DEFINICIONES FUNDAMENTALES MGR

Aqui estan las definiciones fundamentales del MGR y son el punto de partida de nuestra elaboracion teorico-politica

DEFINICIONES FUNDAMENTALES DEL MOVIMIENTO GUEVARISTA REVOLUCIONARIO

1- El Movimiento Guevarista Revolucionario (MGR) de Venezuela surge como fruto de la necesidad de promover el reagrupamiento de las fuerzas revolucionarias y con el objetivo de poner en pie un partido revolucionario de la clase obrera, el pueblo pobre, las explotadas y explotados de la ciudad y el campo y a todos quienes luchan por el socialismo. Para nosotros, este partido hoy no existe, pero si existe la necesidad de fundarlo y del desarrollo de una política revolucionaria consecuente. El MGR nace con la aspiración de jugar un rol protagónico en la conformación de dicha herramienta, en la cual esperamos confluir con otros destacamentos, organizaciones hermanas y con miles de trabajadoras, trabajadores y luchadores por el socialismo comprometidos con la causa revolucionaria de la clase obrera y el conjunto de los pobres, explotadas y explotados de la ciudad y el campo.

2- El MGR hace suyas todas las experiencias de lucha protagonizadas por la clase obrera y el pueblo pobre, las explotadas y explotados de la ciudad y el campo, a lo largo de la historia de nuestro país y de Latinoamérica. Nos referimos a las luchas desarrolladas que desde antes de la inconclusa independencia se vienen desarrollando en busca de un país no solo de unos pocos. Nos referimos a las luchas de nuestros pueblos originarios, a las gestas obreras, a los levantamientos por justicia e igualdad, a los que lucharon contra la dictadura de Pérez Jiménez, a los hombres y mujeres que integraron las organizaciones revolucionarias de los años 60 70 y 80. Del mismo modo, rescatamos la resistencia de las trabajadoras y trabajadores desocupados a la ofensiva capitalista neoliberal a lo largo de los años 80 y 90 y que protagonizaron el Caracazo y la oleada de protestas a lo largo de todo el país. Nos sentimos parte integrante de las duras luchas de las mujeres por conquistar sus derechos sociales y de género. Somos parte de nuestros pueblos originarios y de su larga lucha por su identidad y su derecho a existir con sus propias expresiones sociales. Por último, nos sentimos directamente interpelados por las tareas políticas que tiene inconclusas la Revolución Bolivariana y su transformación en socialista, a cuya resolución favorable dedicaremos nuestros mayores esfuerzos.

3- El MGR reivindica la tradición del marxismo revolucionario que ubica en las figuras de Marx, Engels, Lenin, y el Che a sus mayores exponentes, agregamos también los aportes de otros destacados revolucionarios como Rosa Luxemburgo y Gramsci y de todos los que han contribuido al desarrollo del pensamiento científico de la clase obrera, situando al marxismo lejos de esquemas cerrados y terminales, sino como un instrumento en permanente desarrollo al servicio de la supresión de la explotación y la dominación burguesa y capitalista. De nuestro continente hacemos propio el legado revolucionario de José Carlos Mariátegui, brillante revolucionario marxista, Miguel Enríquez, Filiberto Ojeda, Raúl Sendic y Mario Roberto Santucho, además de los aportes teóricos y prácticos de cientos de revolucionarias y revolucionarios anónimos que han ensanchado la teoría y práctica revolucionaria. Asignamos un alto valor al aporte que han hecho los cristianos comprometidos con el cambio social que desde la teología de la liberación y otras expresiones, ha contribuido con su aporte al desarrollo del pensamiento y la acción revolucionaria. Desde las contribuciones y enseñanzas de las revolucionarias y revolucionarios mencionados, procuramos una visión y práctica del marxismo revolucionario. Asumimos el método dialéctico y su filosofía de la praxis, con una sana vocación de síntesis, y con el objetivo prioritario de forjar una alternativa revolucionaria de la clase trabajadora de acuerdo a los desafíos actuales que impone la lucha de clases. La síntesis de lo anterior nosotros la encontramos en el Guevarismo. Fiel expresión de las mejores expresiones marxistas, leninistas y mariateguistas. Sin contradecir lo anterior, el análisis científico de la totalidad como de sus partes, debe ser un objetivo permanente de nuestro movimiento, quien debe desarrollar todos los recursos necesarios humanos y técnicos en razón de contar con las herramientas de análisis necesarias. Entendemos la investigación no como una función meramente teórica academicista, sino una interacción entre la teoría y la práctica militante.

4- Nos pronunciamos decididamente por un marxismo que parta del reconocimiento de que la revolución socialista “será obra de las trabajadoras y trabajadores mismos”, y que defienda de forma intransigente la independencia política de la clase trabajadora, en incesante disputa con cualquier proyecto de conciliación de clases, ya sea en sus variantes reformista o populista. El Guevarismo es para nosotros una herramienta científica, política, ideológica y práctica. Una manera de ver los problemas y su resolución práctica y una forma consecuente de asumir la militancia política al lado de las trabajadoras, trabajadores, las explotadas y explotados de la ciudad y el campo. Por lo tanto el Guevarismo para nosotros, no se reduce a una postura ética o a una imagen impresa en una franela. Es fundamentalmente un camino abierto hacia la revolución personal en busca del hombre y la mujer de nuevo tipo que marchan hacia la revolución socialista de nuestros pueblos. Las verdades no solo se anuncian, sino que se defienden y demuestran en la práctica militante del día a día.

5- Luchamos por la Revolución Socialista en Venezuela y a nivel Internacional, que por el carácter atrasado de nuestro país, asumirá en su desarrollo la forma antiimperialista, latinoamericana y popular, como un solo momento, es decir, que las tareas democráticas y nacionales sólo pueden resolverse mediante la Revolución Socialista de la clase obrera y de los pobres, explotadas y explotados de la ciudad y el campo, a través de la cual la clase obrera conquistará su propia emancipación y con ella la del resto de los sectores oprimidos por la dominación capitalista burguesa en nuestro país y en el continente. Esta situación supone la organización creciente de las trabajadoras y trabajadores que se planteen la expropiación de los gigantescos recursos que hoy se encuentran secuestrados en manos de la burguesía y los pongan al servicio de los verdaderos productores de riquezas: las trabajadoras y trabajadores

6- Trabajamos por la construcción de las mujeres y hombres nuevos, sujetos con conciencia revolucionaria y luchadores incansables por el derribamiento de toda estructura de dominación. Trabajamos por revolucionar en la conciencia, a la par de la estructura, para transitar hacia un estadio libre de explotados y donde los medios de producción y la tecnología, estén al servicio del ser humano y no del capital para fomentar el esquema reproductivo y expropiador de plusvalía para el beneficio de unos pocos y la miseria de la mayoría. La mujer y el hombre de nuevo tipo, serán resultado de la combinación de la formación ideológica y la práctica concreta que deberá entregar como síntesis de lo anterior, una nueva cultura ajena al capitalismo y que sea una de las base fundamentales sobre las se construya el socialismo. En este tiempo de acumulación de fuerzas, la fuerza del ejemplo personal y colectivo, son dos poderosas armar con las cuales deben contar los revolucionarios sobre las cuales construir la nueva cultura revolucionaria.

7- Consideramos que no alcanza con la conquista de los espacios y resortes concentrados en el Estado para llevar a cabo los intereses históricos de la clase obrera, sino que es necesario destruir ese aparato para construir nuevas formaciones estatales basadas en organismos de poder obrero y popular. Luchamos por la Revolución Socialista, entendida como la situación de más amplia democracia posible para las trabajadoras y trabajadores mientras existan clases sociales antagónicas, y como el único medio posible para liquidar las bases del poder burgués y encaminarse hacia la sociedad sin clases: el comunismo. Esta revolución no solo es económica, política y social, sino que se debe dar también en el plano subjetivo de la conciencia que posibilite la transformación de los seres humanos en hombres y mujeres de nuevo tipo que se revolucionen incesantemente a si mismos.

8- Nos sentimos hermanados con todas las organizaciones y luchas revolucionarias y de liberación que se dan en el mundo. Por eso concebimos la Solidaridad Internacional como un principio irrenunciable, alzando la voz y promoviendo la acción militante contra cualquier agresión a los pueblos por parte del imperialismo y las burguesías. Esta solidaridad tiene un nombre para nosotros y se llama Internacionalismo Revolucionario Guevarista. El Che Guevara supo ir más allá de las palabras en este sentido y rescató la verdadera práctica del marxismo revolucionario combatiendo al capitalismo en cualquier parte del mundo.

9- En consonancia con los principios fundamentales del marxismo revolucionario, reconocemos en las trabajadoras y trabajadores a una clase internacional sin ataduras a fronteras nacionales alguna.: Entendiendo que los Estados fueron creados para el control de las explotadas y explotados y que sus acciones en el marco del sistema capitalista, están solo destinadas para asegurar la explotación, la dominación y ejercer la represión en contra de las trabajadoras y trabajadores. Las acciones de las burguesías nacionales de nuestros países son relevantes en un planeta controlado por grandes corporaciones trasnacionales, ya solo actúan como socias menores del gran capital imperialista. Con ellos, a nada se puede llegar, pues tarde o temprano responderán a sus intereses de clase y traicionarán cualquier alianza que hagan con los trabajadores. Sin embargo, comprendemos la importancia de las luchas que desarrollan cada uno de los pueblos tanto a nivel latinoamericano como a nivel mundial en contra de su enemigo común. La lucha por el socialismo no es lineal en todos los países, en los cuales existirán distintos momentos de auge y reflujo revolucionario de acuerdo a las condiciones que se desarrollen en cada lugar al calor de la lucha de clases. Cada pueblo deberá elaborar su propio proyecto revolucionario de acuerdo con las condiciones tanto objetivas como subjetivas en desarrollo que se den al interior de cada país. De todas formas, trabajaremos por la más alta coordinación de las organizaciones revolucionarias tanto a nivel latinoamericano, como a nivel mundial.

10- Para el desarrollo de una perspectiva revolucionaria y socialista será vital que la clase trabajadora asuma un rol central y hegemónico -con particular énfasis en la clase obrera industrial y de los grandes centros económicos-, y que sea capaz de organizar bajo su dirección una fuerza social revolucionaria que agrupe al conjunto de las explotadas y explotados y del pueblo pobre de la ciudad y el campo. Con ese fin, ElMGR se involucrará con todas sus fuerzas en la gestación de la imprescindible alianza obrero-popular que requiere la revolución en nuestro país, u obrero-campesino- indígena en algunas partes de nuestro continente. Estamos frente al desafío de conformar el sujeto social revolucionario que acometerá la revolución socialista.

11- Caracterizamos a Venezuela como un país capitalista atrasado, dependiente, en el cual la burguesía local asume un papel de socia menor y servil del imperialismo internacional, fundamentalmente del norteamericano. Por tal razón, no le asignamos ningún papel revolucionario a ninguna de las fracciones de las clases dominantes locales. En este sentido, nos pronunciamos tajantemente por el carácter permanente, ininterrumpido e internacionalista del proceso revolucionario y en abierta oposición ideológica con cualquier perspectiva que postule una transformación revolucionaria “por etapas” y en alianza con sectores “progresistas”, “nacionales” o “patrióticos” de la burguesía local. La multipolaridad anunciada y reclamada por algunos sectores con la emergencia de otros polos en el área internacional como Rusia, China y otros países, la consideramos un engaño, ya que en todos los países de los que hablan esos sectores, lo que predomina casi sin contrapeso, es la sociedad capitalista de expropiación de plusvalía, su correspondiente Estado al servicio de las clases dominantes y alianzas estratégicas con el imperialismo sionista internacional que tiene su sede en Washington. De tal forma que apostar por una multipolaridad donde todo lo que existe es capitalista, no solo es una ilusión sino que constituye en el mejor de los casos un grueso error de percepción de la realidad. La multipolaridad solo puede existir con la emergencia de un conjunto de países que rompa con el sistema capitalista y que se encamine hacia la construcción socialista. En este sentido, el MGR trabajará por la conformación de una sólida alianza internacional de los revolucionarios que tenga una incidencia práctica en el desarrollo de una nueva situación internacional que favorezca el transito al socialismo en nuestros pueblos.

12- Desde El MGR defendemos la importancia fundamental que tiene para la revolución futura contribuir a que las masas trabajadoras sean capaces de poner en pie organismos amplios y de lucha, que tendencialmente vayan consolidando un naciente Poder Obrero y Popular, como expresión del nuevo sujeto revolucionario constituyendo escenarios de doble poder y sentando las bases organizativas del futuro Estado Revolucionario. En esas organizaciones se debe dar una permanente batalla ideológica que ayude al desarrollo de la perspectiva revolucionaria. Esta dimensión de nuestra estrategia lejos de negar la necesidad del partido revolucionario de la clase obrera, no hace más que poner en claro cuál es una de las principales tareas a abordar para que las fuerzas revolucionarias podamos tener oportunidad de quebrar victoriosamente el poder de la burguesía y el imperialismo. Solo la combinación de fuerzas sociales, políticas y de fuerza que impulsen la revolución socialista, hará posible el triunfo revolucionario.

13- Dado que las clases dominantes no resignarán gratuitamente sus privilegios en el marco del sistema capitalista del cual son beneficiarias, el MGR asume con todas sus implicancias -políticas y organizativas- el empleo de todas las formas de lucha ante la imposibilidad del tránsito pacífico al socialismo. La historia de la lucha de clases a nivel mundial, nos muestra a las claras el carácter inexorablemente violento de la burguesía para impedir el avance de la batalla por la revolución socialista, realidad que ninguna organización que diga luchar por el socialismo puede negar. En tal sentido, procuraremos forjar una organización revolucionaria con decidida vocación de poder en todos los planos en que se desarrolla la lucha contra el capitalismo y el imperialismo. Repudiamos la violencia que engendra el capitalismo y es por eso que luchamos para terminar lo más pronto posible con ella. En cualquier caso, las formas de lucha no se decretan, sino son producto del desarrollo de la lucha de clases y responden al grado de maduración que alcancen las fuerzas en lucha.

14- El Movimiento Guevarista Revolucionario de Venezuela se organizará de acuerdo a los principios y criterios del centralismo democrático, entendiéndolo como el método más apropiado para organizar de forma eficaz y coherente la voluntad colectiva, combinando la necesidad del más amplio debate con una firme unidad de acción en la práctica. Asimismo, aspiramos a forjar una organización revolucionaria donde los debates se desarrollen de forma fraternal, que cultive la hermandad militante y en la cual las discrepancias sean abordadas con verdadera vocación de síntesis. Procuramos desterrar de nuestra práctica militante el formalismo ideológico, la rutina del debate estéril e interminable, el acomodo de la línea política a proyectos personales y las actitudes personalistas. El MGR no responde a un líder o a la voluntad de un conjunto de personas, sino que expresa un proyecto histórico concreto que representa los intereses estratégicos de la clase obrera y el pueblo explotado. La organización de las fuerzas de nuestro movimiento, corresponderá al análisis de cada situación, territorio, desarrollo de la lucha de clases, condiciones concretas y expresiones que tome la lucha en su desarrollo. Se impone alejarse de esquemas organizativos fijos sobre todo en los momentos más agudos de los enfrentamientos de clase.

15- La línea política para este periodo la denominamos como “Acumulación de Fuerzas de Carácter Estratégico”, política que irá de lo simple a lo complejo en todos los planos donde se desarrolle la lucha de clases, siendo el elemento más importante, la construcción del partido revolucionario de las trabajadoras y trabajadores. La construcción ideológica, cultural, política, social material y en otros campos, estará orientada por nuestro objetivo más estratégico que es la revolución socialista. Todos los esfuerzos se subordinan a este objetivo y es el mismo, quien ordena todo el trabajo partidario. La acumulación de fuerzas de carácter estratégico para nosotros tiene distintos momentos y cada uno de estos momentos tiene objetivos propios que se hará necesario precisar después de un profundo análisis de las condiciones tanto objetivas como subjetivas que se desprendan de la realidad concreta.

Construyendo la idea y el instrumento revolucionario, ¡¡¡Adelante con todas las fuerzas de la historia!!!

MOVIMIENTO GUEVARISTA REVOLUCIONARIO

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