador y “regulador” de sus querellas intestinas.

Los otros partidos de la derecha se encuentran disminuidos y no son garantía de mantenimiento del sistema. Un AP desgastado, y con el estigma además de haber conducido al país al desastre, termina su período aislado, repudiado.

De los otros partidos, el PPC y su oportunista alianza electoral conformando “Convergencia democrática”, aglutina a lo más conservador y reaccionario, pero no tienen ninguna posibilidad. A lo más incrementarán débilmente su porcentaje en Lima, sobre todo en las capas altas.

Es dentro de este espectro que el APRA jugó engañosamente a ser centro-izquierda mientras reconstruía su imagen y demostraba a las FF.AA. y clases dominantes con su comportamiento y cubileteos, que son ellos el partido que la derecha necesita. Encabezaron la oposición por la ineptitud del CDN de IU que no supo aprovechar la legalidad de manera combativa y así el PAP tuvo la suficiente astucia para perfilarse como el recambio.

Obviamente el APRA no ofrecerá ningún futuro diferente. Ellos están para afirmar el sistema. Es decir para mantener el sistema capitalista explotador con todas sus lacras.

Hay que entender, por otro lado, que al interior de este partido existen tendencias. Dos son las más notorias. Una conservadora, anticomunista, que ha impuesto su orientación y cuya cabeza más visible es Luís Alberto Sánchez que pilotea a Alan García; y la otra que adhiere a los postulados socialdemócratas en la que se ubica Villanueva, Valle Riestra, etc., que pugnarán intestínamente.

De llegar el PAP al gobierno tratarán en un comienzo de concretar algunas medidas que intenten favorecer a la empresa que produce para el mercado interno v también para las mayorías, pero su compromiso fundamental con el sistema y el periodo de profunda crisis integral en que asumirían, así como el incremento de la lucha armada y la intensa actividad del movimiento de masas terminará desnudando la política continuista del Partido Aprista.

Porque el interés, la expectativa del estreno de un nuevo gobierno que encare y resuelva problemas sucumbirá y dejará otro paso a la desilusión pero no a la desesperanza.

Con respecto a esta crisis de hegemonía de las Clases Dominantes es necesario referirse también al fenómeno de corrosión de las instituciones y la crisis de la ideología que permitía la sustentación de todo el edificio de explotación y sus búsquedas de consenso.

Los aparatos del Estado de esta democracia formal y en general del sistema han sido desbordados. Donde más se percibe la crisis es en las fuerzas policiales donde la corrupción se ha institucionalizado pero son los altos mandos los que mejor aprovechan de sus relaciones. Sectores del personal subalterno se encuentran igualmente podridos y básicamente atentan contra el pueblo. A la corrupción se suma la desmoralización y el encanallamiento.

Esta crisis se expresa incluso en el enfrentamiento de la GC contra la GR y la PIP, así como en los asesinatos, atropellos, abusos y robos que se cometen contra la población civil.

La ideología de las clases dominantes, si bien está en crisis acelerada, no se profundiza en esta coyuntura porque se encuentra mediada por el CDN de IU, cuyos sectores más reformistas al encontrarle “bondades” al régimen democrático formal impide que este proceso de crisis ideológica de las clases dominantes tenga un mayor impacto. La ideología que sustenta al reformismo conciliador con el sistema atraviesa también una crisis en la medida que mediatiza y confunde sus propuestas con las de la burguesía y retrasa una salida revolucionaria.

Hemos llegado a un momento crucial en lo que significa el deterioro de factores estructurales, históricos. Lo que tenemos por delante, las próximas elecciones y una extensión de la democracia formal, no son más que paliativos que procurarán sujetar, confundir, desviar a un movimiento de masas que todavía no tiene conducción revolucionaria.

Y esta maduración de la crisis política no es más que el agotamiento en menos de 10 años de varias alternativas de las clases dominantes. No tienen nada más que ensayar salvo el retorno a un cruento golpe gorila como única medida salvadora del sistema.

La Herencia de la Guerra Sucia

Para el partido que este año llegue al gobierno se le convertirá en una brasa entre las manos el tratamiento de las FF.AA. Es un hecho por más comprobado los incalificables abusos y asesinatos que se cometen en las zonas de emergencia. Y tanto el APRA como IU en un determinado momento denunciaron estas barbaridades.

Este es un elemento importante que viene siendo obviado, escamoteado en las giras electorales. Y es importante que ahora tomen una decisión, una posición de cómo terminar con el holocausto. Qué harán en caso de ser gobierno con los culpables, con los asesinos de uniforme. ¿Se están cuidando porque saben que las desavenencias con las FF.AA. les puede ser perjudicial?.

Paros Nacionales y Movimiento de Masas

Desde los años 70 la clase obrera como fuerza motriz principal y conductora ha venido utilizando los Paros Nacionales como la forma de lucha más radical en su enfrentamiento contra las clases dominantes. Es decir la insistencia de una modalidad que progresivamente fue despojada de sus componentes fundamentales o como la preparación previa que significaba agitación, propaganda, organización y el efecto consecuente, la combatividad.

Los Paros Nacionales violentos, contundentes contra la Dictadura Militar y esta misma medida de lucha contra el belaúndismo pero pasivos, demuestran no sólo poca imaginación, sino que obedece a una táctica del reformismo.

Ocurre que en el ascenso de las masas del año 77 que tiene sus puntos más altos en los Paros Nacionales de ese año y en Mayo del 78, existía el convencimiento de que los problemas podían solucionarse con la lucha reivindicativa. El repliegue se produce en gran medida por la frustración de esas expectativas y por el electorerismo que rápidamente ganó a la mayoría de las organizaciones de izquierda.

Es que la mayoría de la dirigencia obrera y popular que aún tiene vigencia burocrática es casi la misma de esos años y reproducen en los actuales momentos esas mismas desviaciones. Esa dirección es expresión de una etapa que estuvo signada por el gremialismo, el economicismo. Compañeros que aparte de sus deformaciones acentúan su pacifismo en tanto que políticamente responden al CDN de IU. En esa medida no existe el menor interés por conducir, orientar y menos aún estimular el descontento de los trabajadores de manera organizada.

Estos dirigentes y el CDN de IU han encontrado en las elecciones y en la etapa legal la continuación de una nueva forma de economicismo revestida de “política revolucionaria” pero que es en esencia pacifismo y conciliación. Toda esta línea y práctica se expresa en oportunismo, legalismo y electoralismo.

Con esta orientación se ha manipulado a las masas llamándolas a paros nacionales con la consigna de derrotar o cambiar la política económica del gobierno sabiendo que jamás un paro nacional lo lograría.

En lo que estos paros devinieron en manos oportunistas fue en válvulas de escape. Ante el descontento, así como contra los atropellos del gobierno se convocaban paros nacionales improvisados. Es decir, aprendieron a sacarle la vuelta a estas medidas de lucha. De esta manera vaciaron su contenido combativo y estas dirigencias burocráticas quedaban como que respondían a las exigencias e intereses de los trabajadores, cuando en la práctica castraban el empuje, la vitalidad y la decisión del movimiento de masas.

Sobre todo los últimos paros nacionales muestran más claramente el desgaste de esta forma de lucha. Pues la medida en sus rasgos actuales ha sido asimilada por el régimen. Que por su pasividad se amolda a las exigencias “civilizadas” de esta democracia formal.

Durante los paros nacionales los trabajadores se quedan en sus casas y esta medida no sirve para organizar ni para politizar. Al contrario, se está convirtiendo en desmovilizadora. Pero no es que los paros nacionales ya no sirvan, ocurre que es la manipulación interesada en mantener un movimiento obrero y popular pasivo que les garantice las elecciones sin sobresaltos, lo que distorsiona su contenido.

El reformismo tiene gran responsabilidad en el estado actual del movimiento popular. Pero, no todo está bajo su dominio. Hay sectores que de manera espontánea desbordan ese control. Sectores que expresan una conciencia más avanzada que es reflejo ideológico, político y también orgánico de la influencia de agrupaciones revolucionarias.

Hoy se hace más sensiblemente notoria la ausencia de una estrategia de poder en el movimiento de masas. Es lo que ha permitido al reformismo manipular por objetivos inmediatistas y en términos siempre reivindicativos. El Objetivo Político actual para la burocracia sindical pasa exclusivamente por las elecciones.

Existen cuadros de vanguardia que se encuentran desilusionados después de años de militancia y sucesivos desengaños. Ingresaron a supuestas organizaciones revolucionarias y hoy su principal actividad es el legalismo y todo lo relacionado con las elecciones. Otros se cansaron de escuchar solamente el discurso que critica a la IU, al PCP(SL) y que hablan de la lucha armada pero que nunca se deciden argumentando los consabidos pretextos de “mayor trabajo político”, que es necesario “penetrar más en las masas”, que se requiere de “un mínimo”, etc. etc, pero que en el fondo sirven solamente para anestesiar y mantener grupos sin perspectivas. La alternativa política de este contingente no son las elecciones y menos aún la militancia en un frente electoralista y conciliador como la IU. Tampoco el dogmatismo militarista del PCP(SL).

Por otro lado, se tiene que poner en relieve que el movimiento obrero y popular no ha sido derrotado y que se encuentra sin conducción revolucionaria.

En el actual período pre-revolucionario la tarea central, la actividad fundamental debe estar orientada a la acumulación de fuerzas revolucionarias. Los paros nacionales con las características descritas no acumulan fuerzas. El avanzar en el terreno estratégico implica la incorporación del pueblo al proceso de guerra que vive el país. Es decir, organizar la violencia revolucionaria de masas. Para ello es indispensable sistematizar esa violencia desarrollada durante años por nuestro pueblo de tal manera que se convierta en un hecho habitual en su uso y por otro lado adoptar formas milicianas. Es decir la difusión de nuevas formas de organización y lucha.

En el campesinado el rasgo fundamental es que la dirección de sus reivindicaciones ha variado con respecto a los años 50 ó 60. La lucha dejó de ser básicamente anti-feudal, aunque aún subsista la exigencia de la tierra. Pero en su contenido actual es anti-capitalista y no puede ser resuelta por el sistema: insumos, comercialización, créditos, mercado, etc.

El campesinado en sus luchas adoptó formas sindicales urbanas como el cierre o bloqueos de carreteras, los paros nacionales, etc. El movimiento campesino salió también de su letargo. Se encuentran en un plano combativo.

Lo mismo ha ocurrido con los estudiantes que han salido a las calles masivamente y es el único sector popular que expresa su descontento en las alzas de pasajes. La dirección universitaria de IU pugna también por controlar la combatividad de los estudiantes. El vacío que aún tienen es que no logran vincular sus luchas y reivindicaciones con el movimiento obrero y popular de manera plena.

Otro sector urbano muy importante lo constituyen las barriadas. En los últimos años se han incrementado profusamente y es ahí y en los barrios populares donde se encuentran los más empobrecidos y desposeídos que son la inmensa mayoría de este país. Lugares de mucha densidad habitados por obreros, ambulantes, marginales, que sobreviven hacinados en condiciones infrahumanas y deprimentes.

Pero son las barriadas las que por lo general se encuentran cercanas a las zonas industriales y son sus pobladores los que en los paros nacionales demostraron una innata combatividad y audacia. Lima se encuentra rodeada de barriadas. Son los arenales, terrenos eriazos y abruptos los que se pueblan de gente necesitada, menesterosa, ante la imposibilidad de la vivienda. Estos lugares luego se organizan y luchan por sus reivindicaciones. Las barriadas se han convertido así en sectores claves, importantes, en la lucha urbana gremial como política.

Mención especial requieren también los llamados sectores medios. Sobre el magisterio y los empleados públicos que a consecuencia de la crisis que los afecta los ha llevado a identificarse con los sectores populares. El SUTEP y la CITE son dos organismos gremiales que han conducido y desarrollado importantes luchas reivindicativas.

En consecuencia reiteramos que el movimiento obrero y popular no se encuentra derrotado. Atraviesa por un momento de repunte que no hilvana en su acción sostenida por carecer de una estrategia de poder y ser manipulados aún por el reformismo. Estos últimos años, sobre todo el 84 y los comienzos de este 85, la masa trabajadora ha manifestado su ira y su protesta de diversas formas pero aún su acción no deviene contundente.

Por otro lado se encuentra aún desvinculada orgánicamente de la lucha armada y éste es un factor que retrasa su maduración. Un nuevo ascenso de masas es previsible pero su contenido será diferente al de los años 70. Para ellos se hace necesario disputarle al reformismo la influencia que tiene en las masas y generalizar nuevas formas de lucha y organización.

Período Pre-revolucionario

La definición del período pre-revolucionario, la lucha armada y su desarrollo en guerra revolucionaria, así como las previciones políticas requieren de la apreciación de un conjunto de factores para no actuar a ciegas, atado a lo empírico de lo inmediato o a la mera suma aritmética de los éxitos parciales. Dentro de esta óptica señalaremos algunos de esos elementos por los que sustentamos el período pre-revolucionario:

En el Plano internacional estamos atravesando la crisis más profunda del capitalismo sólo comparable a la ocurrida en 1930. Es decir esta es una crisis que por su extensión y profundidad ha sido caracterizada como una crisis estructural. El capitalismo ha llegado a un agotamiento en su función histórica. Esto no indica que haya perdido iniciativa y menos aún que su agudización lleve inevitablemente a su derrumbamiento.

La crisis actual se complica en la medida que aparece un nuevo fenómeno la stagflation: osea la combinación de la inflación con la recesión. Hasta antes de esta crisis aparecían por separado.

Por otro lado la ausencia de guerras mundiales impide que se destruyan fuerzas productivas y que sobre esta base, como después de la segunda posguerra, se inicie un nuevo período de expansión capitalista.

Hace insoluble esta crisis los triunfos revolucionarios que van recortando la influencia del capitalismo a nivel mundial, es decir, se va mermando el mercado del imperialismo.

En América Latina la situación se caracteriza por la persistencia de la crisis y el estancamiento y/o retroceso en algunos casos de las economías. El capitalismo latinoamericano no ha hecho más que agravar la explotación profundizando la dependencia del imperialismo y restringir la democracia política.

El modelo dominante en América Latina de carácter dependiente, super-explotador, monopólico, concentrador y excluyente presiona estructuralmente hacia la instauración de dictaduras militares o democracias restringidas. Esto muestra el carácter hegemónico que el capital financiero asumió en nuestro continente, a través de un proceso de reproducción del capital en que la deuda externa y el decrecimiento económico son los indicadores de la agobiante crisis que nos aplasta.

Es decir que la situación económica se convierte también en un elemento importante en el descontento de las masas. Más aún si tenemos en cuenta que la crisis, acelerada por el modelo neoliberal ha generado una tendencia a la proletarización de las masas campesinas y de la pequeña burguesía funcionaria, creando favorables condiciones para una alianza entre estas clases.

En el plano político, observaremos entonces que la consolidación de la revolución cubana y los avances de Nicaragua a pesar de su acoso y la convulsionada área centroamericana, donde el FMLN se acerca al poder, constituyen aspectos fundamentales a favor de la revolución en nuestro continente. Si a esto le sumamos la profundización del ascenso de masas y el fortalecimiento de la lucha anti-dictatorial y democrática en el cono sur, diremos que tenemos actualmente un cuadro alentador y mínimamente fortalecido, favorables al movimiento obrero y popular y al movimiento revolucionario continental.

Resumiendo: en el campo internacional se prolonga la crisis del capitalismo mundial y se inicia una nueva fase de crecimiento de la economía. El imperialismo norteamericano refuerza su estrategia defensiva en América Latina, Asia y Oriente Medio mientras que en el continente latino se consolida un nuevo período de ascenso de luchas obreras y populares.

En consideración a estos factores internacionales de carácter objetivo así como la situación concreta del Perú es que definimos el período como pre-revolucionario. Nos encontramos ante una crisis profunda de las clases dominantes. No existe capacidad dirigente entendida como una clase o sector con proyecto alternativo. La burguesía en su conjunto está incapacitada para resolver los problemas fundamentales para el desarrollo del país.

Existe por otro lado una clase, como la obrera, que contiene en sí misma un proyecto alternativo global: El Socialismo. Requiere actualmente de un proceso de maduración para hacerse con el poder y el gobierno del país. Clase obrera y masas populares que vienen demostrando sus cualidades tanto combativas como importantes experiencias de conducción del poder popular en los frentes de defensa.

Y esa maduración que significa conciencia revolucionaria será producto de un proceso de acumulación de fuerzas revolucionarias que implicarán la construcción del partido, del ejército, y de sus órganos de poder popular.

El descontento de las llamadas capas intermedias también se produce en estos períodos y la burguesía se encuentra incapacitada para seguir manejando a estos sectores. De esta manera se resquebraja el aparato del Estado. Actualmente la CITE está encabezando una huelga general indefinida que compromete a la mayoría de los empleados públicos a nivel nacional. Esta vertiente abre inmejorables posibilidades para ensanchar el campo de la revolución pues se encuentran desilusionados de las clases dominantes y se produce un acercamiento hacia sectores en lucha.

Evolución de la coyuntura dentro del
período pre-revolucionario

Las condiciones estructurales para la lucha por el poder están presentes. El campo reaccionario debilitado teniendo solamente como sostén a las Fuerzas Armadas y un movimiento de masas sin orientación estratégica, manipulado por el reformismo, pero que se encuentra luchando.

En un período pre-revolucionario la tarea de los revolucionarios es madurar este período hacia una situación revolucionaria. En nuestro país sólo es posible mediante la lucha armada. En esa perspectiva lo fundamental de nuestra actividad debe estar centralizada en el desarrollo de la lucha político-militar. Es decir en la construcción de los instrumentos estratégicos en el combate mismo contra objetivos imperialistas y la reacción.

Las elecciones generales serán un acontecimiento coyuntural. En estos momentos existe en la izquierda dos formas de enfocar el período: El electoral donde el CDN de IU se juega íntegro y el otro, la lucha guerrillera donde el MRTA y el PCP (SL) son sus máximas expresiones.

Desde que el grueso de la izquierda optó por la legalidad en 1978 ha seguido un curso cada vez más comprometido con el orden constituido llegando a extremos en su conciliación con los sectores dominantes.

IU es un frente electoral. Es la pequeña burguesía democratista la que impone sus puntos de vista y conducción. Estos integrantes de IU “olvidaron” su revolucionarismo universitario y hoy se esfuerzan por hacer méritos y tener su “certificado de buena conducta” ante la derecha. Para ello no les importó abandonar la lucha de los trabajadores, satanizar y condenar con los mismos argumentos de la reacción la lucha armada.

Su presencia en el gobierno local está llevando a que muchos de sus integrantes caigan en la corrupción. Por otro lado a nivel de masas se notan estas deformaciones también, que derivan en argollas, delaciones, y hasta mafias.

Los argumentos con los cuales se decidió el trabajo legal fueron totalmente desvirtuados. Se dijo que la presencia de la izquierda en el Parlamento burgués permitirla una prédica mas directa por el socialismo, de combatir desde adentro el parlamentarismo burgués, que el hemiciclo se convertiría en caja de resonancia de las luchas obreras y populares, que más rápidamente se organiza a las masas para la revolución.

Al contrario, se acomodaron, se amoldaron y el temor de la pequeña burguesía encontró el justificativo “político” en el legalismo. Han engendrado por cierto toda suerte de teorías para defender esta democracia represiva con todo. Salvo algunos parlamentarios que han estado a la cabeza de algunas luchas, este frente en lo fundamental ha servido para desmovilizar a las masas.

Otra de las explicaciones que ofrecen es el copamiento progresivo del aparato del Estado para ponerlo al servicio de los intereses populares. Que con la izquierda en el gobierno es diferente a la derecha. Esta afirmación expresa, inequívocamente, una posición reformista, de mantenimiento del régimen burgués y de un sistema estructurado de acuerdo a los intereses de las clases dominantes para perpetuar la explotación.

Nuestra opinión y posición respecto a estas elecciones encuadrado en un período pre-revolucionario no puede ser de apoyo. Ello equivaldría a darle mayor aliento y respiro a un sistema que debemos combatir. Y en las actuales circunstancias no pasa por el terreno legal y menos aún por estas elecciones sino por el desarrollo de la lucha armada. En este período lo fundamental es acumular fuerzas revolucionarias. No podemos entretenemos en apoyos que nos distraerán fuerzas. Toda nuestra energía y recursos deben estar orientados en intensificar la lucha armada, en convertirnos en factor que incida más permanentemente en la coyuntura. Es decir hacer política verdadera y eso solamente es posible ahora con las armas en la mano.

Avanzar hacia una situación revolucionaria es el objetivo general sobre el que debemos tensar nuestras fuerzas. En ese sentido, con respecto a las elecciones, proponemos el voto viciado. No haremos campaña sobre esto. El camino que debemos recorrer es otro, el de la lucha armada.

La violencia revolucionaria

En el actual período la principal forma de acumulación de fuerzas revolucionarias es la lucha armada. El PCP (SL) fue el primero en reiniciarla. Su accionar aparece como inédito en América Latina:

Desarrollan una concepción de pequeña burguesía agraria que representa una visión campesinista en una sociedad básicamente capitalista. Esto implica un retroceso histórico. Desprecian los adelantos de las fuerzas productivas, los avances del desarrollo técnico científico por una economía autártica.

Igualmente su forma de gobierno expresa una alianza campesinista representado por el PCP (SL) con una supuesta burguesía nacional para encarar las tareas de nueva democracia.

En cuanto a la estrategia de guerra nuestra divergencia es igualmente profunda. Parten del enfoque de una guerra muy larga y prolongada del campo a la ciudad. Lo fundamental estriba entonces en la construcción del ejército en el campo nutriendo sus filas de campesinos, sin interesarles mayormente la dinámica de masas en las ciudades. Lo cual explica su oposición a los paros nacionales.

Discrepamos también con esos métodos de ajusticiamiento a miembros de la izquierda porque ocupan cargos de autoridad local. Las diferencias ideológicas y políticas no pueden ni deben resolverse así.

Esto se explica por su profundo sectarismo. De creer que el c. Gonzalo es el único poseedor de la verdad. Un culto a la personalidad que hace de Gonzalo un dios infalible. Y este sectarismo es una desviación peligrosa pues no solamente ignora a otras fuerzas de la izquierda y sectores progresistas, sino que esquemáticamente, simplistamente, dividen el campo entre ellos los revolucionarios y el resto, los enemigos.

Todas estas diferencias señaladas no significa por cierto desconocerlos como una fuerza dentro del ámbito popular y reconocer que en estos cuatro años donde no tuvieron competencia en la lucha armada, han avanzado y son un núcleo importante en la maduración del período.

La otra organización guerrillera es el MRTA que en pocos meses de acción político-militar abrió una franja fundamental en el panorama político. Con operativos ingeniosos, golpeando oportunamente en el devenir político, somos la otra agrupación que aparece como una alternativa concreta. Lo que dijimos lo estamos cumpliendo; es decir, diferenciarnos en los hechos, en la praxis, tanto del PCP (SL) como de IU.

Hemos abierto en nuestro país ese espacio revolucionario por el que lucharon el Comandante Guevara, Guillermo Lobatón, Luís de la Puente Uceda, y los héroes del MRTA y del pueblo, Jorge Talledo Feria, Teófilo Pacheco, Carlos Sánchez Neyra, miembros de nuestro Comité Central. Y esta diferenciación no es solamente por el prurito de la diferenciación, sino porque estamos convencidos que este es el camino de la revolución en el Perú.

La Plataforma de lucha

Los puntos que se levantan no recogen seguramente el conjunto de reivindicaciones económicas y democráticas por las que el pueblo está luchando. Para ello será necesario un nuevo poder que represente e interprete el auténtico sentir popular. En el actual período que pretenden confundir a las masas ilusionándolas con elecciones y escamoteando sus aspiraciones, proponemos de manera fundamental tres puntos:

1. Rompimiento con el FMI y moratoria selectiva en el pago de la deuda externa.
2. Aumento del sueldo mínimo vital y reajustable de acuerdo al alza del costo de vida. Congelación del precio de los combustibles y pasajes así como de los precios de los productos de primera necesidad y su control y distribución a través de organizaciones populares.
3. Amnistía general para todos los presos políticos y sociales. Fin al estado de emergencia y guerra sucia. Disolución de los Sinchis, Llapan Atic, y grupos paramilitares. Procesamiento a los torturadores y asesinos como Noel Moral y los oficiales de la Marina, Ejército, GC, GR y PIP responsables de genocidios. Derogatoria del D.L. 046.

Estos tres puntos para la agitación y propaganda en el actual proceso de guerra. Pero consideramos que es necesario encarar también otros aspectos como:

· La nacionalización de la explotación y comercialización del petróleo; de la gran minería; de la explotación maderera y pesquera. La realización de contratos con aquellas empresas y estados que respeten la soberanía y la dignidad de nuestro pueblo.
· Defensa de las empresas estratégicas del Estado y apoyo a la pequeña y mediana empresa que produce para el mercado interno. Control de divisas y suspensión total de las importaciones suntuarias.
· Reposición de los obreros despedidos y solución inmediata de los conflictos entregando todas las fábricas en quiebra a sus trabajadores, bajo el compromiso estatal de reflotarlas financieramente.
· Emergencia en el Agro Nacional.
· Tierra para los sin techo. Anulación de los juicios de desahucio y condonación de las deudas por agua, luz y servicios en los PP.JJ.
· Procesamiento a los traidores a la patria como Ulloa, Kuczynsky, Rodríguez Pastor, Elías Laroza.
· Procesamiento a los funcionarios del régimen procesados por corrupción.
· Derogatoria de la ley 23733. Respeto a la Autonomía Universitaria.

Febrero de 1985

EL MRTA LA
REVOLUCIÓN PERUANA

Después de un año de constante actividad político-militar el MRTA había logrado abrirse un
espacio revolucionario propio. Las masas populares y la opinión pública en general identificaban
al MRTA como la otra organización alzada en armas. Pero estas acciones eran mayormente
percibidas en su aspecto militar. Sin embargo el camino de lucha armada no había sido más que
la consecuencia de sucesivos análisis pero la difusión de estas investigaciones no habían
salido del plano interno.
En consecuencia se redacta este documento que no es más que la síntesis que pretende explicar,
divulgar, el por qué de la existencia del MRTA desde sus raíces, insistiendo en el nacionalismo
revolucionario, hasta su proyección estratégica.

Introducción

Nuestro pueblo, obreros, campesinos, empleados, estudiantes y todos aquellos que son marginados por el régimen, sufren una serie de problemas que imposibilitan el desarrollo normal del ser humano en el Perú. Estas lacras son principalmente el desempleo y el subempleo, el hambre y la miseria, la insalubridad la falta de techo y educación, la delincuencia y corrupción generalizadas. Pero no todos sufren desgracias como consecuencia de esta política económica, vemos también que en nuestro país existe un pequeño grupo de personas que se enriquecen a manos llenas como fruto de esa misma política, así como un conjunto de empresas extranjeras, principalmente norteamericanas, que explotan y depredan nuestros recursos naturales y la mano de obra barata de nuestro pueblo controlando a la vez toda la economía nacional a través de la gran banca transnacional, en beneficio exclusivo de empresas transnacionales que controlan parte importante de la economía mundial.

Esta situación no es como pretenden hacernos creer nuestros actuales gobernantes, producto principalmente de la llamada “crisis mundial de la economía” o “consecuencia del gobierno de facto anterior”. Esto no es así ya que como todos conocemos el actual presidente norteamericano Ronald Reagan ha sido reelecto este año gracias a que la economía yanqui ha tenido un crecimiento durante su período anterior, mientras que la economía de los países dependientes y atrasados como el nuestro ha seguido hundiéndose aún más. Por otro lado querer echarle la culpa de la profundidad de la crisis al régimen militar anterior (68-80) es un recurso falso que utiliza Belaúnde Terry para justificar la actual situación.

El Imperio de los Incas

El pueblo peruano es objeto de un largo proceso de dominación y explotación que se inició fundamentalmente cuando los conquistadores españoles arribaron a nuestras tierras e impusieron su dominio. En el Perú se venía desarrollando una cultura propia con sus particulares características, pero evidentemente en un grado de desarrollo técnico inferior que el de Europa, la sociedad Inca estaba llamada a jugar un papel importante en la conformación de la sociedad Americana. El Tahuantinsuyo se perfilaba como un mundo prometedor surgido de la profundidad de los valles andinos y las altas cumbres de la cordillera sudamericana, con sus propias leyes, simples pero inflexiblemente justas, raza, lengua y costumbres homogéneas, fuerza moral y material.

La planificación estatal, el trabajo obligatorio en las tierras del incanato, el servicio militar, el grado de desarrollo de las fuerzas productivas (en primer lugar de la agricultura), de la arquitectura, de la medicina, el arte, las comunicaciones y la ciencia militar, la satisfacción de las necesidades fundamentales de todo el pueblo, principalmente del trabajo y la alimentación, así como una organización social y jurídica, iban perfilando la estructura de una cultura que debía desempeñar un papel importante en el mundo, que como civilización propia y destacada no ha podido ser, evidentemente destruída hasta la actualidad.

No será motivo de este trabajo el caracterizar a la sociedad inca; aún reconociendo la existencia y desarrollo de las clases sociales y la lucha entre las mismas pensamos que además de los trabajos realizados por diversos historiadores sobre el tema, existen elementos específicos que no se ajustan necesariamente a los esquemas conocidos como “comunidad primitiva” “esclavitud”, etc. y que generaba una sociedad muy particular.

La Colonia inició la destrucción del Perú

La historia oficial, reaccionaria y anti patriótica, ha pretendido hacer creer que la conquista del Perú por los españoles fue un proceso fácil que culminó con el asesinato de Atahualpa. Pero la verdad es otra.

La guerra de resistencia inca podemos diferenciarla en tres etapas: la primera fue la resistencia encabezada por Calcuchimac y Quis Quis, que luego de numerosas batallas se replegó hacia el norte desatando una resistencia guerrillera que se diluyó por disputas internas; la segunda constituye la defensa del Cusco encabezada por Manco Inca, que casi retomó la vieja capital del imperio, así como Lima; y finalmente, la resistencia de la última capital del imperio Inca, Vilcabamba, encabezada inicialmente por Manco Inca y continuada por Sairi Tupac, Titu Cusi Yupanqui (hijo de Manco) y Tupac Amaru I, quien fuera derrotado recién en 1572.

Se equivocan quienes piensan que fue fundamentalmente la superioridad técnico-militar, o un modo de producción más avanzado, los que causaron y determinaron la derrota de los incas frente a los españoles. La experiencia mundial de los pueblos enseña que un pueblo en desventaja económica y técnica puede vencer a un enemigo más poderoso si es capaz de forjar la unidad más amplia y desarrollar una guerra de carácter popular. La división en el seno de la sociedad inca, acentuada en esos momentos por la lucha por el poder entre Huáscar y Atahualpa, fue la causa fundamental de la derrota incásica.

Durante toda la época colonial el Perú (1572-1824) fue laboratorio de instalación de diversos modos de producción y explotación todos los que sirvieran para el saqueo inmisericorde de sus riquezas naturales (en aquellos momentos el oro y la plata principalmente).

El modo de producción esclavista en las haciendas de la costa; primitivismo en las comunidades indígenas de la selva; feudalismo y/o esclavismo en las haciendas de la sierra, las minas y los obrajes; simultáneamente, el comercio con la metrópoli y en las ciudades estaba dominado por las relaciones capitalistas que ya se asentaban en las potencias europeas.

La Rebelión Tupacamarista

Durante toda la época colonial las masas explotadas y oprimidas no dejaron de luchar contra la despiadada dominación española; durante la conquista cayeron combatiendo los mejores hijos del pueblo inca, encabezados por Manco Inca. Luego de diezmar las fuerzas combativas del incanato, los conquistadores aplicaron una política de exterminio masivo, a la par de esclavización (o servílización) de las masas indígenas.

En más de 250 años de explotación colonial, durante los cuales la rebeldía indígena nunca cesó (rebelión de J. Santos Atahualpa, etc.) se fueron generando las condiciones para la independencia de España; dos niveles de contradicción se agudizaron para desencadenar el levantamiento dirigido por Túpac Amaru II. En primer lugar, la contradicción entre las masas explotadas (siervos, esclavos, artesanos) y los explotadores (realistas, nobles, terratenientes, comerciantes y alta jerarquía de la iglesia). En segundo lugar, la contradicción entre criollos que necesitaban de una mayor autonomía y libertad de comercio, así como de la modernización de las fuerzas productivas, y la Corona española que exigía el mantenimiento de la súper explotación (que beneficiaba principalmente a la metrópoli) y el aislamiento de la colonia del resto de Europa. Recordemos que en el transcurso del siglo XVIII el capitalismo se desarrollaba impetuosamente en países como: Inglaterra, Alemania, Francia, con su secuela de modernización en todos los órdenes de la vida social; de igual manera, en 1776 se declara la independencia de las trece colonias norteamericanas de Inglaterra, se difunde la Declaración de los Derechos Ciudadanos y se desarrolla la revolución Francesa de 1789.

La rebelión dirigida por Túpac Amaru en 1700 se constituyó en la revolución popular anticolonial más importante de América, creando las condiciones histórico-sociales para la lucha independentista dirigida posteriormente por los criollos, entre los que destacaron Bolívar, San Martín y Sucre.

La derrota de la rebelión tupacamarista no aplastó las aspiraciones libertarias de nuestro pueblo; los levantamientos encabezados por los hermanos Angulo, Zela, Pallardeli la de los indios de Huánuco, además del poderoso movimiento guerrillero desplegado a todo lo largo y ancho del país, fue desgastando y desmoralizando al más poderoso ejército español asentado en América. Es sobre la base de este movimiento popular anticolonial una de cuyas expresiones más notables es el pescador revolucionario José Olaya, y del internacionalismo consecuente de las fuerzas anticolonialistas de Latinoamérica, que se da el puntillazo final al coloniaje. La diferencia fundamental entre estos dos procesos libertarios, el dirigido por Túpac Amaru (serpiente resplandeciente) y el que desembocó en Ayacucho en 1924, fue que el primero tuvo carácter popular-revolucionario, que expresaba los intereses de los explotados (por la abolición de las mitas, obrajes y tributos) como plataforma táctica e inmediata, y nadie duda del contenido estratégico del movimiento planteado como la vuelta a la autoridad incaica (o rompimiento del dominio del conquistador español).

Por otro lado, la lucha independentista dirigida por los criollos si bien logró la expulsión de los virreyes y tropas realistas del Perú, luego de las glorias de Junín y Ayacucho (y el retiro de Bolívar de la escena nacional) fueron los herederos de los conquistadores, los hijos de los españoles propietarios de la tierra y del poder económico, los notables, quienes asumen la conducción del nuevo Estado republicano-oligárquico, donde las masas populares seguirán sufriendo la más vil explotación y marginación.

La oligarquía criolla:
Clase dominante pero no dirigente

Expulsado el conquistador vinieron largos años de anarquía, guerras civiles entre diversos caudillos militares, que si bien expresaban dos grandes vertientes: la de los conservadores (feudales a ultranza, interesados en la mantención del esclavismo y la servidumbre) y los liberales (partidarios de la liberación y la abolición del esclavismo y el tributo indígena); en ambos casos tenían en común el espíritu de grupo caudillesco, la incapacidad política, su falta de visión nacional. Durante este período el pueblo peleó y murió tras uno y otro caudillo, hipotecaba su autonomía de clase e intereses propios.

La aparición del guano y su rentabilidad permitió que durante el gobierno de Castilla se consolidara el Estado oligárquico; el pueblo también radicaliza sus luchas y alzados contra Echenique golpean en el corazón de la oligarquía más reaccionaria, Castilla se incorpora hábilmente a este movimiento y decreta la abolición de la esclavitud y del tributo indígena, que pocos años después se repondría, y los coolíes reemplazarían a los anteriores esclavos.

La riqueza generada por el guano y el salitre se derrochó pagando deudas propias y ajenas, en gigantescas defraudaciones al fisco y en el desbordante lujo de la oligarquía que pretendía superar a la ya fenecida nobleza Europea. Consolidados económicamente crearon el Partido Civilista y luego de mover sus hilos para el brutal asesinato de los últimos exponentes del viejo militarismo (los hermanos Gutiérrez), copó el poder y en poquísimos años fracasó como opción política, conduciendo al país a una situación económica, social y política catastrófica en la que se produciría la guerra del Pacífico.

En estas condiciones es que las masas populares, por entonces en su gran mayoría campesinas, retomaran sus viejas banderas y con ellas el camino de la violencia revolucionaria de masas. En 1876 los campesinos de Huancané encabezan una gran rebelión que llegará a ocupar transitoriamente Puno y sólo será aplastada luego de una brutal masacre.

La Guerra con Chile:
Termómetro para la sociedad peruana

Asolada por una aguda crisis en su economía, empujada y apoyada económica, política y militarmente por el imperialismo inglés, la oligarquía chilena preparó en detalle su expansión hacia el norte. En cambio la oligarquía peruana, carente del más elemental sentido nacional se sumió en la más absoluta imprevisión. Los resultados de la guerra tendrían efectos desastrosos y traumáticos para el Perú.

Una economía quebrada por el dispendio y el entreguismo, una oligarquía que no estaba dispuesta a sacrificarse económicamente para sustentar la guerra, dirigentes políticos más preocupados en sus propios intereses y conspiraciones de grupo antes que las necesidades nacionales, eran incapaces de llevar adelante una guerra victoriosa; un ejército donde sus soldados eran extraídos de sus tierras por la fuerza para servir a una patria a la que no conocían y no comprendían, porque sencillamente esta no correspondía a sus intereses concretos, no podían luchar con la fuerza necesaria para vencer. Los actos de traición y la falta de mística patriótica también fueron razones que permitieron la invasión de los chilenos, pese a la entrega y el heroísmo de los sectores auténticamente patrióticos y nacionalistas representados por Bolognesi y por Grau.

Cuando se produjo la invasión chilena, las condiciones se fueron modificando sustancialmente, el ejército del invasor violentó brutalmente el propio hogar del poblador peruano, convirtiendo la guerra en un hecho absolutamente comprensible para el movimiento popular, fundamentalmente indígena. Por ello fue posible que Andrés Avelino Cáceres levantara un nuevo ejército popular, guerrillero, basado exclusivamente en la capacidad creativa de las masas, que luchan con todo lo que tienen a su alcance para expulsar al enemigo. El fin de la guerra con la capitulación de las clases dominantes nativas trajo como consecuencia no sólo la cercenación de gran parte de nuestro territorio, sino principalmente la sumisión de nuestra economía a la penetración a fondo del gran capital imperialista inglés, justamente de aquel que apoyó hasta las últimas consecuencias al invasor chileno.

El ingreso del capital inglés durante las últimas décadas del siglo pasado y la penetración del gran capital transnacional yanqui durante el presente, han ido imponiendo un modo de producción, el capitalista, que finalmente ha terminado sometiendo al conjunto de la economía y la sociedad peruanas. Junto a la conformación del capitalismo en el Perú, deformado y dependiente desde sus primeros pasos, se fue forjando el proletariado peruano, la clase obrera, generando de esta manera la posibilidad real de dotar durante el presente siglo a todo el pueblo trabajador del Perú de una vanguardia revolucionaria, capaz de dirigir al conjunto de las masas explotadas y oprimidas hacia la transformación profunda y revolucionaria de la sociedad nacional, garantizando con su presencia y dirección la construcción de una sociedad democrática y revolucionaria, consecuentemente antimperialista, el socialismo.

La Clase Obrera:
Vanguardia del Pueblo

Desde las luchas obreras por la jornada laboral de 8 horas y el abaratamiento de las subsistencias, en la segunda década del presente siglo, hasta la conformación de ella misma como clase social revolucionaria, ha transcurrido un largo proceso de maduración ideológica y política. En primer lugar, a partir de sus propias luchas reivindicativas, en la creación de sus primigenias organizaciones gremiales: la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y la Federación de Campesinos y Yanaconas del Perú, bajo la orientación ideológica y política de José Carlos Mariátegui.

Cuando apenas habían nacido estas organizaciones de clase, populares, el Perú fue sacudido por una violenta crisis económica, social y política, la de los años 30. La agudeza de esta crisis empujó a las masas al hambre y la miseria de una manera extraordinaria; la respuesta radical de las masas y las pugnas violentas en el seno de las clases dominantes, crearon las condiciones de una crisis revolucionaria, los combates populares se sucedieron uno tras otro, los mineros del centro, la CGTP en Lima dirigió paros y barricadas, la marinería se declaró en rebeldía, los pueblos de La Libertad y Ancash se insurreccionaron encabezados por las bases apristas revolucionarias y son ahogados en sangre, además de traicionados por la dirección partidaria. La temprana muerte de Mariátegui, en 1930, y la falta de consecuencia y claridad política de las direcciones del movimiento popular, frenó la construcción de una vanguardia política esclarecida, faltando al movimiento popular una clara estrategia de poder, carencia más acentuada aún en el plano militar.

El heroísmo del combate popular fue derrotado por la más brutal represión, que luego de dos o tres años terminó en la práctica liquidación de las organizaciones populares. Vinieron largos años de contrarevolución, y luego de estabilización del dominio capitalista. Se sucedieron gobiernos pro fascistas como el de Benavides, proimperialistas como el de Prado y reformista de Bustamante, que será derrotado por el oligárquico dictatorial de Odría. Todos estos gobernaron aplicando draconianas medidas de represión antipopular. Antes de la caída de Bustamante, en medio de grandes conflictos sociales la madrugada del tres de Octubre de 1948 la marinería y las bases apristas intentaron un levantamiento revolucionario que será aplastado sangrientamente y una vez mas traicionados por la cúpula del Apra.

Las relaciones de producción semifeudales, bastante difundidas en nuestros campos, entraron en crisis a fines de la década del 50, lanzando a las masas campesinas a la lucha por la tierra y la libertad. El campesinado peruano ha sido protagonista de destacadas luchas desde comienzos de siglo: la rebelión de Rumi Maqui en Puno de 1914; los levantamientos campesinos del sur en el 20; a fines de la década del 50 e inicios de los 60 el movimiento campesino se levanta contra el régimen terrateniente y el gamonalismo, haciendo la reforma agraria con sus propias manos; las tomas de tierras se generalizan a partir de entonces en Chepén, Rancas, La Convención y Lares, Andahuavlas.

El calor de este movimiento de masas campesinas que constituían el grueso de la población popular, y la influencia de la gloriosa revolución Cubana el movimiento revolucionario recupera su vocación de poder. Nacen las primeras organizaciones que asumen la lucha armada y el inicio de la guerra de guerrillas en 1965 por el MIR, encabezado por destacados hijos del pueblo como Luís de la Puente, Guillermo Lobatón Milla, Máximo Velando y Victoria Navarro. La determinación de los compañeros del 65 por desarrollar la guerra revolucionaria, inspirado por la necesidad histórica de terminar con las brutales condiciones de explotación y marginación de que son objeto nuestros pueblos, produjo cambios importantes en la escena política nacional, además de ser aporte de suma trascendencia para el movimiento revolucionario de nuestra patria.

El golpe militar del año 68 y el intento de llevar adelante un proceso reformista y nacionalista, fracasado por la conspiración imperialista, la crisis del mismo sistema económico, y las limitaciones de clase de los militares encabezados por el general Velasco, fue precisamente un intento tibio por eliminar las raíces de la revolución. El fracaso de esta experiencia ha sido la demostración de que el capitalismo está condenado a muerte y no habrá fuerza reformista para salvarlo.

Tras la caída del Velasquismo, durante la dictadura del general Bermúdez y más recientemente con el segundo gobierno de Belaúnde, el imperialismo ha sometido a nuestro país al saqueo generalizado; el endeudamiento externo; las imposiciones del Fondo Monetario Internacional, así como el control de la economía por las subsidiarias de los monopolios imperialistas, han convertido a nuestro país en una típica semicolonia donde el propio Estado pierde la independencia formal, y donde el modelo económico está quebrando todo vestigio de economía nacional y sometiendo al pueblo a la más atroz situación de hambre, desocupación y desamparo hasta hoy conocidas.

Pero el pueblo peruano no se ha rendido, así lo ha demostrado en las heroicas jornadas libradas por nuestra clase obrera en los años 77-78, que obligaron a la dictadura del general Morales Bermúdez a convocar a elecciones generales. Nunca antes la clase obrera y el pueblo habían librado combates más encarnizados en defensa de sus conquistas y aspiraciones inmediatas, produciendo hechos que determinaron la política y la lucha de clases que adquirieron dimensiones históricas. Los paros nacionales, las tomas de fábrica, la participación de las masas organizadas en los frentes de defensa, han venido demostrando que los trabajadores y el pueblo peruano están adquiriendo la capacidad necesaria para ser el pilar fundamental sobre el cual ha de construirse la nueva sociedad peruana.

El MRTA

Las luchas reivindicativas y políticas de nuestro pueblo surgen como una necesidad frente al sistema de explotación y opresión al cual somos sometidos desde la colonización y durante toda esta época de república supuestamente democrática; sin embargo no basta la lucha misma si ésta no tiene un norte, un horizonte claramente definido. De la misma manera, no basta la lucha de las organizaciones naturales de las masas trabajadoras, como los sindicatos obreros, gremios campesinos y estudiantes y otras asociaciones reivindicativas del pueblo, para cambiar el orden establecido; es necesario contar para ello con organizaciones políticas y militares de esencia popular, que sirvan como instrumentos idóneos para la transformación revolucionaria de la sociedad peruana, y la construcción de una nueva sociedad basada en bienestar popular y la justicia social.

El Movimiento Revolucionario Túpac Amaru -MRTA- ha nacido como una respuesta histórica a esta situación; el proletariado peruano y las masas trabajadoras de nuestra patria han madurado lo suficiente para alumbrar una organización de vanguardia como la nuestra, destinada a orientar y dirigir sus luchas, en todos los frentes de batalla contra los enemigos del pueblo. El MRTA es una organización de la clase obrera y las masas populares del Perú, que asume como propias las tradiciones revolucionarias del pueblo a través de su larga historia de luchas contra la explotación y la opresión y que pugna por conducir éstas hacia la definitiva liberación nacional y social, proceso que forma parte indudable del camino ininterrumpido al socialismo, tal como señalara el Amauta Mariátegui.

El socialismo tiene, indudablemente, una dimensión universal, común para todos los países por diferentes que sean entre sí, y una dimensión particular, propia de cada país históricamente determinada. Esta concepción precisa las dos grandes orientaciones de nuestra revolución: de un lado el internacionalismo revolucionario, que nos hace parte de la lucha revolucionaria por la construcción del socialismo a nivel mundial y, de otro lado, el carácter nacional de nuestra revolución que hace surgir de la forma particular en que se da la lucha de clases en nuestro país, orientada a liquidar las bases económicas y sociales que hacen dominante el modo de producción capitalista en el Perú.

Entendemos que la revolución nacional adquiere una dimensión continental, tal como sucediera con la rebelión de Túpac Amaru en 1780, lo cual nos liga indefectiblemente al proceso revolucionario latinoamericano. Igualmente, el imperialismo norteamericano tiene una estrategia global para toda Latinoamérica; la internacionalización del capital supera las dimensiones nacionales, las burguesías locales más poderosas integran sus intereses bajo la sombra del imperialismo. Por todo ello, la contradicción principal que afecta a la clase obrera y al pueblo peruano, es también similar para los otros pueblos latinoamericanos. En esa medida no puede concebirse la suerte de una revolución en un país latinoamericano sin considerar el conjunto de las luchas revolucionarias continentales.

Sin embargo, hacemos nuestra la posición de que el mayor aporte inmediato de un partido internacionalista como el nuestro es hacer su propia revolución.

De la misma manera, así como el imperialismo yanqui tiene una estrategia global en el terreno económico para su “patio trasero” latinoamericano, cuenta también con una concepción integral en los planos político y militar, Que se resumen principalmente en la llamada “Doctrina de la Contrainsurgencia” y cuyas expresiones locales son conocidas como la “Doctrina de la Seguridad Nacional”. En síntesis, esta política está orientada a impedir, por todos los medios necesarios, el avance de las fuerzas revolucionarias en todo el continente, considerando la rebelión de las masas populares en América Latina como parte de un complot dirigido desde el exterior, y negando de plano que la insurgencia revolucionaria de nuestros pueblos tenga sus raíces y causas fundamentales en las condiciones de hambre, miseria y represión en que vivimos.

Por ello también, no es casual que desde siglos atrás las luchas revolucionarias que se han librado a todo lo largo y ancho del continente latinoamericano, hayan tenido repercusiones y proyecciones internacionales; ha sido la necesidad de unir fuerzas contra el enemigo común. La sublevación de Túpac Amaru tuvo repercusiones continentales, y fue coordinada con la de Túpac Katari en Bolivia, generando además brotes revolucionarios en Argentina, Ecuador, y otros, el enemigo común era el imperio español. De igual manera, las luchas independentistas se internacionalizaron, siendo un ejército libertario conformado por peruanos, colombianos, chilenos, argentinos, venezolanos y bolivianos, quienes dieron la estocada mortal a las tropas realistas de España en la gloriosa batalla de Ayacucho en 1824; Simón Bolívar, como expresión de los sectores más avanzados de los criollos americanos comprendió la necesidad de juntar esfuerzos estratégicos planteando la conformación de una confederación de todos los países de habla hispana bajo el lema de la Patria Grande latinoamericana y para enfrentar el peligro que significaba para nuestros pueblos el desarrollo del imperio del norte.

La revolución cubana en el año 59, y más recientemente el triunfo de la revolución sandinista, han tenido extraordinarios efectos sobre los pueblos del continente y han reavivado a las fuerzas revolucionarias, mostrando el camino correcto para vencer; por otro lado, el derrocamiento sangriento y lamentable del gobierno constitucional de Salvador Allende en el 73 (Chile), mostró las debilidades y limitaciones de la estrategia reformista y electoralista para América Latina. El Comandante Ernesto Ché Guevara paradigma del revolucionario latinoamericano de este siglo, guerrillero, estadista, y constructor del hombre nuevo no se equivocó cuando planteó la necesidad de crear dos, tres, muchos Viet Nam en América Latina así como la coordinación de las fuerzas revolucionarias en armas, como el único camino viable, digno y necesario para lograr la victoria de las fuerzas populares en el continente. El MRTA hace suyas estas concepciones y se suma a la línea de combate que atraviesa los continentes subdesarrollados de Asia, África, América Latina y El Caribe.

El MRTA está dotado de una concepción científica que lo faculta para realizar un análisis concreto del desarrollo de la lucha de clases en nuestro país, y de sus perspectivas inmediatas y mediatas. Esa concepción corresponde a los intereses de la clase obrera y todos los desposeídos. Esa ideología científica es el marxismo-leninismo.

Así como las clases dominantes en nuestro país se han venido nutriendo del pensamiento mundial de los imperialistas y burgueses, así también los revolucionarios del Perú debemos aprender de las experiencias de otros pueblos, principalmente de los de nuestro continente y los países del tercer mundo, en su lucha contra el enemigo común, aplicando creadoramente aquellos aspectos que sirvan para el avance de la revolución peruana.

La Estrategia del MRTA

De la misma manera, así como nuestra organización debe contar con una definición ideológicamente clara y precisa, deberá también conducir a la clase obrera y al pueblo todo alrededor de una estrategia y tácticas claras que sirvan efectivamente a la meta más inmediata que es la conquista del poder político.

La estrategia que asume nuestro Movimiento, el MRTA, es la de la guerra revolucionaria del pueblo; es la definición integral que conducirá la acción revolucionaria del partido y orientará las luchas de los trabajadores y todo el pueblo hacia la victoria sobre el enemigo de clase. La guerra no es otra más que la práctica de la política a través de otros medios, concretamente en el uso de la violencia revolucionaria; teniendo en cuenta que se han agotado de manera fundamental los medios legales de lucha en la búsqueda de lograr satisfacer las necesidades esenciales del pueblo trabajador, y que la democracia formal se ha convertido en un círculo vicioso que envuelve y arrastra en su dinámica al conjunto de los partidos burgueses y reformistas perpetuando indefinidamente la explotación imperialista y la opresión de las masas populares, no queda otra cosa a los revolucionarios y al pueblo todo del Perú que rebelarse y desarrollar la lucha armada como principal forma de combatir por la liberación nacional y social.

La guerra no es un capricho de un grupo pequeño de extraviados y desesperados políticos, es la consecuencia natural que se deriva de cientos de años de explotación colonial y neocolonial, que no han permitido la satisfacción plena de las aspiraciones de vida de los trabajadores de nuestra patria, la guerra se ha convertido en una necesidad vital para las masas populares del país, ya que los niveles de vida en que nos encontramos no pueden descender más y que la protesta y los diferentes medios de lucha desarrollados hasta ahora en el plano legal, están siendo respondidas por el régimen con la prisión, las torturas, los cementerios clandestinos, los desaparecidos, los apaleamientos, las masacres y el alza constante y asfixiante de todos los artículos de primera necesidad, así como los despidos masivos y la destrucción de las esqueléticas fuerzas productivas nativas para favorecer a las empresas transnacionales.

La implementación de la llamada guerra sucia por las FF.AA., es la respuesta de las clases dominantes a las luchas del pueblo trabajador. Hay un solo camino para enfrentar la explotación y la guerra sucia es el único camino digno para un pueblo digno, la guerra revolucionaria.

La guerra adquiere el carácter de revolucionaria ya que es emprendida por los explotados y marginados, que son la mayoría de la población, y cuyo objetivo no negociable es conquistar el poder y construir sobre los escombros de la vieja e injusta sociedad, una patria libre y soberana, donde impere el bienestar popular y la justicia social.

Es la guerra revolucionaria del pueblo porque ha de ser todo el pueblo peruano, los obreros, campesinos pobres, los empleados, estudiantes y demás clases explotadas y oprimidas, los protagonistas de ella y los beneficiarios de la misma, la lucha intransigente por la revolución no será un proceso fácil ni cómodo, menos aún un camino alfombrado de flores, será un proceso difícil y duro, largo y lleno de sacrificios; sin embargo no queda otro camino para recuperar nuestra dignidad como pueblo y entregar a nuestros hijos, una sociedad donde puedan vivir como seres humanos y desarrollarse plenamente como tales.

Combinar todas
las formas de lucha

La aplicación de esta estrategia de GRP a la lucha de clases en nuestro país implicará el desarrollo de variadas y múltiples formas de lucha, desde aquellas consideradas meramente reivindicativas, como son las sindicales y gremiales en general, las formas políticas abiertas por la defensa de las conquistas alcanzadas por las masas, por la defensa de las libertades públicas y democráticas, así como por la defensa de los Derechos Humanos y los tratados internacionales sobre la guerra, hasta la lucha armada de masas y de vanguardia. Lo importante y determinante de la combinación acertadas y justa de estas diversas formas de lucha, estará dada por la necesidad de que estas variadas formas de combatir estén articuladas por la forma principal que es la lucha armada.

Esta estrategia revolucionaria está definida por un objetivo principal que es la conquista del poder político, y que se alcanzará en un proceso más o menos prolongado de guerra revolucionaria. En consecuencia esta estrategia adquirirá diversas formas de acuerdo a la agudización de la lucha de clases en el país, y a las etapas propias de este tipo de guerra, surgidas acorde a la particular realidad nacional, donde se mezclarán y actuarán diferentes fuerzas y formas de lucha.

El objetivo de esta primera etapa de guerra revolucionaria que se desarrolla en nuestro país es el de la acumulación y desarrollo de fuerzas revolucionarias, ideológicas, políticas y militares; en primer lugar, en la construcción de una organización de vanguardia que sea capaz de fundirse con las masas trabajadoras y orientar sus luchas en la perspectiva general de la lucha por el poder, así como de dirigir la lucha armada e ir incorporando a la misma a las masas del pueblo trabajador.

En el plano político, y dentro del objetivo de la acumulación y desarrollo de fuerzas, nuestra finalidad será ganar la simpatía de las más amplias masas, convocándolas a la lucha decidida, justa y valerosa contra los enemigos de clase. Desenmascarando la esencia antipopular de los partidos burgueses, y dando respuesta oportuna y acertada a las agresiones económicas y represivas del régimen, buscando además generar el convencimiento a nivel de las amplias masas de que la solución de fondo de los graves problemas que nos aquejan sólo podrán ser resueltos como producto de un proceso revolucionario que transforme radicalmente nuestra sociedad.

Este proceso se desarrollará sobre la base de óptimas condiciones favorables para las fuerzas revolucionarias, teniendo en cuenta que las clases dominantes nativas se encuentran sumidas en la peor crisis económica y política de los últimos tiempos; y que el movimiento popular ha adquirido niveles muy importantes de organización y experiencia de lucha en diversos planos. Sin embargo la acumulación de fuerzas propiamente político-militar, se dará de lo pequeño a lo grande, donde el movimiento irá incorporando paulatinamente a los sectores más destacados de las masas populares a la lucha armada, hasta una etapa superior donde este crecimiento se volverá incontenible.

En ese mismo sentido, la propaganda armada es un factor de primera importancia en todo este proceso; la propagandización de la lucha armada y la guerra revolucionaria como una necesidad imperiosa que nuestro pueblo debe asumir con dignidad y valor, sin rehuir ese deber histórico, colocando siempre por delante los intereses de las grandes mayorías populares y de nuestra patria por sobre los intereses individuales o de grupo.

En el plano militar, el objetivo fundamental del presente será el de convertirnos en una fuerza militar indestructible que garantice la victoria sobre el enemigo. Objetivo que se logrará mediante el desarrollo de la guerra de guerrillas, la acumulación y desarrollo de las fuerzas propiamente militares, la organización de los destacamentos de guerrilla urbana, el impulso al desarrollo y organización de la autodefensa de masas y las milicias populares, así como la multiplicación de la guerra de guerrillas en el campo en la perspectiva del ejército popular.

El desarrollo de la guerra de guerrillas de lo simple a lo complejo, aportará la experiencia necesaria para avanzar en la conformación de destacamentos sólidos y fogueados en el combate. La dinámica propia de la guerrilla urbana la diferenciará en su forma y objetivos inmediatos a la guerrilla del campo, pero ambas actuarán en forma combinada y simultánea, bajo una misma dirección política y militar. La guerra de guerrillas generará en su propio movimiento la creación de un ejército popular poderoso capacitado para disputarle el poder al enemigo en el plano político, militar, territorial o geográfico.

Otro de los aspectos fundamentales del MRTA, son el uso más adecuado de la táctica política y las alianzas, la identificación del enemigo principal y la concentración de fuerzas para golpearlo, buscar e impulsar constantemente el mayor aislamiento político, social y militar de este enemigo y sus aliados estratégicos y/o eventuales. Unir en el transcurso de este proceso a los más amplios sectores de las masas contra el enemigo común, en la proyección de crear las condiciones para la posterior construcción del más amplio frente de liberación nacional y social.

La dinámica de la revolución peruana está ligada íntimamente al desarrollo de la lucha de los países latinoamericanos, tanto en el combate contra el imperialismo, como en la construcción de la Patria Grande, libre y soberana.

Asimismo, la solidaridad internacional con la revolución peruana se gestará y desarrollará en la medida de lo acertado de nuestra política de alianzas internacionales como lo avanzado de nuestra correlación de fuerzas, tanto en lo nacional como en lo internacional. Esta concepción integral, surgida del análisis de nuestra realidad y la historia de la lucha de nuestro pueblo, la que permite que hoy nuevamente se reinicie con perspectiva estratégica de victoria la guerra revolucionaria iniciada por nuestro pueblo hace más de 450 años y cuyas banderas de independencia nacional y justicia social se resumen hoy en la lucha contra el imperialismo y por el socialismo.

El Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), ha resumido pues esta lucha en el lema: ¡CON LAS MASAS Y LAS ARMAS VENCEREMOS!

Perú, Mayo de 1985.

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