A Seguir Creciendo En Militantes Revolucionarios Guevaristas.

Hace un mes exactamente, hemos empezado nuevamente el reclutamiento de militantes revolucionarios para nuestra organización política, el MGR.

Esta política de crecimiento de la organización, está enmarcada en una fuerte campaña de acumulación de fuerzas, teniendo como uno de cuyos ejes, el crecimiento cuantitativo y cualitativo del MGR. Esta gran campaña tiene su sustento teórico en el diagnóstico que hace nuestra organización en orden a que Venezuela, su clase obrera y los sectores explotados y pobres de la ciudad y el campo, no cuentan con una organización revolucionaria de vanguardia que encabece la lucha por realizar la revolución socialista.

Lejana de nosotros la pretensión de presentarnos como la “única alternativa revolucionaria” en Venezuela. Estamos convencidos que la vanguardia revolucionaria venezolana, será la síntesis necesaria de varias experiencias políticas y orgánicas y que esa síntesis, se expresara después de un proceso complejo compartido y complementario de luchas, elaboraciones teóricas y conducción efectiva de amplios sectores que aspiran a realizar la revolución socialista.
Bajo esta premisa, es que nos disponemos a colaborar arduamente en hacer realidad ese objetivo de las y los trabajadores, y contribuir con nuestra visión y fuerza partidaria, a formar el gran partido revolucionario que Venezuela y su clase trabajadora necesita.

De allí que este proceso de acumulación de fuerzas para nosotros, tenga un carácter estratégico y es de vital importancia su desarrollo en los plazos y en los términos que hemos definido.

Este proceso se da en un marco político especial, donde el abandono progresivo de las que hasta ayer constituían banderas de lucha del partido gobernante, tal es el caso de la profundización del proceso bolivariano y de la construcción del socialismo, es ya un hecho prácticamente consumado y donde las masas, hoy más que nunca, se sienten abandonadas por una burocracia que prepara el terreno para acuerdos mayores con segmentos importantes de la burguesía, entregándole más y más privilegios y prebendas fortaleciendo la opción capitalista.

Esta política tiene su impacto sobre todo en la juventud, que ve con desesperación, como se dejan de lado propuestas y proyectos que fueron estandartes de lucha por el que fuera el líder indiscutido del proceso bolivariano, Hugo Chávez.

El alto costo de la vida, la falta de productos como consecuencia del acaparamiento, la especulación desatada por la burguesía y sobre todo la no correspondencia entre los dichos y los hechos de los dirigentes bolivarianos, han llevado a que un gran número de jóvenes que se reconocen bolivarianos, hoy caigan con facilidad en la apatía y en la no militancia social y política, al ver frustrados sus sueños y aspiraciones una vez más.

No está lejano aquel 20 de Octubre cuando el comandante Chávez le pedía y recomendaba a sus ministros: “irse a vivir a los barrios aunque fueran tres días”. Esta frase quedo marcada a fuego en quienes están despertando recién a las inquietudes políticas, porque entendieron dos cosas de esa alocución del comandante Chávez: primero que todo que ningún ministro hacia vida en los sectores populares y en segundo lugar, que ni siquiera estos visitaban ni conocían las vivencias en esos amplios sectores.

Al sobrevenir el fallecimiento del comandante Chávez e inaugurarse la etapa de Maduro al frente del Estado, se implementó el llamado “gobierno de calle”, método por el cual se trató de acercar el gobierno a la gente común, aquella que sufre las consecuencias directas del sistema de capitalismo rentístico venezolano. Este método en gran medida, sirvió para otros objetivos adicionales, tales como dejar entrar a esos espacios de “participación” solo a los incondicionales o como en el caso de Guatire, donde los proyectos allí presentados por los supuestos voceros populares, fueron distribuidos previamente por los concejales del municipio.

Pero lo que más tiene un impacto negativo en la juventud, son los bajos salarios si se les compara con la realidad económica que sobretodo los jóvenes, tiene que afrontar producto de la especulación sobre dimensionada de los productos y artículos de toda clase, que la burguesía trae al país comprados con dólares preferenciales y vendidos a precio del dólar del mercado negro.

Esta situación hace que haya dos realidades bastante distintas en la vida socioeconómica de las y los venezolanos; una virtual donde el salario alcanzaría para la compra de la canasta básica mensual, y otra real donde el dinero se escurre con tal rapidez, que no alcanza para satisfacer las necesidades básicas.

El gobierno se debate en este ámbito entre dos estrategias bastante ambiguas para enfrentar esta situación. Por un lado apoya a la burguesía importadora y le sigue entregando dólares preferenciales y sigue permitiendo que vendan a precio del dólar negro. Y por otro lado, llama constantemente a combatir la especulación y da pequeños y tímidos pasos en esa dirección.

La derecha en este escenario, solo se ha dedicado a conquistar y a formar un capital político, con este descontento de la población con menos formación política y hace su apuesta en que enfrentado el gobierno a una coyuntura electoral, este salga derrotado producto del voto castigo que le propinaría una parte de la población que hasta hace poco lo apoyaba.

Por esta razón la derecha burguesa le ha dado a los comicios municipales de diciembre, el carácter de plebiscito. Es una maniobra de mayor envergadura que apuntaría a proponer una asamblea constituyente que terminaría definitivamente con la constitución de 1999.

Pero la apuesta electoral de la derecha, no va en solitario. Conjuntamente con lo anterior, avanza en su plan de desestabilizar económica y socialmente al país. Aprovecha en este sentido las vacilaciones y errores del gobierno, combina diversas formas de lucha donde la agitación callejera cumple un importante papel, no descartando en ningún momento el empleo de la violencia aguda como medio para terminar con el proceso.

De tal forma que los sectores revolucionarios se ven atrapados en una falsa disyuntiva claramente expuesta en estos momentos. Por un lado la estrategia desestabilizadora y liquidadora del proceso de la derecha comandada por el fascismo. Por el otro lado, el gobierno, claramente vacilante y conciliador con la burguesía, haciendo pactos y concesiones que le den una precaria estabilidad política y social, mientras refuerza el capitalismo y la meta del socialismo se ve alejarse una vez más.
Atrapados en esta disyuntiva, a los sectores revolucionarios, no les queda más remedio que apoyar al reformismo a pesar que claramente, este deja atrás el socialismo y se esfuerza por “impulsar una burguesía productiva”, cosa del todo imposible como ya hemos demostrado en otras oportunidades.

De allí que se hace más urgente ir hacia las masas, ofrecerles una alternativa distinta, que potencie su capacidad de movilización y lucha y que refuerce sus aspiraciones socialistas. Surge con fuerza entonces la necesidad de contar con organizaciones efectivamente revolucionarias, que se atraviesen en el camino reformista y que enfrenten en toda la línea al fascismo burgués que pretende imponerse.

Estas dos líneas son las bases de nuestra política de crecimiento tanto, cuantitativo como cualitativo y la necesidad de organización del partido revolucionario.

La organización política guevarista, surge entonces como una necesidad política y social de la etapa de lucha de clases que estamos viviendo y viene a proponer, un camino distinto para amplios sectores revolucionarios y populares. A los antecedentes anteriormente expuestos, debemos agregar que nuestra organización, se inscribe en una nueva etapa ascendente en lo cualitativo de nuestro proceso revolucionario, surge producto justamente de las contradicciones que genera la lucha de clases.

Nuestra organización no surge de la mente afiebrada de sesudos intelectuales, ni es el resultado de la angustia de sectores de la pequeña burguesía empobrecida que buscan un atajo al socialismo. Nuestra organización es producto, de la maduración de profundas contradicciones de clase que ha ido anidando la sociedad capitalista y es la síntesis, del nuevo pensamiento obrero revolucionario que inaugura el comandante Che Guevara y que no alcanzó a expresarse en toda su magnitud, en décadas pasadas producto de la ofensiva criminal del capitalismo.

Nuestra organización no está unida a ninguna experiencia fracasada en forma previa, ni es la mutación de ninguna orgánica política o colectivo del pasado. No somos el resultado de las frustraciones de una izquierda que en gran medida, vivió subvencionada y a la cola de la burguesía, pero tampoco somos hijos del post modernismo con su reformismo disfrazado, ni tampoco nos inscribimos en el revisionismo.

Reivindicamos sin complejos el marxismo leninismo en su única acepción que nos parece acertada de acuerdo a nuestra realidad, o sea en su acepción revolucionaria latinoamericana: El Guevarismo.

No nos hacemos ilusiones con el capitalismo. Este no es reformable ni es posible humanizarlo; solo cabe derrotarlo. Nuestras burguesías nacen unidas y son absolutamente dependientes del capital transnacional, a cuyos intereses sirven, por lo tanto ninguna de sus fracciones está en condiciones de cumplir tareas de carácter nacional ni jugar ningún rol en la lucha antiimperialista y de liberación nacional. Es del todo suicida establecer alianzas de clase con la burguesía, así como pretender que sea esta quien “desarrolle el país”.

Entendemos que la revolución socialista abarca y comprende las tareas de independencia nacional y de liberación, por lo tanto, no vemos ninguna separación en las tareas de la revolución: derrumbe del Estado burgués, liberación nacional e inicio de la edificación del socialismo. Por eso hablamos de que nuestra revolución es de carácter socialista y no tiene ningún otro apellido etapista.

Tampoco vamos a mentir sobre un hecho que para nosotros, y para grandes sectores de la clase obrera y el pueblo explotado de la ciudad y el campo es claro: La burguesía se resistirá a la revolución con todo lo que tiene o que tenga a mano, y desarrollará una violenta oposición a todo cambio efectivamente revolucionario. Por lo tanto, el pueblo tiene la necesidad de prepararse para esos escenarios y el partido revolucionario debe estar a la cabeza de esa preparación estratégica. Todo lo demás es ilusión, producto de la penetración que ha hecho el reformismo en las filas populares.

Con la verdad siempre como bandera, hemos empezado este caminar junto a nuestra clase obrera y el pueblo explotado de la ciudad y el campo. Hemos iniciado nuestro crecimiento numérico y político planificado, de cara a las grandes tareas que se nos vienen por delante, diciendo siempre la verdad a todas y todos quienes va dirigido nuestro mensaje y nuestro llamado.

Los que creyeron que el socialismo se podía comprar con la renta petrolera, hoy la realidad se les restriega porfiadamente en la cara y derrumba las ilusiones reformistas. Las leyes de guerra de la lucha de clases, han terminado por imponerse en la realidad y hoy enfrentamos batallas decisivas por el poder político y la clase obrera y el pueblo explotado y pobre de la ciudad y el campo, están llamados a jugar un rol estelar en esas batallas.

Nuestro llamado a la militancia Guevarista, está cargado de sacrificios, de entrega sin igual y de aportes quizás como nunca antes en la historia de Venezuela. Solo prometemos a quienes se sumen a nuestra organización, combate y más combate, preparación completa en todos los ámbitos, ningún privilegio, ninguna dádiva, ninguna entrega de recursos, ningún reconocimiento material. Solo reconocimientos de otra índole, como el alto honor de pertenecer a un partido revolucionario de combate y esperar en algún momento, entrar por la puerta grande al sitial reservado para aquellas y aquellos imprescindibles; los que luchan toda la vida.

¡¡¡Adelante con todas las fuerzas de la historia!!!

Obrera, obrero, joven estudiante, mujer heroica de la patria, campesino humilde y rebelde como Zamora, chavistas honestos y fieles revolucionarios:
¡¡¡A sumarse al Movimiento Guevarista Revolucionario!!!

¡¡¡La revolución socialista está pendiente; vamos a terminar la tarea ahora!!!

¡¡¡Ni fascismo burgués, ni reformismo también burgués; socialismo revolucionario!!!

 

Movimiento Guevarista Revolucionario

 

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